CONVOCATORIA DE NUESTRO PADRE OBISPO A LA ASAMBLEA ARQUIDIOCESANA

Circ. N° 018/26

Queridos hermanos, A poco de haber sido recibido por el Santo Padre, deseo transmitirles mi alegría por el momento compartido junto a él y el secretario general de la CEA, Mons. Raúl Pizarro, y hacerles llegar su saludo y bendición paternal.

Estamos transitando, como Iglesia y sociedad en la Argentina, este tiempo de preparación de la visita del Papa, conscientes de su importancia en relación con la edificación de esa patria más justa y fraterna que todos anhelamos. León XIV nos invita a “unir fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza y el mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Dios desea habitar.” (León XIV, Magnifica humanitas, n. 16).

En ese contexto tan desafiante para la Iglesia en la Argentina, la Arquidiócesis de Mendoza tendrá su Asamblea eclesial el sábado 12 de setiembre, de 8.30 a 13 hs. Lo haremos en continuidad con el camino emprendido con el documento Brújula y Corazón y la jornada Juntos caminamos, enriquecido con lo trabajado en las comunidades y en los decanatos a partir del material proporcionado por la Vicaría de Evangelización.

Queremos invitar a todos los que vinieron a la jornada Juntos caminamos 2026, enviados por sus párrocos, a que, en representación de sus comunidades y áreas pastorales, se hagan presentes en la Asamblea para profundizar este camino de aplicación del Sínodo, con el deseo de crecer como Iglesia en comunión, participación y misión. Pero, además, esta Asamblea será un momento de preparación para vivir nuestra fiesta diocesana y llevar a la Virgen del Rosario, nuestra Madre, nuestra vida eclesial.

“Cada bautizado responde a las exigencias de la misión en los contextos en los que vive y trabaja desde sus propias inclinaciones y capacidades, manifestando así la libertad del Espíritu en la concesión de sus dones. Gracias a este dinamismo en el Espíritu, el Pueblo de Dios, escuchando la realidad en la que vive, puede descubrir nuevos ámbitos de compromiso y nuevas formas de realizar su misión. Los cristianos que, en distintas capacidades —en la familia y en otros estados de vida, en el lugar de trabajo y en las profesiones, en el compromiso cívico o político, social o ecológico, en el desarrollo de una cultura inspirada en el Evangelio como en la evangelización de la cultura del ambiente digital—, recorren los caminos del mundo y en sus ambientes de vida anuncian el Evangelio, están sostenidos por los dones del Espíritu.” (Documento final del Sínodo, n. 58).

Con el deseo de encontrarnos pronto en la Asamblea eclesial, los abrazo y bendigo en Jesús, el Buen Pastor, y en nuestra Madre del Rosario.

Roma, 27 de agosto de 2026.-

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

SALUDO DE PENTECOSTÉS

APÓSTOLES DE LA PALABRA Y DE LA CARIDAD

Circular N° 012/26

Queridos hermanos,
La solemnidad de Pentecostés nos invita a reconocer la llegada del Espíritu Santo que viene para
impulsarnos a la misión. Jesús nos prometió que no nos dejaría solos, que vendría un Paráclito, un defensor, para sostenernos y mantenernos firmes en su seguimiento.

Pocos días atrás, ante más de mil jóvenes que se preparan para recibir su confirmación, el papa León
decía: “(…) la plenitud del Espíritu Santo nos da entusiasmo, fuerza y la capacidad de seguir a Jesucristo, de decirle ‘Sí’ al Señor siempre, y de no tener miedo de seguirlo con valentía, de vivir la fe en un mundo que tantas veces quiere llevarnos lejos de Jesús” (Audiencia del 16.05.2026, Encuentro con jóvenes confirmandos de Génova).

Cincuenta días después de la Pascua, el Espíritu Santo llegó impetuosamente sobre los discípulos para
encender en sus corazones el fuego divino, soltar sus lenguas y expresarse con libertad y franqueza a fin de que todos pudieran entender el anuncio de Jesucristo muerto y resucitado, viviendo con los hermanos el «nosotros» de la Iglesia.


Apóstoles que animan la Evangelización
Animados por la acción del Espíritu Santo que en Pentecostés nos impulsa como pueblo de Dios en
Mendoza, la Vicaría de Evangelización pondrá a disposición la primera de tres fichas de reflexión y trabajo
que, en continuidad con lo trabajado en la Jornada Juntos Caminamos, nos ayudarán a preparar la Asamblea Eclesial Arquidiocesana que realizaremos en septiembre. Con cada ficha iremos dando un paso para crecer como una Iglesia cada vez más sinodal.

Apóstoles servidores de la caridad fraterna
En estos días en que vivimos la inclemencia climática, la sostenida acción de tantos fieles, familias y
comunidades, han podido ayudar a paliar el frío que padecen los más pobres, y entre ellos los hermanos y hermanas de la calle. El fin de semana del 6 y 7 de junio tendrá lugar la Colecta nacional de Cáritas: 70 años alentando la esperanza. Recuerdo la importancia que tiene esta Colecta no sólo para las parroquias sino para la acción solidaria de Cáritas Mendoza y Cáritas Argentina.

Mendoza siempre se ha caracterizado por su creatividad y generosidad al servicio de nuestros hermanos necesitados. Ello nos compromete a seguir prestando esa importante misión de alentar la participación de tantas personas, familias y comunidades para
recoger cuanto nuestros hermanos, no sólo los católicos, deseen poner en común para aliviar la cruda pobreza que hoy atraviesa a tantos. Muchos que antes nos ayudaban, hoy necesitan. También a ellos queremos ayudarlos para que puedan restablecerse y superar esta dolorosa situación.

Hermanos:

¡Muy feliz Pentecostés! El Espíritu Santo nos colme con sus dones para anunciar con entusiasmo y
generosidad al Señor Jesucristo, camino, verdad y vida para nuestro pueblo. Junto a María, recemos como
Iglesia: «Ven Espíritu Santo, ¡llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor!».

Los abrazo y bendigo en Jesús que nos derrama su Espíritu y en su Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 22 de mayo de 2026

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

ANTE TANTA MENTIRA Y FAKE NEWS

Circular N° 011/26

Queridos hermanos,
En estos días he recibido consultas sobre una supuesta sanción vaticana que me habría sido
impuesta por motivos litúrgicos. Numerosos mensajes de WhatsApp enviados a los fieles de aquí y
de todo el país, difunden esta noticia como cierta. Además de la falsedad de la noticia, me duelen las
mentiras que siembran oscuros personajes en sitios de internet. Por eso escribo estas líneas: No
solamente para desmentir una nueva falsedad difundida por un blog, sino sobre todo por el deber de
cuidar al Pueblo de Dios. Muchos fieles de buena voluntad terminan siendo confundidos, engañados
o arrastrados a climas de sospecha permanente que dañan la comunión eclesial y que hieren
profundamente a personas concretas. Hay algo particularmente grave cuando la mentira y la
información deformada se combinan con el anonimato y con la imposibilidad de réplica porque
estamos frente a un mecanismo de impunidad.

“De un mismo hecho, el sepulcro vacío, brotan dos interpretaciones: una es fuente de vida
nueva y eterna, la otra de muerte cierta y definitiva. Este contraste nos hace reflexionar sobre el
valor del testimonio cristiano y sobre la honestidad de la comunicación humana. A menudo, el relato
de la verdad es oscurecido por fake news —como se dice hoy—, es decir, por mentiras, alusiones y
acusaciones sin fundamento. No obstante, frente a tales obstáculos, la verdad no permanece oculta,
al contrario, viene a nuestro encuentro, viva y radiante, iluminando las tinieblas más densas.” (Papa
León, Palabras en el Anuncio del Ángel, lunes santo 2026)

En Mendoza existe un individuo, posiblemente un reputado docente universitario de la Facultad
de Filosofía y Letras que, escondido detrás de un seudónimo, difunde en un Blog sus opiniones,
ataques y mentiras. Esta persona no respeta la buena fama de los demás, manipula y ridiculiza cuanto
expresamos públicamente con nuestro nombre y apellido. Y al mismo tiempo incurre en una gran
contradicción: reclama transparencia para toda la Iglesia mientras administra un espacio donde no
existe posibilidad de comentarios, aclaraciones ni derecho a responder si no es en total conformidad
con sus pensamientos y actitudes. Para este tipo de comportamiento humano resulta muy cómodo
instalar sospechas, burlarse de personas concretas, degradar públicamente a sacerdotes, obispos y
laicos mientras quien escribe permanece oculto, sin asumir rostro, nombre ni responsabilidad pública
por sus palabras. Y más lamentable aún es que otros sitios digitales, autopercibidos católicos,
igualmente insidiosos, terminen reproduciendo, amplificando o legitimando mentiras que dañan
personas concretas y empobrecen profundamente el clima humano y eclesial.

También otros obispos, sacerdotes y laicos, ¡incluso los Papas! han sido atacados muchas veces
por el autor del blog en cuestión. Incluso en temas que poco tienen que ver con la acción pastoral,
llama la atención su obsesión por comentar el cuerpo o la imagen de otros, mientras él elige
esconderse y no exponerse jamás personalmente. Detrás de cada burla y mentira hay personas
concretas. Y detrás de muchas ironías “ingeniosas” hay una enorme irresponsabilidad moral.

Es importante preguntarnos, como creyentes, qué responsabilidad tenemos cuando reenviamos
mensajes, publicaciones o acusaciones sin verificar suficientemente su veracidad. En el mundo
digital, compartir información no es un acto neutral: puede afectar personas concretas, dañar
reputaciones y contribuir a la difusión de mentiras o exageraciones que luego resultan muy difíciles
de reparar, exponiéndose incluso a responsabilidades legales ya que sus números de contacto quedan
registrados al difundir la mencionada mentira.

La crítica puede ser legítima, incluso dura. Bienvenida sea si es verdadera y honesta. Pero la
difamación cobarde disfrazada de defensa de la tradición no es un servicio a la verdad. Ésta no
necesita operar desde la oscuridad. Tampoco la comunión de la Iglesia se construye alimentando el
desprecio permanente, sino caminando en la verdad, la caridad y la responsabilidad de la palabra.
En otras oportunidades, ante ataques similares al hoy referido, preferí no responder para no dar
entidad a personajes que compulsiva y patológicamente buscan herir la comunión eclesial. Rezo por
ellos y su conversión. Gracias a Dios, mucha gente no conoce estos ámbitos de difamación
permanente. Pero para quienes por un motivo u otro reciben estas noticias, creí necesario decir estas
palabras, no para defenderme, sino como servicio a la verdad y por el bien del pueblo de Dios de la
Arquidiócesis de Mendoza, junto a los hermanos de otras comunidades donde he actuado antes, como
sacerdote en la Diócesis de Quilmes, y como obispo en las Diócesis de Orán y La Rioja; también por
mi familia y amigos, que se preocupan y sufren conmigo por estos ataques reiterados e injustificados;
deseo así, expresar la verdad de los hechos y tomar distancia de quienes buscan dañar, ofender,
confundir y desautorizar. Amo a mi pueblo y quiero servirlo como Jesús, el buen Pastor, con mis
muchos límites y con los dones que Él me confió.

Los abrazo y bendigo en Jesús que nos derrama su Espíritu y en su Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 18 de mayo de 2026

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

SALUDO A LA COMUNIDAD DIOCESANA

Queridos hermanos,

A través de estas líneas, antes de partir a Roma para las exequias del fallecido Papa Francisco, deseo hacerles llegar mi gratitud por la participación de tantos de Uds. en la sentida celebración de ayer, donde juntos dimos gracias a Dios por la vida y ministerio del Santo Padre. Sé que muchos que no pudieron llegar por la distancia geográfica, se unieron estrechamente a nosotros en distintas celebraciones que tuvieron lugar a lo largo de toda la geografía arquidiocesana.

Me llevo en el corazón, y me acompañarán en mi peregrinación a Roma, los rostros de tantos sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos y religiosas, seminaristas, catequistas, voluntarios de Caritas, misioneros, ministros, familias enteras que, con lágrimas en los ojos, nos uníamos con emoción en una fervorosa oración común por el eterno descanso de quien ahora nos precede en el camino al encuentro con el Señor. ¡Gracias, muchas gracias, por esta profunda y esperanzadora experiencia eclesial de fe y amor!

Me parece muy oportuno volver a palabras del mismo Papa Francisco, en relación con el jubileo de la esperanza, para poder vivir este tiempo tan especial.

“Las tempestades nunca podrán prevalecer, porque estamos anclados en la esperanza de la gracia, que nos hace capaces de vivir en Cristo superando el pecado, el miedo y la muerte. Esta esperanza, mucho más grande que las satisfacciones de cada día y que las mejoras de las condiciones de vida, nos transporta más allá de las pruebas y nos exhorta a caminar sin perder de vista la grandeza de la meta a la que hemos sido llamados, el cielo.” (Francisco, Spes non confundit, 25)

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor resucitado y su Madre santísima del Rosario.

Mendoza, 22 de abril de 2025

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Nuevos destinos pastorales

Circ. N° 039/23

Queridos hermanos,

La Iglesia es misión; en su servicio a los hombres, su identificación con Cristo, la lleva a testimoniarlo a través de la entrega generosa de sus hijos. Entre éstos, los sacerdotes son los que lo hacen presente, principalmente en parroquias y comunidades, con la predicación del Evangelio, la celebración de los sacramentos y la animación de la caridad fraterna.

Cada año, en esa perspectiva, les anuncio los nuevos servicios pastorales de nuestros sacerdotes. Aunque quedan aún algunos nombramientos pendientes de definir, deseo comunicar la mayoría de ellos, para que las comunidades puedan prepararse a los cambios con suficiente antelación.

  • Pbro. Alejandro Béjar, Parroquia Santa Ana, Guaymallén.
  • Pbro. Matías Castillo, Parroquia Cristo Obrero, Rivadavia.
  • Pbro. Sebastián Flores, Parroquia San Francisco de Asís, Ugarteche.
  • Pbro. Hugo Galdeano, Parroquia San José Obrero, La Favorita.
  • Pbro. Román Garín, Parroquia Virgen de Urkupiña y Santos Mártires Rioplatenses, Guaymallén.
  • Pbro. Raúl Marianetti, Parroquia San Pablo, Guaymallén.
  • Pbro. José Martín, Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego, Godoy Cruz.
  • Pbro. Marcelo Martínez, Comunidad Jesús Nazareno, Parroquia S. Vicente Ferrer, Godoy Cruz.
  • Pbro. Gerardo Peñaloza, Parroquia Santa Cruz, Las Heras.
  • Pbro. Santiago Soria, Parroquia Santísima Trinidad, Medrano.

Agradezco a todos los sacerdotes que ahora cambian de parroquia, estos años de entrega pastoral así como la disponibilidad manifestada y su deseo de servir a la misión de la Iglesia. En especial, nos unimos al P. Miguel Rocha que se dedicará principalmente al cuidado de su mamá en este tiempo difícil de su salud. Al P. Diego Martínez, deseo un ministerio fecundo en su diócesis de Orán, a la que regresa después de habernos acompañado durante este año como administrador parroquial en Cristo Obrero.

Los saludo con afecto, en Cristo, buen Pastor.

Mendoza, 21 de noviembre de 2023.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Noticias de nuestra vida pastoral

Circ. Nro. 016/23

Queridos hermanos,


Con estas líneas deseo compartir con Uds. dos lindas novedades de nuestra comunidad arquidiocesana en el contexto festivo y testimonial del tiempo pascual.
El próximo viernes 5 de mayo, a las 18.30 hs., daremos gracias a Dios por los setenta
años de erección del Templo de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, en
Uspallata. El P. Federico Lucca junto a su comunidad parroquial nos invitan a la consagración de su iglesia, una verdadera fiesta de familia. Esta celebración ilumina con sus distintos signos litúrgicos y oraciones, nuestra comprensión del misterio de la Iglesia, constituida por nosotros los fieles, piedras vivas en Cristo. Antiguamente, hubo en Uspallata un pequeño templo dedicado a Santa Teresita. A ella le encomendaremos en adelante, junto a la Virgen del Carmen de Cuyo, la vida y misión de esta comunidad parroquial.
El domingo 7 de mayo a las 11:30 hs., pondré en funciones al nuevo párroco de Nuestra Señora del Rosario, de Lavalle, el Padre Mario Panetta, quien ya venía desempeñándose como director pastoral. Recemos por el P. Mario y por este nuevo desafío pastoral que le encomienda la Iglesia.
Agradezco al diácono Carlos Payola que desde enero de 2021 asumió la animación
pastoral de esa parroquia y continuará colaborando con el P. Mario. Como al diácono
Fernando Cagnani, en la parroquia Cristo Obrero de Rivadavia, con su entrega generosa y
responsable en igual misión, ambos han puesto de manifiesto la rica interacción ministerial
de los diáconos junto a nuestros presbíteros. Agradezco a las familias de los diáconos Carlos
y Fernando, que han aceptado ese servicio extraordinario que ambos prestaron a la Iglesia y
los han sostenido con su amor y comprensión.
Con un corazón agradecido, los abrazo y bendigo en el Señor.

Mendoza, 27 de abril de 2023.
Memoria litúrgica de Santo Toribio de Mogrovejo

Saludo a los consagrados y consagradas en su día

Circ. Nro. 003/23

Queridos hermanos y hermanas,

Aunque en la Iglesia argentina, el 8 de setiembre constituye la oportunidad para dar gracias a Dios por la vida consagrada, el 2 de febrero es desde antiguo una jornada particularmente destinada a la oración por todos los consagrados; algunos renuevan sus votos y promesas, otros recuerdan con emoción su consagración; por esa razón les escribo para saludarlos y expresarles, como cada año, mi afecto y gratitud por haber acogido el llamado del Señor a vivir según su estilo evangélico.

En el contexto más amplio de una Iglesia que se deja interpelar por los signos de los tiempos y discierne sinodalmente sus desafíos, las distintas expresiones de la vida consagrada son para nosotros un regalo de Dios y un signo de una entrega que va más allá de las actividades que se realizan, para testimoniar la fidelidad del Señor a su pueblo.

En nuestra Arquidiócesis no faltan estas manifestaciones de la presencia de Dios a través de la vida consagrada: desde la oración silenciosa y contemplativa de los dos monasterios, de hnas. Carmelitas y de hnas. Dominicas, pasando por la presencia apostólica en instituciones sanitarias, educativas, asistenciales y de promoción humana, hasta la virginidad consagrada, todas estrechamente unidas a la vida eclesial diocesana. ¡Gracias a todos por su sí y por la renovada reflexión que les permite actualizarse a la luz de las indicaciones del magisterio de la Iglesia universal y particular!

Este año 2023 estará muy marcado por la celebración del Sínodo; en marzo tendrá lugar la etapa continental, en nuestro caso, en Brasilia del 4 al 10 de marzo, y más tarde, en octubre será tiempo de la reflexión de la Iglesia a nivel universal. Les encomiendo que no dejen de seguir estas deliberaciones ni de alentar en sus comunidades y obras apostólicas, una creciente toma de conciencia de las tres palabras que sintetizan el dinamismo sinodal: COMUNIÓN, PARTICIPACIÓN y MISIÓN. En especial, les pido que no dejen de concurrir a los espacios decanales y diocesanos donde esta dimensión sinodal se expresa y constituye un signo alentador del camino comunitario.

Los despido con unas hermosas palabras del Papa Francisco, tomadas del Mensaje del año pasado. Son saludo y estímulo, que hago míos:

Queridos amigos, queridas amigas, renovemos hoy con entusiasmo nuestra consagración. Preguntémonos qué motivaciones impulsan nuestro corazón y nuestra acción, cuál es la visión renovada que estamos llamados a cultivar y, sobre todo, tomemos en brazos a Jesús. Aun cuando experimentemos dificultades y cansancios —esto sucede, incluso desilusiones, sucede, hagamos como Simeón y Ana, que esperan con paciencia la fidelidad del Señor y no se dejan robar la alegría del encuentro. Caminemos hacia la alegría del encuentro, esto es muy hermoso. Pongámoslo de nuevo a Él en el centro y sigamos adelante con alegría. Que así sea.”

En Cristo buen Pastor y nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 2 de febrero de 2023.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Nadie puede salvarse solo

Recomenzar desde el COVID-19 para trazar juntos caminos de paz. | Circ. Nro. 042/22

Presentación del Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz 2023


Queridos hermanos,

A punto de dejar atrás el 2022, deseo invitarlos a leer el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de la Paz, en el cual nos invita a la esperanza, en la conciencia de los grandes problemas que atraviesa la humanidad, para afrontarlos solidariamente.

En una primera parte del Mensaje, el Papa asume una lectura de los datos de la realidad humana en tiempos de Covid (nn. 2-3). Nos describe agudamente esos momentos difíciles que vivimos como humanidad. Además de considerar los datos duros de estos años, va más allá del Covid, para enfocarse en las consecuencias que nos dejó y que actualmente nos están reclamando una respuesta solidaria de personas e instituciones. No ve sólo lo malo que nos sucedió sino también que releva elementos valiosos para la vida social.

“(…) Hemos logrado hacer descubrimientos positivos: un beneficioso retorno a la humildad; una reducción de ciertas pretensiones consumistas; un renovado sentido de la solidaridad que nos anima a salir de nuestro egoísmo para abrirnos al sufrimiento de los demás y a sus necesidades; así como un compromiso, en algunos casos verdaderamente heroico, de tantas personas que no escatimaron esfuerzos para que todos pudieran superar mejor el drama de la emergencia.” (Mensaje, n. 3)

Sin embargo, el Mensaje no se detiene allí, sino que se refiere dolorosamente a la guerra con Ucrania (Mensaje, n. 4), iniciada por decisiones humanas reprobables. De esta manera, a la masacre sobre poblaciones inocentes, deben sumársele en dimensiones internacionales, los problemas conexos en relación con los alimentos, la inseguridad, y el incremento de los precios de los combustibles. La guerra ha sido una nueva derrota para la humanidad. Si para el COVID se encontraron vacunas, no aparecen soluciones para esta guerra que se alarga.

Frente a esta enumeración de situaciones difíciles, de consecuencias dramáticas para los hombres, el Papa propone la necesidad de redescubrirnos como un nosotros que supere la tentación de los propios intereses personales o nacionales para abrirnos a una fraternidad universal, “creando las bases para un mundo más justo y pacífico, que se involucre con seriedad en la búsqueda de un bien que sea verdaderamente común.” (Mensaje, n. 5)

Para el Papa, son necesarias la responsabilidad y la compasión en todos los actores sociales. Si las diversas crisis morales, sociales, políticas y económicas que padecemos están todas interconectadas, la humanidad puede dar pasos en vistas a superarlas o atenuarlas.

“Debemos retomar la cuestión de garantizar la sanidad pública para todos; promover acciones de paz para poner fin a los conflictos y guerras que siguen generando víctimas y pobreza; cuidar de forma conjunta nuestra casa común y aplicar medidas claras y eficaces para hacer frente al cambio climático; luchar contra el virus de la desigualdad y garantizar la alimentación y un trabajo digno para todos, apoyando a quienes ni siquiera tienen un salario mínimo y atraviesan grandes dificultades. El escándalo de los pueblos hambrientos nos duele. Hemos de desarrollar, con políticas adecuadas, la acogida y la integración, especialmente de los migrantes y de los que viven como descartados en nuestras sociedades.” (Mensaje, n. 5)

Deseando que puedan profundizar en la lectura del Mensaje del Papa, que acompaño, los
abrazo y bendigo en Jesús, nuestro buen Pastor. ¡Feliz y fecundo 2023 en el Señor!

Mendoza, 30 de diciembre de 2022.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

DESCARGAR: Mensaje Jornada Mundial por la Paz. PDF

Invitación a unirnos al X Encuentro Mundial de Familias

Celebración arquidiocesana en Nuestra Señora de Monserrat (20-06-2022)

“La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia.” (Francisco, Amoris Laetitia, n.1)

Queridos hermanos,

Deseo compartir con Uds. esta grata invitación a unirnos a la celebración del X Encuentro Mundial de Familias que tendrá lugar en Roma próximamente, del 22 al 26 de junio. La posibilidad de retomar los encuentros presenciales permitirá a representantes de todos los países, reunirse para orar y reflexionar sobre la familia, así como de proponer aquellos caminos que fortalezcan la vigencia de la familia como modelo de comunión de amor y de formación de las personas.

Con nuestra Pastoral Familiar, deseo invitar a párrocos y responsables de comunidades, a procurar este tipo de espacios de oración y reflexión en sus parroquias y capillas. Acompaño dos módulos catequísticos que pueden favorecer estas iniciativas siempre necesarias en la vida de la Iglesia. Se trata de un material enviado en ocasión de este Encuentro Mundial y que puede ayudar para preparar encuentros con padres de Catequesis e inclusive con los grupos de Catequesis de Confirmación. Al importante trabajo que suele ofrecernos nuestra Junta de Catequesis, podemos agregar estos encuentros que sintonizan con la Iglesia universal en el camino de valorar y promover el fortalecimiento de nuestras familias.

“(…) muchas familias, que están lejos de considerarse perfectas, viven en el amor, realizan su vocación y siguen adelante, aunque caigan muchas veces a lo largo del camino (…) Las realidades que nos preocupan son desafíos. No caigamos en la trampa de desgastarnos en lamentos autodefensivos, en lugar de despertar una creatividad misionera. En todas las situaciones, la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de verdad y de esperanza. Los grandes valores del matrimonio y de la familia cristiana corresponden a la búsqueda que impregna la existencia humana.” (Francisco, Amoris laetitia n. 57)

Asimismo, el lunes 20 de junio, a las 20 hs. en la Parroquia “Nuestra Señora de Monserrat”, Godoy Cruz, en adhesión a este X Encuentro y para orar por su feliz realización, presidiré la Santa Misa con los voluntarios y colaboradores de la Pastoral Familiar Arquidiocesana, así como todos los equipos de pastoral familiar de las parroquias que pudiesen concurrir. Invito especialmente a participar a los dirigentes y responsables de los movimientos de apostolado familiar para expresar nuestra comunión con toda la Iglesia en el deseo de servir al misterio del Amor de Dios manifestado en las familias, para la vida de nuestros hermanos.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 26 de mayo de 2022
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo de Fin de Año y presentación del mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial de la Paz

Circ. Nro. 037/21

Queridos hermanos,

Como cada año, concluyendo 2021, deseo saludarlos, expresarles mis deseos de un fecundo año nuevo e invitarlos a la lectura y reflexión del mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de la Paz, convocada este año bajo el lema: Diálogo entre generaciones, educación y trabajo: instrumentos para construir una paz duradera.

“En cada época, la paz es tanto un don de lo alto como el fruto de un compromiso compartido. Existe, en efecto, una “arquitectura” de la paz, en la que intervienen las distintas instituciones de la sociedad, y existe un “artesanado” de la paz que nos involucra a cada uno de nosotros personalmente. Todos pueden colaborar en la construcción de un mundo más pacífico: partiendo del propio corazón y de las relaciones en la familia, en la sociedad y con el medioambiente, hasta las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. Aquí me gustaría proponer tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos. En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo. Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana.” (Mensaje, n. 1)

De esta manera, la invitación del Papa nos ayuda a profundizar nuestra reflexión sobre el diálogo intergeneracional, la educación y el trabajo como tres verdaderas herramientas al servicio de una paz duradera para hacernos artesanos de la paz.

En cuanto al imprescindible diálogo intergeneracional, el Papa se refiere a los interlocutores, los mayores como depositarios de la memoria y los jóvenes como los continuadores de la historia. Educación y trabajo son los lugares y contextos de este diálogo. “Es la educación la que proporciona la gramática para el diálogo entre las generaciones, y es en la experiencia del trabajo donde hombres y mujeres de diferentes generaciones se encuentran ayudándose mutuamente, intercambiando conocimientos, experiencias y habilidades para el bien común.” (Mensaje, n. 2)

A nivel mundial, contrasta escandalosamente la gran inversión en armas con los magros aportes a la educación por parte de los Estados. Para el Papa Francisco, además de invertir en educación, debe fortalecerse la opción por la educación, con un fuerte compromiso con el desarrollo de la cultura del cuidado y el establecimiento de un pacto educativo global que tenga a los jóvenes como protagonistas para formarlos como personas maduras, con una decidida participación de las familias, las comunidades, las escuelas, las universidades, instituciones, religiones y gobiernos, con atención al cuidado de la casa común y de la fraternidad humana (cfr. Mensaje, n.2).

Al referirse al trabajo como el ámbito donde el hombre comparte sus dones personales en un marco de compromiso, esfuerzo y colaboración con los otros, el Papa evalúa los condicionamientos creados por el Covid19 y la incidencia del factor tecnológico, muchas veces sustitutivo del ser humano en cuanto fuerza laboral.

Y no deja de subrayar la importante participación y cuidado de todos los actores: “Es más urgente que nunca que se promuevan en todo el mundo condiciones laborales decentes y dignas, orientadas al bien común y al cuidado de la creación. Es necesario asegurar y sostener la libertad de las iniciativas empresariales y, al mismo tiempo, impulsar una responsabilidad social renovada, para que el beneficio no sea el único principio rector.” (cfr. Mensaje, n. 3).

Al comenzar un nuevo año, el Mensaje Papal inspira nuestra comprensión del tiempo que vivimos para que, como creyentes, seamos artífices de una renovada vida social. Participar activamente en ella, debe ser para los cristianos un imperativo según el estado de vida, las condiciones personales y vocacionales para involucrarse y testimoniar la vigencia del Evangelio. Si bien la Doctrina social de la Iglesia siempre nos pone a disposición su rica reflexión de los grandes temas de la comunidad humana, nos toca a nosotros, los cristianos, dar el paso de concretarla en nuevas y más conscientes prácticas de ciudadanía, en la vivencia coherente del ideal evangélico por parte de las familias y las comunidades a partir de la solidaridad con los más pobres y alejados, con los excluidos y los descartados.

Los proyectos de Cáritas de ayuda en la emergencia, pero sobre todo los que constituyen propuestas de promoción humana, educativa y laboral, el trabajo con los encarcelados, los enfermos, los migrantes y las personas víctimas de la trata y las adicciones, así como la asistencia de las personas en situación de calle, son expresiones de nuestras pastorales “de trinchera” en las que la comunidad eclesial proclama con fuerza que el Amor es más fuerte. En este servicio pastoral de la Iglesia, los pobres no son meros destinatarios de nuestra caridad sino hermanos muy queridos, convocados a ser protagonistas de la vida en toda su plenitud y dignidad. Para eso trabajamos.

Que el Señor nos conceda vivir con pasión evangélica el año 2022, que sumemos nuestros esfuerzos para transformar el mundo por amor, ese amor nacido como respuesta personal al llamado evangélico de Jesús a ser sal de la tierra y luz del mundo.

Los abrazo y bendigo en Cristo, el buen Pastor, junto a su Madre Santísima del Rosario. ¡Feliz y fecundo 2022 en el Señor!

Mendoza, 30 de diciembre de 2021.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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