{"id":6201,"date":"2022-05-31T10:31:34","date_gmt":"2022-05-31T13:31:34","guid":{"rendered":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/?p=6201"},"modified":"2022-08-17T09:54:20","modified_gmt":"2022-08-17T12:54:20","slug":"carta-pastoral-en-el-comienzo-de-la-visita-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/wordpress\/carta-pastoral-en-el-comienzo-de-la-visita-pastoral\/","title":{"rendered":"Carta pastoral en el comienzo de la visita pastoral"},"content":{"rendered":"\n<p>Circ. N\u00b0 015\/22<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abCercan\u00eda y compasi\u00f3n: as\u00ed el Se\u00f1or visita a su pueblo (\u2026)<\/em> <em>Cuando Dios visita a su pueblo, le devuelve la esperanza.<\/em> <em>\u00a1Siempre!\u00bb <\/em>Francisco, Homil\u00eda en Santa Marta, 16.09.2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy celebramos la Visitaci\u00f3n de la Virgen. Con el ni\u00f1o en su vientre, Mar\u00eda fue a compartir con su prima Isabel la buena noticia de la vida de Dios en ambas (Lc. 1,39-56). Por eso, esta solemnidad constituye una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la visita pastoral que iniciar\u00e9 el pr\u00f3ximo 8 de junio en la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de Carrodilla. En la \u00faltima fiesta diocesana, en el Santuario del Challao, les anunci\u00e9 mi deseo de concretar su realizaci\u00f3n, que se vio postergada, sobre todo, por los dos a\u00f1os de pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado el n\u00famero de parroquias con su desarrollo particular y sus diferentes realidades, as\u00ed como otros requerimientos pastorales, visitar\u00e9 gradualmente los decanatos, llegando a una o dos parroquias de cada uno de ellos, por a\u00f1o. Despu\u00e9s de Nuestra Se\u00f1ora de Carrodilla, seguir\u00e1n las parroquias de Nuestra Se\u00f1ora del Socorro (Tupungato), San Isidro Labrador (Rivadavia), Mar\u00eda Madre de la Iglesia (Maip\u00fa), Nuestra Se\u00f1ora del Carmen (Costa de Araujo), San Pedro Ap\u00f3stol (Godoy Cruz), Santiago Ap\u00f3stol y San Nicol\u00e1s (ciudad de Mendoza) y Santa Ana (Guaymall\u00e9n).<\/p>\n\n\n\n<p>En las fiestas patronales y las confirmaciones, as\u00ed como en otras invitaciones que recibo, puedo apreciar el camino evangelizador que recorren nuestras parroquias y capillas, as\u00ed como su vida sacramental. Con la visita pastoral y la posibilidad de prolongar la permanencia, a trav\u00e9s de encuentros, reuniones y entrevistas, el obispo puede conocer mejor a las personas, escuchar sus propias experiencias y tener, aunque sea de un modo general, un mejor conocimiento de las fortalezas, necesidades y desaf\u00edos de las comunidades recorridas. Deseo destacar al respecto, el antecedente de las visitas pastorales de mis predecesores; todos ellos a su tiempo, visitaron nuestras comunidades seg\u00fan distintas modalidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta Carta pastoral deseo ayudarlos a captar el sentido espec\u00edficamente evangelizador de la visita pastoral, su tono jubilar y su relaci\u00f3n con la vida de nuestra Arquidi\u00f3cesis, para que \u00e9sta tenga aquel esp\u00edritu misionero que la lleve a compartir el Evangelio con todos los hombres, especialmente los m\u00e1s pobres y alejados, los que habitan las periferias existenciales de la exclusi\u00f3n, el dolor, la soledad o la indiferencia social. Adem\u00e1s, con este se\u00f1alamiento de algunos de los aspectos de la visita pastoral deseo ayudar a los p\u00e1rrocos y sus colaboradores en su organizaci\u00f3n. En distintos momentos de la visita, me acompa\u00f1ar\u00e1n Mons. Marcelo Mazzitelli, en el encuentro con los consejos parroquiales, y el P. Mario Panetta, nuestro Canciller, que se pondr\u00e1 a disposici\u00f3n de las secretarias parroquiales para profundizar en esa delicada misi\u00f3n que ellas ejercen para bien del pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.\u00a0La salvaci\u00f3n cristiana: Dios visita a los hombres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCon su revelaci\u00f3n Dios invisible en su gran amor habla a los hombres como amigos y se detiene con ellos para invitarlos y admitirlos a la comuni\u00f3n con \u00c9l.\u201d <\/em>(Concilio Vaticano II, <em>Dei Verbum <\/em>n.2) El encuentro y el di\u00e1logo de Dios con la humanidad, en vistas a la comuni\u00f3n, alcanzan su plenitud en la venida del Hijo de Dios, Jesucristo, que se encarna; pero ya los escritos del Antiguo Testamento, hablan de la visita de Dios a la humanidad: <em>\u00abCiertamente Dios vendr\u00e1 a visitarnos.<\/em>\u00bb<em>\u201d <\/em>(\u00c9xodo 13,19).<\/p>\n\n\n\n<p>En las oraciones pedimos a Dios que nos visite: \u00abVen a visitar la vi\u00f1a que tu mano plant\u00f3\u00bb (Salmo 80,15b); <em>\u00abRecu\u00e9rdame Se\u00f1or por amor de tu pueblo, vis\u00edtame con tu salvaci\u00f3n<\/em>\u00bb (Salmo 106,4). Tambi\u00e9n los profetas usan la imagen de la visita para expresar la promesa de que Dios no olvida a su pueblo (Jer. 29,10b).<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de Lucas celebra la venida de Cristo Salvador como una visita de Dios (Lc.1,68.78); en el mismo evangelio se expresa la admiraci\u00f3n y alabanza del pueblo por las palabras y los gestos de Jes\u00fas. <em>\u00abDios ha visitado a su pueblo\u00bb <\/em>(Lc. 7,16b).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la venida-visita del Esp\u00edritu Santo que el Padre y el Hijo nos derraman en Pentecost\u00e9s, en la diversidad de or\u00edgenes y lenguas, los primeros cristianos se reconocen Pueblo de Dios en camino, peregrinos de un amor que no reconoce fronteras (Hch. 2,1-4).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.\u00a0La visita pastoral en la experiencia de las primeras comunidades cristianas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dios viene a nuestro encuentro y nos habla al coraz\u00f3n. Para estar con nosotros, nos ha visitado de diversos modos y circunstancias. En Cristo, su Hijo muy amado, nos visit\u00f3 de un modo pleno para anunciarnos su Reino (G\u00e1l. 4,4). La visita de Dios, como presencia de comuni\u00f3n y de salvaci\u00f3n entre los hombres, culmina en la persona de su Hijo hecho hombre, fuente que inspira, alimenta y modela la visita de los ap\u00f3stoles a las Iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia desde los primeros tiempos ha prolongado hist\u00f3ricamente esta visita de Dios asegurando por la misi\u00f3n los frutos de la entrega de Cristo, el Salvador. El Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles y las Cartas de Pablo testimonian la visita de los ap\u00f3stoles a las comunidades para confirmarlos en la fe del bautismo recibido, exhortarlos a su vivencia fiel y reforzar los distintos servicios y ministerios (Hch.14,21-23). Pedro visita a las comunidades surgidas en Palestina. <em>\u201cLa Iglesia estaba en paz en toda Judea, Galilea y Samar\u00eda: se consolidaba y caminaba en el temor del Se\u00f1or y con la asistencia del Esp\u00edritu Santo, crec\u00eda en n\u00famero\u201d <\/em>(Hch.9,31). Tambi\u00e9n Pablo, de regreso en Antioqu\u00eda despu\u00e9s de la Asamblea de Jerusal\u00e9n, exhorta as\u00ed a Bernab\u00e9: <em>\u00abVolvamos a visitar a los hermanos de todas las ciudades donde anunciamos la Palabra del Se\u00f1or, para ver c\u00f3mo est\u00e1n\u00bb <\/em>(Hch. 15,36). En la visita, el Ap\u00f3stol puede constatar la vida de aquellas comunidades en las que ya hab\u00eda estado. As\u00ed, la visita pastoral expresa el cuidado paternal del Ap\u00f3stol en nombre de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.\u00a0La visita pastoral, tiempo jubilar y evangelizador.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la historia de la Iglesia, la visita pastoral fue adoptando diferentes modalidades y agregando distintos aspectos organizativos que merecieron una profusa legislaci\u00f3n eclesial para asegurar su vigencia. Por ejemplo, en el siglo XVI, tanto la Iglesia universal en el Concilio de Trento, como esta regi\u00f3n de la naciente Iglesia latinoamericana, en los Concilios limenses, se encargaron de destacar la misi\u00f3n de la visita pastoral, como consecuencia de la vigorosa reforma cat\u00f3lica, como por la novedad aportada por el descubrimiento y evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, respectivamente. Deseo evocar especialmente a Santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima, que un jueves santo de 1606 falleci\u00f3 en plena visita pastoral a una comunidad aborigen a 400 km de la sede. Que tambi\u00e9n \u00e9l interceda por la feliz realizaci\u00f3n de nuestra visita pastoral de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia <em>\u201cnace de la acci\u00f3n evangelizadora de Jes\u00fas y de los Doce\u201d <\/em>(EN 15). Jes\u00fas evangeliza por medio de gestos y palabras. Y deja a los Ap\u00f3stoles la tarea de continuar su misi\u00f3n (Hch. 2,41ss) hasta el fin de los tiempos. En esa perspectiva, los visito para anunciarles que Dios nos manifest\u00f3 su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado (EG, 11).<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo el obispo, sino cada cristiano, por el bautismo, est\u00e1 llamado a seguir al Se\u00f1or en <em>\u201cla dulce y confortadora alegr\u00eda de evangelizar\u201d <\/em>(EN, 80). Somos Iglesia, \u201c<em>pueblo peregrino y evangelizador\u201d <\/em>(EG 111).<\/p>\n\n\n\n<p>La visita pastoral es una ocasi\u00f3n para acompa\u00f1ar la misi\u00f3n de los sacerdotes y sus colaboradores e impulsar la respuesta de la comunidad seg\u00fan la invitaci\u00f3n apremiante del Evangelio, las ense\u00f1anzas del Concilio Vaticano II y el rico magisterio eclesial, en este \u00faltimo tiempo expresado por el Papa Francisco en la Exhortaciones <em>Evangelii Gaudium <\/em>(EG), <em>Amoris Laetitia <\/em>(AL), y <em>Christus vivit<\/em>, as\u00ed como en las Enc\u00edclicas <em>Laudato s\u00ed <\/em>(LS) y <em>Fratelli tutti <\/em>(FT).<\/p>\n\n\n\n<p>La natural y comprensible diversidad de comunidades, constituyen la riqueza y la oportunidad para crecer en comuni\u00f3n evangelizadora y discernir juntos c\u00f3mo ayudarnos en las dificultades y carencias.<em>\u201cLos desaf\u00edos est\u00e1n para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegr\u00eda, la audacia y la entrega esperanzada. \u00a1No nos dejemos robar la fuerza misionera!\u201d <\/em>(EG n. 109).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.\u00a0Algunos de los grandes temas para reflexionar durante la visita pastoral.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el tiempo puede resultar escaso, dada la enorme riqueza y profundidad espiritual de nuestras comunidades, deseo reflexionar qu\u00e9 nos pide el Se\u00f1or a trav\u00e9s de su Palabra y de la realidad con sus signos y exigencias, sobre todo en aquellos aspectos de nuestra vida que urgen nuestra respuesta cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSue\u00f1o con una opci\u00f3n misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelizaci\u00f3n del mundo actual m\u00e1s que para la autopreservaci\u00f3n.\u201d<\/em>(EG, n. 27) Son temas centrales de nuestra realidad pastoral: El cuidado de la vida de nuestras familias (pastoral familiar), catequesis y pastoral b\u00edblica, la vida de j\u00f3venes (pastoral juvenil y vocacional), la conversi\u00f3n pastoral de nuestras comunidades (instancias parroquiales de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n; vocaci\u00f3n, formaci\u00f3n y desempe\u00f1o de ministerios laicales), la animaci\u00f3n de la solidaridad y el compromiso con la Casa com\u00fan (C\u00e1ritas y pastoral social).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>a)\u00a0La vida de nuestras familias<\/strong> (EG nn. 66; 211-214; AL cap. 2, 6, 7 y 8).<\/p>\n\n\n\n<p>En la visita pastoral, me gustar\u00eda que reflexion\u00e1ramos sobre c\u00f3mo estamos llegando a las familias de nuestras parroquias y comunidades, especialmente las m\u00e1s pobres, para cuidar su fragilidad y fortalecer aquellas que vacilan. En algunas de las celebraciones, deseo que podamos tener un espacio para la bendici\u00f3n de las familias o la renovaci\u00f3n de las promesas matrimoniales, las cuales constituyen signos de gran profundidad religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b)\u00a0Catequesis y pastoral b\u00edblica <\/strong>(EG nn. 163-168; 174-175)<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los colaboradores del p\u00e1rroco en la trasmisi\u00f3n de la fe en la comunidad cristiana, sobresale la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n del catequista dedicados a ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos, personas con capacidades especiales, etc. La Junta de Catequesis ha trabajado en detalle los contenidos de la formaci\u00f3n de los catequistas, ofreciendo valiosas indicaciones sea para su formaci\u00f3n inicial como para su formaci\u00f3n permanente. En la visita, deseo encontrar, conocer y alentar a los catequistas en su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La animaci\u00f3n b\u00edblica de la pastoral favorece el nacimiento de comunidades de vida en torno a la Palabra; algunas iniciativas como la entrega y difusi\u00f3n del Libro de la Palabra de Dios, cursos y semanas b\u00edblicas, fortalecen la actividad de la parroquia y comunidades. En la visita pastoral me gustar\u00eda conocer las iniciativas, qu\u00e9 se est\u00e1 haciendo en este \u00e1mbito, para imaginar y proponernos nuevos modos de llegar con la Biblia a las familias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c)\u00a0Pastoral juvenil y vocacional <\/strong>(EG nn. 105-107; Exhortaci\u00f3n Christus vivit).<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra Arquidi\u00f3cesis nos llena de esperanza, la activa participaci\u00f3n de los j\u00f3venes a trav\u00e9s de las diferentes iniciativas de la Pastoral de Juventud con animadores procedentes de las parroquias y comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Dolorosamente, tenemos en nuestras comunidades algunos datos del mundo juvenil del pa\u00eds y del mundo (droga, violencia, suicido, actividades delictivas); adem\u00e1s de preocuparnos, necesitamos superar la indiferencia y plantearnos nuevas y m\u00e1s exigentes formas de presencia en el mundo juvenil de las periferias. En la visita pastoral deseo escuchar a los j\u00f3venes de los grupos parroquiales para compartir este tema.<\/p>\n\n\n\n<p>La Pastoral Vocacional de la Arquidi\u00f3cesis presenta las distintas llamadas del Se\u00f1or a trav\u00e9s de encuentros y jornadas (proyectos de vida y jornadas vocacionales). Agradezco el servicio de sus miembros. Podr\u00edamos organizar en esos d\u00edas de la visita alg\u00fan momento de oraci\u00f3n vocacional, especialmente para j\u00f3venes, para dejarnos interpelar por el Se\u00f1or que llama a lo largo de toda la vida (cfr. Mt. 20,1-16).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>d)\u00a0Sinodalidad para la conversi\u00f3n pastoral de las comunidades <\/strong>(EG nn. 25-33; 102)<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los tiempos lit\u00fargicos fuertes y los distintos acontecimientos pastorales, es necesario fortalecer en nuestras comunidades aquellos los espacios de discernimiento pastoral, presididos por sus p\u00e1rrocos, en vistas a su crecimiento para la misi\u00f3n permanente. Como suelen insistir los documentos pontificios: La Iglesia existe para evangelizar.<\/p>\n\n\n\n<p>En este redescubrimiento de la sinodalidad eclesial, los consejos parroquiales ayudan a crecer en corresponsabilidad y comuni\u00f3n evangelizadora. Junto a Mons. Mazzitelli tendremos oportunidad de reunirnos con ellos para dialogar sobre el camino recorrido y animar su renovaci\u00f3n permanente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>e)\u00a0\u00a0C\u00e1ritas y cuidado de la Casa com\u00fan<\/strong> (E.G. nn. 193-196; 199; 207; 215; <em>Laudato si <\/em>y Fratelli tutti)<\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad cristiana brota de la fe que nos anima. Un cristiano, una comunidad eclesial, testimonian con su caridad ese Evangelio que est\u00e1 en su coraz\u00f3n. El modelo es el buen samaritano que se hace cargo del hermano ca\u00eddo en el camino. En C\u00e1ritas se conjugan la asistencia en la emergencia y la promoci\u00f3n del hermano. Gracias a Dios, las C\u00e1ritas parroquiales se van consolidando de distintas maneras, trabajando intensa y creativamente, arreglando su sede, organizando el voluntariado, generando nuevos espacios de participaci\u00f3n, promoviendo proyectos de desarrollo de personas y familias, ayudando a quienes como respuesta de fe hacen de su propia casa un espacio de solidaridad concreta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n desde nuestra visi\u00f3n cristiana, surge hoy con nitidez, una mirada responsable sobre la Creaci\u00f3n que el Se\u00f1or nos ha encomendado para que mientras vivi\u00e9ramos en ella, la pobl\u00e1ramos y la sirvi\u00e9ramos. La importante reflexi\u00f3n eclesial de estos \u00faltimos tiempos, iniciada con Juan Pablo II y Benedicto XVI, tiene en el Papa Francisco un maestro que nos sensibiliza en esta tem\u00e1tica, invit\u00e1ndonos a profundizar en ella y alentar el surgimiento de iniciativas para cuidar la creaci\u00f3n. Se trata de aspectos importantes de la evangelizaci\u00f3n que deber\u00edamos poder fortalecer en nuestras comunidades. Espero que podamos tener alg\u00fan espacio para conocer lo que cada comunidad est\u00e9 haciendo al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo quiero verlos s\u00f3lo de paso, sino que espero quedarme alg\u00fan tiempo entre ustedes, si el Se\u00f1or lo permite.\u201d <\/em>(1Cor. 16,7)<\/p>\n\n\n\n<p>En pocos d\u00edas comenzar\u00e1 la visita pastoral. Para m\u00ed es una hermosa posibilidad de conocerlos m\u00e1s y gustar del encuentro sobre todo con aquellas comunidades y familias m\u00e1s alejadas, que dif\u00edcilmente llegan a las celebraciones por cuesti\u00f3n de distancia geogr\u00e1fica, de medios y posibilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que, por la Providencia de Dios, creceremos en nuestro camino eclesial y tambi\u00e9n nosotros, como Mar\u00eda e Isabel, tendremos tiempo para compartir la vida que nos viene de Dios. No es una visita protocolar seg\u00fan el modelo de las instituciones humanas; el nuestro es el encuentro jubilar entre el Pueblo de Dios y su obispo, peregrino-misionero de parte del Se\u00f1or. Algunas formalidades pueden ayudar en el desarrollo de la visita. Dejemos de lado aquellas que estorben o nos impidan esa cercan\u00eda que el Se\u00f1or quiere concedernos para vivir con alegr\u00eda su Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Les pido que recemos unos por otros en este tiempo de inmediata preparaci\u00f3n a la visita para que ella se desarrolle seg\u00fan lo proyectado, para que produzca muchos frutos de santidad comprometida con la justicia y la paz en nuestros pueblos, comuni\u00f3n audazmente evangelizadora y alegr\u00eda de pertenecer a la Iglesia, <em>\u201cPueblo de la memoria actualizada y siempre entregada\u201d <\/em>(Francisco, <em>Homil\u00eda en Santa Cruz de la Sierra, <\/em>9 de julio de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>En Jes\u00fas, el buen Pastor, los abrazo y bendigo. Que Mar\u00eda, nuestra buena Madre del Rosario, no nos suelte de su mano.<br><br>Mendoza, 31 de mayo de 2022,<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Solemnidad de la Visitaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<\/em><\/strong><br><br><strong>+Marcelo Daniel Colombo <\/strong><br><strong>Arzobispo de Mendoza<\/strong><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Circ. N\u00b0 015\/22 \u00abCercan\u00eda y compasi\u00f3n: as\u00ed el Se\u00f1or visita a su pueblo (\u2026) Cuando Dios visita a su pueblo, le devuelve la esperanza. \u00a1Siempre!\u00bb Francisco, Homil\u00eda en Santa Marta, 16.09.2014. Hoy celebramos la Visitaci\u00f3n de la Virgen. 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