R.P. Gustavo Larrazabal OMC, Obispo Auxiliar de San Juan de Cuyo

Circ. Nro. 008/22

Queridos hermanos,

Hemos recibido en horas de la mañana, la grata noticia de la designación del R.P. Gustavo Larrazábal, misionero claretiano, rector del Santuario de Nuestra Sra. de Lourdes (Challao), como obispo auxiliar de San Juan de Cuyo.

Todos los que conocemos al P. Gustavo valoramos su calidez y cercanía, su iniciativa pastoral, su comunión fraterna con el presbiterio mendocino y con nosotros los obispos, así como una gran caridad pastoral para hacer del Santuario de Lourdes, la Casa de la Virgen, abierta a todos los mendocinos y a los peregrinos que allí se acercan para recibir los consuelos de Dios y fortalecerse en su vida de fe, esperanza y caridad.

Es ciertamente un gran don para la Iglesia sanjuanina este buen pastor que desempeñará su servicio episcopal como estrecho colaborador de su arzobispo, Mons. Jorge Lozano. A todos los felicitamos por esta hermosa noticia.

Sin conocer aún los pormenores del comienzo de su nueva misión pastoral, invito a toda la arquidiócesis de Mendoza, a rezar por el P. Gustavo, por su familia, por su congregación religiosa y por la arquidiócesis de San Juan de Cuyo. Que Dios le conceda al P. Gustavo todos aquellos dones necesarios para un fecundo ministerio episcopal.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, cuidados por nuestra Madre la Virgen.

Mendoza, 26 de marzo de 2022.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Próxima ordenación diaconal de Emilio Quiroga

Circ. Nro. 007/22

Queridos hermanos,

Quiero compartir con Uds. una hermosa noticia. Me refiero a la ordenación diaconal del seminarista Emilio Quiroga (Milo), en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, Ciudad de Mendoza, el 19 de marzo a las 10 hs., en la solemnidad de San José.

Milo inició su formación en 2013. Procedente de la parroquia San Pedro y San Pablo, San Martín, e integró a lo largo de estos años la comunidad formativa de nuestro Seminario, compartiendo los fines de semana en distintas parroquias de la Arquidiócesis (Nuestra Señora del Carmen, de Tunuyán; San Isidro Labrador, de Rivadavia; Ntra. Sra. de la Consolata, de Guaymallén). Ha concluido sus estudios el año pasado y en estos días comenzará a servir en la parroquia San Miguel, de Las Heras.

Esta ordenación diaconal nos llena de alegría como Iglesia y nos invita también a dar gracias al Señor que sigue invitando a jóvenes de nuestras comunidades para seguirlo en el ministerio sacerdotal.

Los invito a acompañar a Milo con la oración, para que sea siempre dócil y disponible a la voluntad de Dios y ser un día sacerdote en nombre de Jesús, el buen Pastor.

Los saludo con afecto, encomendándolos a la protección de nuestra Madre, la Virgen del Rosario.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Carta Pastoral de Cuaresma 2022

Circ. Nro. 006/2022

Hagamos el bien a todos (Gálatas 6,10)

Queridos hermanos:

Comenzamos el tiempo de Cuaresma, invitados por el Señor y su Iglesia a convertirnos al amor de Jesús, que muere y resucita para salvarnos. “Conviértete y cree en el Evangelio” son las palabras con las que recibimos las cenizas en la frente al comenzar el itinerario cuaresmal hacia la Pascua y constituyen la consigna de viaje y de trabajo.No es un camino de conversión sin contexto; como parte de la gran familia humana, todo lo que acontece nos invita a tomar una posición desde nuestro lugar de creyentes y en favor de la vida. Además de los motivos personales y comunitarios, en este tiempo, nos urge elevar a Dios una plegaria permanente por la paz, especialmente en Ucrania, que atraviesa horas aciagas viendo invadido su territorio y perdiéndose tantas vidas por los bombardeos militares. Las consecuencias devastadoras de los incendios en Corrientes, también nos reclaman nuestra respuesta sensible y solidaria.En la Cuaresma, el Señor nos interpela sobre nuestra capacidad de amar y de ser solidarios con los que sufren. Por eso, para ayudarnos en nuestra reflexión para este tiempo, el Santo Padre nos envía un Mensaje que nos anima a vivir la Cuaresma en perspectiva evangélica, afrontando los desafíos de nuestra conversión personal y comunitaria.“Ciertamente, la Cuaresma es un tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena, de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen. Con demasiada frecuencia prevalecen en nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16- 21). La Cuaresma nos invita a la conversión, a cambiar de mentalidad, para que la verdad y la belleza de nuestra vida no radiquen tanto en el poseer cuanto en el dar, no estén tanto en el acumular cuanto en sembrar el bien y compartir.” (Francisco, Mensaje Cuaresma 2022, 1)Tomando la Biblia como referencia, el Papa nos propone la dinámica de la siembra y la cosecha, donde Dios es el agricultor que pone en nosotros la semilla de la Palabra para fecundar nuestra vida, invitándonos a hacernos sus colaboradores en su buena siembra entre los hombres. Cosechamos el bien en nosotros mismos, si hemos sido dóciles a esa Palabra y la acogimos en nuestras vidas con libertad y generosidad, decididos a compartirla y a no acallarla. El Señor nos fortalece con la riqueza de su amor y nos hace capaces de participar en su siembra sabiendo que, aunque nosotros mismos no lleguemos a ver los frutos de nuestras buenas acciones, otros los recogerán a su tiempo.

“Frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás (…) sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (cf. Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol: «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9)”(Mensaje, n. 2)

En su mensaje, el Papa profundiza en los distintos alcances de hacer el bien, invitándonos a no cansarnos de rezar ya que en Dios tenemos el consuelo para confortarnos en la aflicción y aquella fortaleza necesaria para sobrellevar las dificultades del camino. Este tiempo de combatir el mal que hay en nosotros, nos pide purificarnos y liberarnos de cuanto nos impide vivir con libertad. En la celebración del sacramento de la Reconciliación, nuestro arrepentimiento sincero nos abre a la misericordia de Dios que nos hace mujeres y hombres nuevos. Finalmente, en este no cansarnos de hacer el bien, el Papa Francisco nos propone una caridad activa hacia el prójimo, ya que la Cuaresma “es un tiempo propicio para buscar—y no evitar— a quien está necesitado; para llamar —y no ignorar— a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar —y no abandonar— a quien sufre la soledad.” (Mensaje, n. 2)

Luego de las difíciles circunstancias vividas por la pandemia, nos alegramos de poder retomar las distintas actividades eclesiales en nuestras comunidades, especialmente aquellos espacios catequísticos tan necesarios en la evangelización, y ofrecer a nuestros hermanos una Iglesia que les sale al encuentro con el amor de Jesucristo. Deseamos poder seguir profundizando en la dinámica sinodal de encuentro y escucha de las comunidades, a través de las distintas instancias que nos propone el equipo de animación pastoral de la arquidiócesis, con las reuniones y asambleas parroquiales, la actuación de los equipos decanales y la conformación del Consejo arquidiocesano de pastoral, que fuera imposibilitada a causa del Covid.

Que el Señor nos conceda andar sus caminos, fortalecidos por su Espíritu, libres de cuanto nos ata y animados a darnos con generosidad para sembrar con la buena Noticia nuestra vida y la de los hermanos.

Mendoza, 1° de marzo de 2022

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a los/as consagrados/as

EN LA XXVI JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA

Queridos hermanos y hermanas:

¡Felicidades! A través de este mensaje deseo saludarlos y expresarles mi gratitud por su presencia entre nosotros, integrando comunidades vivas al servicio del Reino de Dios. Hago extensivas estas palabras a las vírgenes consagradas de nuestra Arquidiócesis quienes, en el seguimiento del Señor, animan generosamente distintos apostolados.

Si bien la Iglesia en la Argentina celebra el Día de la Vida consagrada en el mes de setiembre, la fiesta de la Presentación del Señor ha sido tradicionalmente una jornada de referencia para muchos religiosos y consagrados. En este día, muchos de Uds. han celebrado su profesión o renovación de votos, y reiterado su acción de gracias por una llamada tan hermosa como exigente: vivir como Cristo en pobreza, castidad y obediencia, para ser, en el servicio comprometido desde los distintos carismas, testigos de la vida a la que Dios nos llama.

“Si recordamos nuestro encuentro decisivo con el Señor, nos damos cuenta de que no surgió como un asunto privado entre Dios y nosotros. No, germinó en el pueblo creyente, en medio de tantos hermanos y hermanas, en tiempos y lugares precisos. El Evangelio nos lo dice, mostrando cómo el encuentro tiene lugar en el pueblo de Dios, en su historia concreta, en sus tradiciones vivas: en el templo, según la Ley, en clima de profecía, con los jóvenes y los ancianos juntos (cf. Lc. 2,25-28.34). Lo mismo en la vida consagrada: germina y florece en la Iglesia; si se aísla, se marchita. Madura cuando los jóvenes y los ancianos caminan juntos, cuando los jóvenes encuentran las raíces y los ancianos reciben los frutos. En cambio, se estanca cuando se camina solo, cuando se queda fijo en el pasado o se precipita hacia adelante para intentar sobrevivir. Hoy, fiesta del encuentro, pidamos la gracia de redescubrir al Señor vivo en el pueblo creyente, y de hacer que el carisma recibido se encuentre con la gracia de hoy.” (Papa Francisco, Homilía en la Santa Misa para los Consagrados, 2-2-2019).

En estos días, algunos consagrados parten y otros llegan para integrar las nuevas comunidades de apostolado. A quienes son trasladados, deseo agradecerles la entrega generosa de este tiempo y animarlos a seguir donándose fecundamente al pueblo de Dios allí donde estén. A quienes llegan para poner la mano en el arado de la evangelización y la caridad en Mendoza, les doy mi fraternal bienvenida. Que podamos caminar y servir juntos en este tiempo de la Iglesia y de nuestro país. En esa perspectiva, en esta Iglesia particular, la experiencia de una rica tradición de interacción de los institutos de vida consagrada con el presbiterio y los numerosos agentes de pastoral, nos alegra y llena de esperanza.

Los abrazo y bendigo en Jesús, el buen Pastor, y su Madre santísima del Rosario.

Mendoza, 2 de febrero de 2022, Fiesta de la Presentación del Señor

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo de Fin de Año y presentación del mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial de la Paz

Circ. Nro. 037/21

Queridos hermanos,

Como cada año, concluyendo 2021, deseo saludarlos, expresarles mis deseos de un fecundo año nuevo e invitarlos a la lectura y reflexión del mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de la Paz, convocada este año bajo el lema: Diálogo entre generaciones, educación y trabajo: instrumentos para construir una paz duradera.

“En cada época, la paz es tanto un don de lo alto como el fruto de un compromiso compartido. Existe, en efecto, una “arquitectura” de la paz, en la que intervienen las distintas instituciones de la sociedad, y existe un “artesanado” de la paz que nos involucra a cada uno de nosotros personalmente. Todos pueden colaborar en la construcción de un mundo más pacífico: partiendo del propio corazón y de las relaciones en la familia, en la sociedad y con el medioambiente, hasta las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. Aquí me gustaría proponer tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos. En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo. Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana.” (Mensaje, n. 1)

De esta manera, la invitación del Papa nos ayuda a profundizar nuestra reflexión sobre el diálogo intergeneracional, la educación y el trabajo como tres verdaderas herramientas al servicio de una paz duradera para hacernos artesanos de la paz.

En cuanto al imprescindible diálogo intergeneracional, el Papa se refiere a los interlocutores, los mayores como depositarios de la memoria y los jóvenes como los continuadores de la historia. Educación y trabajo son los lugares y contextos de este diálogo. “Es la educación la que proporciona la gramática para el diálogo entre las generaciones, y es en la experiencia del trabajo donde hombres y mujeres de diferentes generaciones se encuentran ayudándose mutuamente, intercambiando conocimientos, experiencias y habilidades para el bien común.” (Mensaje, n. 2)

A nivel mundial, contrasta escandalosamente la gran inversión en armas con los magros aportes a la educación por parte de los Estados. Para el Papa Francisco, además de invertir en educación, debe fortalecerse la opción por la educación, con un fuerte compromiso con el desarrollo de la cultura del cuidado y el establecimiento de un pacto educativo global que tenga a los jóvenes como protagonistas para formarlos como personas maduras, con una decidida participación de las familias, las comunidades, las escuelas, las universidades, instituciones, religiones y gobiernos, con atención al cuidado de la casa común y de la fraternidad humana (cfr. Mensaje, n.2).

Al referirse al trabajo como el ámbito donde el hombre comparte sus dones personales en un marco de compromiso, esfuerzo y colaboración con los otros, el Papa evalúa los condicionamientos creados por el Covid19 y la incidencia del factor tecnológico, muchas veces sustitutivo del ser humano en cuanto fuerza laboral.

Y no deja de subrayar la importante participación y cuidado de todos los actores: “Es más urgente que nunca que se promuevan en todo el mundo condiciones laborales decentes y dignas, orientadas al bien común y al cuidado de la creación. Es necesario asegurar y sostener la libertad de las iniciativas empresariales y, al mismo tiempo, impulsar una responsabilidad social renovada, para que el beneficio no sea el único principio rector.” (cfr. Mensaje, n. 3).

Al comenzar un nuevo año, el Mensaje Papal inspira nuestra comprensión del tiempo que vivimos para que, como creyentes, seamos artífices de una renovada vida social. Participar activamente en ella, debe ser para los cristianos un imperativo según el estado de vida, las condiciones personales y vocacionales para involucrarse y testimoniar la vigencia del Evangelio. Si bien la Doctrina social de la Iglesia siempre nos pone a disposición su rica reflexión de los grandes temas de la comunidad humana, nos toca a nosotros, los cristianos, dar el paso de concretarla en nuevas y más conscientes prácticas de ciudadanía, en la vivencia coherente del ideal evangélico por parte de las familias y las comunidades a partir de la solidaridad con los más pobres y alejados, con los excluidos y los descartados.

Los proyectos de Cáritas de ayuda en la emergencia, pero sobre todo los que constituyen propuestas de promoción humana, educativa y laboral, el trabajo con los encarcelados, los enfermos, los migrantes y las personas víctimas de la trata y las adicciones, así como la asistencia de las personas en situación de calle, son expresiones de nuestras pastorales “de trinchera” en las que la comunidad eclesial proclama con fuerza que el Amor es más fuerte. En este servicio pastoral de la Iglesia, los pobres no son meros destinatarios de nuestra caridad sino hermanos muy queridos, convocados a ser protagonistas de la vida en toda su plenitud y dignidad. Para eso trabajamos.

Que el Señor nos conceda vivir con pasión evangélica el año 2022, que sumemos nuestros esfuerzos para transformar el mundo por amor, ese amor nacido como respuesta personal al llamado evangélico de Jesús a ser sal de la tierra y luz del mundo.

Los abrazo y bendigo en Cristo, el buen Pastor, junto a su Madre Santísima del Rosario. ¡Feliz y fecundo 2022 en el Señor!

Mendoza, 30 de diciembre de 2021.
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo de Navidad 2021

“… veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado.” (Lc. 2, 15)

Circ. Nro. 035/2021

Mis queridos hermanos:

Como los pastores, en esta Navidad queremos acercarnos al pesebre de Belén para encontrar al Señor y llenarnos de alegría porque el Padre ha cumplido su promesa de darnos un Salvador. En su pequeño Hijo, Dios nos recuerda nuestra fragilidad y nos invita a estrecharnos en derredor suyo para ser fortalecidos con su amor.

“Un niño nos hace sentir amados, pero también nos enseña a amar. Dios nació niño para alentarnos a cuidar de los demás. Su llanto tierno nos hace comprender lo inútiles que son nuestros muchos caprichos, y de esos tenemos tantos. Su amor indefenso, que nos desarma, nos recuerda que el tiempo que tenemos no es para autocompadecernos, sino para consolar las lágrimas de los que sufren. Dios viene a habitar entre nosotros, pobre y necesitado, para decirnos que sirviendo a los pobres lo amaremos… Eres tú, Jesús, el Hijo que me hace hijo. Me amas como soy, no como yo me creo que soy; yo lo sé. Al abrazarte, Niño del pesebre, abrazo de nuevo mi vida. Acogiéndote, Pan de vida, también yo quiero entregar mi vida. Tú que me salvas, enséñame a servir. Tú que no me dejas solo, ayúdame a consolar a tus hermanos, porque —Tú sabes— desde esta noche todos son mis hermanos.” (Papa Francisco, Homilía en la Misa de Nochebuena 2020).

Que Jesús, nacido en Belén, nos ayude a fortalecer nuestros vínculos familiares y sociales. Que nuestras comunidades parroquiales, nuestras instituciones y movimientos sean instrumentos al servicio de la fraternidad concreta de hombres y pueblos. Que cada uno de nosotros, miembros de esta Iglesia mendocina, testimoniemos la fuerza del amor que nos trae el Señor.

Los encomiendo a la maternal protección de la Virgen del Rosario. Reciban mi abrazo y la bendición en Jesús, el niño de Belén.

Mendoza, 22 de diciembre de 2021

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Nuevos destinos pastorales y comienzo de la misión en las parroquias

Circ. Nro. 034/21

“Con corazón de padre: así José amó a Jesús, llamado en los cuatro Evangelios «el hijo de José»” Francisco, Patris Corde, n. 1

Queridos hermanos,

Ya iniciado el Adviento, nos preparamos para celebrar Navidad, mientras transcurren días llenos de celebraciones y actividades propias del tiempo, las cuales nos llenan de alegría y nos invitan a profundizar en nuestro compromiso evangelizador.

En este contexto de una espera confiada del Señor, concluiremos el próximo 8 de diciembre, el Año de San José, en el cual el Señor nos ha concedido numerosas gracias, en especial las relacionadas con la incorporación de siete sacerdotes y ocho diáconos permanentes al servicio del Pueblo de Dios.

El 4 de diciembre, con la Eucaristía de las 11 de la mañana, comenzará sus actividades la nueva parroquia de San José de la Montaña, a cargo del Pbro. Santiago Andrés Nahman que asumirá como párroco.

El 23 de diciembre, a las 20.30 hs., iniciará su misión de párroco de Cristo Rey, el Pbro. Claudio Casorati.

El 4 de febrero, a las 20 hs. asumirá como párroco de Sagrado Corazón de Jesús, de Km. 11, Guaymallén, el Pbro. Raúl Adolfo Gómez. El Pbro. Juan Matías Taricco, que había sido designado para ese servicio, fue convocado a colaborar en la Conferencia Episcopal Argentina en el trienio 2021-2024.

El 5 de febrero, a las 11 hs. comenzará su misión de párroco en San José, de La Paz, el Pbro. Martín Horacio Guzmán. A las 20 hs. lo hará el Pbro. Ausberto Chauque, en Nuestra Señora de la Consolata, de Guaymallén.

El 6 de febrero, a las 11 hs. asumirá como párroco de Señor del Milagro y Virgen Niña, de la ciudad de Mendoza, el Pbro. Marcelo Andrés Regal; en la misa de las 20 hs. lo hará el Pbro. Daniel Alberto Manresa, en Nuestra Señora de Castelmonte, de Godoy Cruz.

Asimismo, a partir de los primeros días de febrero de 2022, comenzarán una nueva misión como Vicarios parroquiales:

  • Pbro. Matías Emir Braín, en Nuestra Señora de la Candelaria, de Maipú.
  • Pbro. Matías Adrián Castillo, en Nuestra Señora del Carmen, de San Martín.
  • Pbro. Román Nelo Garín, en Inmaculada Concepción, de Palmira.

Agradezco la disponibilidad de todos los sacerdotes convocados a incorporarse a nuevas comunidades y reitero mi gratitud hacia aquellos que han servido generosamente en estos años, Pbros. Marcelo Aldo Coltro y Evilasio Pascual, que continuarán colaborando según sus posibilidades. Asimismo, las órdenes y congregaciones religiosas presentes en la Arquidiócesis, nos van informando los cambios de sacerdotes, quienes asumirán el próximo año en distintas fechas a confirmar oportunamente.

Que San José nos regale su corazón de padre, para animar la vida de nuestras comunidades que esperan a Jesús en esta Navidad. Los abrazo y bendigo, bajo la mirada de nuestra Madre, la Virgen del Rosario.

Mendoza, 3 de diciembre de 2021
Memoria litúrgica de San Francisco Javier

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Carta Pastoral de Adviento

Circ. N° 033/21

“Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.” (Lc.3,4)

Queridos hermanos,

Con gran alegría les escribo en el comienzo del Adviento, tiempo de espera y de esperanza. De espera confiada en el Señor que vendrá como lo ha prometido. De esperanza en su acción en la historia de los hombres para transformar de raíz nuestra existencia. La pedagogía de la Iglesia nos invita en Adviento, a poner nuestro corazón en sintonía con la llamada del Padre a recibir la vida nueva que nos trae su Hijo.

Deseo invitarlos a vivir el Adviento con toda su novedad, resistiendo la tentación de hacerlo “en piloto automático”, sin detenernos a reflexionar sobre cuánto tiene el Señor para decirnos a cada uno, a nuestras comunidades, a la Iglesia, a la Humanidad… Todavía está viva en nosotros la experiencia de un tiempo duro caracterizado por la extensión despiadada del Covid19 y sus consecuencias de aislamiento, miedo, enfermedad y pérdida de tantras vidas. Más que nunca, el Niño Dios quiere ser para nosotros consuelo y fortaleza.

Por eso, para nosotros hombres y mujeres de fe, es tan necesario reencontrarnos en torno a la Palabra que da vida y anima la esperanza de un tiempo nuevo. Ante la invitación del Padre de recibir a su Hijo, no podemos responder resignados sin entusiasmo ni fervor, como “acostumbrados” o “resignados” a un Adviento más. Por el contrario, Dios es quien hace nuevas todas las cosas y siempre nos sorprende cuando allanamos los caminos interiores y nos despojamos de tantas distracciones que nos hacen perder la perspectiva de la llegada de Jesús.

El Adviento viene con buenas nuevas y recibirlas nos ayudará a entrar en plena sintonía con la espera confiada del Señor.

Así nos sucedió este domingo a la mañana, en la bendición del nuevo merendero, Patio de la Calle, en el predio de la Iglesia de la Merced en Mendoza, cuando recibimos a un hermoso grupo de hermanos de la Calle que venían a compartir el almuerzo y un momento de alegre fraternidad. Allí, los distintos grupos de Pastoral de la Calle ofrecerán diariamente el alimento a quienes están en esa dolorosa situación de indigencia y desvalimiento. Puedo decir que fue un modo sencillo y concreto de comenzar el Adviento. Más allá del dramatismo de tantas situaciones personales, ellos siempre se acercan con una sonrisa y nos hablan de un Jesús presente en sus vidas, recordándonos nuestra vocación de hermanos y compañeros de camino de todos los hombres.

También nos llena de esperanza en los tiempos nuevos, el Mensaje de la Asamblea eclesial de América Latina y el Caribe, “Todos somos discípulos misioneros en salida”, que recoge el sentir de todos los asambleístas, animados por el Espíritu Santo y con el valioso tiempo destinado al proceso de escucha en las Iglesias particulares a lo largo de todo el año. Sus doce desafíos pastorales animan una renovada transformación de nuestras estructuras eclesiales al servicio del anuncio de la Buena Nueva del Reino de Dios.

Acompaño a esta Carta Pastoral el texto de la Carta y la presentación de los doce desafíos pastorales. Ciertamente nos tocará a las Iglesias particulares, asumir esta propuesta tan completa y concretarla en nuestra vida eclesial mendocina y argentina. En la misma línea, la visita pastoral que comenzará el próximo año, nos dará la posibilidad de compartir con las comunidades estos temas que la Asamblea eclesial latinoamericana y del Caribe nos ha propuesto, a fin de sensibilizar y concientizar sobre la vida de la Iglesia en este tiempo de salvación que el Señor nos ha dado para vivir en plenitud nuestra condición de creyentes.

En esta dinámica del Adviento, el próximo sábado 4 a las 11 hs. tendremos una gran alegría: el nacimiento de una nueva parroquia en ocasión de la clausura del Año de San José. Será “San José de la Montaña” en Valle del Sol, Potrerillos; en ella convergerán distintas capillas y comunidades hasta ahora dispersas en esa región. Este Año de San José, Dios nos ha dado grandes motivos de alegría y de un mayor compromiso con el anuncio de la Buena Nueva del Reino: la ordenación de siete nuevos sacerdotes y ocho nuevos diáconos permanentes, que nos llena de esperanza. Damos gracias al Señor por este don y encomendamos a San José, nuestro Seminario Arquidiocesano y la Escuela de Diaconado, para que sean ámbitos fecundos donde forman su corazón ministerial los servidores del Pueblo de Dios.

Queridos hermanos, ya ven cuántas alegrías y esperanzas nos trae el Señor que viene. Se trata de abrir nuestros ojos, nuestros oídos y nuestros corazones, para allanar los caminos que lo reciban en nuestras vidas, en nuestras familias, en nuestra sociedad. Vivamos el Adviento, viene el Señor en nuestra carne y nosotros sólo seremos felices saliendo a su encuentro, como María, nuestra Madre del Rosario que respondió al Ángel con su sí pleno y total: “Cúmplase en mí, según has dicho.” (Lc. 1, 38)

Mendoza, 28 de noviembre de 2021.-
+ Marcelo Daniel Colombo Arzobispo de Mendoza

Invitación a celebrar la V Jornada Mundial de los Pobres

Circ. Nro. 032/21

«A los pobres los tienen siempre con ustedes» (Mc 14,7)

Queridos hermanos,

La vida cristiana siempre nos invita a crecer en la comprensión de los grandes temas humanos con la mirada del Señor. El mundo del dolor, del sufrimiento, de la necesidad, son abarcados por el corazón de Jesús que no vacila en identificarse con quienes los padecen y comprometer nuestra fe para que nunca nos dejen de interpelar aquellas situaciones que ponen a nuestros hermanos en situación de fragilidad y exclusión.

La Jornada Mundial de los Pobres que celebraremos el 14 de noviembre, fue instituida por el Papa Francisco en el último domingo del Año Litúrgico, como una oportunidad «para reconocer la fuerza salvífica de la vida de los pobres y ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos. Nuestro compromiso no consiste exclusivamente en acciones o en programas de promoción y asistencia;   lo que el Espíritu moviliza no es   un desborde   activista,   sino ante   todo una atención puesta en el otro “considerándolo como uno consigo”. Esta atención amante es el inicio de una verdadera preocupación por su persona, a partir de la cual deseo buscar efectivamente su bien» (Evangelii gaudium, nn. 198-199).

Celebremos el próximo domingo con los pobres en el corazón, pidiéndole a Dios que nos ayude a estar presentes en sus vidas como hermanos y compañeros de camino. En ese contexto, tendremos una nueva oportunidad de construir nuestro destino como sociedad, votando legisladores nacionales, provinciales y departamentales. Es una gran responsabilidad votar a conciencia, pues ellos tendrán a su cargo, principalmente, la proyección y sanción de las normas que regulan nuestra vida social.

Podemos decir sin equivocarnos que cada voto es una decisión de vida. Por eso se trata de hacerlo con amor e inteligencia, comprometidos con el bien común: Amor a la vida, a la familia, a la comunidad, siempre a favor de esos valores que nos definen hondamente en nuestra condición de cristianos. Inteligencia para discernir cuidadosamente qué candidatos votar, sus capacidades, así como la coherencia de sus trayectorias y programas.

La mirada y la práctica que se tenga sobre los pobres y la pobreza puede resultarnos de suma importancia al momento de elegir. Ciertamente los pobres no son responsables de su condición ni constituyen una carga intolerable para el sistema económico (cfr. Francisco, Mensaje Jornada Mundial de los Pobres 2021, n. 5); tampoco puede aceptarse la utilización clientelar de la pobreza sin la promoción del trabajo que ayude a los pobres a convertirse en verdaderos protagonistas de su desarrollo integral.

Para nosotros, los cristianos, se impone una participación activa, evitando quedarnos afuera por considerar la pobreza sentimentalmente o mirarla de lejos, reduciéndola a un gráfico o una estadística para comentar. “Debemos estar abiertos a leer los signos de los tiempos que expresan nuevas modalidades de cómo ser evangelizadores en el mundo contemporáneo. La ayuda inmediata para satisfacer las necesidades de los pobres no debe impedirnos ser previsores a la hora de poner en práctica nuevos signos del amor y de la caridad cristiana como respuesta a las nuevas formas de pobreza que experimenta la humanidad de hoy. Deseo que la Jornada Mundial de los Pobres, que llega a su quinta edición, arraigue cada vez más en nuestras Iglesias locales y se abra a un movimiento de evangelización que en primera instancia salga al encuentro de los pobres, allí donde estén. No podemos esperar a que llamen a nuestra puerta, es urgente que vayamos nosotros a encontrarlos en sus casas, en los hospitales y en las residencias asistenciales, en las calles y en los rincones oscuros donde a veces se esconden, en los centros de refugio y acogida…” (Francisco, Mensaje, n. 9)

El próximo 28 de noviembre en las instalaciones adyacentes a la Iglesia Nuestra Señora de la Merced de la ciudad de Mendoza, comenzará a funcionar un comedor para las personas que están en situación de calle. Agradezco a todos los que trabajan en ese importante sector de la Pastoral de nuestra Arquidiócesis y que han aunado esfuerzos para profundizar su compromiso efectivo con los hermanos más necesitados.

Hoy comienza en Pilar la Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina. Luego de dos años, todos los obispos de Argentina podremos finalmente reencontrarnos en un clima de comunión fraterna y colegialidad para trabajar en los temas que nos preocupan y ocupan como servidores de la Iglesia en Argentina. Encomiendo a sus oraciones y a la intercesión de las familias y comunidades de Mendoza, la fecundidad de nuestro encuentro.

Los abrazo y bendigo en Jesús, buen Pastor, junto a nuestra Madre del Rosario.

Mendoza, 8 de noviembre de 2021.

+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

Saludo a las madres en su día

Circ. Nro. 030/21


Queridas mamás,

Deseo saludar en este día de la Madre a todas las mamás, a las más recientes, a las que están educando los primeros años de sus hijos, a las que los ven crecer y partir para formar una familia… A todas, ¡muy feliz día! Es la oportunidad de agradecerles y rezar por Uds., recordar a las que ya no están físicamente entre nosotros y celebrar la obra de Dios en cada una y a través de Uds., en cada familia.

Hemos atravesado tiempos difíciles, impensados, de una pandemia inesperada con sus tremendas secuelas. En plena inclemencia de la enfermedad, como en los tiempos de reconstruir la vida social, han sido Uds., las madres, las que nos testimoniaron el valor de luchar y cuidarnos, de confiar en Dios y en su Madre Santísima, así como de seguir apostando sin desmayo por la solidaridad fraterna.

Las encomiendo al Señor para que Él las siga sosteniendo en la esperanza, las reconforte en sus penas y fortalezca su andar entre nosotros porque, aunque pasen los años y hayamos crecido, esa fuerza de Uds. nos abriga y nos da coraje para enfrentar las contrariedades del camino.

Con un abrazo grande, las bendigo en el nombre de Jesús el buen Pastor, ante la mirada atenta de su Madre Santísima, Nuestra Señora del Rosario.

Mendoza, 17 de octubre de 2021
+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo

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