Comunicado de Prensa

Ante distintas consultas en relación con la sentencia penal administrativa aplicada al Pbro. Jorge Oscar Portillo, debemos reiterar lo dicho oportunamente, en cuanto a que la misma declara la responsabilidad del mencionado presbítero según el can. 1389 § 2 del Código de Derecho Canónico, por abuso de conciencia. No es una causa por abuso sexual ni tiene relación con los juicios que llevan adelante desde diciembre de 2018, la Justicia mendocina y el Tribunal eclesiástico de Buenos Aires, respectivamente.

El canon 1389 del Código de Derecho Canónico tipifica comportamientos vinculados al ejercicio abusivo de un oficio, cargo, ministerio o función en la Iglesia y lo separa nítidamente del ejercicio del poder eclesiástico que involucra el abuso sexual (cfr. Papa Francisco, Vos estis lux mundi, art. 1º. a., i).

Asimismo, se informa que el Monasterio del Cristo Orante ha sido cerrado definitivamente por Decreto Prot. Nro. 010/21, habida cuenta del tiempo transcurrido desde su Cierre provisorio de enero de 2019 en razón, fundamentalmente, de no haberse modificado las circunstancias que motivaron esa medida, la falta de un número mínimo de miembros y la fundada perspectiva de que la asociación pública de fieles “Fraternidad del Cristo Orante” no pueda desarrollarse y progresar atento el contexto.

Mendoza, 9 de febrero de 2021.-

Arzobispado de Mendoza

Comunicado de Prensa

El Arzobispado de Mendoza informa la conclusión del proceso canónico iniciado contra el Pbro. Jorge Oscar Portillo, de la Fraternidad Monástica del Cristo Orante, declarándose su responsabilidad por el delito canónico de abuso de conciencia (canon 1389 §2 del Código de Derecho Canónico).

Se prohíbe al Pbro. Portillo, por el término de 5 (cinco) años: el ejercicio presencial o virtual del ministerio presbiteral, lo cual incluye expresamente presidir celebraciones eucarísticas u otras sacramentales, con participación de fieles; el ejercicio del ministerio de la palabra en cualquiera de sus formas; el dictado de cursos o charlas o conferencias doctrinales o catequísticas; la dirección espiritual; el acompañamiento de procesos vocacionales; el desempeño de cargos en la Iglesia y la constitución de asociaciones de fieles en vistas a la vida consagrada así como el ejercicio de cualquier forma de autoridad en ellas.

Queremos ratificar nuestro compromiso con el doloroso pero imprescindible camino de la verdad y la justicia en la Iglesia, profundizando la dimensión preventiva respecto de cualquier tipo de abuso en nuestras estructuras, actividades y servicios, así como el cuidado de toda persona vulnerable.

Mendoza, 5 de febrero de 2021

Arzobispado de Mendoza

Comunicado de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina

“La Iglesia en la Argentina quiere ratificar junto a hermanos y hermanas de distintos credos y también a muchos no creyentes, que continuará trabajando con firmeza y pasión en el cuidado y el servicio a la vida. Esta ley que ha sido votada ahondará aún más las divisiones en nuestro país. Lamentamos profundamente la lejanía de parte de la dirigencia del sentir del pueblo, el cual se ha expresado de diversas maneras a favor de la vida a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria.

Tenemos la certeza de que nuestro pueblo seguirá eligiendo siempre toda la vida y todas las vidas. Y junto a él seguiremos trabajando por las auténticas prioridades que requieren urgente atención en nuestro país: Los niños y niñas que viven en la pobreza en cantidad cada vez más alarmante, el abandono de la escolaridad por parte de muchos de ellos, la apremiante pandemia del hambre y la desocupación que afecta a numerosas familias, así como la dramática situación de los jubilados, que se ven vulnerados en sus derechos una vez más.

Abrazamos a cada argentina y a cada argentino; también a los diputados y senadores que valientemente se han manifestado a favor del cuidado de toda la vida. Defenderla siempre, sin claudicaciones, nos hará capaces de construir una Nación justa y solidaria, donde nadie sea descartado y en la que se pueda vivir una verdadera cultura del encuentro”.

Buenos Aires, miércoles 30 de diciembre de 2020.
Oficina de Comunicación y Prensa
Conferencia Episcopal Argentina

El arzobispo Marcelo Colombo presidió la misa de Navidad en el hospital Notti

Previo a la nochebuena, el arzobispo Marcelo Colombo presidió la misa de Navidad en el hospital de Niños “Humberto Notti”, en un año marcado por la pandemia del Coronavirus.

El miércoles 23, monseñor Marcelo Colombo ofició la misa de Navidad, – como desde hace dos años-, en el hospital Notti, en la que participaron autoridades del nosocomio, personal médico, enfermeros, voluntarios e integrantes del equipo de la Pastoral de Salud, animados por la Hna Norma Campusano.

Alrededor de cincuenta personas participaron de la misa, pero este año, debido a los protocolos establecidos por el Covid-19, no estuvieron presentes los niños que reciben atención y tratamientos en el hospital Notti.

Es importante resaltar el trabajo que realizan los integrantes de la Pastoral de Salud, quienes entregaron prendas para los niños y bebés con necesidades y que son albergados en ese establecimiento.

Posteriormente, se realizó en las instalaciones del  hospital el pesebre viviente para recrear el contexto especial en el que se produjo el nacimiento de Jesús en Belén, en un año signado por la pandemia del Coronavirus donde primó el mensaje de esperanza para todas y todos los mendocinos.

Adviento en la calle

Los hermanos y hermanas de la calle prendieron la primera vela de la corona de adviento. El grupo Mesa Tendida, en su recorrida semanal, acercó la corona a las personas en situación de calle que acompañan en articulación con los demás grupos de la Pastoral de Calle.

En este espacio de encuentro y acompañamiento, la fe no queda de lado, y juntos compartieron un momento de oración pidiendo estar atentos y vigilantes a un Dios que se hace presente en lo más pequeño y humilde.

Mesa Tendida pertenece a la parroquia Santa Bernardita y cada domingo comparte el almuerzo con los sintecho, ofreciendo un espacio de encuentro y fraternidad con los más pobres.

Brenda, una de las voluntarias, nos contó su experiencia de este Domingo al medio día: “Las personas rodearon la Corona para que se pudiera prender la luz. Y lo más interesante es que todos colaboraban para que la lucecita de la vela se quede prendida” y en su relato también contó que: “Después todos leyeron la oración y la invitación fue a que preparan su corazón para la nueva venida del Niño Jesús, que bendijera esos alimentos que estaban recibiendo y que nunca les falte”.

Aldana también compartió su testimonio: “Fue algo muy hermosos donde se sintió la presencia de Jesús. Los chicos recibieron este gesto con mucha apertura y buena predisposición. Entregaron en la oración las cosas que cada uno tenían dentro de su corazón con mucha confianza y con mucha fe.”

A esta tarea se suman los demás grupos de La Pastoral de Calle de la Arquidiócesis de Mendoza que está conformada por Upa de la parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás; Grupo Olla de la parroquia San Miguel Arcangel; Los amigos de la calle del Movimiento de Schoensttat; el merendero Consolata de la parroquia Ntra. Sra. De la Consolata; Kerygma de la parroquia Sagrada Familia; el grupo Hijos de la Virgen; Mesa Tendida de la parroquia Santa Bernardita. Casa de Asistencia La Merced del Templo Ntra. Sra. De la Merced; Comedor Padre Tarcisio Rubin de Pastoral de Migrantes; Pastoral Guadalupe; Pastoral San Alberto Hurtado de la parroquia Ntra. Sra. Del Líbano; Pastoral Cura Brochero de la parroquia San Pedro y San Pablo.

Cada día de la semana, un grupo distinto, acompaña a los hermanos de la calle ofreciendo un plato de comida, estableciendo lazos de amistad y colaborándoles con diferentes tipos de ayudas. La Pastoral de Calle encargada de nuclear y estar al servicio de los grupos tiene una misión sinodal para que todos juntos como Iglesia caminemos en un mismo horizonte en la tarea apostólica con los más pobres.

https://www.facebook.com/pastoralcomunicadoresmendoza/posts/3480505575337020

En tiempos de pandemia y siempre, vale toda Vida

A lo largo de estos meses, particularmente desde el 20 de marzo, cuando se decretó el Aislamiento social, preventivo y obligatorio en la República Argentina, todos los ciudadanos nos dispusimos a luchar contra un nuevo virus que llegó a cada rincón del planeta. La respuesta de nuestros gobernantes, desde el inicio fue clara: debemos cuidar la vida de los argentinos. No se puede poner por encima de la vida ningún otro interés.
Han pasado 8 meses y seguimos envueltos en esta realidad que ha terminado con la vida de muchos y ha afectado notablemente a tantos otros. Advertimos también el impacto social y psicológico del cual todavía no tenemos total dimensión. Aquí estamos, juntos, como argentinos, como mendocinos, cuidando nuestra vida.
En una dinámica absolutamente contraria y contradictoria, el Poder Ejecutivo Nacional presenta en estos días un proyecto de ley que legaliza el aborto libre hasta la 14° semana de embarazo, inclusive, y luego de ese plazo en las causales de “salud” y “violación”. Mientras se habla increíblemente de ampliar derechos, se dejan afuera a quienes están en la primera etapa de su existencia, los más indefensos. Antes de cualquier consideración, incluso religiosa, todos los seres humanos debemos cuidar la vida propia y del otro, siempre.
El “Proyecto de aborto” incorpora, con un lenguaje intimidatorio para el personal de salud que tendrá a cargo estos procedimientos, la objeción de conciencia en el art. 10. Lo hace de forma completamente restrictiva y contradictoria. En efecto, se obliga a los objetores a “derivar” a la paciente para que sea atendida por otro profesional y a “adoptar todas las medidas necesarias
para garantizar el acceso a la práctica”. Así, el objetor es obligado en los hechos a cooperar con el aborto, lo cual constituye una violencia inaceptable contra su conciencia.
Finalmente, en el contexto de un sistema de salud en crisis a consecuencia de la pandemia, el art. 11 del proyecto establece la obligatoriedad de que el aborto sea cubierto por el sistema de salud, ya sea público, obras sociales, empresas de medicina prepaga y otros. Así, se incluye el aborto en el Programa Médico Obligatorio con un financiamiento que surge del aporte de todos los ciudadanos argentinos, mientras nos apremian infinitas necesidades que aquejan la vida de los
más pobres en cuanto a su subsistencia material, atención de salud, y derechos humanos elementales.
Reiteramos nuestro rechazo al proyecto de ley de aborto, intelectualmente inaceptable, humanamente denigrante y socialmente inadmisible.

Con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, seguimos proclamándonos en favor de la vida, de todas las vidas, porque “Vale Toda Vida”.

Equipo Arquidiocesano de Pastoral de la Vida

Arquidiócesis de Mendoza

Comunicado de la CEA ante la presentación del proyecto de aborto

El pasado 22 de octubre la Conferencia Episcopal Argentina ante el inminente tratamiento legislativo sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo iniciaba una Declaración con una minuciosa presentación del inoportuno y dramático momento que vivimos los argentinos para llevar adelante esta discusión. Durante largos meses la pandemia evidenció y agudizó los grandes y urgentes desafíos que tenemos como sociedad y develó la inhumana pobreza que abriga la vida misma de muchos hermanos nuestros.

Ciertamente estas realidades parecen no ser suficientemente evidentes y no despiertan la necesaria sensibilidad para volcarnos con convicción, solicitud y gestos de grandeza en el verdadero cuidado y defensa de toda vida. El aborto no salva vidas. Lo que sí salva la vida, las dos vidas, en especial de las mujeres adolescentes y más vulnerables embarazadas, es el cuidado, contención, acompañamiento, cercanía, medios económicos, educación, prevención, presencia del Estado y de otras asociaciones civiles y religiosas enmarcadas en un concepto amplio y humano de salud pública.

Legalizar el aborto y dar por válidas las supuestas razones que se escuchan profundizan y dificultan la necesaria amistad social. Legalizar el aborto en los términos que establece el protocolo ILE, sería la primera vez en nuestra Nación Argentina en democracia que una ley contenga la muerte de una persona para salvar a otra a excepción de lo establecido en el Código Penal Argentino. Creemos que éste no es el camino, sino la inclaudicable convicción de que, salvando las dos vidas, nos salvamos todos.

Es innegable el cansancio, el agotamiento, la tristeza y el desánimo en la población, como también el testimonio de muchos hombres y mujeres, profesionales y personal de la salud, e innumerables voluntarios que diariamente redoblan los esfuerzos para cuidar la vida amenazada por la pandemia.

Sólo si la persona es un valor primario transitaremos con decisión y esperanza el camino hacia un encuentro de hermanos, tendiendo puentes y curando las heridas nacidas de las injusticias y desigualdades, reflejadas en los más débiles y excluidos. Ese es el espíritu del magisterio del Papa Francisco en su Encíclica Fratelli tutti.

El próximo sábado 28 de noviembre se realizarán en todo el país distintas manifestaciones para expresar el valor y el respeto por la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

Como Pastores los alentamos fervientemente a participar de dichas expresiones públicas en favor del derecho humano a la vida de toda persona garantizado en la misma Constitución Nacional.

Invitamos a los fieles de nuestras comunidades eclesiales a unirse a hermanos de otras confesiones religiosas, como así también a hombres y mujeres de buena voluntad para participar responsablemente conforme a las normas sanitarias establecidas en cada jurisdicción, promoviendo el debido distanciamiento social y el uso del barbijo; y velando además por el cuidado de las exigencias democráticas basadas en el respeto mutuo evitando cualquier forma de violencia hacia otro hermano.

Buenos Aires, 20 de noviembre de 2020
Comisión Episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia

Propuesta Pastoral Diocesana para esta Navidad 2020

Queridos hermanos

¡ABRAMOS LAS PUERTAS A JESÚS, NUESTRA ESPERANZA!

Les acercamos aquí una PROPUESTA PASTORAL para vivir este tiempo litúrgico del adviento, preparándonos para la próxima Navidad, en comunión diocesana.

Por pedido de nuestro obispo, formamos un equipo de laicos, laicas, consagradas y sacerdotes, incluyendo personas de los Equipos Diocesanos de Animación Pastoral, de Liturgia, de Pastoral de Comunicadores y de la Junta de Catequesis para preparar este material que ahora les ofrecemos y el que les haremos llegar después, tal como lo indicamos en estas páginas.

Estas propuestas nos ayudarán a vivir “en comunión” este tiempo duro que la realidad nos impone, pero muy lleno de esperanza por la Navidad que se avecina. Deseamos que cada persona y cada familia pueda avivar la esperanza y sentir el calor de la Familia de la Iglesia Diocesana que llega a ellos a través de sus parroquias, colegios, movimientos y asociaciones y de los diversos medios virtuales que utilizan las familias para celebrar la fe. Que este mismo espíritu nos haga abrir todas nuestras puertas a Jesús, nuestra esperanza.

Se realizó el Encuentro 2020 de las Obras Misionales Pontificias Región Cuyo

Los arzobispos de San Juan y Mendoza y los obispos de San Luis y San Rafael protagonizaron el pasado 30 de Octubre el encuentro 2020 de equipos diocesanos de OMP. En forma virtual los pastores tuvieron la posibilidad de compartir su parecer sobre la vida de la Iglesia y la misión, en el contexto actual de la sociedad.

Participaron también en forma muy entusiasta todos los organismos y equipos que trabajan en cada una de estas diócesis en clave misionera.

“Como Iglesia de cuyo, tenemos que caminar juntos respetando la diversidad. Una diversidad que se hace complementaria y necesaria. Ante los desafíos de hoy estamos llamados a sentirnos unidos por un mismo bautismos e invitados a trabajar y ser comunión” Mons. Jorge Lozano. Arzobispo de San Juan.

“Ser Iglesia en salida, Sinodal y Samaritana, es un constante desafío, por ello es muy importante que logremos que, “todos sean uno”, en nuestra región viviendo en hermandad y comunión”. Mons. Marcelo Colombo. Arzobispo de Mendoza.

“Poner la mirada en la otra orilla nos ayudará a afrontar las olas de nuestro día a día, de nuestra realidad diocesana; saber reconocer que la misión es siempre un gesto de amor hacia el otro”. Mons. Eduardo Taussig. Obispo de San Rafael.

“Nunca centremos el mensaje en nosotros mismos, no nos comunicamos a nosotros, no es nuestro proyecto… sino que debe comunicar el anuncio del Evangelio, la Iglesia viva, Hoy lo debe hacer con una mirada creativa, y con el deseo de trabajar en equipo y en unidad”. Mons. Gabriel Barba.

Luego de un diálogo fructifico, de los equipos. se detallaron algunas metas y propósitos para el futuro.

  • Realizar encuentros de los equipos periódicos, para lograr estrechar lazos de comunión y lograr una comunicación más fluida.
  • Buscar mayores momentos y encuentros de formación, que sean regional, algunos podrían ser presenciales y otros no. Como ejemplo la ESAM
  • Lograr una misión con espíritu Regional, buscando tener lemas y puntos en común, una misma temática.
  • La misión Ad Gentes, como espacio común, de formación y de envío misionero.
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