Ampliación de la participación en las celebraciones religiosas

“(…) nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce la constancia;
la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza.” (Rom. 5,3-4)

Circ. Nro. 62/20

Queridos hermanos,

Hemos recibido la noticia de la ampliación de la posibilidad de la concurrencia a las celebraciones religiosas al 30% de la capacidad física del lugar conforme al denominado factor ocupacional.
Les pido a los párrocos que establezcan con claridad el número de lugares de cada templo donde tienen lugar las celebraciones, para determinar el 30% de su capacidad al servicio de quienes concurran a ellas.
Les recuerdo que debemos seguir aplicando las disposiciones sanitarias vigentes hasta hoy (Cfr. Decreto provincial Nro. 763/20), respecto a la circulación interna de los participantes, el uso de barbijo o tapaboca, las disposiciones en materia de la recepción de la Sagrada Comunión, la utilización de alcohol en gel y la sanitización permanente de los templos.
El acatamiento de esta normativa es, como lo hemos dicho desde los primeros días de la cuarentena, nuestra respuesta concreta al Mandamiento del Amor que nos ha dado el Señor. Por amor a la vida, la cuidamos en nosotros y en nuestros hermanos. Los testimonios de los rebrotes en otros países no nos autorizan a bajar los brazos, sino a seguir evitando la circulación y difusión del virus, en cuanto de nosotros dependa.
Los saludo en Jesús, el buen Pastor, cuidados por María, nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 9 de noviembre de 2020.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Invitación a vivir la IV JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

“Tiende tu mano al pobre” (cf. Si 7,32)

Queridos hermanos,

Les escribo en la fiesta litúrgica de San Martín de Porres (1579-1639), temprano fruto de santidad en la naciente evangelización latinoamericana; este santo fraile dominico se caracterizó por su humilde testimonio de cercanía y solidaridad con los más pobres, sirviéndolos como al mismo Cristo.

Honrando la tradición de la caridad eclesial

La Iglesia se apresta a celebrar la cuarta Jornada mundial de los Pobres (JMP), una oportunidad para reflexionar sobre el drama de la pobreza, ahondado en este tiempo por la pandemia que nos aflige. Con el lema “Tiende tu mano al pobre” (Si. 7,32), del Libro del Eclesiástico, el Santo Padre nos invita a superar la indiferencia para acercarnos a los distintos rostros de la pobreza, y así conocerlos en su particularidad.

Todas nuestras parroquias e instituciones están llamadas a rezar y reflexionar, especialmente el próximo 15 de noviembre, en la vida de los pobres, una cuestión central y siempre actual dentro de la misión evangelizadora de la Iglesia. Especialmente, tendremos una celebración eucarística de carácter diocesano, a las 10 hs. en la parroquia Santiago Apóstol y san Nicolás, de la ciudad de Mendoza.

Un culto agradable a Dios

Tomando el testimonio del Sirácida, protagonista del Libro del Eclesiástico, el Papa nos propone su itinerario de vida hacia la verdadera sabiduría, que es amistad verdadera con Dios, donde la oración al Señor y la solidaridad con los más pobres y los que sufren son inseparables. Nos dice el Papa Francisco en el Mensaje para esta Jornada:

“Para celebrar un culto que sea agradable al Señor, es necesario reconocer que toda persona, incluso la más indigente y despreciada, lleva impresa en sí la imagen de Dios. De tal atención deriva el don de la bendición divina, atraída por la generosidad que se practica hacia el pobre. Por lo tanto, el tiempo que se dedica a la oración nunca puede convertirse en una coartada para descuidar al prójimo necesitado; sino todo lo contrario: la bendición del Señor desciende sobre nosotros y la oración logra su propósito cuando va acompañada del servicio a los pobres.”

Papa Francisco, Mensaje JMP 2020

Cuando tendemos la mano al pobre, cualquiera sea la situación en que esté, nos descubrimos con capacidades nuevas para salir de nosotros mismos al encuentro del hermano; lejos de cualquier forma de superioridad o beneficencia, somos los primeros bendecidos ya que nuestros pequeños y grandes gestos de solidaridad dan sentido a nuestras vidas.

Manos tendidas en tiempos de Covid

En tiempos de pandemia, el Papa repasa las distintas “manos tendidas” que hacen posible el milagro cotidiano de la vida en solidaridad, desafiando el contagio y el temor: la mano tendida del médico, de los enfermeros, de los farmacéuticos, de los sacerdotes y de los voluntarios, entre otros (cfr. Mensaje JMP 2020, n. 6).

Marcados a fuego por este tiempo de Covid19, “hemos experimentado el sentido del límite y la restricción de la libertad. La pérdida de trabajo, de los afectos más queridos y la falta de las relaciones interpersonales habituales han abierto de golpe horizontes que ya no estábamos acostumbrados a observar. Nuestras riquezas espirituales y materiales fueron puestas en tela de juicio y descubrimos que teníamos miedo. Encerrados en el silencio de nuestros hogares, redescubrimos la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial. Hemos madurado la exigencia de una nueva fraternidad, capaz de ayuda recíproca y estima mutua.” (Mensaje JMP 2020, 7)

Los escenarios de la pobreza, el dolor y el sufrimiento espiritual, nos exigen a los cristianos, hoy más que nunca, una respuesta nacida de la fe. Las distintas pastorales “de trinchera” (Cáritas, Migrantes, Pastoral de la Calle, Pastoral de la Salud, Pastoral Carcelaria, Proyecto Guadalupe, Pastoral de Adicciones), tienden la mano de esta Iglesia particular a los pobres concretos que habitan nuestra dolorosa realidad actual. Aún con tantas limitaciones propias de este tiempo, con gran generosidad, se hacen presentes en los distintos ámbitos en que actúan sus pastorales específicas. Nuestros voluntarios, con creatividad evangélica, se las “rebuscan” para tender su mano a tiempo, al modo del buen Samaritano, que supo hacerse cargo del hombre asaltado, herido y caído en el camino.

“El grito silencioso de tantos pobres debe encontrar al pueblo de Dios en primera línea, siempre y en todas partes, para darles voz, defenderlos y solidarizarse con ellos ante tanta hipocresía y tantas promesas incumplidas, e invitarlos a participar en la vida de la comunidad.” (Mensaje JMP 2020, 4)

Específicamente los distintos grupos que conforman la Pastoral de la Calle, que asisten diariamente con alimentos y otros elementos a nuestros hermanos en situación de calle, organizan la colecta “Tiende tu mano”, el sábado 14 de noviembre de 13 a 19 hs. y el domingo 15 de noviembre, de 8 a 13 hs., en inmediaciones de la parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás, Peatonal Sarmiento 150. Los voluntarios de Pastoral de la Calle estarán recolectando exclusivamente donaciones de alimentos no perecederos, elementos de higiene, vasos y bandejas descartables. También se podrá colaborar escaneando el código QR de Mercado Pago de Pastoral de Calle. Además, estará disponible el CBU y Alias, para transferencias bancarias con este fin.

Queridos hermanos, la próxima Jornada Mundial de los Pobres nos acerca una vez más al corazón del Evangelio, cuyas páginas nos presentan al Señor Jesús, siempre cercano al mundo del dolor y la necesidad. Dejémonos encontrar por Dios que nos invita una vez más, a tender nuestra mano al pobre. Que nuestra Madre la Virgen nos ayude a encontrar los mejores caminos para ello.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 3 de noviembre de 2020
Fiesta litúrgica de San Martín de Porres.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Nuevos servidores para el Pueblo de Dios

“Estoy entre Uds. como el que sirve.” (Lc. 22,27)

Circ. Nro. 60/2020

Queridos hermanos,

Con alegría deseo invitarlos a acompañar con la oración y la cercanía fraterna la ordenación diaconal que tendrá lugar el próximo 23 de octubre, a las 20 hs. en la Iglesia Catedral de Ntra. Sra. de Loreto. Varias veces postergada, en razón de las distintas disposiciones sanitarias, esta celebración conferirá el diaconado en modo permanente a:

  • Fernando Javier Cagnani, originario de la parroquia San Isidro Labrador.
  • Osvaldo Alejandro Delicio, originario de la parroquia Santa Bernardita.
  • Daniel Omar Miranda, originario de la parroquia María Madre de la Iglesia.
  • Osvaldo José Quinteros, originario de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Cuyo – Uspallata.

Con el parecer favorable de sus responsables pastorales, estos queridos hermanos han concluido su itinerario formativo y serán ordenados para el servicio del Pueblo de Dios, peregrino en nuestra Arquidiócesis de Mendoza. 

Las actuales circunstancias nos impiden acompañarlos del modo presencial con que siempre acogemos este don de Dios que es la ordenación sagrada en la vida de nuestros hermanos. Deberemos hacerlo con la participación física de las treinta personas que nos autoriza el Protocolo del decreto provincial Nro. 763/20. Las plataformas digitales que tradicionalmente nos vienen ayudando con las misas y celebraciones, estarán a disposición el próximo viernes para unirnos a ellos sosteniéndolos con nuestra oración fraterna. Oportunamente indicaremos cómo participar virtualmente.

Agradecido a Dios por esta gracia que significa para nuestra Iglesia mendocina el diaconado permanente, los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, en la presencia de su Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 19 de octubre de 2020.-
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

La alegría de la maternidad. Saludo a las madres en su día

Circ. Nro. 59/2020

«¡Muchas mujeres han dado pruebas de entereza, pero tú las superas a todas!» (Proverbios 31, 29)

Queridas mamás,

En nombre de esta Iglesia mendocina, quiero saludarlas especialmente en este día. Lo particular del año 2020, la pandemia y la tragedia sanitaria que provoca en la comunidad humana, nos invita más que nunca dar gracias a Dios por el milagro de la vida, comunicada a los hombres con la ayuda maravillosa de las madres. Mientras le peleamos a la enfermedad y a la muerte en este tiempo, los hombres no podemos olvidar ese sí tan imprescindible que pronunciaron nuestras madres ante la llamada de Dios. 

No nos resulta suficiente un agradecimiento de circunstancia para saludarlas cuando tantas lloran la muerte de sus hijos, o padecen la enfermedad o el paso de las horas en sus casas, aisladas, muchas veces en soledad absoluta, mientras aclara este cielo demasiado oscuro que nos aflige desde marzo. Si cada año el día de la Madre nos invita a la gratitud, hoy es un día para reflexionar y testimoniar el valor y la vigencia de la maternidad como signo profético del querer de Dios para una humanidad que sufre y que muere.  Más que nunca dadas estas difíciles circunstancias, queremos unirnos a Uds. a sus alegrías, a sus dolores, a sus sueños y a sus esperanzas.

Gracias queridas mamás por su sí a cada desafío de la vida, desde el que nos recibió como hombres y mujeres nuevos en sus vientres, pasando por los momentos de nuestra educación y fortalecimiento, de pobreza o de incomprensión, hasta cada sí pronunciado de cara a la incertidumbre de la enfermedad y la desazón de la muerte. 

A todas las mamás, un abrazo grande y mi bendición, ante la mirada atenta de María, nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 17 de octubre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Restablecimiento de la vigencia del Decreto Provincial 763/20: regreso de las Misas.

Circ. Nro. 58/2020

Queridos hermanos,

En horas del mediodía nos reunimos con el Señor Gobernador de la Provincia. Fue un encuentro cordial, con buena disposición recíproca de escuchar los distintos puntos de vista, acerca del régimen de las celebraciones religiosas para el Gran Mendoza, a partir del reciente Decreto de Necesidad y Urgencia Nro. 792. 

El Gobernador nos expresó que había solicitado a la Nación la pertinente autorización para poder reanudar las celebraciones. En nuestro caso, pudimos explayarnos, según nuestra interpretación, acerca de las facultades del gobierno provincial para mantener el régimen vigente hasta el domingo. Inclusive llegamos a dialogar sobre la posible revisión, en el futuro, del criterio del número por una complementación con el criterio de porcentaje de ocupación, a partir de la existencia de Iglesias y templos muy grandes. 

En ese clima de diálogo, nos despedimos a la espera de la oportuna definición del gobierno provincial en horas de la tarde, luego de un pronunciamiento de la autoridad sanitaria.  Y hace unos minutos, nos ha llegado de parte de las autoridades, el texto de la Resolución respectiva, que saldrá publicada esta noche, restableciendo la plena vigencia del decreto provincial Nro. 763/20. Volvemos a las Misas con treinta personas a partir de mañana. Como Iglesia, reiteramos nuestro compromiso de seguir aplicando rigurosamente los criterios de seguridad e higiene para evitar la circulación del virus.

Agradezco a la feligresía en general, por la espera paciente de estos días, luego de conocida la noticia de la suspensión de las celebraciones, después de mi reclamo del pasado lunes 12. Especialmente quiero agradecer al Obispo auxiliar, Mons. Mazzitelli, y a los miembros del Consejo Presbiteral, que respaldaron con convicción y comunión, mi posición respecto a la necesaria reanudación de las celebraciones. En esa línea de comunión convencida, se expresaron apoyando, nuestros diáconos permanentes y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. ¡Gracias a todos!

Los abrazo en el Señor Jesús, buen Pastor, encomendándolos a la protección de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 16 de octubre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Comunicación del fallecimiento del Pbro. Bonifacio Miguel Benitez (1935-2020)

«Servidor bueno y fiel, entra a participar del gozo de tu Señor» (cfr. Mateo 21,23)

Circ. 57/2020

Queridos hermanos,

En horas de la madrugada ha fallecido el Padre Bonifacio Miguel Benítez.

Nació el 14 de mayo de 1935, en Corrientes. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1984. Ejerció sus primeros años de sacerdocio en la Arquidiócesis de Rosario, luego en la Diócesis de San Rafael, hasta que el 23 de enero de 1992 es incardinado por Mons. Rubiolo en nuestra Arquidiócesis. Desde entonces, se desempeñó como párroco en San Antonio de Padua y en Nuestra Señora del Rosario de Pompeya. Pero, de modo especial, dedicó muchos años de su ministerio a la Pastoral Policial. Allí llevó el anuncio esperanzador del Evangelio, hasta su retiro por su jubilación.

Confiados en la intercesión de la Santísima Virgen, unamos a ella nuestra oración pidiendo que el Señor lo reciba en su morada con amor y misericordia.

Mendoza, 14 de octubre de 2020

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Fe y familia, siempre esenciales

Circ. Nro. 56/2020

Mis queridos hermanos,

Acabamos de escuchar las palabras del Señor Gobernador de la Provincia, Dr. Rodolfo Suárez, respecto a la aplicación en Mendoza, del nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia, dictado en horas de la noche por el Señor Presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernández.

Como muchos de Uds., sacerdotes y laicos, experimento con frustración que una vez más familia e Iglesia sufran la mirada restrictiva de las disposiciones que se adoptan, dada su significación para la vida personal y social. Ciertamente todos valoramos las palabras del Señor Gobernador en torno a la importancia de la salud espiritual de los mendocinos, que esperemos alienten la nota que mañana se eleve a la Jefatura de Gabinete, para respaldar con énfasis el pedido de habilitación para las celebraciones religiosas y los encuentros de familia.

Nuestros laicos y sacerdotes han dado a nuestras Iglesias y templos una cuidada aplicación de los sucesivos protocolos que se fueron dictando. Con escrupulosidad de quirófano y terapia intensiva, he visto desenvolverse nuestras celebraciones religiosas de este tiempo. Templos grandes y espaciosos como muchas de nuestras iglesias deberían poder recibir en sus celebraciones un porcentaje de la capacidad de ocupación.

Por las razones que hemos escuchado de la máxima autoridad provincial, hasta que no se nos notifique la autorización a tener celebraciones, éstas no podrán tener lugar en el Gran Mendoza, en Tunuyán y en Tupungato; en el resto de la jurisdicción de la Arquidiócesis, podrán seguir como hasta ahora; sin embargo, según las palabras del Señor Gobernador, en los departamentos alcanzados por las últimas restricciones, las Iglesias podrán permanecer abiertas para la visita espiritual o el diálogo pastoral con el sacerdote, excepto en Godoy Cruz cuyo intendente tampoco lo había autorizado entonces.

Pido a Dios que suscite capacidad de diálogo y de comprensión en quienes nos gobiernan, a nivel nacional, provincial y municipal. Estos largos meses de aislamientos y restricciones tienen enormes efectos sobre nuestras vidas, sobre nuestros vínculos, sobre nuestras expectativas, sueños y proyectos, además del impacto emocional y psicológico, y su evidente incidencia sobre la economía. Ya no estamos en el 20 de marzo donde una incipiente cuarentena parecía concluir en quince días. Por eso, con todo respeto pido a nuestros gobernantes que evalúen esos efectos y sepan articular con inteligencia, junto a las medidas sanitarias y de gobierno, aquellas otras que nos animen a emprender un camino fecundo de vida, con ejercicio de una exigente y creciente responsabilidad personal.

Concluyo con unas palabras del Papa Francisco en su última encíclica: “La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna” (Fratelli tutti, Nro. 55). Apoyado en esa esperanza, que sólo ponemos plenamente en Dios, los saludo y bendigo en Jesús el buen Pastor, encomendándolos a la eficaz protección de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 12 de octubre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo en la Fiesta de la Virgen del Rosario

Queridos hermanos,


¡Feliz día de la Virgen del Rosario! ¡Feliz día de nuestra comunidad diocesana!
De la mano de la Virgen, caminemos bajo la mirada del Señor. Con la ayuda de nuestra Madre querida, los invito a seguir transitando este tiempo desafiante. Hoy nos reúne en la Fiesta diocesana, más allá de la distancia física y de los encuentros que alegraron siempre nuestro andar eclesial.
El sí de la Virgen al Señor ilumine nuestro propio sí a Dios en estos tiempos que
vivimos y que nos exigen más que nunca CERCANÍA y COMUNIÓN. Cercanía a los que están necesitando de nuestra ayuda fraterna, nuestra alegría esperanzada y nuestro testimonio de fortaleza en la prueba; Comunión en la profesión de la misma fe en el Señor, en esta Iglesia fraternal, samaritana y misionera.
Vaya este saludo en primer lugar a todas las comunidades que celebran a la Virgen del Rosario como Patrona. Que Ella siga sosteniendo el crecimiento de las distintas capillas y parroquias puestas bajo su patrocinio materno. Que proteja las iniciativas evangelizadoras y solidarias en favor de nuestros hermanos, especialmente de los más pobres.
A todos los sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos y seminaristas, a los distintos agentes de pastoral, muy en especial de Caritas, Pastoral de la Salud, Pastoral Carcelaria, Pastoral de Migrantes, Pastoral de la Calle, un gran abrazo en este día.
Un agradecimiento especial al Equipo que preparó esta Fiesta Diocesana, con tantos
detalles tan difíciles de coordinar; al Equipo de Liturgia y Religiosidad Popular, preciso y bien dispuesto siempre; a la Pastoral de Comunicadores, tan creativos y presentes en todos los frentes. Estos equipos, sus miembros y responsables, han consolidado la convergencia de los
dones de cada grupo, para ayudarnos a celebrar la Fiesta de la Virgen más allá de las limitaciones y dificultades de este tiempo.
Esta tarde, desde las 17 estaremos conectados por los distintos medios digitales para celebrar a nuestra Madre con la participación de los ocho decanatos, recordar los cuarenta años del Congreso Mariano Nacional (Mendoza, 1980) y evocar, en el centenario de su nacimiento, a Mons. Cándido Rubiolo, tercer arzobispo de Mendoza.
Los abrazo y bendigo en el Señor Jesús, buen Pastor. Nuestra Madre Santísima del Rosario cuide a Mendoza y a todos sus hijos, regalándonos siempre la maravillosa experiencia de ser parte de la gran familia del Señor.

Mendoza, 4 de octubre de 2020.-

+ Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Invitación a vivir la Fiesta Diocesana

«Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión»

Circ. Nro. 53/2020

Queridos hermanos,

La Fiesta diocesana constituye desde hace varios años, un esperado momento de encuentro y oración de nuestra Iglesia particular. En ella confluyen los distintos decanatos y todas las parroquias para expresar nuestra alegría y devoción a la Madre Santísima del Rosario.

Nuestro lema de este año asume la problemática que vivimos como humanidad, conscientes como somos de que la Iglesia es buena noticia para todo el género humano: Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión.

En tiempos de distancias y aislamientos, más allá de la restricción de la presencia física, queremos estar junto a nuestros hermanos, sobre todo los que más sufren por razón de la pobreza, la soledad y la enfermedad. La creatividad con que parroquias e instituciones de Iglesia han resignificado su presencia para acompañar la vida de nuestro pueblo, nos llena de alegría y esperanza. Una Iglesia cercana expresa la vitalidad del proyecto de Jesús que vino a los suyos.

La Iglesia es signo de unidad entre los hombres cuando propone al Señor como fuente de la verdadera comunión. Él nos introduce en esa vocación a “ser uno para que el mundo crea”. No dejan de verse tensiones innecesarias en tiempos de tantas urgencias donde la vida y la muerte se confrontan dramáticamente; vivamos este tiempo con la decisión de amar y servir conforme a la única verdadera tradición de la Iglesia que es la Caridad.

Por razón de la cuarentena y sus modalidades posteriores, hemos tenido que buscar un modo alternativo para celebrar esta Fiesta. El momento sanitario de nuestra provincia no consiente, por ahora, un regreso a la presencialidad plena de nuestra vieja “normalidad”. Durante el año todos hemos experimentado el peso de este cuadro de situación; hay que seguir cumpliendo, por el bien de los hermanos, con todas las normas que se nos indican para evitar la difusión del virus.

Pero… ¡No nos podíamos quedar sin fiesta diocesana! La tendremos en la modalidad virtual que nos consiente el actual marco normativo. Desde las 17 hs. estaremos disponibles en los distintos espacios y redes que la Arquidiócesis tiene: Facebook, Youtube, e Instagram de la Pastoral de Comunicadores.

Luego del encuentro inicial, trabajaremos en ocho espacios virtuales de reflexión y oración animados por los decanatos, hasta las 18.00; a partir de las 18.30 tendremos un momento de evocación del Congreso Mariano Nacional y de Mons. Rubiolo en el centenario de su nacimiento.

A partir de las 19 hs. celebraremos la Santa Misa desde la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, de la ciudad de Mendoza. En esta ocasión me acompañarán los sacerdotes decanos para expresar de este modo la unidad de nuestra Iglesia mendocina en torno a la Palabra y al Pan de Vida. Y para hacer presentes a todos cristianos y comunidades a lo largo y a lo ancho de la Arquidiócesis.

Los invito a participar. Cada uno de Uds. es muy importante en esta Iglesia mendocina que quiere celebrar a su Madre y Patrona, la Virgen del Rosario. Nuestra Estrella encendida, ha alimentado durante este año esa pequeña luz interior de nuestras vidas. Y es justo acercarnos para expresarlo con el cariño de hijos y hermanos.

Reciban un abrazo grande y mi bendición afectuosa en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 25 de setiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Tiempo para decir sí: saludo a los jóvenes en su día

“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.” (Eclesiastés 12,1)

Circ. Nro. 52/2020

Mis queridos jóvenes,

Con el comienzo de la primavera, en pocas horas estaremos celebrando el Día del estudiante.

La naturaleza reverdecida nos invita a alegrarnos por ese gran regalo de Dios que es la Creación.

Este año faltarán las juntadas de amigos, los encuentros al aire libre, las salidas habituales de este día. Sin embargo, Dios siempre nos estará invitando a vivir con alegría el gran regalo de la vida.

Como nos pasa a muchos, tantos de Uds. pasan estos días agobiados por una rutina cansadora. La vivimos como un freno y obstáculo para el encuentro personal con las personas que queremos. ¡Menos mal que las redes y la “vida” digital ayudan a no desconectarnos y a seguir en contacto!

La dolorosa realidad de tantos enfermos, muchos de ellos jóvenes como Uds., nos pide redoblar la esperanza en un tiempo difícil que nos interpela con sus interrogantes. En estos días un tweet de un sacerdote joven me animaba con estas palabras: “Enorme privilegio tener fe… especialmente en los tiempos de oscuridad e incertidumbre. Qué alegría la fe…” Sí, la fe es un regalo que tenemos que agradecer a Dios y compartirlo para esperanzar a muchos jóvenes como Uds.

Quiero aprovechar este mensaje para expresarles el afecto de toda la Iglesia de Mendoza, agradecerles el testimonio de entrega de tantos de Uds. a través de servicios muy concretos a los pobres y enfermos en este tiempo.

Un grupo numeroso de jóvenes de nuestra Arquidiócesis, provenientes de la Pastoral de Juventud, Acción Católica y del Movimiento Peregrinos entre otros, son voluntarios de Cáritas para llegar con la entrega de alimentos a muchas familias pobres de nuestras comunidades.

También quiero agradecer a los jóvenes que participan en otras pastorales “de trinchera” como me gusta llamarlas, ya que están en lugares de mucha exigencia, especialmente en este tiempo: Pastoral Carcelaria, Pastoral de Migrantes, Pastoral de la Salud y Pastoral de la Calle. ¡Gracias, porque la vitalidad de Uds. nos llena de esperanza!

Finalmente quiero pedirles que se cuiden y cuiden a sus familiares y amigos. Guardarse en casa en estos días es una expresión concreta de amor. Evitar las salidas innecesarias o no autorizadas por razones sanitarias, es parte del compromiso solidario que se espera de nosotros los cristianos. Vean de multiplicar creativamente los encuentros por aquellos medios que en este tiempo nos han ayudado a paliar la falta de encuentro físico.

Celebremos el don de la vida que se nos ha confiado y que tenemos que cuidar hasta que despunte el día de una auténtica y ansiada normalidad, cuando regresen los abrazos y las juntadas con amigos y también en las que tengamos nuestras celebraciones y encuentros en las parroquias y comunidades.

Los abrazo y bendigo de corazón, pidiéndole a la Virgen del Rosario que los cuide y les aliente la esperanza. Que Jesús, el eternamente joven, viva en Uds. y sus familias y amigos.

Mendoza, 20 de setiembre de 2020

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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