Jornada de oración por los fallecidos en pandemia

Circ. Nro. 015/21

Queridos hermanos,

Deseo recordarles a través de estas líneas, la invitación de la Conferencia Episcopal Argentina, a organizar una Jornada especial de oración por los fallecidos en la pandemia:

“Animamos a que ese día se celebre la misa de difuntos en las catedrales, parroquias, capillas, cementerios y cinerarios. También se pueden organizar otros momentos de oración para recordar de manera particular a los muertos en cada comunidad, invitando a participar de manera presencial o virtual a familiares de acuerdo a las posibilidades e iniciativas de cada lugar en la observancia de las respectivas normas sanitarias.”

Para nuestras comunidades la oración por nuestros difuntos es siempre una oportunidad para hacer memoria agradecida a Dios por sus vidas y encomendarle su descanso eterno. Las Misas y celebraciones de la Palabra que se organicen este viernes deberán tener esta intención especial que nos una a toda la Iglesia suplicante.

Si siempre la lectura de los nombres de nuestros difuntos es la ocasión para un recuerdo concreto, esta vez será importante destinar algún signo exterior y un tiempo especial dedicado a nombrarlos porque, si bien el número puede ser elevado, orar por ellos es la circunstancia particular que nos convoca. Sabemos que hay entre ellos, agentes de pastoral muy abnegados y generosos que han muerto a causa de Covid, así como jóvenes, adultos y ancianos de nuestros grupos y áreas pastorales.

El dramatismo que nos embarga por la hora que vivimos, no debe hacernos olvidar la esperanza que nos anima a los cristianos mientras nos compromete a seguir construyendo la vida de cada día.   Que estas celebraciones tengan en lo posible estas características de hacer memoria agradecida por la vida de nuestros difuntos y comprometer con esperanza nuestra vida de hoy, destinada a ser ofrenda permanente para la edificación de un mundo más justo y más fraterno.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el Testigo fiel, unidos fuertemente con María, nuestra Madre Santísima del Rosario.

Mendoza, 21 de julio de 2021

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo en el Día del Padre

Circ. Nro. 14/21

«Como un padre siente ternura por sus hijos, así el Señor siente ternura por quienes lo temen» (Sal 103,13).

Queridos padres,

¡Muy feliz día del Padre! Con alegría los saludo y les hago llegar mis deseos de paz y felicidad en el Señor, en la vivencia honda y fecunda de la paternidad que Él les ha regalado como don para comunicar en su nombre la vida y cuidarla con generosidad y esmero. Los hijos expresan esa acogida del regalo de Dios, que Uds. procuran llevar a plenitud.

En este Año de San José, el Papa Francisco nos ha invitado a evocarlo con gratitud y admiración, por su respuesta valiente y creativa a los desafíos que le planteaba su paternidad. Al modo de José, Uds. han recibido una hermosa misión. “Cada niño lleva siempre consigo un misterio, algo inédito que sólo puede ser revelado con la ayuda de un padre que respete su libertad. Un padre que es consciente de que completa su acción educativa y de que vive plenamente su paternidad sólo cuando se ha hecho “inútil”, cuando ve que el hijo ha logrado ser autónomo y camina solo por los senderos de la vida, cuando se pone en la situación de José, que siempre supo que el Niño no era suyo, sino que simplemente había sido confiado a su cuidado. Después de todo, eso es lo que Jesús sugiere cuando dice: «No llamen “padre” a ninguno de ustedes en la tierra, pues uno solo es su Padre, el del cielo» (Mt 23,9).” (Papa Francisco, Con corazón de Padre, n. 7).

Es el día de recordar y dar gracias por nuestros padres fallecidos. Al evocarlos, lo hacemos con tristeza ante su ausencia, ante la necesidad que tantas veces tenemos de escucharlos o de verlos caminar a nuestro lado como cuando éramos chicos, pero también nos invade la gratitud a Dios y a ellos por lo que supieron ser para nosotros, aún con sus propias limitaciones y pobrezas.

Elevemos una oración especial por los papás fallecidos en estos tiempos de Covid, donde nos hemos visto sorprendidos y superados por el drama de una enfermedad que no conocíamos.

¡Gracias queridos Padres por amar a sus hijos y animarlos a andar los caminos de la vida, a ser personas alegres y llenas de esperanza, que sepan confiar y trasmitir serenidad en los tiempos difíciles, hombres y mujeres para tiempos nuevos donde podamos reconocernos antes que nada, hermanos!

Los abrazo y bendigo en Jesús, el Hijo, el buen Pastor, ante la mirada tierna de nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 20 de junio de 2021

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Colecta Nacional de Cáritas

«En tiempos difíciles, compartamos más»

Circ. Nro. 013/21

Queridos hermanos,

Cáritas nos convoca una vez más a su Colecta anual que aquí en Mendoza tendrá lugar desde el 12 y hasta el 19 de junio, este año con el lema “En tiempos difíciles, compartamos más” A la grave pobreza estructural que padece nuestro país desde hace tanto tiempo, se añaden las consecuencias dramáticas de la pandemia, con el surgimiento de nuevas pobrezas difíciles de afrontar en soledad y sin la solidaridad de la sociedad.

Cáritas es nuestra respuesta como comunidad eclesial en la emergencia y también, nuestra apuesta fuerte por la dignidad del trabajo y la promoción de nuestros hermanos necesitados. Una original producción de pequeños videos de Cáritas Mendoza, “Cáritas en primera persona”, visibiliza algunos de sus rostros y vidas, animadas por proyectos concretados que posibilitan su salida laboral, el nacimiento y acompañamiento de pequeños emprendimientos familiares, e inclusive la terminación de alguna mejora imprescindible en sus viviendas. De esta manera, estos hermanos que testimonian sus experiencias, alientan a tantos que pueden estar hundidos en la desesperación o en el pesimismo.

Éstas son las razones fuertes de la Colecta de Cáritas. Nuestros “esenciales”, los voluntarios de Cáritas, de todas las edades y procedentes de todas las parroquias y comunidades, estarán para recibir las donaciones. Cáritas Mendoza ha presentado en estos días sus números de teléfono, sus cuentas para recibir donaciones y los otros modos de colabora a nivel arquidiocesano y parroquial. Además, está el importante testimonio de los aportes que se recibirán en las ofrendas durante las Misas del 12 y 13 de junio.If you need to sell your house due to a divorce, job loss, or other life changes, https://www.companiesthatbuyhouses.co/california/home-buying-company-turlock-ca/ can help you sell your house fast and hassle-free.

¡En tiempos difíciles, compartamos más! Que el Señor acompañe esta iniciativa nacida de su corazón compasivo, bendiga a todos nuestros colaboradores de Cáritas y a los donantes con el ciento por uno, haciéndonos crecer como comunidad que sale al encuentro de sus pobres y necesitados.

Mendoza, 10 de junio de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Jesús, Pan de Vida, alimenta nuestro andar peregrino

“Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.” (Lc. 24,35)

Circ. Nro. 012/21

Queridos hermanos,

Este domingo celebraremos la Solemnidad del Cuerpo y Sangre del Señor, quien nos convoca a su encuentro para alimentarnos y alentar nuestro camino. ¡Cómo no recordar las procesiones propias de esta fiesta tan importante de nuestra fe!

Al instituir esta celebración en 1264, el Papa Urbano IV dispuso que ese día “todo el clero, y el pueblo, gozosos entonen cantos de alabanza, que los labios y los corazones se llenen de santa alegría; cante la fe, tremole la esperanza, exulte la caridad; palpite la devoción, exulte la pureza; que los corazones sean sinceros; que todos se unan con ánimo diligente y pronta voluntad, ocupándose en preparar y celebrar esta fiesta.” La Iglesia deseó desde siempre que Corpus fuera una fiesta de la alegría, una manifestación de fe de todo el pueblo de Dios, invitado a concretarla en una caridad viva, apoyados en Jesús, causa de nuestra salvación.

Más allá de las limitaciones y restricciones de este tiempo, queremos reconocer y recibir al Señor como el Pan que alimenta nuestra esperanza y nos fortalece en nuestra debilidad. “(…) la Eucaristía actualiza la Alianza que nos santifica, nos purifica y nos une en comunión admirable con Dios. Aprendemos así que la Eucaristía no es un premio para los buenos, sino que es la fuerza para los débiles, para los pecadores. Es el perdón, es el viático que nos ayuda a dar pasos, a caminar.” (Papa Francisco, Homilía en Corpus, 2015)

En este tiempo hemos experimentado nuestra fragilidad. Dios nos invita a enfrentar como creyentes tanto dolor que nos atraviesa y amenaza con inmovilizarnos. Jesús, Pan de Vida, alimenta nuestro andar peregrino que nos lleva a su encuentro.

Al respecto, en estos días los Obispos argentinos decíamos:” ¿Qué ayuda a mantener encendida la esperanza en este tiempo tan dramático que vivimos? Con claridad lo decimos: La dimensión trascendente y religiosa de la vida. Así lo expresa y tiene necesidad de hacerlo nuestro pueblo. Ella constituye el horizonte de muchos argentinos y los llena de fortaleza, consuelo y esperanza. Aún para muchos que habitualmente no participaban de celebraciones y encuentros religiosos, la enfermedad y la muerte cercana de algún ser querido, así como la angustia y la desesperanza, se revelan como momentos difíciles que la fe ayuda a afrontar con mayor fortaleza.” (CEA, Una necesidad vital, 1° de junio de 2021)

En las celebraciones eucarísticas de este domingo, presencial o virtualmente, según nuestras posibilidades, quiero pedirles que recemos especialmente por nuestros pobres y enfermos, por el eterno descanso de nuestros difuntos, por el país y sus distintos sectores políticos y sociales, desafiados más que nunca a construir la unidad en esta hora dramática donde se pone a prueba la grandeza de espíritu de un pueblo.

Los abrazo y bendigo en el Señor Jesús, Pan de los peregrinos.

Mendoza, 3 de junio de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Mensaje y saludo de Pentecostés

Circ. Nro. 011/21

“(…) cada uno los oía hablar en su propia lengua.” (Hchs. 2,6)

Mis queridos hermanos,

En este tiempo tan especial que vivimos, la Solemnidad de Pentecostés nos convoca a renovarnos en el seguimiento del Señor. Para ello, nos ha prometido el Espíritu Santo. Acechados como aquella primera comunidad por el miedo, la incertidumbre y nuestra propia fragilidad, anhelamos Pentecostés en nuestras vidas, en nuestras familias y comunidades, para poder ser los testigos del Señor que el mundo necesita.

“En el Evangelio, Jesús promete a sus discípulos que, cuando él haya regresado al Padre, vendrá el Espíritu Santo que los «guiará hasta la verdad plena» (Jn 16, 13). Lo llama precisamente «Espíritu de la verdad» y les explica que los ayudará a comprender cuanto Él, el Mesías, ha dicho y hecho, de modo particular de su muerte y de su resurrección (…) A los Apóstoles, incapaces de soportar el escándalo de la pasión de su Maestro, el Espíritu les dará una nueva clave de lectura para introducirles en la verdad y en la belleza del evento de la salvación (…) antes asustados y paralizados, encerrados en el cenáculo para evitar las consecuencias del viernes santo, ya no se avergonzarán de ser discípulos de Cristo, ya no temblarán ante los tribunales humanos.” (Francisco, Homilía en Pentecostés, 24-05-2015)

Este nuevo confinamiento nos impedirá celebrarlo en iglesias y templos lo cual profundiza nuestra pena; sin embargo, siempre podremos vivirlo en nuestro contexto personal y familiar. Aunque un poco cansados de la virtualidad, ésta posibilitará el reencuentro con los hermanos de comunidad. Para ello, las distintas parroquias, según sus posibilidades, mantendrán sus celebraciones recurriendo a las redes sociales como se ha venido haciendo en estas circunstancias.

Las medidas sanitarias adoptadas para paliar las consecuencias de la llamada “segunda ola” del Covid, con cifras alarmantes en estos últimos días, nos exigen su cumplimiento en vistas al bien común. Ciertamente no estamos en iguales condiciones que el año pasado. El dolor y sufrimiento causado por tantas muertes, el agobio económico de tantos trabajadores y sectores productivos, la falta de horizonte y esperanza en tantos hermanos son algunos de los indicadores dramáticos que nos afectan. Gracias a Dios conocemos un poco más la dinámica de este virus y los modos de cuidarnos; pero, además de las restricciones dictadas por la autoridad, está nuestra propia decisión de autolimitarnos responsablemente en cuanto pueda ser riesgoso para nuestra salud y la de todos. Esperamos que al final de estos nueve días, las autoridades puedan cumplir su palabra de devolvernos a las condiciones precedentes a esta cuarentena.

Como pastor de esta querida Iglesia mendocina, quiero testimoniarles mi esperanza y saludarlos con el deseo de vida nueva en el Señor, para Uds., sus familias y comunidades. Como en aquel otro Pentecostés, con nosotros está María, nuestra Madre, animándonos, consolándonos y alentándonos.

Mendoza, 22 de mayo de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Visita de las reliquias de Carlos Acutis

Circ. Nro. 010/21
Queridos hermanos,

El pasado 3 de mayo recibimos en el Seminario “Nuestra Señora del Rosario” las reliquias del beato Carlo Acutis (1991-2006). Su breve existencia es una luz que ilumina con su testimonio, la vida de numerosos cristianos. Con su seguimiento confiado del Señor, Carlo nos invita a responder con amor a los desafíos que afrontamos como creyentes. Su joven vida expresó una confianza absoluta en el amor de Dios, la certeza indiscutida de una misión a cumplir en el mundo, y el abandono a su voluntad.

La presencia de sus reliquias en el Seminario interpela nuestras vidas y vocaciones con la entrega de este joven sensible y cercano a los hombres de su tiempo, deseoso de amarlos y servirlos con un estilo alegre y generoso. Esperamos que de la mano de Carlo Acutis, numerosos jóvenes disciernan la llamada de Dios a vivir en plenitud los desafíos de la fe, a decirle sí con la propia vida y a ayudar a los hermanos.

Pero también queremos que, a partir de Pentecostés, Carlo visite nuestra Arquidiócesis, sus decanatos, parroquias y comunidades, los movimientos y asociaciones, las instituciones educativas y de caridad. El itinerario se organizará con la ayuda del Seminario, de la Pastoral Juvenil y de la Pastoral Vocacional, en diálogo con los decanos y según un cronograma que se preparará al efecto.

Dios bendiga a nuestra Iglesia de Mendoza, a nuestros jóvenes, a las Pastorales que acompañan la vida de los jóvenes y sirven a los pobres; que tengamos en Carlo Acutis un permanente intercesor que nos ayude en nuestro propio seguimiento del Señor.

En Jesús, el buen Pastor resucitado.

Mendoza, 12 de mayo de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

40° Aniversario de la Fundación del Carmelo del Espíritu Santo y María Madre de la Iglesia

Circ. Nº 009/21

Queridos hermanos,

En pocos días celebraremos los cuarenta jóvenes años de vida del “Carmelo del Espíritu Santo y María Madre de la Iglesia”. Mons. Cándido Rubiolo estableció el 13 de mayo de mayo de 1981 como fecha de fundación de este querido Monasterio. Florecía así aquella feliz iniciativa de 1977, de Mons. Maresma y Mons. Rey, acompañada por tantos sacerdotes y laicos a lo largo de los años precedentes. Más adelante, en 1998, Mons. José María Arancibia consagró el altar y el hermoso Templo que nos recibe para la oración.

Indudablemente la vida contemplativa siempre nos interpela y anima nuestro deseo de responder al amor de Dios según nuestra propia vocación y estado de vida. La oración, ese camino de intensa amistad con el Señor, nos fortalece y suscita en nosotros el deseo de vivir según su proyecto. Ella despierta nuestra sensibilidad interior ante los signos que Dios nos pone en el horizonte de nuestro andar.

“El orante se consume por el deseo del encuentro con Dios. Ustedes son testimonio vivo de ese deseo inextinguible en el corazón de todos los hombres. En medio de las múltiples ofertas que pretenden —pero no pueden— saciar el corazón, la vida contemplativa es la antorcha que lleva al único fuego perenne, «la llama de amor viva que tiernamente hiere» (San Juan de la Cruz).” (Francisco, Homilía en el Monasterio Carmelita de Madagascar, 7 de setiembre de 2019)

Junto a las hermanas Dominicas, las hermanas Carmelitas constituyen para esta Arquidiócesis, la oportunidad de dar gracias a Dios por el inmenso don de la vida contemplativa, de cuyo lugar insustituible presente en la Iglesia, nos decía el Papa Juan Pablo II: “Todos hemos de valorar y estimar profundamente la entrega de las almas contemplativas a la oración, a la alabanza y al sacrificio. Son muy necesarias en la Iglesia. Son profetas y maestras vivientes para todos; son la avanzada de la Iglesia hacia el reino. Su actitud ante las realidades de este mundo, que ellas contemplan según la sabiduría del Espíritu, nos ilumina acerca de los bienes definitivos y nos hace palpar la gratuidad del amor salvador de Dios. Exhorto pues a todos, a tratar de suscitar vocaciones entre las jóvenes para la vida monástica; en la seguridad de que estas vocaciones enriquecerán toda la vida de la Iglesia.” (Juan Pablo II, A las religiosas de clausura en el Monasterio de la Encarnación de Ávila, 1° de noviembre de 1982)

Las hermanas carmelitas, presentes entre nosotros en Luján de Cuyo, testimonian el amor de Dios con numerosos gestos de cercanía fraterna a nuestra vida eclesial. Podemos decir que este aniversario “redondo” constituye una verdadera fiesta de familia. Invito a las parroquias y comunidades a unirse en esta acción de gracias a Dios, encomendando la vida y la misión de nuestras queridas hermanas carmelitas al interior de la Iglesia. Los bendigo y abrazo en Jesús, el buen Pastor resucitado.

Mendoza, Solemnidad de Nuestra Señora de Luján, 8 de mayo de 2021

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los trabajadores en su día

Circ. N° 008/21

“El Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña.” (Mateo 20,1)

Queridos hermanos,

Con estas palabras, el Evangelio nos presenta la Buena Noticia del trabajo. El dueño de una finca que sale a convocar trabajadores, nos recuerda a nuestro Dios, siempre empeñado en hacernos sus socios en el arte de crear.

Cercana la celebración del Día del Trabajo, deseo llegar a Uds. con un saludo afectuoso y expresarles en nombre de esta Iglesia mendocina nuestros mejores deseos en estos tiempos complejos y difíciles. Saludo y agradezco su labor, a todo el personal de salud, de educación, de seguridad, de los rubros de producción y distribución de alimentos, a los servidores públicos en general, todos ellos conocidos como “esenciales” en este tiempo.

Pero también quiero dar un abrazo grande a quienes en estas dolorosas circunstancias han perdido su fuente de trabajo o la ven peligrar. Entre nosotros, aquí en Mendoza, diversos sectores productivos y de servicios (entre otros, gastronomía, hotelería, turismo, pequeñas y medianas pymes), atraviesan las dramáticas consecuencias de la pandemia. A sus trabajadores y familias, nuestra cercanía y solidaridad. La Iglesia celebra este día a san José obrero. En su Carta apostólica “Con corazón de Padre” nos enseña el Papa Francisco: “Es necesario, con una conciencia renovada, comprender el significado del trabajo que da dignidad y del que nuestro santo es un patrono ejemplar. El trabajo se convierte en participación en la obra misma de la salvación, en oportunidad para acelerar el advenimiento del Reino, para desarrollar las propias potencialidades y cualidades, poniéndolas al servicio de la sociedad y de la comunión. El trabajo se convierte en ocasión de realización no sólo para uno mismo, sino sobre todo para ese núcleo original de la sociedad que es la familia. Una familia que carece de trabajo está más expuesta a dificultades, tensiones, fracturas e incluso a la desesperada y desesperante tentación de la disolución (…) La pérdida de trabajo que afecta a tantos hermanos y hermanas, y que ha aumentado en los últimos tiempos debido a la pandemia de Covid-19, debe ser un llamado a revisar nuestras prioridades. Imploremos a san José obrero para que encontremos caminos que nos lleven a decir: ¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!”

Con los obispos de Argentina, quiero agradecer a los “esenciales” de nuestras parroquias y comunidades: diáconos permanentes, religiosas, servidores, voluntarios de las distintas pastorales, ministros de la comunión de los enfermos, docentes y catequistas. Todos ellos trabajan desinteresadamente junto a nuestros sacerdotes, para llevar el amor de Cristo a pobres y enfermos, a las familias, a los niños y a los jóvenes.

Que Jesús, el hijo del Carpintero de Nazaret, nos ayude a discernir los mejores caminos de servicio para animar la esperanza decaída en tantos hermanos y encamine nuestros pasos hacia una sociedad más compasiva, justa y fraterna.

Con afecto en el buen Pastor resucitado.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Mendoza, 30 de abril de 2021

Semana de los pueblos indígenas

“Territorio clamor de Justicia»

Circ. Nro. 007/21

Queridos hermanos,

En estos días, la Iglesia en la Argentina celebra la Semana de los Pueblos Indígenas, convocada en 2021 bajo el lema “Territorio clamor de Justicia”. Entre nosotros, las comunidades del Secano Lavallino, constituidas en su mayor parte por hermanos y hermanas huarpes, testimonian la vigencia de ese reclamo por la titularidad de sus tierras.

Profundamente integrados a la comunidad, los Huarpes expresan también la riqueza del entramado social e intercultural mendocino y nos alientan a construir todos juntos nuestra amada Argentina, particularmente en estos tiempos difíciles donde la vida y la salud están en peligro permanente.

Acompaña esta Carta Circular el material litúrgico que nos remiten desde Endepa, para celebrar la Semana de los Pueblos originarios.

Los saludo con afecto en el Señor, Buen Pastor resucitado, junto a María, nuestra Madre del Rosario.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Mendoza, 21 de abril de 2021

Reunión de apertura de la etapa de escucha de la Asamblea Eclesial Latinoamericana

Se realizará el próximo 11 de mayo de 2021, en modalidad virtual. Compartimos la invitación de nuestro Padre Obispo para participar.


“El que pueda entender, que entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias.” (Ap. 2,11)

Prot. Nro. 006/21

Queridos hermanos,

Como les anuncié en la Carta Pastoral de Pascua, la Iglesia en América Latina y el Caribe, ha comenzado un tiempo de preparación a la celebración de una Asamblea eclesial en el próximo mes de noviembre. En una dinámica sinodal animada por el Papa Francisco, el CELAM nos convoca a vivir esta fuerte experiencia de comunión evangelizadora en tiempos ciertamente complejos, pero también desafiantes y apasionantes porque es el Señor quien nos invita a navegar mar adentro para testimoniarlo y dar fruto.

Acompaño con esta circular, la carta que el P. Pepe Martín les ha preparado para compartir con Uds. información sobre el trabajo que se está llevando adelante en línea con lo que veníamos haciendo en 2019-2020, en vistas a una importantísima reunión de todos nuestros delegados parroquiales, decanales y de organismos diocesanos, que tendrá lugar el próximo 11 de mayo con la participación de los máximos referentes del CELAM y en la que queremos abrir la etapa de escucha en nuestra Iglesia particular, buscando responder a los distintos requerimientos de la Asamblea eclesial latinoamericana.

Les pido que tengan en cuenta la importancia de estas instancias y cooperen con la animación de la oración de las comunidades y la participación de los delegados de sus respectivas parroquias. Si bien no podemos tener nuestras reuniones presenciales de cada año, fruto de una dinámica de pastoral orgánica muy arraigada en nuestra arquidiócesis desde hace mucho tiempo, se trata de afrontar estos tiempos de perplejidad, creativamente y con fidelidad a esa importante tradición de discernimiento orgánico y pastoral.

Muy unidos al Buen Pastor resucitado, junto a María, nuestra Madre del Rosario, los abrazo y bendigo.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo
Mendoza, 20 de abril de 2021

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