Comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina

Una necesidad vital

Hay un sentimiento interior que todos de alguna manera experimentamos: la Pandemia se hace larga. Lo saben especialmente los esenciales que están en la primera línea, cuidando la fragilidad de nuestro pueblo, entre ellos el personal de salud y tantos otros servidores de la comunidad como, por ejemplo, las mujeres que llevan adelante los comedores comunitarios.

¿Qué ayuda a mantener encendida la esperanza en este tiempo tan dramático que vivimos? Con claridad lo decimos: La dimensión trascendente y religiosa de la vida. Así lo expresa y tiene necesidad de hacerlo nuestro pueblo. Ella constituye el horizonte de muchos argentinos y los llena de fortaleza, consuelo y esperanza. Aún para muchos que habitualmente no participaban de celebraciones y encuentros religiosos, la enfermedad y la muerte cercana de algún ser querido, así como la angustia y la desesperanza, se revelan como momentos difíciles que la fe ayuda a afrontar con mayor fortaleza. Entonces, la mejor política arraigada en el pueblo, es también la que reconoce la importancia de la espiritualidad en la vida de los pueblos.

Con el Papa Francisco afirmamos: “Para la Iglesia es imposible separar la promoción de la justicia social del reconocimiento de los valores y la cultura del pueblo, incluyendo los valores espirituales que son fuente de su sentido de dignidad. En las comunidades cristianas, estos valores nacen del encuentro con Jesucristo, que busca incansablemente a quien está desanimado o perdido, que se desplaza hasta los mismos límites de la existencia, para ser rostro y presencia de Dios, para ser “Dios con nosotros”.” (Video-mensaje del Santo padre Francisco a los participantes en la Conferencia Internacional: «A POLITICS ROOTED IN THE PEOPLE» (UNA POLÍTICA ARRAIGADA EN EL PUEBLO). 15 de abril 2021)

Desde el 20 de marzo de 2020, como Iglesia entendimos y acompañamos las disposiciones sobre el cuidado de la vida y de la salud de todos. Pero también constatamos que nuestro pueblo, ante esta terrible incertidumbre, necesita vivir la dimensión comunitaria de la fe en estos momentos significativos de su vida. Así, poder dar cristiana sepultura a los seres queridos, como tener los espacios de oración y celebración de fe, nos fortalece en medio de la crisis en estos tiempos de soledad y aislamiento, de duelo y angustia por lo incierto del futuro. Por eso necesitamos rezar, acudir a algunos de los santuarios donde alguna vez hemos experimentado con fuerza la ayuda de Dios o pedir la contención espiritual del ministro religioso. En estos casos, contemplamos con gratitud cómo la vocación sacerdotal y religiosa, no presentan reparos a la hora de estar con el que sufre.

A los fines de cumplir con lo dispuesto en este tiempo de pandemia, la Iglesia ha adoptado todas las normas que eviten la difusión del COVID. En nuestras comunidades, vimos cómo se han ido perfeccionado los protocolos, los cuidados y sobre todo el sentido de responsabilidad social de ministros.

Creemos que el respeto de esta sensibilidad religiosa no puede quedar librado a respuestas arbitrarias de las autoridades o a decisiones fundadas en la opinión personal de un funcionario. Por eso, a partir de la experiencia satisfactoria de tantos barrios, ciudades y provincias, solicitamos a las autoridades se adopten aquellas normas razonables que posibiliten la realización de celebraciones durante estos tiempos de bajas temperaturas, dentro de los templos, con la previsión de aforos en la proporción adecuada a sus espacios físicos.

En un dialogo abierto y eficaz, creemos posible se adopten aquellas medidas que garanticen estas celebraciones, asumiendo los ciudadanos y las autoridades religiosas, el pleno cumplimiento de las disposiciones en materia de distanciamiento y aquellas otras medidas sanitarias que se vienen llevando adelante en este tiempo.

Encomendamos al Señor y a la Virgen la salud del pueblo argentino.

Buenos Aires, 1 de junio de 2021

Mons. Oscar V. Ojea, Obispo de San Isidro, Presidente
Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires, Vicepresidente 1º
Mons. Marcelo Colombo, Arzobispo de Mendoza, Vicepresidente 2º
Mons. Carlos H. Malfa, Obispo de Chascomús, Secretario General

Conferencia Episcopal Argentina

Celebraciones de Semana Santa

La Iglesia Católica junto a sus fieles va a vivir del 28 de Marzo al 4 de Abril la Semana Santa. El próximo Domingo se celebrará el Domingo de Ramos donde recordaremos la entrada de Jesús en Jerusalén. El día Jueves Santo haremos memoria de la institución de la Eucaristía y el Sacerdocio en la Última Cena y el Lavatorio de los Pies (este año no se realizará por protocolo COVID). El día Viernes la liturgia nos va a sumergir en la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. El sábado por la noche celebraremos con gran júbilo la Vigilia Pascual, donde se anuncia la Resurrección de Jesús. Durante el día Domingo celebraremos en todas las comunidades el Primer Domingo de Pascua.

Todas las celebraciones, misas y momentos de oración deberán observar el protocolo COVID y no superar la capacidad habilitada de los templos.

Agenda

Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, presidirá las siguientes celebraciones:

  • Domingo de Ramos 10:00 hs. (Catedral de Loreto)
  • Jueves Santo 20:30 hs. (Catedral de Loreto)
  • Viernes Santo 17:00 hs. (Catedral de Loreto)
  • Sábado de gloria 20:00 hs. (Capilla Divina Misericordia del Barrio Canciller de Maipú)
  • Domingo de Pascua 10:00 hs. (Capilla Dulce Nombre de María de Russell, Maipú)

Transmisiones

Para las personas que no puedan asistir a sus respectivas comunidades a participar de las distintas celebraciones de Semana Santa se han dispuesto de los siguientes envíos:

Nueva etapa de la cuarentena y continuación de las celebraciones religiosas

Circ. N° 40/2020

Queridos hermanos,

En el día de ayer el Gobernador de la Provincia de Mendoza ha comunicado las nuevas condiciones que deberán cumplirse entre nosotros para vivir esta etapa de la cuarentena.

Prescindiendo de las complejas denominaciones y los diferentes estadios, propios de los especialistas, está claro que las cifras de infectados y la extensión generalizada del virus por encima de la media que veníamos llevando, obligan a reforzar nuestra respuesta a fin de cuidarnos y cuidar a los demás.

En mi condición de máximo responsable de la Iglesia católica en esta Arquidiócesis de Mendoza, deseo recordarles que las normas sanitarias son de estricto cumplimiento por parte de toda la población, de la que nosotros formamos parte. Y esto implica la exhaustiva aplicación de los criterios y normas del Decreto Provincial Nro. 763 que estableció el correspondiente protocolo de actuación en materia de celebraciones religiosas. Este pleno acatamiento ha sido dispuesto también en el último decreto, el Nro. 935 que hoy fue publicado.

Gracias a Dios, las disposiciones sobre las celebraciones religiosas se mantienen y es una buena noticia para tantos creyentes. Los párrocos y sus comunidades han sabido prodigarse para cumplir las normas vigentes y recibimos incluso, visitas de preventores de los distintos departamentos que han podido comprobarlo.

Por eso además de agradecerles esta buena disposición, manifestada hasta la fecha, quiero pedirles la perseverancia para que nuestras celebraciones sigan teniendo lugar, como hasta ahora, en ambientes sanos y bien preparados para evitar cualquier contagio.

Los saludo en Jesús, el buen Pastor, y nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 4 de agosto de 2020
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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