Evocación de Mons. Cándido Rubiolo en el centenario de su nacimiento

Circ. Nro. 51/2020

Queridos hermanos,

El 19 de setiembre se cumplirán cien años del nacimiento de Mons. Cándido Rubiolo, arzobispo de Mendoza. La evocación de sus palabras y gestos, nos invita a dar gracias a Dios por su ministerio pastoral entre nosotros y a vivir la comunión eclesial como don y tarea.

Si bien no tuve el gusto de conocerlo personalmente, he podido recoger hermosos testimonios sobre él, tanto en La Rioja como aquí en Mendoza, donde fue mi predecesor en la guía de ambas Iglesias particulares. En su corto período como administrador apostólico en La Rioja (1976-1977), ayudó a esa comunidad diocesana a afrontar los meses sucesivos al asesinato de Mons. Angelelli, con numerosos gestos de cuidado paternal.

Luego de un también brevísimo tiempo de ejercicio del ministerio episcopal en Villa María (1977-1979), ante la muerte repentina de Mons. Maresma, en la inminencia de la celebración del Congreso Mariano Nacional previsto en Mendoza, el Santo Padre Juan Pablo II lo convocó como nuevo arzobispo de Mendoza.

Entre sus escritos personales, me gustaría destacar dos por su carácter autobiográfico y la evaluación del camino eclesial recorrido junto a su grey. Me refiero en primer lugar a su Mensaje de la Cuaresma del año 1993, dirigido a sacerdotes, diocesanos y religiosos, y un segundo escrito que consigna sus Palabras de Despedida. Ambos textos rezuman caridad pastoral, expresando la extendida vigencia a lo largo de los años, de su lema episcopal “Omnia in charitate”, todo con amor y por amor, según él mismo explica.

En el citado Mensaje en la Cuaresma de 1993, consigna los acontecimientos importantes de la Iglesia en Mendoza, frutos de la pródiga obra de Dios en aquel período: ”Congreso Mariano Nacional; Visita del Santo Padre; reapertura del Seminario (Filosofía); Misión ’84; Primer Congreso Arquidiocesano de Educación Católica; elección de una opción Pastoral Diocesana; Primer Congreso Arquidiocesano de Catequesis e iniciación de la Catequesis Familiar, creación del Instituto San Pío X; creación del- Consejo Arquidiocesano de Pastoral; creación de la Comisión Arquidiocesana de Juventud; creación del Secretariado Arquidiocesano para la Familia; creación de la Escuela de Ministerios; creación del Departamento Arquidiocesano de Fieles Laicos; presencia del Monasterio Carmelitano; construcción del Seminario Nuestra Señora del Rosario; comienzo de los estudios Teológicos, etc., etc..”

Si el Congreso Mariano Nacional fue un “nuevo Pentecostés” según las palabras de Mons. Rubiolo en la Cuaresma de 1993, tan importante acontecimiento prolongaría su fecundidad con la celebración de una Misión arquidiocesana con ocasión de los cincuenta años de la Iglesia mendocina, la cual suscitaría en el tiempo, la adopción de una opción pastoral: «Crear comunidades vivas, misioneras y solidarias por una Iglesia viva, misionera y solidaria». En los años sucesivos, los obispos junto al presbiterio, la vida consagrada y el conjunto de los agentes pastores participarían activamente en la búsqueda de los mejores modos de poner en práctica de una manera orgánica, aquella opción pastoral: “El aprendizaje de una pastoral planificada se impuso como un instrumento imprescindible e insustituible. Nace así, también, el trabajo de una pastoral planificada, cuya necesidad y eficacia para la evangelización es cada día más evidente.” Contenido y método de la acción pastoral de la Iglesia de Mendoza eran de este modo asumidos consciente y decididamente en el camino evangelizador del obispo junto a su pueblo. En ese mismo Mensaje de Cuaresma de 1993 describe con dolor las tensiones eclesiales vividas en los años precedentes: «La Iglesia en Mendoza ha sufrido divisiones, no totalmente superadas, que crearon escándalos en la comunidad cristiana.” Y expresa esperanzado la necesidad de que «las particularidades se integren en una armonía que las supere sin anularlas «. Y añade: “Para esto es necesario profundizar los actuales canales de comunión y participación intraeclesiales y acentuar una ascesis de escucha, comunicación y respeto.”

Del conjunto de testimonios que he recibido en estos dos años junto a Uds., uno de los signos distintivos de la fecundidad pastoral de Mons. Rubiolo, ha sido la animación de la participación laical tanto en la Iglesia como en la vida social a través del importante desarrollo de las distintas pastorales eclesiales y la interacción de movimientos y asociaciones. Leemos en sus palabras de despedida, cómo evoca a cada sector con gratitud. Un gobernador de aquellos años me contó una vez muy emocionado, cómo Mons. Rubiolo acompañó personalmente la activa participación de los jóvenes mendocinos en la transición a la democracia, difundiendo los principios de la Doctrina social de la Iglesia y alentando debates y espacios de intercambio, siempre tan necesarios.

En este pequeño testimonio de gratitud a Dios por su obra, manifestada en Mons. Rubiolo, he querido destacar algunos aspectos de su ministerio pastoral que nos ayuden a comprender nuestra rica historia eclesial reciente. Considero necesario hacer memoria agradecida de la vida y el ministerio de este pastor-artesano, tan consciente de la misión de los cristianos de participar y transformar la vida humana según los deseos de Cristo.

Acompañan esta carta, los dos textos señalados y unas sentidas palabras del Pbro. Omar Lorente, en la Misa Crismal de 2004, evocando a Mons. Rubiolo. Vean Uds. de hacerlo presente en las celebraciones del día 19. Creo que este texto les puede ayudar, pero seguramente uds. tendrán mucho para aportar de su propia experiencia. Este domingo 20, en el contexto de la celebración televisada de la Misa, recordaré brevemente a Mons. Rubiolo y rezaremos por su eterno descanso. La Fiesta diocesana, originalmente prevista para evocar el Congreso Mariano Nacional que tuvo lugar en Mendoza y la vida y ministerio de Mons. Rubiolo, lo hará de modo virtual. Será la solemne acción de gracias arquidiocesana por este gran pastor, hombre de Dios, apóstol de Jesucristo.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en torno a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 18 de septiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Agenda Migrantes 2020

Circ. Nro. 50/2020

«Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas» (Papa Francisco, Mensaje Urbi et Orbi, 12 abril 2020).

Queridos hermanos,

En estos días, la Comisión Arquidiocesana de Migraciones nos ha compartido la AGENDA MIGRANTE 2020. Nos explica en su convocatoria: “La Agenda Migrante es un espacio de conocimiento, reflexión y movilización sobre la realidad de migrantes, refugiados y desplazados en el mundo y en Mendoza. ¿Por qué participar? Porque el compromiso empieza por conocer.”

Para nuestra Arquidiócesis, la misión de esta Comisión expresa la preocupación de toda la Iglesia por estar cerca y acompañar a los hermanos que, provenientes de otras provincias y países, muchas veces en extrema pobreza y precariedad, viven y trabajan entre nosotros. No nos resulta difícil asumir la profunda significación evangélica de esta misión. Los primeros años de vida del Señor, junto a sus padres, migrantes en su huida de Herodes, poniendo a salvo la vida nueva manifestada en Jesús, respaldan esta convicción.

Las actuales circunstancias que atraviesa la Humanidad, nos piden más que nunca asumir esperanzados la experiencia de fraternidad a la que nos invita el Señor con el mandamiento de la caridad fraterna, que nos enseña que no hay fronteras para el corazón humano, urgido a responder aquí y ahora frente a las necesidades de los hermanos.

En perspectiva de Iglesia universal, pero con importantes repercusiones para nuestras propias acciones pastorales, el Papa Francisco nos invita a reflexionar en su Mensaje anual para la Jornada mundial de Migrantes y Refugiados 2020: «Para preservar la casa común y hacer todo lo posible para que se parezca, cada vez más, al plan original de Dios, debemos comprometernos a garantizar la cooperación internacional, la solidaridad global y el compromiso local, sin dejar fuera a nadie.»

Acompaño el Mensaje del Santo Padre para la 106° Jornada mundial del migrante y del refugiado 2020 (27 de septiembre de 2020) y la Agenda Migratoria. Considero que su lectura, así como la participación de las actividades sugeridas, ayudará a la animación pastoral de esa Jornada en parroquias, movimientos e instituciones educativas eclesiales.

Los saludo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 14 de septiembre de 2020
Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los maestros en su día

Circular Nº 48/20

«No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa» (Isaías 41,10)

Queridos docentes:

¡Muchas felicidades en este día! En nombre de esta Iglesia particular de Mendoza, quiero agradecerles su sí a la misión de educar para formar hombres y mujeres nuevos. Que siempre puedan vivir en plenitud ese llamado a dar vida.

Este año ha sido duro y desafiante para todos. En el caso de Uds., las circunstancias de este tiempo de pandemia con el consiguiente aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio, según las fases, los obligaron a aprender, incluso sobre la marcha, a educar a nuestros niños y jóvenes de otros modos, con la ayuda de programas informáticos y redes sociales. Ciertamente el encuentro personal real con los alumnos es parte esencial de la educación y su ausencia sigue siendo una carencia grandísima que duele.

Tampoco faltaron dificultades porque el cambio de vida fue drástico para todos: el desconocimiento de lo informático y de la dinámica de lo virtual, los problemas de conectividad, las propias tensiones personales y familiares de cada docente y de los alumnos, así como la incidencia de la crisis económica. Pero allí estaban Uds. para ponerle todo el corazón a la misión de educar.

Para perseverar con fidelidad al encargo recibido, están llamados a ser testigos de una esperanza grande en que vendrán tiempos nuevos y mejores en los que estaremos fortalecidos como sociedad y como personas. Quien educa es siempre un hombre o una mujer de esperanza porque apuesta fuertemente a la vida que crece en jóvenes y niños. Ellos no son el futuro, sino el “ahora de Dios” como dice de ellos el Papa Francisco. Para quienes somos creyentes, esa esperanza se funda en Dios, fuente de toda vida. Esto nos sostiene aún en el desánimo y la angustia de la vida cotidiana sin esos encuentros naturales, reinventando los caminos para hacernos presentes en la vida de los otros.

Quiero llegar a todos Uds. con un abrazo de padre y pastor, extensivo no sólo a los maestros y profesores de los institutos arquidiocesanos y religiosos, sino a todo el personal de la comunidad educativa mendocina en general. Con mi bendición, los animo a seguir dando vida.

Mendoza, 11 de septiembre de 2020

Colecta Nacional Más por Menos: 12 y 13 de setiembre

Circ. N° 45/2020

Queridos hermanos,

En pocos días, la Iglesia en la Argentina celebrará una vez más la Colecta Nacional Más por Menos, organizada por la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas, para ayudar a paliar las dificultades de gran parte de la población de las zonas más pobres de Argentina.

Más por Menos es una mano tendida por parte de los que más tienen a los que tienen poco o nada. Esta colecta es un gesto que busca que estas dos realidades puedan encontrarse. Y por eso es un mensaje eclesial de vida y de amor solidario, para fortalecer con los recursos de su colecta anual, la extendida comunicación de la Buena Noticia del Evangelio, además de contribuir a formar a los creyentes como ciudadanos responsables, honestos y justos.

La Arquidiócesis de Mendoza no puede faltar a esta cita de honor y caridad fraterna. Siempre hemos sido una Iglesia solidaria y cercana a todas las diócesis hermanas del país. Por eso, y más allá de las dificultades planteadas por la pandemia y las medidas sanitarias dictadas en consecuencia, entre las que está la limitación del número de participantes en las celebraciones, existen formas concretas de acercar la contribución a la parroquia.

Además del modo tradicional de entregar en secretaría parroquial el aporte, están las nuevas formas de contribución on line, que pueden visualizar más claramente en la página http://colectamaspormenos.com/formas-de-donar ; allí se indican estos modos: Por Depósito o transferencia bancaria, por Código QR mediante teléfono celular o dispositivo móvil apto para su lectura, por Débito Mensual Automático con Tarjetas de Crédito (Visa, American Express, Mastercard y Diners, por pago verificado en la Red de PAGO FACIL, de dos formas: con la sola presentación del documento (indicando que es para la Colecta Más por Menos) o presentando su Código de Barras permanente.

Agradecido de antemano por la generosidad de nuestras familias y comunidades, al participar de la Colecta Más por Menos, me despido con afecto en el Señor. Que nuestra Madre del Rosario nos ayude a vivir la fraternidad concreta y sencillamente como Ella.

Mendoza, 4 de septiembre de 2020.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los consagrados y consagradas de la Arquidiócesis de Mendoza

Circ. Nro. 47/2020

“… con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.” (Marcos 12,30)

Mis queridos hermanos y hermanas:

Con estas palabras deseo saludarlos en esta Jornada Nacional de la Vida Consagrada, esperando que puedan vivirla en toda su dimensión reflexiva y de animación de la propia vocación de amor y de servicio en la Iglesia.

En este año tan particular que atravesamos como Humanidad, de tantas preguntas y aflicciones a causa de la virulencia de la pandemia que nos afecta, Uds., con su entrega apasionada por el Reino de Dios, constituyen una respuesta del Señor al corazón de los hombres. Dios nos ama y se hizo uno con nosotros, asumiendo nuestra condición y dignificando nuestra vida como hijos suyos.

Al agradecerles en nombre de esta Iglesia particular su participación en la misión de la Iglesia, tengo en cuenta sus distintos carismas y dones, los cuales enriquecen a esta Arquidiócesis y alientan nuestra propia respuesta personal de creyentes y enviados. Los invito a seguir construyendo esta comunión pastoral al servicio de los hermanos.

En la oración contemplativa, en los distintos servicios a la educación y la formación, en la presencia hospitalaria, en la animación misionera de parroquias y capillas de barrios, pueblos y ciudades, en la entrega solidaria en los barrios más pobres, Uds. nos hablan de Dios y nos invitan a seguirlo.

Especialmente quiero llegar con mis palabras a aquellos consagrados y aquellas consagradas que atraviesan en estos días las consecuencias del Covid19, infectados o expuestos a su inclemencia, principalmente por razón de su misión en merenderos y otras obras solidarias de la Iglesia. Estamos con Uds. y rezamos por su pronta recuperación. Nos anima la esperanza cristiana y el deseo de tenerlos pronto en la ansiada normalidad de encuentros y actividades, restablecidos en plenitud. ¡Los esperamos!

Concluyo mi saludo invitándolos a dar gracias a Dios por ese don tan grande de la vocación. Que vibren hoy y siempre en la alegría de haber sido llamados a un Amor grande y generoso, que los abraza y nos los entrega como hermanos y hermanas, para bendecirnos y fortalecernos en nuestro propio sí.

En Jesús, el buen Pastor y su Madre Santísima, la Virgen del Rosario.

Mendoza, 8 de setiembre de 2020.-
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Protocolo para acompañar a nuestros hermanos enfermos de COVID 19

Oraciones para los enfermos y sus familiares

Circ. Nro. 46/2020

Queridos hermanos,

En este tiempo hemos escuchado reiteradamente la dolorosa soledad que atraviesan los enfermos de Covid19, muchos de ellos agonizantes, así como la desazón que invade a los familiares y amigos que no podían visitarlos, ni despedirse ni velarlos como era habitual antes de esta tragedia sanitaria.

En estas horas, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de la Provincia de Mendoza ha dictado la Resolución Nro. 1867 en cuyo anexo se ofrece el “Protocolo para el ejercicio humanitario de actuación de derechos y decisiones en el final de vida en pacientes y referentes afectivos en contexto de pandemia por Covid19” para regular el ejercicio de algunos de los derechos de los enfermos en este contexto inédito de la pandemia, así como reconocer a sus familiares, la posibilidad de visitarlos en los últimos momentos de vida.

Es una norma de gran importancia y deben valorarse las disposiciones de las autoridades sanitarias en este campo tan delicado donde el dolor y la angustia nos invaden de un modo inédito. Aunque hubiéramos deseado que se hubiera pensado también en alguna forma de participación del ministro religioso, comprendemos que por estas horas se busque limitar al máximo cualquier forma de difusión del virus. Adjunto el texto de la Resolución y el Protocolo, para que estén debidamente informados.

Como creyentes vivimos este momento de dolor que es la enfermedad y la muerte, en la esperanza de la Resurrección. En el momento de despedirnos, Dios escucha nuestra oración junto a ellos. Cada cristiano en virtud de su bautismo, tiene la posibilidad de vivir religiosamente junto a su familiar enfermo o agonizante, esos minutos dramáticos donde se conjugan el consuelo y la necesidad de la cercanía.

Es por eso que ofrecemos a todos los cristianos que lo necesiten, un pequeño momento de oración junto a su familiar quien, a lo mejor, dado su estado, sólo pueda escuchar y seguir con el corazón.

Agradezco a la Comisión Arquidiocesana de Liturgia y Religiosidad Popular la elaboración de estas oraciones que desean ser una ayuda para la oración de los enfermos y sus familiares o referentes afectivos, en este momento tan doloroso y difícil.

Le pedimos al Señor que nos siga acompañando y sostenga siempre nuestra esperanza. En las manos de la Virgen del Rosario ponemos este pequeño servicio de amor a nuestros hermanos enfermos y familiares.

En Jesús, el Buen Pastor.

Mendoza, 7 de septiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Nuevas medidas

Circ. Nro. 44/2020

Queridos hermanos,

La preocupación por el COVID19 no nos deja y el bien común nos sigue pidiendo esfuerzos adicionales que debemos afrontar en función de la vida que queremos proteger. El mandamiento del amor de Jesús nos urge en esa dirección. La realidad mendocina pide mayores cautelas en razón del incremento de casos, la extensión de la circulación del virus y la poca disponibilidad de camas de terapia intensiva.

En esta etapa de las disposiciones estatales, se restringe a diez personas el número de asistentes a las celebraciones religiosas en el Gran Mendoza. Hasta ahora no habíamos tenido ningún problema en materia de cumplimiento de disposiciones sanitarias, según pueden atestiguarlo los inspectores de los municipios. Quiero agradecer por ello, especialmente a los párrocos y sus colaboradores.

Nos asombran y lamentamos mucho, las declaraciones del Señor Gobernador en relación a su diálogo con numerosos sacerdotes a quienes habría instado a desalentar la participación religiosa. Ciertamente no nos constan esas conversaciones con el clero de Mendoza. Esta Iglesia tiene una institucionalidad y responsables; la ligereza de esas palabras deja a la vista la falta de respeto con que se nos trata, sin valorar el cumplimiento cuidadoso con que se actuó desde el comienzo de la cuarentena. Más consideración han merecido los gimnasios y restoranes. La salud espiritual de los mendocinos también merece ser respetada y alentada.

Exhorto a párrocos y responsables de comunidades parroquiales a cumplir estrictamente las nuevas medidas, de la misma manera que lo hemos venido haciendo hasta ahora, lo cual exigirá reestructurar según sus posibilidades las celebraciones previstas. Tenemos la misión de animar la esperanza de nuestro pueblo, seguir cuidando la vida y no desalentarnos frente a las adversidades.

Les pido que sigamos acompañando a nuestro pueblo con nuestra cercanía, consuelo y esperanza. A ello nos invitan el Señor y nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 1º de septiembre de 2020.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los catequistas en su día

Circ. Nro. 43/2020

“Uds. son la sal de la tierra y la luz del mundo. “(Cfr. Mt. 5, 13-16)

A los párrocos y responsables de comunidades
A los catequistas

Queridos hermanos,

¡Muy feliz día, queridos catequistas! Les escribo para saludarlos y agradecerles su respuesta generosa al Señor, que los invita a anunciarlo a los hermanos. Uds. son entre nosotros, sal de la tierra y luz del mundo.

Sal de la tierra, porque comunican al mundo la buena Noticia de Cristo que da sabor a la vida humana y la eleva dignificándola. Y son luz del mundo porque el Señor los quiere iluminando con un estilo de vida evangélico nacido del encuentro con Cristo a quien no podemos ni ocultar ni esconder a riesgo de traicionarnos a nosotros mismos y a Dios.

El mismo Señor nos anima a seguir siendo sal y luz con los medios propios de la vida cristiana: La lectura asidua de su Palabra, la vida sacramental y la dirección espiritual. La formación permanente y el trabajo en equipo de los catequistas, en comunión y bajo la guía de sus párrocos y responsables, dinamizan el ejercicio de esta misión con la riqueza de todos para afrontar juntos los desafíos y las dificultades.

Los mensajes del Papa Francisco en la audiencia general de cada miércoles, les resultarán de gran ayuda porque invitan a reflexionar sobre cómo atravesar este difícil momento y cómo fortalecernos mientras nos preparamos para salir de él. Son palabras de aliento, consuelo y esperanza, para hombres y mujeres que son sal y luz en un mundo angustiado y agobiado.

En este tiempo especial que estamos viviendo, Uds. prestan un servicio comunitario imprescindible, colaborando con los sacerdotes en la animación de encuentros con niños, jóvenes y familias a través de las plataformas digitales y las redes sociales, aún en medio de tantas limitaciones propias del manejo de la tecnología y las dificultades de conectividad.

En esta línea de profundizar su identidad de catequistas, deseo invitarlos a leer y trabajar el nuevo Directorio para la Catequesis. Partiendo de la estrecha relación de la catequesis con la dinámica evangelizadora de la Iglesia, es un instrumento que desea ayudar a los obispos, a los sacerdotes, a las Juntas de Catequesis y a los catequistas en el ejercicio concreto de su ministerio al servicio del crecimiento en la fe de sus hermanos.

Mi deseo es que puedan leerlo y reflexionarlo, por ahora principalmente en modalidad virtual, junto a sus sacerdotes y coordinadores, además de lo que ofrezca oportunamente nuestra Junta Arquidiocesana. A los sacerdotes y catequistas más conocedores de las nuevas metodologías, les pido por favor que procuren integrar en este camino de formación, a quienes no son nativos digitales, pero tienen pasión evangélica por conocer al Señor y anunciarlo.

El Directorio se apoya fundamentalmente en los aportes del Sínodo sobre la Nueva Evangelización y la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, que pone su mirada sobre la centralidad del kerygma para la experiencia de fe y para la formación cristiana de todo fiel, entre los que está el catequista, también él con un anhelo de infinito en el corazón y al que el anuncio kerygmático busca responder (cfr. Evangelii Gaudium n. 165).

Dentro de la estructura del Directorio, la tercera parte aborda la catequesis en las Iglesias particulares; allí encontrarán abundante material de reflexión que ayude a nuestra Arquidiócesis y a sus parroquias y comunidades a profundizar en el anuncio del Señor.

Espero que me perdonen por dejarles “tarea para el hogar”. Sé que en este tiempo se han multiplicado las exigencias. Sin embargo, con una misión tan hermosa, Uds. comprenderán que no pueden estancar la reflexión ni dejar de crecer en la formación, siempre dentro de sus posibilidades.

En la misa televisada por Canal 7, el domingo 23, a las 9 hs., rezaremos por todos los catequistas, recordando también a los que ya no están entre nosotros y que fueron importantes para hacernos conocer a Jesús. En el marco de la Eucaristía, haré el envío de los catequistas allí presentes y de todos aquellos que participen de la Misa desde sus hogares. Sé que a muchos los hago “madrugar” en domingo, pero así nos uniremos en un momento de oración y envío. De todas formas, seguramente las distintas parroquias y comunidades, habrán previsto esta celebración en las misas presenciales y en aquellas que se trasmitan vía Facebook u otras plataformas. Acompaña esta circular un pequeño rito de envío catequístico que pueda serles de utilidad a los párrocos y que utilizaré en la Misa televisada.

Una vez más, ¡Gracias queridos catequistas! ¡Dios bendiga y siga haciendo fecunda su misión entre nosotros! En este Año Mariano Nacional los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, encomendándolos a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 21 de agosto de 2020.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los diáconos en su día

Circ. Nro. 42/2020
“Sirvan al Señor con alegría.” (Salmo 100,2)

Mis queridos hermanos diáconos,

¡Feliz día del Diácono! En el recuerdo de San Lorenzo, diácono y mártir, la Iglesia los tiene especialmente en cuenta para celebrar la llamada de Dios en Uds., una invitación apremiante al servicio y la entrega fraterna. Gracias por el sí que, junto a sus esposas y familias, le dieron un día al Señor.

Este año constituye para todos nosotros una experiencia inesperada. El Covid19 y su impacto en nuestras vidas nos desafía en la esperanza y nos alienta a renovar nuestro sí generoso y pleno al Señor. Muchos de Uds. por razones de edad o de salud pertenecen a grupos de riesgo. Cuidarse y cuidar la vida de la propia familia es una exigencia nacida del mandamiento del amor que el Señor grabó a fuego en nuestros corazones.

Me alegra mucho saber, sin embargo, que siguen conectados con sus parroquias y comunidades, con los hermanos diáconos y con la arquidiócesis de distintas maneras. Con varios me “encuentro” en la misa del domingo, televisada por canal 7, y me lo hacen saber a través de algún saludo afectuoso por los distintos medios digitales. Es muy importante que en esta distancia sanitaria fortalezcamos la cercanía del corazón. Urgidos a seguir comunicándonos, sea la oración la primerísima conexión con Dios y los hermanos. Allí nos nutrimos con la fuerza que viene de Dios para actuar fructíferamente en su nombre. En la oración, muchos de Uds. siguen diaconando a esta Iglesia.

Pero también están los diáconos cuya salud, edad y posibilidades le permiten seguir prestando su servicio diaconal en las comunidades. ¡Muchas gracias por el regalo de la cercanía diaconal, principalmente a los enfermos y a los pobres! Permítanme insistirles en las precauciones sanitarias ahora que el virus circula con una mayor extensión.

A todos, el Señor Jesús nos invita en este tiempo a dejarnos habitar por su corazón grande que ama y sirve como una única respuesta de toda la vida, de cada día, a la llamada del Padre que nos hace socios suyos en la creación de un mundo nuevo, más justo y fraterno.

Reciban mi abrazo y el afecto paterno para Uds., sus esposas e hijos. Dios los bendiga con el don de la fidelidad en la esperanza.

¡Feliz día del diácono! ¡Feliz día de una Iglesia fraternal y samaritana, que sirve y anuncia al Señor con sus gestos y palabras! En Cristo, buen Pastor, con nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 10 de agosto de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Presentación de la nueva Comisión de Cáritas Arquidiocesana

Circ. Nro. 41/2020

“Dios es el que produce en ustedes el querer y el hacer, conforme a su designio de amor.” (Filipenses 2, 13)


Mis queridos hermanos,

En este día tan importante en que recordamos a San Cayetano, nuestro intercesor ante Dios por el pan, la paz y el trabajo, les escribo para compartirles una noticia muy importante para nuestra Arquidiócesis. Me refiero al comienzo del mandato de una nueva Comisión Arquidiocesana de Cáritas. Presente a lo largo y ancho de nuestra jurisdicción pastoral, Cáritas Mendoza expresa el corazón solidario de una Iglesia madre que cuida de todos sus hijos y llega con sus distintas iniciativas a tantas casas y familias.

En primer lugar, quiero agradecer a la Comisión saliente; particularmente al Diácono David Masman, director hasta ahora, por su entrega generosa a la animación y reorganización de las distintas áreas, al principio junto al P. Mario Panetta, y cuando éste viajó a estudiar, con los Padres Mauricio Haddad y Sebastián Flores. Un gracias muy grande a las Sras. Cristina Dreidemie, Lili Orduna, Graciela Carrión, Carolina de Gómez y Yenny Rubiales, así como a los Sres. Lucas Di Marco y Gustavo Gómez. Ellos han integrado esta activa y dinámica Comisión que fue un gran aporte a nuestra Iglesia, en la que deja una huella profunda.

En esta nueva etapa, el P. Mauricio Haddad seguirá como Vicepresidente, el P. Sebastián Flores asumirá la dirección ayudado por la Sra. Rosa María Rómoli, en calidad de vicedirectora. Como tesorero continuará el Sr. Eduardo Moreas y como secretario, el Sr. Eduardo Enrique Urtasun. La Comisión directiva incluirá como vocales a las Sras. Mariela Usach, Elsa Silvia Baliani y Noelia Roca González, a los Sres. Daniel Omar Miranda y Mauricio Sebastián Nóbile, la Hna. María Paula Lascala (Compañía de María) y el P. José Auletta (misionero de la Consolata).

En cuanto al equipo de trabajo próximamente se sumará la Sta. Bianca Pereyra en el área de la economía social y solidaria, así como en la atención de emergencias junto con el Sr. Eduardo Urtasun.

Imagino que tantos nombres podrían apabullarlos. Sin embargo, ellos expresan la rica composición de nuestros planteles de servicios, en un camino de creciente compromiso con los más pobres de nuestro pueblo. Agradezco la generosa aceptación de los nuevos miembros, provenientes de todos los estados de vida y de distintas experiencias comunitarias y pastorales. ¡Gracias a ellos y a sus familias y comunidades parroquiales que nos los “prestan” para esta importante misión! A todos los bendigo y envío en este ministerio de amar y servir a nuestros hermanos, con los mismos sentimientos del Señor Jesús, en esta nueva etapa de Cáritas Arquidiocesana de Mendoza.

En Jesús, el buen Pastor, con nuestra Madre, la Virgen del Rosario, entre nosotros.

Mendoza, 7 de agosto de 2020.
Fiesta de San Cayetano
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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