Invitación a vivir la Fiesta Diocesana

«Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión»

Circ. Nro. 53/2020

Queridos hermanos,

La Fiesta diocesana constituye desde hace varios años, un esperado momento de encuentro y oración de nuestra Iglesia particular. En ella confluyen los distintos decanatos y todas las parroquias para expresar nuestra alegría y devoción a la Madre Santísima del Rosario.

Nuestro lema de este año asume la problemática que vivimos como humanidad, conscientes como somos de que la Iglesia es buena noticia para todo el género humano: Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión.

En tiempos de distancias y aislamientos, más allá de la restricción de la presencia física, queremos estar junto a nuestros hermanos, sobre todo los que más sufren por razón de la pobreza, la soledad y la enfermedad. La creatividad con que parroquias e instituciones de Iglesia han resignificado su presencia para acompañar la vida de nuestro pueblo, nos llena de alegría y esperanza. Una Iglesia cercana expresa la vitalidad del proyecto de Jesús que vino a los suyos.

La Iglesia es signo de unidad entre los hombres cuando propone al Señor como fuente de la verdadera comunión. Él nos introduce en esa vocación a “ser uno para que el mundo crea”. No dejan de verse tensiones innecesarias en tiempos de tantas urgencias donde la vida y la muerte se confrontan dramáticamente; vivamos este tiempo con la decisión de amar y servir conforme a la única verdadera tradición de la Iglesia que es la Caridad.

Por razón de la cuarentena y sus modalidades posteriores, hemos tenido que buscar un modo alternativo para celebrar esta Fiesta. El momento sanitario de nuestra provincia no consiente, por ahora, un regreso a la presencialidad plena de nuestra vieja “normalidad”. Durante el año todos hemos experimentado el peso de este cuadro de situación; hay que seguir cumpliendo, por el bien de los hermanos, con todas las normas que se nos indican para evitar la difusión del virus.

Pero… ¡No nos podíamos quedar sin fiesta diocesana! La tendremos en la modalidad virtual que nos consiente el actual marco normativo. Desde las 17 hs. estaremos disponibles en los distintos espacios y redes que la Arquidiócesis tiene: Facebook, Youtube, e Instagram de la Pastoral de Comunicadores.

Luego del encuentro inicial, trabajaremos en ocho espacios virtuales de reflexión y oración animados por los decanatos, hasta las 18.00; a partir de las 18.30 tendremos un momento de evocación del Congreso Mariano Nacional y de Mons. Rubiolo en el centenario de su nacimiento.

A partir de las 19 hs. celebraremos la Santa Misa desde la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, de la ciudad de Mendoza. En esta ocasión me acompañarán los sacerdotes decanos para expresar de este modo la unidad de nuestra Iglesia mendocina en torno a la Palabra y al Pan de Vida. Y para hacer presentes a todos cristianos y comunidades a lo largo y a lo ancho de la Arquidiócesis.

Los invito a participar. Cada uno de Uds. es muy importante en esta Iglesia mendocina que quiere celebrar a su Madre y Patrona, la Virgen del Rosario. Nuestra Estrella encendida, ha alimentado durante este año esa pequeña luz interior de nuestras vidas. Y es justo acercarnos para expresarlo con el cariño de hijos y hermanos.

Reciban un abrazo grande y mi bendición afectuosa en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 25 de setiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Novena a Nuestra Señora del Rosario

En este espacio compartiremos los días de la Novena a Nuestra Señora del Rosario, patrona de nuestra Diócesis.

Nos acompañará Fray Jorge de la Orden de los Predicadores, del Convento Santo Domingo.

Día 1: https://youtu.be/LYtO6mSxBfg

Día 2: https://youtu.be/MpA7nzLgk9s

Día 3: https://www.youtube.com/watch?v=QD124EE0Q7E

Día 4: https://www.youtube.com/watch?v=kObACrRdNpM

Día 5: https://www.youtube.com/watch?v=VvOOCem7Dog

Día 6: https://www.youtube.com/watch?v=iQAzwotLcm0

Día 7: https://www.youtube.com/watch?v=IIsaOFExtw4

Día 8: https://www.youtube.com/watch?v=jDVyFC-hfZU

Día 9: https://www.youtube.com/watch?v=Jof-pUYM3I8

Fiesta Diocesana 2020

Esta Fiesta Diocesana es histórica, vamos a compartirla desde nuestros hogares, pero más unidos que nunca en la oración junto a nuestra Virgen del Rosario.

¿Cuándo? El día domingo 4 de octubre a las 17 hs comienza la transmisión en vivo de la fiesta y a las 18.30 comenzaremos con la animación y la misa presidida por Monseñor Colombo.

👉¿Cómo participar?
¡Es muy fácil! Conectate a través de la página de Facebook:

https://www.facebook.com/pastoralcomunicadoresmendoza/

o del canal de You Tube de la Pastoral de Comunicadores:

https://www.youtube.com/channel/UC-6Sen7DB2xzbFjjuWKVOkg

y ya está!!!!! Vas a estar celebrando desde tu casa la Fiesta Diocesana junto a todos los hermanos de nuestra provincia. ¡No te lo podes perder!

Tiempo para decir sí: saludo a los jóvenes en su día

“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.” (Eclesiastés 12,1)

Circ. Nro. 52/2020

Mis queridos jóvenes,

Con el comienzo de la primavera, en pocas horas estaremos celebrando el Día del estudiante.

La naturaleza reverdecida nos invita a alegrarnos por ese gran regalo de Dios que es la Creación.

Este año faltarán las juntadas de amigos, los encuentros al aire libre, las salidas habituales de este día. Sin embargo, Dios siempre nos estará invitando a vivir con alegría el gran regalo de la vida.

Como nos pasa a muchos, tantos de Uds. pasan estos días agobiados por una rutina cansadora. La vivimos como un freno y obstáculo para el encuentro personal con las personas que queremos. ¡Menos mal que las redes y la “vida” digital ayudan a no desconectarnos y a seguir en contacto!

La dolorosa realidad de tantos enfermos, muchos de ellos jóvenes como Uds., nos pide redoblar la esperanza en un tiempo difícil que nos interpela con sus interrogantes. En estos días un tweet de un sacerdote joven me animaba con estas palabras: “Enorme privilegio tener fe… especialmente en los tiempos de oscuridad e incertidumbre. Qué alegría la fe…” Sí, la fe es un regalo que tenemos que agradecer a Dios y compartirlo para esperanzar a muchos jóvenes como Uds.

Quiero aprovechar este mensaje para expresarles el afecto de toda la Iglesia de Mendoza, agradecerles el testimonio de entrega de tantos de Uds. a través de servicios muy concretos a los pobres y enfermos en este tiempo.

Un grupo numeroso de jóvenes de nuestra Arquidiócesis, provenientes de la Pastoral de Juventud, Acción Católica y del Movimiento Peregrinos entre otros, son voluntarios de Cáritas para llegar con la entrega de alimentos a muchas familias pobres de nuestras comunidades.

También quiero agradecer a los jóvenes que participan en otras pastorales “de trinchera” como me gusta llamarlas, ya que están en lugares de mucha exigencia, especialmente en este tiempo: Pastoral Carcelaria, Pastoral de Migrantes, Pastoral de la Salud y Pastoral de la Calle. ¡Gracias, porque la vitalidad de Uds. nos llena de esperanza!

Finalmente quiero pedirles que se cuiden y cuiden a sus familiares y amigos. Guardarse en casa en estos días es una expresión concreta de amor. Evitar las salidas innecesarias o no autorizadas por razones sanitarias, es parte del compromiso solidario que se espera de nosotros los cristianos. Vean de multiplicar creativamente los encuentros por aquellos medios que en este tiempo nos han ayudado a paliar la falta de encuentro físico.

Celebremos el don de la vida que se nos ha confiado y que tenemos que cuidar hasta que despunte el día de una auténtica y ansiada normalidad, cuando regresen los abrazos y las juntadas con amigos y también en las que tengamos nuestras celebraciones y encuentros en las parroquias y comunidades.

Los abrazo y bendigo de corazón, pidiéndole a la Virgen del Rosario que los cuide y les aliente la esperanza. Que Jesús, el eternamente joven, viva en Uds. y sus familias y amigos.

Mendoza, 20 de setiembre de 2020

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Evocación de Mons. Cándido Rubiolo en el centenario de su nacimiento

Circ. Nro. 51/2020

Queridos hermanos,

El 19 de setiembre se cumplirán cien años del nacimiento de Mons. Cándido Rubiolo, arzobispo de Mendoza. La evocación de sus palabras y gestos, nos invita a dar gracias a Dios por su ministerio pastoral entre nosotros y a vivir la comunión eclesial como don y tarea.

Si bien no tuve el gusto de conocerlo personalmente, he podido recoger hermosos testimonios sobre él, tanto en La Rioja como aquí en Mendoza, donde fue mi predecesor en la guía de ambas Iglesias particulares. En su corto período como administrador apostólico en La Rioja (1976-1977), ayudó a esa comunidad diocesana a afrontar los meses sucesivos al asesinato de Mons. Angelelli, con numerosos gestos de cuidado paternal.

Luego de un también brevísimo tiempo de ejercicio del ministerio episcopal en Villa María (1977-1979), ante la muerte repentina de Mons. Maresma, en la inminencia de la celebración del Congreso Mariano Nacional previsto en Mendoza, el Santo Padre Juan Pablo II lo convocó como nuevo arzobispo de Mendoza.

Entre sus escritos personales, me gustaría destacar dos por su carácter autobiográfico y la evaluación del camino eclesial recorrido junto a su grey. Me refiero en primer lugar a su Mensaje de la Cuaresma del año 1993, dirigido a sacerdotes, diocesanos y religiosos, y un segundo escrito que consigna sus Palabras de Despedida. Ambos textos rezuman caridad pastoral, expresando la extendida vigencia a lo largo de los años, de su lema episcopal “Omnia in charitate”, todo con amor y por amor, según él mismo explica.

En el citado Mensaje en la Cuaresma de 1993, consigna los acontecimientos importantes de la Iglesia en Mendoza, frutos de la pródiga obra de Dios en aquel período: ”Congreso Mariano Nacional; Visita del Santo Padre; reapertura del Seminario (Filosofía); Misión ’84; Primer Congreso Arquidiocesano de Educación Católica; elección de una opción Pastoral Diocesana; Primer Congreso Arquidiocesano de Catequesis e iniciación de la Catequesis Familiar, creación del Instituto San Pío X; creación del- Consejo Arquidiocesano de Pastoral; creación de la Comisión Arquidiocesana de Juventud; creación del Secretariado Arquidiocesano para la Familia; creación de la Escuela de Ministerios; creación del Departamento Arquidiocesano de Fieles Laicos; presencia del Monasterio Carmelitano; construcción del Seminario Nuestra Señora del Rosario; comienzo de los estudios Teológicos, etc., etc..”

Si el Congreso Mariano Nacional fue un “nuevo Pentecostés” según las palabras de Mons. Rubiolo en la Cuaresma de 1993, tan importante acontecimiento prolongaría su fecundidad con la celebración de una Misión arquidiocesana con ocasión de los cincuenta años de la Iglesia mendocina, la cual suscitaría en el tiempo, la adopción de una opción pastoral: «Crear comunidades vivas, misioneras y solidarias por una Iglesia viva, misionera y solidaria». En los años sucesivos, los obispos junto al presbiterio, la vida consagrada y el conjunto de los agentes pastores participarían activamente en la búsqueda de los mejores modos de poner en práctica de una manera orgánica, aquella opción pastoral: “El aprendizaje de una pastoral planificada se impuso como un instrumento imprescindible e insustituible. Nace así, también, el trabajo de una pastoral planificada, cuya necesidad y eficacia para la evangelización es cada día más evidente.” Contenido y método de la acción pastoral de la Iglesia de Mendoza eran de este modo asumidos consciente y decididamente en el camino evangelizador del obispo junto a su pueblo. En ese mismo Mensaje de Cuaresma de 1993 describe con dolor las tensiones eclesiales vividas en los años precedentes: «La Iglesia en Mendoza ha sufrido divisiones, no totalmente superadas, que crearon escándalos en la comunidad cristiana.” Y expresa esperanzado la necesidad de que «las particularidades se integren en una armonía que las supere sin anularlas «. Y añade: “Para esto es necesario profundizar los actuales canales de comunión y participación intraeclesiales y acentuar una ascesis de escucha, comunicación y respeto.”

Del conjunto de testimonios que he recibido en estos dos años junto a Uds., uno de los signos distintivos de la fecundidad pastoral de Mons. Rubiolo, ha sido la animación de la participación laical tanto en la Iglesia como en la vida social a través del importante desarrollo de las distintas pastorales eclesiales y la interacción de movimientos y asociaciones. Leemos en sus palabras de despedida, cómo evoca a cada sector con gratitud. Un gobernador de aquellos años me contó una vez muy emocionado, cómo Mons. Rubiolo acompañó personalmente la activa participación de los jóvenes mendocinos en la transición a la democracia, difundiendo los principios de la Doctrina social de la Iglesia y alentando debates y espacios de intercambio, siempre tan necesarios.

En este pequeño testimonio de gratitud a Dios por su obra, manifestada en Mons. Rubiolo, he querido destacar algunos aspectos de su ministerio pastoral que nos ayuden a comprender nuestra rica historia eclesial reciente. Considero necesario hacer memoria agradecida de la vida y el ministerio de este pastor-artesano, tan consciente de la misión de los cristianos de participar y transformar la vida humana según los deseos de Cristo.

Acompañan esta carta, los dos textos señalados y unas sentidas palabras del Pbro. Omar Lorente, en la Misa Crismal de 2004, evocando a Mons. Rubiolo. Vean Uds. de hacerlo presente en las celebraciones del día 19. Creo que este texto les puede ayudar, pero seguramente uds. tendrán mucho para aportar de su propia experiencia. Este domingo 20, en el contexto de la celebración televisada de la Misa, recordaré brevemente a Mons. Rubiolo y rezaremos por su eterno descanso. La Fiesta diocesana, originalmente prevista para evocar el Congreso Mariano Nacional que tuvo lugar en Mendoza y la vida y ministerio de Mons. Rubiolo, lo hará de modo virtual. Será la solemne acción de gracias arquidiocesana por este gran pastor, hombre de Dios, apóstol de Jesucristo.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en torno a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 18 de septiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Agenda Migrantes 2020

Circ. Nro. 50/2020

«Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas» (Papa Francisco, Mensaje Urbi et Orbi, 12 abril 2020).

Queridos hermanos,

En estos días, la Comisión Arquidiocesana de Migraciones nos ha compartido la AGENDA MIGRANTE 2020. Nos explica en su convocatoria: “La Agenda Migrante es un espacio de conocimiento, reflexión y movilización sobre la realidad de migrantes, refugiados y desplazados en el mundo y en Mendoza. ¿Por qué participar? Porque el compromiso empieza por conocer.”

Para nuestra Arquidiócesis, la misión de esta Comisión expresa la preocupación de toda la Iglesia por estar cerca y acompañar a los hermanos que, provenientes de otras provincias y países, muchas veces en extrema pobreza y precariedad, viven y trabajan entre nosotros. No nos resulta difícil asumir la profunda significación evangélica de esta misión. Los primeros años de vida del Señor, junto a sus padres, migrantes en su huida de Herodes, poniendo a salvo la vida nueva manifestada en Jesús, respaldan esta convicción.

Las actuales circunstancias que atraviesa la Humanidad, nos piden más que nunca asumir esperanzados la experiencia de fraternidad a la que nos invita el Señor con el mandamiento de la caridad fraterna, que nos enseña que no hay fronteras para el corazón humano, urgido a responder aquí y ahora frente a las necesidades de los hermanos.

En perspectiva de Iglesia universal, pero con importantes repercusiones para nuestras propias acciones pastorales, el Papa Francisco nos invita a reflexionar en su Mensaje anual para la Jornada mundial de Migrantes y Refugiados 2020: «Para preservar la casa común y hacer todo lo posible para que se parezca, cada vez más, al plan original de Dios, debemos comprometernos a garantizar la cooperación internacional, la solidaridad global y el compromiso local, sin dejar fuera a nadie.»

Acompaño el Mensaje del Santo Padre para la 106° Jornada mundial del migrante y del refugiado 2020 (27 de septiembre de 2020) y la Agenda Migratoria. Considero que su lectura, así como la participación de las actividades sugeridas, ayudará a la animación pastoral de esa Jornada en parroquias, movimientos e instituciones educativas eclesiales.

Los saludo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 14 de septiembre de 2020
Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los maestros en su día

Circular Nº 48/20

«No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa» (Isaías 41,10)

Queridos docentes:

¡Muchas felicidades en este día! En nombre de esta Iglesia particular de Mendoza, quiero agradecerles su sí a la misión de educar para formar hombres y mujeres nuevos. Que siempre puedan vivir en plenitud ese llamado a dar vida.

Este año ha sido duro y desafiante para todos. En el caso de Uds., las circunstancias de este tiempo de pandemia con el consiguiente aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio, según las fases, los obligaron a aprender, incluso sobre la marcha, a educar a nuestros niños y jóvenes de otros modos, con la ayuda de programas informáticos y redes sociales. Ciertamente el encuentro personal real con los alumnos es parte esencial de la educación y su ausencia sigue siendo una carencia grandísima que duele.

Tampoco faltaron dificultades porque el cambio de vida fue drástico para todos: el desconocimiento de lo informático y de la dinámica de lo virtual, los problemas de conectividad, las propias tensiones personales y familiares de cada docente y de los alumnos, así como la incidencia de la crisis económica. Pero allí estaban Uds. para ponerle todo el corazón a la misión de educar.

Para perseverar con fidelidad al encargo recibido, están llamados a ser testigos de una esperanza grande en que vendrán tiempos nuevos y mejores en los que estaremos fortalecidos como sociedad y como personas. Quien educa es siempre un hombre o una mujer de esperanza porque apuesta fuertemente a la vida que crece en jóvenes y niños. Ellos no son el futuro, sino el “ahora de Dios” como dice de ellos el Papa Francisco. Para quienes somos creyentes, esa esperanza se funda en Dios, fuente de toda vida. Esto nos sostiene aún en el desánimo y la angustia de la vida cotidiana sin esos encuentros naturales, reinventando los caminos para hacernos presentes en la vida de los otros.

Quiero llegar a todos Uds. con un abrazo de padre y pastor, extensivo no sólo a los maestros y profesores de los institutos arquidiocesanos y religiosos, sino a todo el personal de la comunidad educativa mendocina en general. Con mi bendición, los animo a seguir dando vida.

Mendoza, 11 de septiembre de 2020

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