Celebramos a Santo Patrono Santiago Apóstol

La Ciudad de Mendoza celebró a su Santo Patrono Santiago Apóstol el pasado lunes 25 con actividades culturales, comidas típicas, celebraciones litúrgicas y una procesión por las calles que contó con una concurrencia multitudinaria. Durante la homilía, el arzobispo de Mendoza, Mons. Marcelo Colombo le decía a los mendocinos congregados en calle Sarmiento: “Tantas veces asociamos a Santiago con los movimientos sísmicos y su presencia protectora, que podemos encomendarle nos cuide de los feroces sismos que hoy nos afligen como sociedad, donde la pérdida del sentido de la vida y la indiferencia estrechan los horizontes de la amistad social por imperio de la avidez, la agresividad sin límites, la denigración del que piensa diferente, el individualismo y la absoluta falta de empatía en relación con los otros”

Agradecimiento a los párrocos y voluntarios de Cáritas

Queridos hermanos,

Una vez más, la gran solidaridad del pueblo mendocino se puso de manifiesto para testimoniar la vigencia del testimonio de la caridad cristiana.

Con el lema “tu compromiso acorta distancias”, tuvo lugar entre nosotros, desde el 4 hasta el 12 de junio, la Colecta Nacional de Cáritas que dio como resultado la recaudación de

$23.048.139. El servicio de los 4500 voluntarios, procedentes de todas las parroquias y decanatos, ha sido el instrumento de la Providencia para hacerse presente, no sólo en las misas y secretarías parroquiales, sino en las calles y avenidas de nuestra extensa jurisdicción arquidiocesana,

¡Gracias queridos sacerdotes y queridos voluntarios por esta entrega generosa a la causa de la caridad cristiana! Pienso en las distintas Cáritas parroquiales, en sus responsables y animadores, en cada uno de los colaboradores que se pusieron al hombro este importante compromiso eclesial.

He escuchado muchos testimonios de las particulares dificultades que revistió la colecta este año, principalmente por la difícil situación económica del país, aunque no faltaron quienes expresaban objeciones haciéndose eco de razones de tipo político o ideológico. Cáritas es para la Iglesia la expresión del amor de Cristo y no nos animan otras motivaciones ante las urgencias del aquí y ahora de los pobres. ¡Gracias Cáritas! ¡Gracias a cada voluntario, a cada donante, a la creatividad de cada comunidad para extender la llamada de la caridad del Señor en los distintos ambientes donde hicieron presente la Colecta!

Tocará a cada Cáritas parroquial, discernir junto a sus párrocos y responsables pastorales la utilización eficaz de su parte de los recursos obtenidos de modo que pueda profundizarse a lo largo de todo el año, el mejor servicio posible a nuestros pobres. Especialmente, les pido que párrocos y directoras de Cáritas, puedan reflexionar junto a los decanos y las animadoras decanales, cómo ayudar a aquellas Cáritas más frágiles. Será muy hermoso poder extender la solidaridad de Cáritas parroquiales más consolidadas para apoyar a las comunidades vecinas que difícilmente pueden responder a todos los requerimientos de su propia realidad.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor. Nuestra Madre del Rosario nos siga acompañando y consolando en el camino de la vida.

Mendoza, 12 de julio de 2022

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Presentación de las conclusiones de la etapa presinodal en nuestra diócesis

El Señor les preguntó: «¿Qué comentaban por el camino?». Lc. 24, 17

Circ. Nro. 017/22

Queridos hermanos,

Les escribo desde la parroquia “San Isidro Labrador” en Rivadavia, que estoy visitando en estos días. He tenido hasta ahora encuentros con varias de las comunidades que integran esta extensa parroquia. El Señor nos concede a visitante y visitados, una hermosa posibilidad de conocernos más y poder dialogar sobre la vida y la misión de la Iglesia. Como en Nuestra Señora de la Carrodilla y Nuestra Señora del Socorro (Tupungato), en las semanas anteriores, deseo agradecer a sacerdotes y fieles la generosa disposición para recibirme y el entusiasmo de todos para reflexionar juntos y disfrutar del camino compartido en la fe.

En el camino hacia el Sínodo Romano de Obispos 2023, el Papa Francisco ha querido consultar a todas las diócesis del mundo para tener en cuenta su parecer en relación con algunos temas vinculados a la dimensión sinodal de la vida eclesial.

En Mendoza, apenas convocados por el Santo Padre, hemos asumido las consignas de trabajo para ofrecer nuestro aporte junto a las otras diócesis de Argentina y del mundo. Concluidos los plazos establecidos lo remitimos al Equipo de Animación sinodal de la CEA. Con el Equipo arquidiocesano de Animación pastoral, vimos importante poner en las manos de los sacerdotes y las comunidades, el fruto de la reflexión de nuestra Iglesia particular que hoy acompaño.

Ciertamente estas conclusiones constituyen una valiosa referencia para el trabajo de parroquias y decanatos. También nos será muy útil en el tratamiento de los temas que surjan para consideración del Consejo Arquidiocesano de Pastoral (CAP). No es un texto normativo, de carácter vinculante, pero recoge de una manera didáctica los puntos alcanzados por la reflexión de las comunidades de la Arquidiócesis y es sumamente útil para contextualizar nuestras búsquedas parroquiales y en las distintas comunidades. Seguramente más adelante conoceremos el fruto de igual trabajo realizado por todas las diócesis del país.

Sigamos caminando juntos. Con Jesús entre nosotros. «¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» (Lc. 24,32)

Los abrazo y bendigo, pidiéndoles nos acompañen con la oración por los frutos de la visita pastoral en curso.

Mendoza, 24 de junio de 2022

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Santa Misa en adhesión al X Encuentro Mundial de Las Familias Roma 2022

Monseñor Marcelo Colombo presidio el pasado 20 de Junio la Santa Misa convocada por la Pastoral Familiar Arquidiocesana en adhesión al X Encuentro Mundial de Las Familias Roma 2022. La misma se llevó a cabo en la parroquia nuestra señora de Monserrat.

Con mucha alegría se compartió la celebración junto a los Movimientos y Equipos que trabajan por las familias en Mendoza.

El lema de este encuentro mundial es: LA ALEGRIA DEL AMOR QUE SE VIVE EN LAS FAMILIAS ES TAMBIÉN EL JÚBILO DE LA IGLESIA ( papa Francisco)

El Padre Alejandro asesor de la pastoral familiar agradeció la visita de monseñor y la presencia de las familias que acompañaron.

Comenzó la visita pastoral en la parroquia Nuestra Señora de la Carrodilla

Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, comenzó en la tarde del 8 de junio en la Capilla San Eugenio, la visita pastoral del arzobispo a la parroquia de Nuestra Señora de la Carrodilla. Acompañado del obispo auxiliar Mons. Marcelo Mazzitelli y del decano del Decanato Luján, Pbro. Federico Lucca, fue recibido por el párroco R.P. José María Riega OMI, el vicario parroquial R.P. Basilio Malu OMI y el diácono permanente Don Juan Carlos Muñoz.

Luego de la celebración de la Santa Misa, tuvo lugar un encuentro con todos los grupos de animación espiritual y litúrgica de la parroquia. Dio la bienvenida el R.P. José María con sus jóvenes 87 años, destacando su alegría por la visita de los obispos y expresando su entusiasmo de vivir este momento de su vida sacerdotal en este tiempo tan significativo de la Iglesia. Con palabras sentidas, evocó sus años de ministerio, comenzado siete años antes del Concilio y cómo fue viviendo su servicio pastoral en el contexto del camino de la Iglesia durante estos años.

Se presentaron los distintos grupos y equipos de animación espiritual (equipo de ministros de la comunión, principalmente dedicados a los enfermos, grupos de oración carismática, de adoración eucarística, de consagrados a María, de laicos según la espiritualidad de los Oblatos de María Inmaculada, el coro parroquial y de la capilla San Eugenio, los equipos de retiros parroquiales de hombres, mujeres y jóvenes). La exposición de todos los que intervinieron expresó un espíritu de profunda comunión eclesial, de inquietud por profundizar en el servicio ofrecido a la Iglesia y la alegría de vivirlo como un don grande de Dios.

Mons. Marcelo Colombo les agradeció el testimonio ofrecido, animándolos a seguir creciendo en su entrega eclesial, aprovechando inclusive, los espacios ofrecidos por comisiones y organismos diocesanos, principalmente el Equipo de Liturgia y Religiosidad popular, las experiencias formativas para nuevos ministerios eclesiales como el ministerio de la escucha o cursos para ministros de la comunión.

Mons. Mazzitelli destacó las palabras del párroco y la ejemplaridad de su testimonio al servicio de la Iglesia y de la misión. Asimismo, el obispo auxiliar profundizó en la importancia de la interacción con los organismos diocesanos que pudieran apoyar un camino parroquial tan hermoso como convocante.

Con un canto entusiasta a la Virgen, Santa María del Camino, concluyó la primera jornada de la visita pastoral.

Saludo de Pentecostés: caridad y sinoladidad

“No ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí.” (Juan 17,20)

Pentecostés nos invita una vez más a reconocernos Iglesia en camino al encuentro de los hermanos. En este tiempo climáticamente tan adverso, en un contexto económico difícil para tantas familias de nuestro pueblo, somos testigos de Jesús para compartir su amor con nuestros hermanos que quieren conocerlo y a quienes servimos con el anuncio y el compromiso solidario.

En Pentecostés queremos dar razón de nuestra esperanza, Cristo salvador, ante los hombres, para que creyendo en Él tengan vida. Pasados estos años anteriores tan difíciles en razón del Covid, los espacios catequísticos y pastorales habituales, son lugares privilegiados para el anuncio personal y familiar del Señor Jesús. Por eso es tan importante convocar a nuevos catequistas, así como fortalecer su formación inicial y permanente en los distintos centros que nuestra Iglesia particular tiene establecidos en los diferentes decanatos.

En el remanso de vida que nos deja Pentecostés, dos importantes convocatorias eclesiales tendrán lugar la próxima semana, el fin de semana del 11 y 12 de junio: la colecta anual de Cáritas y la primera asamblea plenaria del flamante Consejo Arquidiocesano de Pastoral que comenzará a sesionar.

Tu compromiso acorta distancias. Colecta anual de Cáritas

Con el lema “Tu compromiso acorta distancias”, Cáritas Argentina ha convocado a la Colecta anual que tiene por objeto sostener, además de programas de ayuda inmediata y de desarrollo humano integral de nuestros hermanos más pobres de todo el país, “proyectos relacionados con microemprendimientos productivos y de autoconsumo, capacitación laboral, inclusión educativa, abordaje pastoral y comunitario de las adicciones, cuidado de la primera infancia, formación en ciudadanía, centros comunitarios de atención integral, jardines maternales” como nos informa el sitio oficial de Cáritas Argentina. Nuestros voluntarios de Cáritas se vienen preparando en este último tiempo para celebrar creativa y eficazmente este verdadero compromiso de amor que une muy estrechamente a toda la Iglesia en Argentina.

Como obispo deseo recordarles la necesidad de que pastores y fieles participemos muy activamente en esta acción pastoral solidaria que nos ayuda a responder a las necesidades de nuestros hermanos más pobres durante todo el año. Se destinarán como recaudación, las colectas íntegras del fin de semana del 11 y 12 de junio, más todo lo que se reúna a lo largo de la semana previa con este propósito en las distintas iniciativas que organicen parroquias y comunidades. Inmediatamente, en la semana siguiente, deberán hacerse las rendiciones a Cáritas Mendoza, para su elevación a Cáritas nacional. La grave situación económica no consiente dilaciones innecesarias e injustificadas.

Deseo anticipadamente agradecerles todo lo que hacen nuestras comunidades y familias por los pobres. Gracias a los sacerdotes, religiosos, diáconos permanentes y agentes de pastoral por la animación de esta dinámica solidaria de la Iglesia en la Argentina.

El Consejo Arquidiocesano de Pastoral, un espacio concreto de sinodalidad

El próximo sábado 11 de junio, a las 15 hs. comenzará a sesionar en la Sede de Cáritas Mendoza, el Consejo Arquidiocesano de Pastoral. Fruto de las distintas asambleas preparatorias convocadas desde 2019, tenemos la nueva composición del Consejo Arquidiocesano de Pastoral que nos ofrecerá su reflexión al servicio de la vida pastoral de nuestra Iglesia particular.

En estos días remitimos al Equipo animador nacional del Sínodo, la síntesis sobre las respuestas solicitadas oportunamente en vistas a integrar el informe nacional que se enviará a Roma próximamente. En esas respuestas ofrecidas por nuestras parroquias, los decanatos y los organismos arquidiocesanos, se valora la dimensión sinodal de la Iglesia y la llamada a integrar todas las voces en el discernimiento pastoral sobre aquellos temas que se refieren a su misión evangelizadora.

Agradezco al Equipo de animación pastoral, coordinado por el Pbro. José Martín, por la tarea desempeñada en estos años y que ahora se ve concretada en el comienzo de las sesiones del Consejo Arquidiocesano de Pastoral, así como en el acompañamiento de los equipos decanales de animación.

Queridos hermanos, el Espíritu Santo impulsa la vida y la misión de la Iglesia, y también anima nuestras vidas para fortalecernos en la esperanza en Cristo, el buen Pastor resucitado, y encender de amor generoso y fiel, nuestra respuesta personal a la invitación a ser sus testigos entre los hombres.

Que nuestra Iglesia en Mendoza sea siempre ese espacio de forja del hombre nuevo que una sus pasos a Jesús, camino, verdad y vida.

Con afecto, los abrazo y bendigo, cercanos a María, Nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 3 de junio de 2022

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Carta pastoral en el comienzo de la visita pastoral

Circ. N° 015/22

«Cercanía y compasión: así el Señor visita a su pueblo (…) Cuando Dios visita a su pueblo, le devuelve la esperanza. ¡Siempre!» Francisco, Homilía en Santa Marta, 16.09.2014.

Hoy celebramos la Visitación de la Virgen. Con el niño en su vientre, María fue a compartir con su prima Isabel la buena noticia de la vida de Dios en ambas (Lc. 1,39-56). Por eso, esta solemnidad constituye una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la visita pastoral que iniciaré el próximo 8 de junio en la parroquia de Nuestra Señora de Carrodilla. En la última fiesta diocesana, en el Santuario del Challao, les anuncié mi deseo de concretar su realización, que se vio postergada, sobre todo, por los dos años de pandemia.

Dado el número de parroquias con su desarrollo particular y sus diferentes realidades, así como otros requerimientos pastorales, visitaré gradualmente los decanatos, llegando a una o dos parroquias de cada uno de ellos, por año. Después de Nuestra Señora de Carrodilla, seguirán las parroquias de Nuestra Señora del Socorro (Tupungato), San Isidro Labrador (Rivadavia), María Madre de la Iglesia (Maipú), Nuestra Señora del Carmen (Costa de Araujo), San Pedro Apóstol (Godoy Cruz), Santiago Apóstol y San Nicolás (ciudad de Mendoza) y Santa Ana (Guaymallén).

En las fiestas patronales y las confirmaciones, así como en otras invitaciones que recibo, puedo apreciar el camino evangelizador que recorren nuestras parroquias y capillas, así como su vida sacramental. Con la visita pastoral y la posibilidad de prolongar la permanencia, a través de encuentros, reuniones y entrevistas, el obispo puede conocer mejor a las personas, escuchar sus propias experiencias y tener, aunque sea de un modo general, un mejor conocimiento de las fortalezas, necesidades y desafíos de las comunidades recorridas. Deseo destacar al respecto, el antecedente de las visitas pastorales de mis predecesores; todos ellos a su tiempo, visitaron nuestras comunidades según distintas modalidades.

Con esta Carta pastoral deseo ayudarlos a captar el sentido específicamente evangelizador de la visita pastoral, su tono jubilar y su relación con la vida de nuestra Arquidiócesis, para que ésta tenga aquel espíritu misionero que la lleve a compartir el Evangelio con todos los hombres, especialmente los más pobres y alejados, los que habitan las periferias existenciales de la exclusión, el dolor, la soledad o la indiferencia social. Además, con este señalamiento de algunos de los aspectos de la visita pastoral deseo ayudar a los párrocos y sus colaboradores en su organización. En distintos momentos de la visita, me acompañarán Mons. Marcelo Mazzitelli, en el encuentro con los consejos parroquiales, y el P. Mario Panetta, nuestro Canciller, que se pondrá a disposición de las secretarias parroquiales para profundizar en esa delicada misión que ellas ejercen para bien del pueblo de Dios.

1. La salvación cristiana: Dios visita a los hombres.

“Con su revelación Dios invisible en su gran amor habla a los hombres como amigos y se detiene con ellos para invitarlos y admitirlos a la comunión con Él.” (Concilio Vaticano II, Dei Verbum n.2) El encuentro y el diálogo de Dios con la humanidad, en vistas a la comunión, alcanzan su plenitud en la venida del Hijo de Dios, Jesucristo, que se encarna; pero ya los escritos del Antiguo Testamento, hablan de la visita de Dios a la humanidad: «Ciertamente Dios vendrá a visitarnos.»” (Éxodo 13,19).

En las oraciones pedimos a Dios que nos visite: «Ven a visitar la viña que tu mano plantó» (Salmo 80,15b); «Recuérdame Señor por amor de tu pueblo, visítame con tu salvación» (Salmo 106,4). También los profetas usan la imagen de la visita para expresar la promesa de que Dios no olvida a su pueblo (Jer. 29,10b).

El Evangelio de Lucas celebra la venida de Cristo Salvador como una visita de Dios (Lc.1,68.78); en el mismo evangelio se expresa la admiración y alabanza del pueblo por las palabras y los gestos de Jesús. «Dios ha visitado a su pueblo» (Lc. 7,16b).

Con la venida-visita del Espíritu Santo que el Padre y el Hijo nos derraman en Pentecostés, en la diversidad de orígenes y lenguas, los primeros cristianos se reconocen Pueblo de Dios en camino, peregrinos de un amor que no reconoce fronteras (Hch. 2,1-4).

2. La visita pastoral en la experiencia de las primeras comunidades cristianas.

Dios viene a nuestro encuentro y nos habla al corazón. Para estar con nosotros, nos ha visitado de diversos modos y circunstancias. En Cristo, su Hijo muy amado, nos visitó de un modo pleno para anunciarnos su Reino (Gál. 4,4). La visita de Dios, como presencia de comunión y de salvación entre los hombres, culmina en la persona de su Hijo hecho hombre, fuente que inspira, alimenta y modela la visita de los apóstoles a las Iglesias.

La Iglesia desde los primeros tiempos ha prolongado históricamente esta visita de Dios asegurando por la misión los frutos de la entrega de Cristo, el Salvador. El Libro de los Hechos de los Apóstoles y las Cartas de Pablo testimonian la visita de los apóstoles a las comunidades para confirmarlos en la fe del bautismo recibido, exhortarlos a su vivencia fiel y reforzar los distintos servicios y ministerios (Hch.14,21-23). Pedro visita a las comunidades surgidas en Palestina. “La Iglesia estaba en paz en toda Judea, Galilea y Samaría: se consolidaba y caminaba en el temor del Señor y con la asistencia del Espíritu Santo, crecía en número” (Hch.9,31). También Pablo, de regreso en Antioquía después de la Asamblea de Jerusalén, exhorta así a Bernabé: «Volvamos a visitar a los hermanos de todas las ciudades donde anunciamos la Palabra del Señor, para ver cómo están» (Hch. 15,36). En la visita, el Apóstol puede constatar la vida de aquellas comunidades en las que ya había estado. Así, la visita pastoral expresa el cuidado paternal del Apóstol en nombre de Dios.

3. La visita pastoral, tiempo jubilar y evangelizador.

A lo largo de la historia de la Iglesia, la visita pastoral fue adoptando diferentes modalidades y agregando distintos aspectos organizativos que merecieron una profusa legislación eclesial para asegurar su vigencia. Por ejemplo, en el siglo XVI, tanto la Iglesia universal en el Concilio de Trento, como esta región de la naciente Iglesia latinoamericana, en los Concilios limenses, se encargaron de destacar la misión de la visita pastoral, como consecuencia de la vigorosa reforma católica, como por la novedad aportada por el descubrimiento y evangelización de América Latina, respectivamente. Deseo evocar especialmente a Santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima, que un jueves santo de 1606 falleció en plena visita pastoral a una comunidad aborigen a 400 km de la sede. Que también él interceda por la feliz realización de nuestra visita pastoral de hoy.

La Iglesia “nace de la acción evangelizadora de Jesús y de los Doce” (EN 15). Jesús evangeliza por medio de gestos y palabras. Y deja a los Apóstoles la tarea de continuar su misión (Hch. 2,41ss) hasta el fin de los tiempos. En esa perspectiva, los visito para anunciarles que Dios nos manifestó su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado (EG, 11).

No sólo el obispo, sino cada cristiano, por el bautismo, está llamado a seguir al Señor en “la dulce y confortadora alegría de evangelizar” (EN, 80). Somos Iglesia, “pueblo peregrino y evangelizador” (EG 111).

La visita pastoral es una ocasión para acompañar la misión de los sacerdotes y sus colaboradores e impulsar la respuesta de la comunidad según la invitación apremiante del Evangelio, las enseñanzas del Concilio Vaticano II y el rico magisterio eclesial, en este último tiempo expresado por el Papa Francisco en la Exhortaciones Evangelii Gaudium (EG), Amoris Laetitia (AL), y Christus vivit, así como en las Encíclicas Laudato sí (LS) y Fratelli tutti (FT).

La natural y comprensible diversidad de comunidades, constituyen la riqueza y la oportunidad para crecer en comunión evangelizadora y discernir juntos cómo ayudarnos en las dificultades y carencias.“Los desafíos están para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada. ¡No nos dejemos robar la fuerza misionera!” (EG n. 109).

4. Algunos de los grandes temas para reflexionar durante la visita pastoral.

Si bien el tiempo puede resultar escaso, dada la enorme riqueza y profundidad espiritual de nuestras comunidades, deseo reflexionar qué nos pide el Señor a través de su Palabra y de la realidad con sus signos y exigencias, sobre todo en aquellos aspectos de nuestra vida que urgen nuestra respuesta cristiana.

“Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación.”(EG, n. 27) Son temas centrales de nuestra realidad pastoral: El cuidado de la vida de nuestras familias (pastoral familiar), catequesis y pastoral bíblica, la vida de jóvenes (pastoral juvenil y vocacional), la conversión pastoral de nuestras comunidades (instancias parroquiales de comunión y participación; vocación, formación y desempeño de ministerios laicales), la animación de la solidaridad y el compromiso con la Casa común (Cáritas y pastoral social).

a) La vida de nuestras familias (EG nn. 66; 211-214; AL cap. 2, 6, 7 y 8).

En la visita pastoral, me gustaría que reflexionáramos sobre cómo estamos llegando a las familias de nuestras parroquias y comunidades, especialmente las más pobres, para cuidar su fragilidad y fortalecer aquellas que vacilan. En algunas de las celebraciones, deseo que podamos tener un espacio para la bendición de las familias o la renovación de las promesas matrimoniales, las cuales constituyen signos de gran profundidad religiosa.

b) Catequesis y pastoral bíblica (EG nn. 163-168; 174-175)

Entre los colaboradores del párroco en la trasmisión de la fe en la comunidad cristiana, sobresale la vocación y la misión del catequista dedicados a niños, jóvenes, adultos, personas con capacidades especiales, etc. La Junta de Catequesis ha trabajado en detalle los contenidos de la formación de los catequistas, ofreciendo valiosas indicaciones sea para su formación inicial como para su formación permanente. En la visita, deseo encontrar, conocer y alentar a los catequistas en su vocación y misión.

La animación bíblica de la pastoral favorece el nacimiento de comunidades de vida en torno a la Palabra; algunas iniciativas como la entrega y difusión del Libro de la Palabra de Dios, cursos y semanas bíblicas, fortalecen la actividad de la parroquia y comunidades. En la visita pastoral me gustaría conocer las iniciativas, qué se está haciendo en este ámbito, para imaginar y proponernos nuevos modos de llegar con la Biblia a las familias.

c) Pastoral juvenil y vocacional (EG nn. 105-107; Exhortación Christus vivit).

En nuestra Arquidiócesis nos llena de esperanza, la activa participación de los jóvenes a través de las diferentes iniciativas de la Pastoral de Juventud con animadores procedentes de las parroquias y comunidades.

Dolorosamente, tenemos en nuestras comunidades algunos datos del mundo juvenil del país y del mundo (droga, violencia, suicido, actividades delictivas); además de preocuparnos, necesitamos superar la indiferencia y plantearnos nuevas y más exigentes formas de presencia en el mundo juvenil de las periferias. En la visita pastoral deseo escuchar a los jóvenes de los grupos parroquiales para compartir este tema.

La Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis presenta las distintas llamadas del Señor a través de encuentros y jornadas (proyectos de vida y jornadas vocacionales). Agradezco el servicio de sus miembros. Podríamos organizar en esos días de la visita algún momento de oración vocacional, especialmente para jóvenes, para dejarnos interpelar por el Señor que llama a lo largo de toda la vida (cfr. Mt. 20,1-16).

d) Sinodalidad para la conversión pastoral de las comunidades (EG nn. 25-33; 102)

Además de los tiempos litúrgicos fuertes y los distintos acontecimientos pastorales, es necesario fortalecer en nuestras comunidades aquellos los espacios de discernimiento pastoral, presididos por sus párrocos, en vistas a su crecimiento para la misión permanente. Como suelen insistir los documentos pontificios: La Iglesia existe para evangelizar.

En este redescubrimiento de la sinodalidad eclesial, los consejos parroquiales ayudan a crecer en corresponsabilidad y comunión evangelizadora. Junto a Mons. Mazzitelli tendremos oportunidad de reunirnos con ellos para dialogar sobre el camino recorrido y animar su renovación permanente.

e)  Cáritas y cuidado de la Casa común (E.G. nn. 193-196; 199; 207; 215; Laudato si y Fratelli tutti)

La solidaridad cristiana brota de la fe que nos anima. Un cristiano, una comunidad eclesial, testimonian con su caridad ese Evangelio que está en su corazón. El modelo es el buen samaritano que se hace cargo del hermano caído en el camino. En Cáritas se conjugan la asistencia en la emergencia y la promoción del hermano. Gracias a Dios, las Cáritas parroquiales se van consolidando de distintas maneras, trabajando intensa y creativamente, arreglando su sede, organizando el voluntariado, generando nuevos espacios de participación, promoviendo proyectos de desarrollo de personas y familias, ayudando a quienes como respuesta de fe hacen de su propia casa un espacio de solidaridad concreta.

Pero también desde nuestra visión cristiana, surge hoy con nitidez, una mirada responsable sobre la Creación que el Señor nos ha encomendado para que mientras viviéramos en ella, la pobláramos y la sirviéramos. La importante reflexión eclesial de estos últimos tiempos, iniciada con Juan Pablo II y Benedicto XVI, tiene en el Papa Francisco un maestro que nos sensibiliza en esta temática, invitándonos a profundizar en ella y alentar el surgimiento de iniciativas para cuidar la creación. Se trata de aspectos importantes de la evangelización que deberíamos poder fortalecer en nuestras comunidades. Espero que podamos tener algún espacio para conocer lo que cada comunidad esté haciendo al respecto.

Palabras finales

“No quiero verlos sólo de paso, sino que espero quedarme algún tiempo entre ustedes, si el Señor lo permite.” (1Cor. 16,7)

En pocos días comenzará la visita pastoral. Para mí es una hermosa posibilidad de conocerlos más y gustar del encuentro sobre todo con aquellas comunidades y familias más alejadas, que difícilmente llegan a las celebraciones por cuestión de distancia geográfica, de medios y posibilidades.

Sé que, por la Providencia de Dios, creceremos en nuestro camino eclesial y también nosotros, como María e Isabel, tendremos tiempo para compartir la vida que nos viene de Dios. No es una visita protocolar según el modelo de las instituciones humanas; el nuestro es el encuentro jubilar entre el Pueblo de Dios y su obispo, peregrino-misionero de parte del Señor. Algunas formalidades pueden ayudar en el desarrollo de la visita. Dejemos de lado aquellas que estorben o nos impidan esa cercanía que el Señor quiere concedernos para vivir con alegría su Evangelio.

Les pido que recemos unos por otros en este tiempo de inmediata preparación a la visita para que ella se desarrolle según lo proyectado, para que produzca muchos frutos de santidad comprometida con la justicia y la paz en nuestros pueblos, comunión audazmente evangelizadora y alegría de pertenecer a la Iglesia, “Pueblo de la memoria actualizada y siempre entregada” (Francisco, Homilía en Santa Cruz de la Sierra, 9 de julio de 2015).

En Jesús, el buen Pastor, los abrazo y bendigo. Que María, nuestra buena Madre del Rosario, no nos suelte de su mano.

Mendoza, 31 de mayo de 2022,

Solemnidad de la Visitación de la Santísima Virgen María.

+Marcelo Daniel Colombo
Arzobispo de Mendoza

Invitación a unirnos al X Encuentro Mundial de Familias

Celebración arquidiocesana en Nuestra Señora de Monserrat (20-06-2022)

“La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia.” (Francisco, Amoris Laetitia, n.1)

Queridos hermanos,

Deseo compartir con Uds. esta grata invitación a unirnos a la celebración del X Encuentro Mundial de Familias que tendrá lugar en Roma próximamente, del 22 al 26 de junio. La posibilidad de retomar los encuentros presenciales permitirá a representantes de todos los países, reunirse para orar y reflexionar sobre la familia, así como de proponer aquellos caminos que fortalezcan la vigencia de la familia como modelo de comunión de amor y de formación de las personas.

Con nuestra Pastoral Familiar, deseo invitar a párrocos y responsables de comunidades, a procurar este tipo de espacios de oración y reflexión en sus parroquias y capillas. Acompaño dos módulos catequísticos que pueden favorecer estas iniciativas siempre necesarias en la vida de la Iglesia. Se trata de un material enviado en ocasión de este Encuentro Mundial y que puede ayudar para preparar encuentros con padres de Catequesis e inclusive con los grupos de Catequesis de Confirmación. Al importante trabajo que suele ofrecernos nuestra Junta de Catequesis, podemos agregar estos encuentros que sintonizan con la Iglesia universal en el camino de valorar y promover el fortalecimiento de nuestras familias.

“(…) muchas familias, que están lejos de considerarse perfectas, viven en el amor, realizan su vocación y siguen adelante, aunque caigan muchas veces a lo largo del camino (…) Las realidades que nos preocupan son desafíos. No caigamos en la trampa de desgastarnos en lamentos autodefensivos, en lugar de despertar una creatividad misionera. En todas las situaciones, la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de verdad y de esperanza. Los grandes valores del matrimonio y de la familia cristiana corresponden a la búsqueda que impregna la existencia humana.” (Francisco, Amoris laetitia n. 57)

Asimismo, el lunes 20 de junio, a las 20 hs. en la Parroquia “Nuestra Señora de Monserrat”, Godoy Cruz, en adhesión a este X Encuentro y para orar por su feliz realización, presidiré la Santa Misa con los voluntarios y colaboradores de la Pastoral Familiar Arquidiocesana, así como todos los equipos de pastoral familiar de las parroquias que pudiesen concurrir. Invito especialmente a participar a los dirigentes y responsables de los movimientos de apostolado familiar para expresar nuestra comunión con toda la Iglesia en el deseo de servir al misterio del Amor de Dios manifestado en las familias, para la vida de nuestros hermanos.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor.

Mendoza, 26 de mayo de 2022
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Más de mil estudiantes de colegios católicos se unieron para peregrinar y celebrar la Eucaristía por la Paz

Estudiantes de los colegios católicos, pertenecientes al CONSEC (Consejo de Educación Católica), realizaron una peregrinación y misa para pedir por la Paz, buscando asumir el compromiso de promoverla como estado y no solo como limitación a la “no guerra”.
Directivos, profesores y estudiantes de más de 25 colegios católicos acudieron con sus estandartes identificatorios a las 9 al colegio Hermanos Maristas, donde se les entregó una merienda y alrededor de las 10 inició, con exitosa convocatoria, la peregrinación al Santuario de Lourdes de El Challao. Allí fueron recibidos por un equipo de animadores de la Pastoral Juvenil con dinámicas y canciones previas a la celebración.

La misa fue presidida por el arzobispo Marcelo Colombo, junto al obispo auxiliar Marcelo Mazzitelli, participaron sacerdotes, religiosos, autoridades de la Dirección de Educación Privada y la Comisión directiva del CONSEC. El arzobispo en su homilía hizo referencia a la Guerra de Ucrania y en otros puntos del mundo que se encuentran en conflicto permanente y sostuvo “que en nuestras realidades humanas vivimos también las tensiones que no registran la densidad de la guerra, pero que tienen la fuerza de lastimar a nuestro país, a nuestras comunidades e incluso ocurre en nuestros hogares. Por eso, es que podemos decir que la posibilidad de la paz, del diálogo, de caminar juntos, empieza en el corazón de cada uno. Y nuestros corazones, atravesados por tensiones, broncas, rabias y prejuicios, muchas veces, dificultan las posibilidades de relacionarnos”.

También se dirigió a los estudiantes acercándolos a su realidad respecto al uso de las redes sociales, ya que esos espacios son atravesados por situaciones de agresividad y maltrato, a las que definió como otras formas de guerra. En este sentido, expresó que «podemos ser artífices de Paz, buscando siempre que lo mejor de nosotros mismos se ponga de manifiesto”.
Como cierre, Monseñor comentó diferentes formas de construcción de Paz y nombró: las misiones que realizan las parroquias y escuelas, los voluntariados donde acompañamos la vida de los más pobres y en la formación profesional que elija cada uno e hizo referencia a una expresión del Papa Francisco: “Ustedes son el ahora de Dios” y sostuvo que “amar, servir estudiar, capacitarse y un día formar su familia, son ámbitos donde con el corazón y con el amor son capaces de transformar el mundo y salir de esa lógica de la guerra y animarse a entrar en la dinámica de la Paz. Porque la Paz empieza en nuestros corazones”.

Luego, junto con las ofrendas, servidores de Don Orione y estudiantes de escuelas alejadas del Gran Mendoza, colocaron en el altar las banderas, que como gesto debían traer los estudiantes con un compromiso o deseo por la Paz, en cartulinas con manos dibujadas en Oración por la Paz.

Al finalizar la celebración de la Eucaristía, la presidente del Consejo dirigió unas palabras a los presentes y agradeció la participación de todas las comunidades educativas y recalcó el sentido momento vivido en el Santuario.

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