Celebración del Día Mundial contra la Trata de Personas

Circ. Nro. 016/21

Mis queridos hermanos,

La Iglesia manifiesta de distintas maneras su preocupación y su compromiso en la lucha contra la trata de personas, una dolorosa realidad que aflige a millones de seres humanos, privados de su libertad, utilizados para generar riqueza a través del trabajo en condiciones infrahumanas.

Cada 8 febrero se celebra la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata, en la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, una religiosa canosiana africana que vivió y sufrió en su vida el drama de la esclavitud. Este año se convocó con el lema “Una economía sin trata” para pedir que la economía deje de lado toda forma de explotación.

En 2013 la Asamblea General de la ONU decretó el 30 de julio como Día Mundial contra la Trata de Personas, para visibilizar este flagelo de la humanidad y poner en la agenda permanente de gobiernos e instituciones la gravedad y extensión de este delito a nivel mundial. La Iglesia adhiere a esta iniciativa de concientización mundial, para enfrentar todos juntos, como humanidad, el drama de la trata con todas sus consecuencias.

En nuestra Arquidiócesis, en la parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás, el próximo 30 de julio a las 17 hs. celebraremos la Eucaristía con la participación de las distintas instituciones eclesiales mendocinas que trabajan al servicio de las víctimas de la trata de personas. Al finalizar la misa, podrán visitarse en las inmediaciones de la parroquia, stands destinados a la difusión de las actividades de nuestra Iglesia en Mendoza en relación con la lucha contra la trata, principalmente la Pastoral de Migrantes y el Proyecto Guadalupe.

Invito a participar de esta Celebración y a visitar estos espacios que ayudan a tomar contacto con la misión de la Iglesia que ve en cada ser humano, imagen y semejanza de Cristo, una vida llamada a realizarse en plenitud y libertad.

Acompaño con esta Carta, el Mensaje del Santo Padre para la Jornada del 8 de febrero, donde desarrolla el lema y nos ayuda a comprender el sentido de una economía verdaderamente al servicio del hombre.

En Jesús, el buen Pastor, los saludo y bendigo.

Mendoza, 23 de julio de 2021

+ Marcelo Daniel Colombo
Arzobispo de Mendoza

Visita de las reliquias de Carlos Acutis

Circ. Nro. 010/21
Queridos hermanos,

El pasado 3 de mayo recibimos en el Seminario “Nuestra Señora del Rosario” las reliquias del beato Carlo Acutis (1991-2006). Su breve existencia es una luz que ilumina con su testimonio, la vida de numerosos cristianos. Con su seguimiento confiado del Señor, Carlo nos invita a responder con amor a los desafíos que afrontamos como creyentes. Su joven vida expresó una confianza absoluta en el amor de Dios, la certeza indiscutida de una misión a cumplir en el mundo, y el abandono a su voluntad.

La presencia de sus reliquias en el Seminario interpela nuestras vidas y vocaciones con la entrega de este joven sensible y cercano a los hombres de su tiempo, deseoso de amarlos y servirlos con un estilo alegre y generoso. Esperamos que de la mano de Carlo Acutis, numerosos jóvenes disciernan la llamada de Dios a vivir en plenitud los desafíos de la fe, a decirle sí con la propia vida y a ayudar a los hermanos.

Pero también queremos que, a partir de Pentecostés, Carlo visite nuestra Arquidiócesis, sus decanatos, parroquias y comunidades, los movimientos y asociaciones, las instituciones educativas y de caridad. El itinerario se organizará con la ayuda del Seminario, de la Pastoral Juvenil y de la Pastoral Vocacional, en diálogo con los decanos y según un cronograma que se preparará al efecto.

Dios bendiga a nuestra Iglesia de Mendoza, a nuestros jóvenes, a las Pastorales que acompañan la vida de los jóvenes y sirven a los pobres; que tengamos en Carlo Acutis un permanente intercesor que nos ayude en nuestro propio seguimiento del Señor.

En Jesús, el buen Pastor resucitado.

Mendoza, 12 de mayo de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Preparativos para las celebraciones de Semana Santa

Circ. Nro. 004/2021

Queridos hermanos,

Estamos transitando los días en que las comunidades preparan las celebraciones de Semana Santa. Es un tiempo litúrgico que nos reúne y fortalece la comunión en torno a Jesús que muere y resucita para salvarnos, mientras nos adentramos en los caminos de la misericordia de Dios que siempre nos está esperando para reconciliarnos con Él y los hermanos.

En el marco de la pandemia que sigue afectándonos como Humanidad, y en tanto no tengamos una más extendida vacunación de la población, que alcance la tan anhelada inmunidad, tenemos que seguir aplicando con mucho cuidado las normas en relación con el número de participantes (50 % de la capacidad del templo), uso de barbijos, desinfección de las personas con alcohol en gel y de los ambientes con los sanitizantes indicados por las autoridades, así como las limitaciones litúrgicas mientras dure este tiempo particular (supresión del saludo de la paz, comunión únicamente en la mano y sin manípulos de tela, etc.).

Hemos celebrado con gran alegría la Misa Crismal, muy anticipadamente este año, dada la experiencia del año anterior en que la prolongada cuarentena nos impidió tenerla en las fechas oportunas.

Algunos gestos litúrgicos propios de este tiempo no podremos tenerlos como sería de desear: no podremos tener el tradicional lavatorio de pies y en el caso de la adoración de la Cruz, podrá organizarse el desplazamiento de los fieles con el adecuado distanciamiento, pero en lugar del beso habitual, sólo haremos una inclinación de cabeza o un gesto de sentida reverencia ante la Cruz del Señor.

En las celebraciones más concurridas, deberán adoptarse todos los recaudos para que se pueda participar con el necesario distanciamiento. Según sus posibilidades, los párrocos podrán agregar alguna celebración de modo que se pueda desdoblar la concurrencia. Son días muy significativos para todos y desafían nuestra creatividad pastoral a la par que el respeto a este tiempo particular que transitamos.

Seguramente entre estas indicaciones faltarán detalles ya que es imposible preverlos todos. A los sacerdotes les pido que al momento de tomar decisiones, disciernan todo siempre dentro de la lógica del cuidado. Les pido también la máxima higiene en la entrega de ramos y velas, evitando asimismo todo amontonamiento.

Los abrazo y bendigo en el Señor Jesús, buen Pastor. Que nuestra Madre Santísima del Rosario siga cuidando de sus hijos.

Mendoza, 5 de marzo de 2021.-

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad

Presentación del Mensaje del Santo Padre para vivir la Cuaresma 2021

Circular N° 002/21

Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar. Este llamado a vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes, nos ayuda a reconsiderar, en nuestra memoria comunitaria y personal, la fe que viene de Cristo vivo, la esperanza animada por el soplo del Espíritu y el amor, cuya fuente inagotable es el corazón misericordioso del Padre.

(Francisco, Mensaje en la Cuaresma 2021)

Queridos hermanos,

Los tiempos litúrgicos animan nuestro crecimiento y nos ayudan a profundizar en el seguimiento del Señor. El próximo miércoles con la tradicional imposición de cenizas, comenzaremos Cuaresma, animados por la espera confiada de la Pascua, triunfo de Dios sobre la muerte y el pecado.

Vivir la Cuaresma en tiempos de pandemia

La situación general de la Humanidad marcada por la dura experiencia del Covid y sus consecuencias nos ha dejado una huella profunda en la vida cotidiana y en cierto modo, condiciona el horizonte de nuestra mirada en los próximos meses y años. Es el contexto real donde transitaremos la Cuaresma.

Preparar nuestro corazón para la Pascua requiere generosidad para vivir los desafíos de este tiempo. Con la ascesis cuaresmal nos despojamos de lo que nos paraliza: el miedo, el individualismo, el egoísmo y todo lo que nos priva de la gracia de la fraternidad que el Señor nos regaló. La reconciliación sacramental será siempre ese instrumento de la gracia que nos regrese a la comunión plena con Dios y con los demás. Si la cuarentena con las distintas modalidades de distanciamiento nos impidió celebrarlo asiduamente, no dejemos pasar este tiempo de Cuaresma para vivirlo como un momento privilegiado del espíritu. Como en años anteriores, pero en este caso con un énfasis especial, pido a los sacerdotes prever momentos para la celebración del sacramento de la reconciliación, incluso invitando sacerdotes vecinos y organizando momentos comunitarios de preparación del sacramento.

En nuestra “vieja” normalidad, en estos días comenzábamos a planificar, prever, organizar las distintas actividades que empezaban a desplegarse. Confiamos en que las autoridades nacionales, provinciales y departamentales nos ayuden a recuperar gradual y crecientemente espacios tan importantes como son la escuela, el trabajo, la vida productiva y todos los ámbitos de encuentro familiar, religioso, social y cultural.

Como Iglesia debemos continuar poniendo todo nuestro empeño en la dinámica de cuidado que la pandemia nos exige y queremos retomar en todo cuanto se pueda, aquellas actividades que requieren la presencialidad. Pido a párrocos y responsables de comunidades que dediquen algún tiempo en las próximas semanas para organizar los servicios parroquiales, considerando diferentes alternativas si se retoman estrategias de distanciamiento por razón del Covid. También para nosotros se impone aprender de la experiencia y superar toda forma de parálisis que pueda hacer decaer el entusiasmo evangelizador de las comunidades.

Renovar la fe, la esperanza y la caridad

En esta pequeña Carta, junto con mi saludo al comenzar la Cuaresma, deseo presentarles el Mensaje del Santo Padre con el lema “Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad.” Acompaño el texto del mencionado Mensaje, invitándolos a reflexionar con la ayuda del Papa Francisco el camino penitencial que nos lleva a la Pascua.

En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo.

(Mensaje para la Cuaresma 2021, introducción)

El Mensaje nos invita con una pedagogía sencilla a dejarnos encontrar con la Verdad que es el mismo Cristo, para ser sus testigos ante los hombres. Él quiere poner su Morada entre nosotros (cfr. Mensaje, n. 1); la ascesis cuaresmal nos pide despojarnos, privarnos, de todo lo que nos distrae de ese encuentro imprescindible.

La Cuaresma desafía nuestra esperanza, viviendo este tiempo como un tiempo de Dios en el que Él quiere hacer nuevas todas las cosas (cfr. Mensaje, n. 2). La oración personal y comunitaria, la reconciliación, la capacidad y empeño que pongamos en trasmitir aliento y confianza a los corazones abatidos, ayudan mucho a vivir la novedad a la que Dios nos invita.

Al referirse a la Caridad, para vivir la Cuaresma en tiempos de Covid y en la perspectiva de comprender mejor nuestra misión de artífices de la amistad social, el Papa nos propone varios textos de Fratelli tutti, insistiendo en la necesidad de una caridad activa, que se exprese como solidaridad con los hermanos, con sus sentimientos, con sus distintas situaciones, dolores y fragilidades (cfr. Mensaje, 3)

Misa Crismal

El próximo sábado 20 de febrero, a las 10 de la mañana, celebraremos en la Parroquia “Nuestra Señora de los Dolores” la Misa Crismal. Dadas las exigencias sanitarias de este tiempo, no podemos convocar a una celebración masiva. En el respeto del protocolo vigente, que prevé una concurrencia hasta el 50% de la capacidad total de iglesias y templos, cada parroquia, comisión diocesana y movimiento, podrá invitar hasta un representante. Seamos cuidadosos en este punto para que nuestra Iglesia particular pueda estar presente en su totalidad.

Con la presencia de todos los presbíteros, diocesanos y religiosos, los diáconos permanentes y la vida consagrada, se bendecirán los óleos de los catecúmenos y los enfermos, y se consagrará el santo Crisma, que expresarán la vida de gracia a la que el Señor nos invita. En esta celebración tan significativa para nuestra comunidad eclesial, los sacerdotes renovarán sus promesas de la ordenación sagrada, fortaleciendo su compromiso de seguir anunciando al Señor en comunión con los obispos y sus hermanos presbíteros. Será también la oportunidad para rezar juntos por el fecundo ministerio de los seminaristas que serán ordenados diáconos y presbíteros en el Santuario de El Challao, el próximo 27 de febrero, a las 10 de la mañana.

Mis queridos hermanos, les deseo una feliz Cuaresma, tiempo de Dios para nuestros corazones siempre necesitados de vivir la fe, la esperanza y el amor conforme nuestra vocación cristiana.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, ante la mirada maternal de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 11 de febrero de 2021.
Memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes.

+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de Mendoza

Elige la vida

“Yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás.” (Deuteronomio 30,19)

Circ. Nro. 67/2020

Queridos hermanos,

En la cercanía de la Navidad, el nacimiento del Salvador nos ofrece “vida y vida en abundancia” (Juan 10,10). Así esperanzados, nos preparamos para salir a su encuentro. Él es nuestra alegría y nuestra fortaleza. ¡En Él podemos confiar!

Entre las preocupaciones que nos afligen como sociedad, está el tratamiento legislativo de la legalización del aborto. En la última sesión de la Comisión Permanente del Episcopado, los obispos vimos necesario profundizar a través de distintas propuestas, la animación de la oración y los gestos que expresen el compromiso de todos los cristianos con la causa de la vida. Acompaña esta carta el Mensaje de los Obispos argentinos que quiere ayudar a la reflexión en el marco de estas circunstancias tan difíciles.

Queremos especialmente pedir a Dios que ilumine a los senadores nacionales para que elijan la vida, cada vida, todas las vidas. Frente a este sagrado deber de tutelarla, no deberían guiarlos compromisos partidarios ni cálculos políticos sino las razones fuertemente éticas que tiene el cuidado de la vida, especialmente en estos días, la vida de los niños por nacer.

Encomiendo a los párrocos y animadores de comunidades, alentar la participación de nuestros fieles, en cuanto sea posible, en todas las celebraciones e iniciativas pastorales que se organicen mientras se debate el aborto. En las catedrales y parroquias de todo el país se celebrarán las misas en la fiesta de la Sagrada Familia, el primer domingo de Navidad, con esta especial intención: orar por la protección de la vida. En nuestro caso, presidiré en la Basílica de Nuestra Señora de Luján de Cuyo, la Santa Misa de las 20.15 hs. Llevaré a la Patrona de los argentinos, las intenciones del pueblo mendocino.

Para el lunes 28 de diciembre, fiesta de los Santos Inocentes, convocamos a una Jornada de Ayuno y Oración por la vida naciente, que podrá cerrarse en cada comunidad con la celebración vespertina de la Eucaristía.

Los abrazo y bendigo mientras pido al Señor que nos regale vivir este tiempo de Navidad con la fortaleza que nos da Jesús, el Niño de Belén, ante la atenta mirada de sus padres, María y José.

Mendoza, 21 de diciembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Novedades de nuestra vida eclesial

Circ. Nro. 66/20

Queridos hermanos,

Cercana la Navidad queremos renovar nuestra espera confiada del Señor, anunciado por los profetas y “nacido de mujer” (Gal. 4,4) para salvarnos. Es una espera activa que compromete todo nuestro ser, animándonos a celebrar en plenitud el cumplimiento de las promesas de Dios. En este marco, deseo compartirles algunas noticias relacionadas con la vida de nuestra Iglesia particular.

Comunicación pendiente

En esta oportunidad deseo completar la información sobre nuevos servicios pastorales de nuestros presbíteros: El P. Andrés Canciani se desempeñará como Vicario Parroquial en Ntra. Sra. de la Candelaria, de Maipú; el P. Juan Castaño colaborará con el P. Marcelo Araya, asumiendo la atención pastoral de la jurisdicción de la capilla Ntra. Sra. del Pilar, en Fray Luis Beltrán. El P. Aldo Vallone acompañará la etapa ministerial de los jóvenes diáconos que serán ordenados, Dios mediante, el 27 de febrero. ¡Gracias queridos sacerdotes por la generosa disponibilidad para acoger esta invitación del obispo a “andar mar adentro y echar las redes” (Lc. 5,4)!

Tiempo de poda

Con dolor, debo comunicarles el retiro de dos comunidades religiosas. Las Hnas. Dominicas de la Presentación, que actuaron con tanto fruto en nuestra Arquidiócesis, últimamente en la parroquia San José Obrero de La Favorita, ciudad de Mendoza, se retiran luego de un cuidadoso discernimiento pastoral. Las particulares disposiciones sanitarias vigentes en el vecino país de Chile, obliga a las hermanas a anticipar su regreso antes de Navidad. Al despedirlas, sólo tenemos palabras de gratitud por su testimonio de religiosas al servicio de la comunión evangelizadora, con una entrega generosa y sin reservas. ¡Gracias Hnas. Carmen y Sandra! En Uds. doy gracias a su familia religiosa, especialmente a las hermanas que las precedieron entre nosotros. Las semillas de Reino sembradas en La Favorita por las Hermanas Dominicas, darán el ciento por uno, según las promesas del Señor.

El equipo provincial de las Hnas. de la Inmaculada de Génova, han informado el futuro cierre de su comunidad en Drummond, Luján de Cuyo. En las próximas semanas conoceremos más detalles de este paso que dan, ciertamente motivado por el escaso número de religiosas. Rezamos por las hermanas, pidiendo al Señor que suscite nuevas vocaciones para su importante misión al servicio de la educación cristiana. ¡Gracias hermanas por su testimonio entre nosotros!

Dios hace germinar la semilla

Las actuales circunstancias sanitarias nos obligan a prever con tiempo algunas importantes celebraciones del próximo año y anticiparnos, en cuanto podamos, a un posible rebrote de Covid19. El próximo 20 de febrero, a las 10 de la mañana, celebraremos la Misa Crismal en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores. Apenas iniciada la Cuaresma, queremos asegurar la realización de esta significativa fiesta de la vida sacramental que nos ofrece Cristo sacerdote y buen Pastor.

El 27 de febrero, también a las 10 de la mañana, en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, de El Challao, celebraremos las ordenaciones sacerdotales y diaconales de nuestros jóvenes seminaristas.

En el camino hacia Belén, los saludo con afecto en el Señor, bajo la mirada materna de nuestra Santísima Madre del Rosario.

Mendoza, 20 de diciembre de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Agenda Migrantes 2020

Circ. Nro. 50/2020

«Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas» (Papa Francisco, Mensaje Urbi et Orbi, 12 abril 2020).

Queridos hermanos,

En estos días, la Comisión Arquidiocesana de Migraciones nos ha compartido la AGENDA MIGRANTE 2020. Nos explica en su convocatoria: “La Agenda Migrante es un espacio de conocimiento, reflexión y movilización sobre la realidad de migrantes, refugiados y desplazados en el mundo y en Mendoza. ¿Por qué participar? Porque el compromiso empieza por conocer.”

Para nuestra Arquidiócesis, la misión de esta Comisión expresa la preocupación de toda la Iglesia por estar cerca y acompañar a los hermanos que, provenientes de otras provincias y países, muchas veces en extrema pobreza y precariedad, viven y trabajan entre nosotros. No nos resulta difícil asumir la profunda significación evangélica de esta misión. Los primeros años de vida del Señor, junto a sus padres, migrantes en su huida de Herodes, poniendo a salvo la vida nueva manifestada en Jesús, respaldan esta convicción.

Las actuales circunstancias que atraviesa la Humanidad, nos piden más que nunca asumir esperanzados la experiencia de fraternidad a la que nos invita el Señor con el mandamiento de la caridad fraterna, que nos enseña que no hay fronteras para el corazón humano, urgido a responder aquí y ahora frente a las necesidades de los hermanos.

En perspectiva de Iglesia universal, pero con importantes repercusiones para nuestras propias acciones pastorales, el Papa Francisco nos invita a reflexionar en su Mensaje anual para la Jornada mundial de Migrantes y Refugiados 2020: «Para preservar la casa común y hacer todo lo posible para que se parezca, cada vez más, al plan original de Dios, debemos comprometernos a garantizar la cooperación internacional, la solidaridad global y el compromiso local, sin dejar fuera a nadie.»

Acompaño el Mensaje del Santo Padre para la 106° Jornada mundial del migrante y del refugiado 2020 (27 de septiembre de 2020) y la Agenda Migratoria. Considero que su lectura, así como la participación de las actividades sugeridas, ayudará a la animación pastoral de esa Jornada en parroquias, movimientos e instituciones educativas eclesiales.

Los saludo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, muy unidos en nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 14 de septiembre de 2020
Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

La paz como camino de esperanza

Diálogo, reconciliación y conversión ecológica:
Presentación del Mensaje del Santo Padre Francisco en ocasión de la Jornada Mundial de la Paz

El mundo no necesita palabras vacías, sino testigos convencidos, artesanos de la paz abiertos al diálogo sin exclusión ni manipulación.

Papa Francisco, Mensaje Jornada Mundial de la Paz, 2

Queridos hermanos,

Mientras despedimos el año 2019 y asoma el 2020, deseo presentarles el Mensaje del Santo Padre Francisco para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz. Cada año, en estos Mensajes, los Papas desarrollan una encarnada catequesis sobre la Paz, a través de la reflexión sobre distintos temas y problemas que nos afectan como humanidad, con el deseo de enriquecer nuestro compromiso de creyentes que trabajan por la Paz.

Con su corazón palpitando por las ricas experiencias de la celebración del Sínodo para Amazonas y su reciente visita al Japón, el Papa Francisco nos invita a un camino de esperanza signado por una triple consigna a trabajar: el diálogo, la reconciliación y la conversión ecológica.

Las guerras permanentes entre hombres y pueblos, así como la crisis climática y el maltrato de la Casa común, constituyen el doloroso contexto de este Mensaje. Lejos de la resignación y el pesimismo, Francisco nos urge a tomar nuestro lugar en el camino de la paz. Nunca podremos decir que lo hemos intentado todo: La realidad siempre nos estará proponiendo nuevos desafíos para responder constructivamente como cristianos.

En estas últimas semanas, en Mendoza, la modificación de la Ley 7722 ha ocupado nuestra vida de una manera creciente. Como Iglesia, reiteradamente hemos proclamado el valor sustantivo del agua, así como el valor imprescindible del consenso social para cualquier proyecto que pueda afectar al agua, al aire, al ambiente en general. La presencia y participación de numerosos agentes de pastoral en asambleas y marchas pacíficas, nos han mantenido al tanto de los esfuerzos por sostener el irrenunciable cuidado del agua.

Como Iglesia de Cristo, no podremos nunca sustraernos de trabajar activamente en el cuidado de nuestra Casa común. La obra de Dios creador, es una parte irrenunciable de la revelación cristiana. ¿Cómo mirar para otro lado? ¿Cómo no asumir la propuesta de una conversión ecológica que nos ayude a responder responsablemente al cuidado de la Creación y restablecer nuestra alianza, tantas veces traicionada, con la obra de Dios?

Para todo lo vivido en estos días, imaginando el camino que se abre después de la derogación de la Ley 9209, a punto de ser tratada en la Legislatura, pueden servirnos las palabras de Francisco (Mensaje, 2):

“Abrir y trazar un camino de paz es un desafío muy complejo, en cuanto los intereses que están en juego en las relaciones entre personas, comunidades y naciones son múltiples y contradictorios. En primer lugar, es necesario apelar a la conciencia moral y a la voluntad personal y política. La paz, en efecto, brota de las profundidades del corazón humano y la voluntad política siempre necesita revitalización, para abrir nuevos procesos que reconcilien y unan a las personas y las comunidades.”

Con afecto, en el comienzo del nuevo año, los abrazo y bendigo en el Señor Jesús, Artesano eterno de la Paz, que nos invita a caminar en esperanza. ¡Feliz año 2020, tiempo de Dios en nuestras vidas! Que nuestra Madre del Rosario nos ayude, intercediendo con su amor fiel por sus hijos.

Mendoza, 30 de diciembre de 2019

+ Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo
Arzobispo de Mendoza

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