Restablecimiento de la vigencia del Decreto Provincial 763/20: regreso de las Misas.

Circ. Nro. 58/2020

Queridos hermanos,

En horas del mediodía nos reunimos con el Señor Gobernador de la Provincia. Fue un encuentro cordial, con buena disposición recíproca de escuchar los distintos puntos de vista, acerca del régimen de las celebraciones religiosas para el Gran Mendoza, a partir del reciente Decreto de Necesidad y Urgencia Nro. 792. 

El Gobernador nos expresó que había solicitado a la Nación la pertinente autorización para poder reanudar las celebraciones. En nuestro caso, pudimos explayarnos, según nuestra interpretación, acerca de las facultades del gobierno provincial para mantener el régimen vigente hasta el domingo. Inclusive llegamos a dialogar sobre la posible revisión, en el futuro, del criterio del número por una complementación con el criterio de porcentaje de ocupación, a partir de la existencia de Iglesias y templos muy grandes. 

En ese clima de diálogo, nos despedimos a la espera de la oportuna definición del gobierno provincial en horas de la tarde, luego de un pronunciamiento de la autoridad sanitaria.  Y hace unos minutos, nos ha llegado de parte de las autoridades, el texto de la Resolución respectiva, que saldrá publicada esta noche, restableciendo la plena vigencia del decreto provincial Nro. 763/20. Volvemos a las Misas con treinta personas a partir de mañana. Como Iglesia, reiteramos nuestro compromiso de seguir aplicando rigurosamente los criterios de seguridad e higiene para evitar la circulación del virus.

Agradezco a la feligresía en general, por la espera paciente de estos días, luego de conocida la noticia de la suspensión de las celebraciones, después de mi reclamo del pasado lunes 12. Especialmente quiero agradecer al Obispo auxiliar, Mons. Mazzitelli, y a los miembros del Consejo Presbiteral, que respaldaron con convicción y comunión, mi posición respecto a la necesaria reanudación de las celebraciones. En esa línea de comunión convencida, se expresaron apoyando, nuestros diáconos permanentes y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. ¡Gracias a todos!

Los abrazo en el Señor Jesús, buen Pastor, encomendándolos a la protección de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 16 de octubre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Fe y familia, siempre esenciales

Circ. Nro. 56/2020

Mis queridos hermanos,

Acabamos de escuchar las palabras del Señor Gobernador de la Provincia, Dr. Rodolfo Suárez, respecto a la aplicación en Mendoza, del nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia, dictado en horas de la noche por el Señor Presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernández.

Como muchos de Uds., sacerdotes y laicos, experimento con frustración que una vez más familia e Iglesia sufran la mirada restrictiva de las disposiciones que se adoptan, dada su significación para la vida personal y social. Ciertamente todos valoramos las palabras del Señor Gobernador en torno a la importancia de la salud espiritual de los mendocinos, que esperemos alienten la nota que mañana se eleve a la Jefatura de Gabinete, para respaldar con énfasis el pedido de habilitación para las celebraciones religiosas y los encuentros de familia.

Nuestros laicos y sacerdotes han dado a nuestras Iglesias y templos una cuidada aplicación de los sucesivos protocolos que se fueron dictando. Con escrupulosidad de quirófano y terapia intensiva, he visto desenvolverse nuestras celebraciones religiosas de este tiempo. Templos grandes y espaciosos como muchas de nuestras iglesias deberían poder recibir en sus celebraciones un porcentaje de la capacidad de ocupación.

Por las razones que hemos escuchado de la máxima autoridad provincial, hasta que no se nos notifique la autorización a tener celebraciones, éstas no podrán tener lugar en el Gran Mendoza, en Tunuyán y en Tupungato; en el resto de la jurisdicción de la Arquidiócesis, podrán seguir como hasta ahora; sin embargo, según las palabras del Señor Gobernador, en los departamentos alcanzados por las últimas restricciones, las Iglesias podrán permanecer abiertas para la visita espiritual o el diálogo pastoral con el sacerdote, excepto en Godoy Cruz cuyo intendente tampoco lo había autorizado entonces.

Pido a Dios que suscite capacidad de diálogo y de comprensión en quienes nos gobiernan, a nivel nacional, provincial y municipal. Estos largos meses de aislamientos y restricciones tienen enormes efectos sobre nuestras vidas, sobre nuestros vínculos, sobre nuestras expectativas, sueños y proyectos, además del impacto emocional y psicológico, y su evidente incidencia sobre la economía. Ya no estamos en el 20 de marzo donde una incipiente cuarentena parecía concluir en quince días. Por eso, con todo respeto pido a nuestros gobernantes que evalúen esos efectos y sepan articular con inteligencia, junto a las medidas sanitarias y de gobierno, aquellas otras que nos animen a emprender un camino fecundo de vida, con ejercicio de una exigente y creciente responsabilidad personal.

Concluyo con unas palabras del Papa Francisco en su última encíclica: “La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna” (Fratelli tutti, Nro. 55). Apoyado en esa esperanza, que sólo ponemos plenamente en Dios, los saludo y bendigo en Jesús el buen Pastor, encomendándolos a la eficaz protección de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 12 de octubre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Invitación a vivir la Fiesta Diocesana

«Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión»

Circ. Nro. 53/2020

Queridos hermanos,

La Fiesta diocesana constituye desde hace varios años, un esperado momento de encuentro y oración de nuestra Iglesia particular. En ella confluyen los distintos decanatos y todas las parroquias para expresar nuestra alegría y devoción a la Madre Santísima del Rosario.

Nuestro lema de este año asume la problemática que vivimos como humanidad, conscientes como somos de que la Iglesia es buena noticia para todo el género humano: Con María del Rosario, una Iglesia cercana y en comunión.

En tiempos de distancias y aislamientos, más allá de la restricción de la presencia física, queremos estar junto a nuestros hermanos, sobre todo los que más sufren por razón de la pobreza, la soledad y la enfermedad. La creatividad con que parroquias e instituciones de Iglesia han resignificado su presencia para acompañar la vida de nuestro pueblo, nos llena de alegría y esperanza. Una Iglesia cercana expresa la vitalidad del proyecto de Jesús que vino a los suyos.

La Iglesia es signo de unidad entre los hombres cuando propone al Señor como fuente de la verdadera comunión. Él nos introduce en esa vocación a “ser uno para que el mundo crea”. No dejan de verse tensiones innecesarias en tiempos de tantas urgencias donde la vida y la muerte se confrontan dramáticamente; vivamos este tiempo con la decisión de amar y servir conforme a la única verdadera tradición de la Iglesia que es la Caridad.

Por razón de la cuarentena y sus modalidades posteriores, hemos tenido que buscar un modo alternativo para celebrar esta Fiesta. El momento sanitario de nuestra provincia no consiente, por ahora, un regreso a la presencialidad plena de nuestra vieja “normalidad”. Durante el año todos hemos experimentado el peso de este cuadro de situación; hay que seguir cumpliendo, por el bien de los hermanos, con todas las normas que se nos indican para evitar la difusión del virus.

Pero… ¡No nos podíamos quedar sin fiesta diocesana! La tendremos en la modalidad virtual que nos consiente el actual marco normativo. Desde las 17 hs. estaremos disponibles en los distintos espacios y redes que la Arquidiócesis tiene: Facebook, Youtube, e Instagram de la Pastoral de Comunicadores.

Luego del encuentro inicial, trabajaremos en ocho espacios virtuales de reflexión y oración animados por los decanatos, hasta las 18.00; a partir de las 18.30 tendremos un momento de evocación del Congreso Mariano Nacional y de Mons. Rubiolo en el centenario de su nacimiento.

A partir de las 19 hs. celebraremos la Santa Misa desde la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, de la ciudad de Mendoza. En esta ocasión me acompañarán los sacerdotes decanos para expresar de este modo la unidad de nuestra Iglesia mendocina en torno a la Palabra y al Pan de Vida. Y para hacer presentes a todos cristianos y comunidades a lo largo y a lo ancho de la Arquidiócesis.

Los invito a participar. Cada uno de Uds. es muy importante en esta Iglesia mendocina que quiere celebrar a su Madre y Patrona, la Virgen del Rosario. Nuestra Estrella encendida, ha alimentado durante este año esa pequeña luz interior de nuestras vidas. Y es justo acercarnos para expresarlo con el cariño de hijos y hermanos.

Reciban un abrazo grande y mi bendición afectuosa en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 25 de setiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Evocación de Mons. Cándido Rubiolo en el centenario de su nacimiento

Circ. Nro. 51/2020

Queridos hermanos,

El 19 de setiembre se cumplirán cien años del nacimiento de Mons. Cándido Rubiolo, arzobispo de Mendoza. La evocación de sus palabras y gestos, nos invita a dar gracias a Dios por su ministerio pastoral entre nosotros y a vivir la comunión eclesial como don y tarea.

Si bien no tuve el gusto de conocerlo personalmente, he podido recoger hermosos testimonios sobre él, tanto en La Rioja como aquí en Mendoza, donde fue mi predecesor en la guía de ambas Iglesias particulares. En su corto período como administrador apostólico en La Rioja (1976-1977), ayudó a esa comunidad diocesana a afrontar los meses sucesivos al asesinato de Mons. Angelelli, con numerosos gestos de cuidado paternal.

Luego de un también brevísimo tiempo de ejercicio del ministerio episcopal en Villa María (1977-1979), ante la muerte repentina de Mons. Maresma, en la inminencia de la celebración del Congreso Mariano Nacional previsto en Mendoza, el Santo Padre Juan Pablo II lo convocó como nuevo arzobispo de Mendoza.

Entre sus escritos personales, me gustaría destacar dos por su carácter autobiográfico y la evaluación del camino eclesial recorrido junto a su grey. Me refiero en primer lugar a su Mensaje de la Cuaresma del año 1993, dirigido a sacerdotes, diocesanos y religiosos, y un segundo escrito que consigna sus Palabras de Despedida. Ambos textos rezuman caridad pastoral, expresando la extendida vigencia a lo largo de los años, de su lema episcopal “Omnia in charitate”, todo con amor y por amor, según él mismo explica.

En el citado Mensaje en la Cuaresma de 1993, consigna los acontecimientos importantes de la Iglesia en Mendoza, frutos de la pródiga obra de Dios en aquel período: ”Congreso Mariano Nacional; Visita del Santo Padre; reapertura del Seminario (Filosofía); Misión ’84; Primer Congreso Arquidiocesano de Educación Católica; elección de una opción Pastoral Diocesana; Primer Congreso Arquidiocesano de Catequesis e iniciación de la Catequesis Familiar, creación del Instituto San Pío X; creación del- Consejo Arquidiocesano de Pastoral; creación de la Comisión Arquidiocesana de Juventud; creación del Secretariado Arquidiocesano para la Familia; creación de la Escuela de Ministerios; creación del Departamento Arquidiocesano de Fieles Laicos; presencia del Monasterio Carmelitano; construcción del Seminario Nuestra Señora del Rosario; comienzo de los estudios Teológicos, etc., etc..”

Si el Congreso Mariano Nacional fue un “nuevo Pentecostés” según las palabras de Mons. Rubiolo en la Cuaresma de 1993, tan importante acontecimiento prolongaría su fecundidad con la celebración de una Misión arquidiocesana con ocasión de los cincuenta años de la Iglesia mendocina, la cual suscitaría en el tiempo, la adopción de una opción pastoral: «Crear comunidades vivas, misioneras y solidarias por una Iglesia viva, misionera y solidaria». En los años sucesivos, los obispos junto al presbiterio, la vida consagrada y el conjunto de los agentes pastores participarían activamente en la búsqueda de los mejores modos de poner en práctica de una manera orgánica, aquella opción pastoral: “El aprendizaje de una pastoral planificada se impuso como un instrumento imprescindible e insustituible. Nace así, también, el trabajo de una pastoral planificada, cuya necesidad y eficacia para la evangelización es cada día más evidente.” Contenido y método de la acción pastoral de la Iglesia de Mendoza eran de este modo asumidos consciente y decididamente en el camino evangelizador del obispo junto a su pueblo. En ese mismo Mensaje de Cuaresma de 1993 describe con dolor las tensiones eclesiales vividas en los años precedentes: «La Iglesia en Mendoza ha sufrido divisiones, no totalmente superadas, que crearon escándalos en la comunidad cristiana.” Y expresa esperanzado la necesidad de que «las particularidades se integren en una armonía que las supere sin anularlas «. Y añade: “Para esto es necesario profundizar los actuales canales de comunión y participación intraeclesiales y acentuar una ascesis de escucha, comunicación y respeto.”

Del conjunto de testimonios que he recibido en estos dos años junto a Uds., uno de los signos distintivos de la fecundidad pastoral de Mons. Rubiolo, ha sido la animación de la participación laical tanto en la Iglesia como en la vida social a través del importante desarrollo de las distintas pastorales eclesiales y la interacción de movimientos y asociaciones. Leemos en sus palabras de despedida, cómo evoca a cada sector con gratitud. Un gobernador de aquellos años me contó una vez muy emocionado, cómo Mons. Rubiolo acompañó personalmente la activa participación de los jóvenes mendocinos en la transición a la democracia, difundiendo los principios de la Doctrina social de la Iglesia y alentando debates y espacios de intercambio, siempre tan necesarios.

En este pequeño testimonio de gratitud a Dios por su obra, manifestada en Mons. Rubiolo, he querido destacar algunos aspectos de su ministerio pastoral que nos ayuden a comprender nuestra rica historia eclesial reciente. Considero necesario hacer memoria agradecida de la vida y el ministerio de este pastor-artesano, tan consciente de la misión de los cristianos de participar y transformar la vida humana según los deseos de Cristo.

Acompañan esta carta, los dos textos señalados y unas sentidas palabras del Pbro. Omar Lorente, en la Misa Crismal de 2004, evocando a Mons. Rubiolo. Vean Uds. de hacerlo presente en las celebraciones del día 19. Creo que este texto les puede ayudar, pero seguramente uds. tendrán mucho para aportar de su propia experiencia. Este domingo 20, en el contexto de la celebración televisada de la Misa, recordaré brevemente a Mons. Rubiolo y rezaremos por su eterno descanso. La Fiesta diocesana, originalmente prevista para evocar el Congreso Mariano Nacional que tuvo lugar en Mendoza y la vida y ministerio de Mons. Rubiolo, lo hará de modo virtual. Será la solemne acción de gracias arquidiocesana por este gran pastor, hombre de Dios, apóstol de Jesucristo.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en torno a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 18 de septiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Agenda Migrantes 2020

Circ. Nro. 50/2020

«Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas» (Papa Francisco, Mensaje Urbi et Orbi, 12 abril 2020).

Queridos hermanos,

En estos días, la Comisión Arquidiocesana de Migraciones nos ha compartido la AGENDA MIGRANTE 2020. Nos explica en su convocatoria: “La Agenda Migrante es un espacio de conocimiento, reflexión y movilización sobre la realidad de migrantes, refugiados y desplazados en el mundo y en Mendoza. ¿Por qué participar? Porque el compromiso empieza por conocer.”

Para nuestra Arquidiócesis, la misión de esta Comisión expresa la preocupación de toda la Iglesia por estar cerca y acompañar a los hermanos que, provenientes de otras provincias y países, muchas veces en extrema pobreza y precariedad, viven y trabajan entre nosotros. No nos resulta difícil asumir la profunda significación evangélica de esta misión. Los primeros años de vida del Señor, junto a sus padres, migrantes en su huida de Herodes, poniendo a salvo la vida nueva manifestada en Jesús, respaldan esta convicción.

Las actuales circunstancias que atraviesa la Humanidad, nos piden más que nunca asumir esperanzados la experiencia de fraternidad a la que nos invita el Señor con el mandamiento de la caridad fraterna, que nos enseña que no hay fronteras para el corazón humano, urgido a responder aquí y ahora frente a las necesidades de los hermanos.

En perspectiva de Iglesia universal, pero con importantes repercusiones para nuestras propias acciones pastorales, el Papa Francisco nos invita a reflexionar en su Mensaje anual para la Jornada mundial de Migrantes y Refugiados 2020: «Para preservar la casa común y hacer todo lo posible para que se parezca, cada vez más, al plan original de Dios, debemos comprometernos a garantizar la cooperación internacional, la solidaridad global y el compromiso local, sin dejar fuera a nadie.»

Acompaño el Mensaje del Santo Padre para la 106° Jornada mundial del migrante y del refugiado 2020 (27 de septiembre de 2020) y la Agenda Migratoria. Considero que su lectura, así como la participación de las actividades sugeridas, ayudará a la animación pastoral de esa Jornada en parroquias, movimientos e instituciones educativas eclesiales.

Los saludo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 14 de septiembre de 2020
Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los consagrados y consagradas de la Arquidiócesis de Mendoza

Circ. Nro. 47/2020

“… con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.” (Marcos 12,30)

Mis queridos hermanos y hermanas:

Con estas palabras deseo saludarlos en esta Jornada Nacional de la Vida Consagrada, esperando que puedan vivirla en toda su dimensión reflexiva y de animación de la propia vocación de amor y de servicio en la Iglesia.

En este año tan particular que atravesamos como Humanidad, de tantas preguntas y aflicciones a causa de la virulencia de la pandemia que nos afecta, Uds., con su entrega apasionada por el Reino de Dios, constituyen una respuesta del Señor al corazón de los hombres. Dios nos ama y se hizo uno con nosotros, asumiendo nuestra condición y dignificando nuestra vida como hijos suyos.

Al agradecerles en nombre de esta Iglesia particular su participación en la misión de la Iglesia, tengo en cuenta sus distintos carismas y dones, los cuales enriquecen a esta Arquidiócesis y alientan nuestra propia respuesta personal de creyentes y enviados. Los invito a seguir construyendo esta comunión pastoral al servicio de los hermanos.

En la oración contemplativa, en los distintos servicios a la educación y la formación, en la presencia hospitalaria, en la animación misionera de parroquias y capillas de barrios, pueblos y ciudades, en la entrega solidaria en los barrios más pobres, Uds. nos hablan de Dios y nos invitan a seguirlo.

Especialmente quiero llegar con mis palabras a aquellos consagrados y aquellas consagradas que atraviesan en estos días las consecuencias del Covid19, infectados o expuestos a su inclemencia, principalmente por razón de su misión en merenderos y otras obras solidarias de la Iglesia. Estamos con Uds. y rezamos por su pronta recuperación. Nos anima la esperanza cristiana y el deseo de tenerlos pronto en la ansiada normalidad de encuentros y actividades, restablecidos en plenitud. ¡Los esperamos!

Concluyo mi saludo invitándolos a dar gracias a Dios por ese don tan grande de la vocación. Que vibren hoy y siempre en la alegría de haber sido llamados a un Amor grande y generoso, que los abraza y nos los entrega como hermanos y hermanas, para bendecirnos y fortalecernos en nuestro propio sí.

En Jesús, el buen Pastor y su Madre Santísima, la Virgen del Rosario.

Mendoza, 8 de setiembre de 2020.-
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Protocolo para acompañar a nuestros hermanos enfermos de COVID 19

Oraciones para los enfermos y sus familiares

Circ. Nro. 46/2020

Queridos hermanos,

En este tiempo hemos escuchado reiteradamente la dolorosa soledad que atraviesan los enfermos de Covid19, muchos de ellos agonizantes, así como la desazón que invade a los familiares y amigos que no podían visitarlos, ni despedirse ni velarlos como era habitual antes de esta tragedia sanitaria.

En estas horas, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de la Provincia de Mendoza ha dictado la Resolución Nro. 1867 en cuyo anexo se ofrece el “Protocolo para el ejercicio humanitario de actuación de derechos y decisiones en el final de vida en pacientes y referentes afectivos en contexto de pandemia por Covid19” para regular el ejercicio de algunos de los derechos de los enfermos en este contexto inédito de la pandemia, así como reconocer a sus familiares, la posibilidad de visitarlos en los últimos momentos de vida.

Es una norma de gran importancia y deben valorarse las disposiciones de las autoridades sanitarias en este campo tan delicado donde el dolor y la angustia nos invaden de un modo inédito. Aunque hubiéramos deseado que se hubiera pensado también en alguna forma de participación del ministro religioso, comprendemos que por estas horas se busque limitar al máximo cualquier forma de difusión del virus. Adjunto el texto de la Resolución y el Protocolo, para que estén debidamente informados.

Como creyentes vivimos este momento de dolor que es la enfermedad y la muerte, en la esperanza de la Resurrección. En el momento de despedirnos, Dios escucha nuestra oración junto a ellos. Cada cristiano en virtud de su bautismo, tiene la posibilidad de vivir religiosamente junto a su familiar enfermo o agonizante, esos minutos dramáticos donde se conjugan el consuelo y la necesidad de la cercanía.

Es por eso que ofrecemos a todos los cristianos que lo necesiten, un pequeño momento de oración junto a su familiar quien, a lo mejor, dado su estado, sólo pueda escuchar y seguir con el corazón.

Agradezco a la Comisión Arquidiocesana de Liturgia y Religiosidad Popular la elaboración de estas oraciones que desean ser una ayuda para la oración de los enfermos y sus familiares o referentes afectivos, en este momento tan doloroso y difícil.

Le pedimos al Señor que nos siga acompañando y sostenga siempre nuestra esperanza. En las manos de la Virgen del Rosario ponemos este pequeño servicio de amor a nuestros hermanos enfermos y familiares.

En Jesús, el Buen Pastor.

Mendoza, 7 de septiembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

«De la mano de Santa Rosa de Lima, constructores de la esperanza»

Bajo este lema se realizaron, en un marco distinto, los festejos del día de Santa Rosa. El Párroco, Marcelo Castro, afirmó: «…esta es una fiesta particular, pero es una fiesta en la que estamos invitados cada uno de los santorrosinos desde su lugar a poner nuestro granito de arena para poder construir la esperanza. La esperanza es que seamos hombres y mujeres de mucha Paz, hombres y mujeres de Diálogo, hombres y mujeres del Perdón, hombres y mujeres que nos animemos a reconciliarnos. A todos les deseo un FELIZ SANTA ROSA»

A las 18 hs se realizó la Santa Misa presidida por nuestra Arzobispo Monseñor Marcelo Colombo que en su homilía comentó: «… el Señor nos invita a dejarnos despojar para que Él sea el centro de nuestro corazón y de nuestras opciones. Santa Rosa de Lima vivió de una manera ejemplar estas opciones. Por eso su vida y su testimonio han quedado insignemente en la memoria de nuestros pueblos de América Latina. Porque ha sido uno de los frutos temprano de la evangelización de América y a la vez inspiró, animó la vida consagrada de tantos hombres y mujeres fundamentalmente sobre la solidaridad y la consagración total del corazón a Dios»

¡¡Sigamos el ejemplo de Santa Rosa y que Nuestro Señor sea el centro de nuestro corazón!! ¡¡Feliz día Santa Rosa de Lima!!

https://www.facebook.com/pastoralcomunicadoresmendoza/posts/3218605714860342

Saludo a los catequistas en su día

Circ. Nro. 43/2020

“Uds. son la sal de la tierra y la luz del mundo. “(Cfr. Mt. 5, 13-16)

A los párrocos y responsables de comunidades
A los catequistas

Queridos hermanos,

¡Muy feliz día, queridos catequistas! Les escribo para saludarlos y agradecerles su respuesta generosa al Señor, que los invita a anunciarlo a los hermanos. Uds. son entre nosotros, sal de la tierra y luz del mundo.

Sal de la tierra, porque comunican al mundo la buena Noticia de Cristo que da sabor a la vida humana y la eleva dignificándola. Y son luz del mundo porque el Señor los quiere iluminando con un estilo de vida evangélico nacido del encuentro con Cristo a quien no podemos ni ocultar ni esconder a riesgo de traicionarnos a nosotros mismos y a Dios.

El mismo Señor nos anima a seguir siendo sal y luz con los medios propios de la vida cristiana: La lectura asidua de su Palabra, la vida sacramental y la dirección espiritual. La formación permanente y el trabajo en equipo de los catequistas, en comunión y bajo la guía de sus párrocos y responsables, dinamizan el ejercicio de esta misión con la riqueza de todos para afrontar juntos los desafíos y las dificultades.

Los mensajes del Papa Francisco en la audiencia general de cada miércoles, les resultarán de gran ayuda porque invitan a reflexionar sobre cómo atravesar este difícil momento y cómo fortalecernos mientras nos preparamos para salir de él. Son palabras de aliento, consuelo y esperanza, para hombres y mujeres que son sal y luz en un mundo angustiado y agobiado.

En este tiempo especial que estamos viviendo, Uds. prestan un servicio comunitario imprescindible, colaborando con los sacerdotes en la animación de encuentros con niños, jóvenes y familias a través de las plataformas digitales y las redes sociales, aún en medio de tantas limitaciones propias del manejo de la tecnología y las dificultades de conectividad.

En esta línea de profundizar su identidad de catequistas, deseo invitarlos a leer y trabajar el nuevo Directorio para la Catequesis. Partiendo de la estrecha relación de la catequesis con la dinámica evangelizadora de la Iglesia, es un instrumento que desea ayudar a los obispos, a los sacerdotes, a las Juntas de Catequesis y a los catequistas en el ejercicio concreto de su ministerio al servicio del crecimiento en la fe de sus hermanos.

Mi deseo es que puedan leerlo y reflexionarlo, por ahora principalmente en modalidad virtual, junto a sus sacerdotes y coordinadores, además de lo que ofrezca oportunamente nuestra Junta Arquidiocesana. A los sacerdotes y catequistas más conocedores de las nuevas metodologías, les pido por favor que procuren integrar en este camino de formación, a quienes no son nativos digitales, pero tienen pasión evangélica por conocer al Señor y anunciarlo.

El Directorio se apoya fundamentalmente en los aportes del Sínodo sobre la Nueva Evangelización y la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, que pone su mirada sobre la centralidad del kerygma para la experiencia de fe y para la formación cristiana de todo fiel, entre los que está el catequista, también él con un anhelo de infinito en el corazón y al que el anuncio kerygmático busca responder (cfr. Evangelii Gaudium n. 165).

Dentro de la estructura del Directorio, la tercera parte aborda la catequesis en las Iglesias particulares; allí encontrarán abundante material de reflexión que ayude a nuestra Arquidiócesis y a sus parroquias y comunidades a profundizar en el anuncio del Señor.

Espero que me perdonen por dejarles “tarea para el hogar”. Sé que en este tiempo se han multiplicado las exigencias. Sin embargo, con una misión tan hermosa, Uds. comprenderán que no pueden estancar la reflexión ni dejar de crecer en la formación, siempre dentro de sus posibilidades.

En la misa televisada por Canal 7, el domingo 23, a las 9 hs., rezaremos por todos los catequistas, recordando también a los que ya no están entre nosotros y que fueron importantes para hacernos conocer a Jesús. En el marco de la Eucaristía, haré el envío de los catequistas allí presentes y de todos aquellos que participen de la Misa desde sus hogares. Sé que a muchos los hago “madrugar” en domingo, pero así nos uniremos en un momento de oración y envío. De todas formas, seguramente las distintas parroquias y comunidades, habrán previsto esta celebración en las misas presenciales y en aquellas que se trasmitan vía Facebook u otras plataformas. Acompaña esta circular un pequeño rito de envío catequístico que pueda serles de utilidad a los párrocos y que utilizaré en la Misa televisada.

Una vez más, ¡Gracias queridos catequistas! ¡Dios bendiga y siga haciendo fecunda su misión entre nosotros! En este Año Mariano Nacional los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, encomendándolos a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 21 de agosto de 2020.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los diáconos en su día

Circ. Nro. 42/2020
“Sirvan al Señor con alegría.” (Salmo 100,2)

Mis queridos hermanos diáconos,

¡Feliz día del Diácono! En el recuerdo de San Lorenzo, diácono y mártir, la Iglesia los tiene especialmente en cuenta para celebrar la llamada de Dios en Uds., una invitación apremiante al servicio y la entrega fraterna. Gracias por el sí que, junto a sus esposas y familias, le dieron un día al Señor.

Este año constituye para todos nosotros una experiencia inesperada. El Covid19 y su impacto en nuestras vidas nos desafía en la esperanza y nos alienta a renovar nuestro sí generoso y pleno al Señor. Muchos de Uds. por razones de edad o de salud pertenecen a grupos de riesgo. Cuidarse y cuidar la vida de la propia familia es una exigencia nacida del mandamiento del amor que el Señor grabó a fuego en nuestros corazones.

Me alegra mucho saber, sin embargo, que siguen conectados con sus parroquias y comunidades, con los hermanos diáconos y con la arquidiócesis de distintas maneras. Con varios me “encuentro” en la misa del domingo, televisada por canal 7, y me lo hacen saber a través de algún saludo afectuoso por los distintos medios digitales. Es muy importante que en esta distancia sanitaria fortalezcamos la cercanía del corazón. Urgidos a seguir comunicándonos, sea la oración la primerísima conexión con Dios y los hermanos. Allí nos nutrimos con la fuerza que viene de Dios para actuar fructíferamente en su nombre. En la oración, muchos de Uds. siguen diaconando a esta Iglesia.

Pero también están los diáconos cuya salud, edad y posibilidades le permiten seguir prestando su servicio diaconal en las comunidades. ¡Muchas gracias por el regalo de la cercanía diaconal, principalmente a los enfermos y a los pobres! Permítanme insistirles en las precauciones sanitarias ahora que el virus circula con una mayor extensión.

A todos, el Señor Jesús nos invita en este tiempo a dejarnos habitar por su corazón grande que ama y sirve como una única respuesta de toda la vida, de cada día, a la llamada del Padre que nos hace socios suyos en la creación de un mundo nuevo, más justo y fraterno.

Reciban mi abrazo y el afecto paterno para Uds., sus esposas e hijos. Dios los bendiga con el don de la fidelidad en la esperanza.

¡Feliz día del diácono! ¡Feliz día de una Iglesia fraternal y samaritana, que sirve y anuncia al Señor con sus gestos y palabras! En Cristo, buen Pastor, con nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 10 de agosto de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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