Comunicado de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina

“La Iglesia en la Argentina quiere ratificar junto a hermanos y hermanas de distintos credos y también a muchos no creyentes, que continuará trabajando con firmeza y pasión en el cuidado y el servicio a la vida. Esta ley que ha sido votada ahondará aún más las divisiones en nuestro país. Lamentamos profundamente la lejanía de parte de la dirigencia del sentir del pueblo, el cual se ha expresado de diversas maneras a favor de la vida a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria.

Tenemos la certeza de que nuestro pueblo seguirá eligiendo siempre toda la vida y todas las vidas. Y junto a él seguiremos trabajando por las auténticas prioridades que requieren urgente atención en nuestro país: Los niños y niñas que viven en la pobreza en cantidad cada vez más alarmante, el abandono de la escolaridad por parte de muchos de ellos, la apremiante pandemia del hambre y la desocupación que afecta a numerosas familias, así como la dramática situación de los jubilados, que se ven vulnerados en sus derechos una vez más.

Abrazamos a cada argentina y a cada argentino; también a los diputados y senadores que valientemente se han manifestado a favor del cuidado de toda la vida. Defenderla siempre, sin claudicaciones, nos hará capaces de construir una Nación justa y solidaria, donde nadie sea descartado y en la que se pueda vivir una verdadera cultura del encuentro”.

Buenos Aires, miércoles 30 de diciembre de 2020.
Oficina de Comunicación y Prensa
Conferencia Episcopal Argentina

La cultura del cuidado como camino de la Paz

Presentación del Mensaje del Santo Padre Francisco para la 54° Jornada Mundial de la Paz

“La cultura del cuidado, como compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos, como una disposición al cuidado, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la recuperación, al respeto y a la aceptación mutuos, es un camino privilegiado para construir la paz.” (Mensaje, n. 9)

Mis queridos hermanos,

En este día de los Santos Mártires Inocentes, estamos celebrando una Jornada de Ayuno y Oración, invitados por la Conferencia Episcopal Argentina a rezar para que se rechace en el Senado el proyecto de legalización del aborto.

En este contexto tan especial, quiero presentarles el Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial de la Paz. Cada año, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Paz, este año convocada con el lema La cultura del cuidado como camino de paz”. Acompaño el texto del Mensaje para que lo tengan a disposición.

La cultura del cuidado en tiempos de COVID

El Papa repasa los rasgos dramáticos del año 2020 por la crisis sanitaria de COVID- 19, “que se ha convertido en un fenómeno multisectorial y mundial, que agrava las crisis fuertemente interrelacionadas, como la climática, alimentaria, económica y migratoria, y causa grandes sufrimientos y penurias.” (Mensaje, n. 1)

Luego de recordar a quienes perdieron un ser querido y también el trabajo, al personal de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales y centros de salud), el Santo Padre pide a los líderes políticos y al sector privado, que se garanticen a los enfermos, a los pobres y frágiles el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para prestarles

Lamentando profundamente las “diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción” (Mensaje, n. 1), propone la cultura del cuidado para erradicar la prevalencia de la indiferencia, el rechazo y la confrontación.

La Iglesia y la cultura del cuidado

Las páginas de la Biblia nos recuerdan que desde el origen del hombre y el mundo “ya estaba contenida una convicción actual: que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás” (Mensaje, n. 2)

También vemos en los profetas cómo “la comprensión bíblica de la justicia se manifestaba en la forma en que una comunidad trataba a los más débiles que estaban en ella.” (Mensaje, n.3)

Jesús se manifiesta como el Ungido “enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dejar en libertad a los oprimidos” (Lc 4,18). En su compasión “se acercaba a los enfermos del cuerpo y del espíritu y los curaba; perdonaba a los pecadores y les daba una vida nueva. Jesús era el Buen Pastor que  cuidaba de las  ovejas (cf. Jn 10,11-  18; Ez 34,1-31); era el Buen Samaritano que se inclinaba sobre el hombre herido,  vendaba sus heridas y se ocupaba de él (cf. Lc 10,30-37).” (Mensaje, 4) Para cuidarnos y ganarnos la vida nueva, se entregó en la Cruz.

Las primeras comunidades se hacían cargo, responsablemente, de las necesidades de los más pobres. A lo largo de la historia de la Iglesia, esta exigencia de testimoniar concretamente la solicitud por los más pobres se hizo visible en las enseñanzas de los Padres de la Iglesia. Esta sostenida inquietud de la Iglesia inspiró “numerosas instituciones para el alivio de todas las necesidades humanas: hospitales, hospicios para los pobres, orfanatos, hogares para niños, refugios para peregrinos, entre otras” (Mensaje, n. 5)

En este camino eclesial de solidaridad, fue madurando la Doctrina social de la Iglesia cuyos principios fundamentan la cultura del cuidado, que se manifiestan en “la promoción  de la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación.” (Mensaje, n. 6)

La comunidad internacional y la cultura del cuidado

Para concluir, el Santo Padre propone a la dirigencia internacional, autoridades políticas y organismos internacionales, tomar como brújula estos principios a los efectos de dar un rumbo común, realmente humano, al proceso de globalización frente a la extendida cultura del descarte. Con la brújula de los principios sociales, el Papa anima a todos los hombres a “convertirse en profetas y testigos de la cultura del cuidado, para superar tantas desigualdades sociales… con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos e institucionales.” (Mensaje, n. 7)

Esta brújula orienta no sólo la vida en una determinada comunidad sino también en “las relaciones entre las naciones, que deberían inspirarse en la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad y el cumplimiento del derecho internacional. A este respecto, debe reafirmarse la protección y la promoción de los derechos humanos fundamentales, que son inalienables, universales e indivisibles” (Mensaje, n. 7)

El Papa insiste en el valor del derecho humanitario, frente a los conflictos y las guerras presentes, con sus consecuencias de inseguridad, hambruna y las migraciones forzadas. Por eso cuestiona el dinero destinado a la fabricación de armas, y propone en cambio, un Fondo mundial para enfrentar el hambre (cfr. Mensaje, n. 7)

La familia, la educación y las religiones al servicio de la cultura del cuidado

La cultura del cuidado se forja en la educación, nace en la familia y se fortalece en los ámbitos educativos posteriores en una relación de interacción permanente (cfr. Mensaje, n. 8).

Debe considerarse además el importante lugar que tienen las religiones, respaldando la formación para la cultura del cuidado, “en la transmisión a los fieles y a la sociedad de los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de los hermanos y hermanas más frágiles.” (Mensaje, n. 8)

Queridos hermanos, en este nuevo Año, encomendado a San José, quien ejerció ejemplarmente la cultura del cuidado al asumir la paternidad del mismo Hijo de Dios, asumamos estas enseñanzas del Papa Francisco como una concreción de las páginas del Evangelio que nos urge a amar y servir. Mañana nuestra Patria atravesará una página dramática donde un puñado de hombres y mujeres tendrán la gravísima responsabilidad de votar en conciencia la aprobación o el rechazo de una ley manifiestamente injusta y contraria a una ética auténticamente humanista, donde la vida es un valor indisponible y cuidarla, una exigencia de la mayor responsabilidad moral. Sigamos rezando para que esos senadores sean conscientes de esta responsabilidad de cuidar la vida, cada vida, todas las vidas.

Concluyo compartiéndoles el saludo final del Papa Francisco en el Mensaje que hoy les presento, donde expresa el sentido deseo de un tiempo decididamente nuevo para todos nosotros: “Como cristianos, fijemos nuestra mirada en la Virgen María, Estrella del Mar y Madre de la Esperanza. Trabajemos todos juntos para avanzar hacia un nuevo horizonte de amor y paz, de fraternidad y solidaridad, de apoyo mutuo y acogida. No cedamos a la tentación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles; no nos acostumbremos a desviar la mirada, sino comprometámonos cada día concretamente para formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros.” (Mensaje, n. 8)

En Cristo buen Pastor, los abrazo y les deseo un muy feliz 2021, caminando junto a Él, que es Camino, Verdad y Vida.

Mendoza, 28 de diciembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Elige la vida

“Yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás.” (Deuteronomio 30,19)

Circ. Nro. 67/2020

Queridos hermanos,

En la cercanía de la Navidad, el nacimiento del Salvador nos ofrece “vida y vida en abundancia” (Juan 10,10). Así esperanzados, nos preparamos para salir a su encuentro. Él es nuestra alegría y nuestra fortaleza. ¡En Él podemos confiar!

Entre las preocupaciones que nos afligen como sociedad, está el tratamiento legislativo de la legalización del aborto. En la última sesión de la Comisión Permanente del Episcopado, los obispos vimos necesario profundizar a través de distintas propuestas, la animación de la oración y los gestos que expresen el compromiso de todos los cristianos con la causa de la vida. Acompaña esta carta el Mensaje de los Obispos argentinos que quiere ayudar a la reflexión en el marco de estas circunstancias tan difíciles.

Queremos especialmente pedir a Dios que ilumine a los senadores nacionales para que elijan la vida, cada vida, todas las vidas. Frente a este sagrado deber de tutelarla, no deberían guiarlos compromisos partidarios ni cálculos políticos sino las razones fuertemente éticas que tiene el cuidado de la vida, especialmente en estos días, la vida de los niños por nacer.

Encomiendo a los párrocos y animadores de comunidades, alentar la participación de nuestros fieles, en cuanto sea posible, en todas las celebraciones e iniciativas pastorales que se organicen mientras se debate el aborto. En las catedrales y parroquias de todo el país se celebrarán las misas en la fiesta de la Sagrada Familia, el primer domingo de Navidad, con esta especial intención: orar por la protección de la vida. En nuestro caso, presidiré en la Basílica de Nuestra Señora de Luján de Cuyo, la Santa Misa de las 20.15 hs. Llevaré a la Patrona de los argentinos, las intenciones del pueblo mendocino.

Para el lunes 28 de diciembre, fiesta de los Santos Inocentes, convocamos a una Jornada de Ayuno y Oración por la vida naciente, que podrá cerrarse en cada comunidad con la celebración vespertina de la Eucaristía.

Los abrazo y bendigo mientras pido al Señor que nos regale vivir este tiempo de Navidad con la fortaleza que nos da Jesús, el Niño de Belén, ante la atenta mirada de sus padres, María y José.

Mendoza, 21 de diciembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

¡Sí a la vida!, en Las Heras

Las Heras también dijo presente en la conmemoración del día de la mujer. Con una marcha desde la Parroquia de San Miguel y hasta la Gruta de La Palabra, muchos lasherinos se manifestaron este domingo en favor de las mujeres y de los niños por nacer, en una expresión interreligiosa en la que participaron cultos evangélicos y la Iglesia Católica.

https://www.facebook.com/arquidiocesismendoza/posts/139607207543070?__xts__[0]=68.ARAF6fE6GkWUcf2mo-GHPApM__VHBNNE2OW8xKjfY6NwJJVuUUtW7an5ezfDN_0G0mfaLQhpg6nWj-EyOzr9OHTSq1HWAui61PYg33GcQUGqqd3GGYzWiexdjWY1T1963MzjnzNfaSfPGmenBR2W1SzZOsyTXvhESnlbqObamSBC1ADlU9NQ7YneLqCz30vIIcDpKzf3dRQaPOlUcMo1mKqZq_WVBPMabsmnIatHJBH9_vswwypTcDM4InFgkICZr7Od0JRoJlLUvsQLziSyzppmZIUQ5gMDrVh8s_DqgY3qKtJHNRP752Z7lG65KlCPwBQqxk656VeAR6Ss_VrP8FxjK4bkzzVrbmj_cPvP-U9O4jnnKlsMI4nqDWNL65Brqm5OGnBOzt70K49wh4UHl8kXLublmoaRbI1GWJGZnSjkMdN5cv4sxSPrrajtMHi1vr3-MebcnTIK1fz8Hg&__tn__=-R

Saludo de Mons. Colombo a las mujeres en su día

Desde el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján, deseo hacer llegar mi saludo a las mujeres en su día. Junto a nuestra Madre la Virgen y toda la Iglesia en la Argentina, rezaremos a Dios por Uds., reafirmando nuestro compromiso con la dignidad de la mujer. “Sí a las mujeres, sí a la Vida” será nuestra plegaria común al Señor. Que Él lleve a plenitud la obra que ha encomendado a cada mujer y a través de ella, a cada familia, a cada comunidad. El cuidado de la persona desde la concepción en el vientre materno hasta la muerte natural nos llama a hacernos testigos de la Vida que viene de Dios. Junto a los cristianos y a todos los hombres de buena voluntad, construyamos un mundo justo y fraterno que acoja siempre la vida.

¡Feliz día de la Mujer! Que María de Luján, Madre de todos los argentinos las tenga siempre cercanas a Jesús, su Hijo y nuestro Salvador.

Luján, 8 de marzo de 2020.-
Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

A continuación compartimos también la homilia de Mons. Ojea, con motivo de la celebración de la Eucaristía en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján.

Testimonio de Érica, mujer y vida

«A mis hijos no los tuve con ganas, y lo digo”

Eríca estuvo privada de la libertad, tiene tres hijos y fue quien dio testimonio en la celebración del día de la mujer bajo el lema “Sí a las mujeres, sí a la vida”, este domingo 8 de Marzo en la Parroquia de Los Dolores.

Compartimos su testimonio.:

“No es hipocresía defender la vida”

Con la consigna “SÍ A LAS MUJERES, SÍ A LA VIDA” Mons. Marcelo Mazzitelli, obispo auxiliar de Mendoza, celebró esta mañana una misa en la Parroquia de Los Dolores con la asistencia de muchos mendocinos que se acercaron a rezar por las dos vidas, en la jornada en la que se conmemora el Día Internacional de la Mujer.

En una contundente homilía sobre el cuidado de la mujer y el derecho a la vida, expresó: “No es hipocresía defender la vida, no es hipocresía decir que toda vida vale, la de la mujer y la de la vida en gestación que lleva en su vientre, no es hipocresía decir que un drama no puede solucionarse con otro drama.”

A continuación podés leer la Homilía completa de Mons. Mazzitelli:

https://www.facebook.com/arquidiocesismendoza/posts/139603930876731?__xts__[0]=68.ARDOGXGkS9YVgEbDZqXb_zWHnqatMgrT25j1M3cRtz_1OGIHM75YsUwIhkcY35DjOUqNweVjWZy-vt98HfSBGh12cAPKkXFeVp5IxhxGToZkQbKRNRMOFIGGKBRPY2NmG61qV_wSq6bSyF1kepQnNCaNReL4cu9wr0AzgE4N0VHfNfqRTqJRBgJLc0nzgGAel-07bpX1QOo3EVXx3TI9wRAMeAihU2gJ0YuOjejKsP1lDniK_q6oeT4vXwCvsE1e-oK5x1OMMF8uUgUFcW7zAO8VTqhwdLWkrMADwvPLzoIiyb2awq8F_RsnlsoNvi-OztIzBLR51Q_SINRePtiNz-XBcUOIWHwqkMgDf2rPVwPfb0vm-iHovFTU3K_B5iEHPDqi6KLvQnK1gPEOpIKui_2YAC-XtwZIeU6uSUVDG9H3EnVUF_xbZM0QOB7XR19XFj7E-o3eFpKC7yfOrH5hHAGB1EVyGD5kgN-o0T3HL47C8kGVd_5XMcuisrTUVPGECm3ZOguJY1q100SuLMwGmVP4YunrvGT0qvYotu4f&__tn__=-R
https://www.facebook.com/arquidiocesismendoza
https://www.youtube.com/@pastoralcomunicadoresmza9000
https://www.instagram.com/pastoralcomunicadores.mza/