Catequistas, peregrinos de Esperanza
La Junta Arquidiocesana de Catequesis de Mendoza llevó adelante este pasado sábado 1 de marzo la Expo Catequesis. Al respecto el Pbro. Román Garín a cargo del organismo diocesano le contó a Pastoral de Comunicadores Mendoza:
“El evento consistió en una expo, la idea era mostrar todas las áreas de la Junta para que la gente las conociera, que todos los catequistas fueran y se pudieran enterar de todo lo que la Junta hace y también pudieran ir a ver el área específica con la que ellos trabajan para tener contacto con la gente que está a cargo, para que puedan recibir material, en lo que vamos trabajando y que les comentaran la tarea específica. Esa fue una primera parte que fue de las nueve hasta las diez y media de la mañana y luego el padre Marcelo Cinquemani dio una charla sobre la esperanza cristiana. Como a las 12 menos 20 salimos en peregrinación hacia la catedral como uno de los lugares santos dentro del año jubilar y ahí tuvimos la misa con el obispo. En esa misa estuvo el nombramiento de los miembros de la Junta de Catequesis y también el nombramiento de los distintos equipos directivos de los centros de formación catequísticos que hicieron el juramento, las promesas de fidelidad y ahí entregaron su compromiso y al final de la misa estuvo la bendición del obispo y el envío catequístico.”
Durante la Eucaristía Mons. Colombo se dirigió a los cientos de catequistas presentes en la Catedral Ntra. Sra. De Loreto. Sobre la presencia de la Santísima Virgen en la catequesis les dijo: ”… me gusta pensar a María como peregrina en la Catequesis, en los grupos de catequesis, en los itinerarios catequísticos y en nuestros equipos de catequesis. Me gusta imaginar a la Virgen animando, sacudiéndonos cada tanto si nos quedamos un poquito dormidos o nos desviamos del camino.”
También, el padre obispo al hacer alusión a los catequistas como peregrinos de esperanza les propuso: “En este mañana, como catequistas, queremos pedirle a Dios en esta mañana paciencia para comprender y poder acompañar los procesos humanos, con sus ritmos y altibajos. Pidámosle a Dios en su “aguante” que nos ayude a esperar sin perder el horizonte.”

