{"id":3601,"date":"2020-05-28T12:14:29","date_gmt":"2020-05-28T15:14:29","guid":{"rendered":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/?p=3601"},"modified":"2020-06-16T12:50:29","modified_gmt":"2020-06-16T15:50:29","slug":"carta-pastoral-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/wordpress\/carta-pastoral-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"Carta Pastoral de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p>Circ. Nro. 29\/2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c(\u2026) derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre todos los hombres y profetizar\u00e1n sus hijos y sus hijas; los j\u00f3venes ver\u00e1n visiones y los ancianos tendr\u00e1n sue\u00f1os prof\u00e9ticos.\u201d <\/em>(Hechos 2, 17)<br><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos,<\/em><br><br>Mientras vivimos esta etapa tan particular y compleja, caracterizada por el aislamiento de la cuarentena y sus consecuencias, transitamos los \u00faltimos d\u00edas del tiempo pascual en que Cristo nos anima con su paz, vencedor del pecado y de la muerte. Este domingo, celebraremos Pentecost\u00e9s, la llegada del Esp\u00edritu Santo, que hizo de la Iglesia una comunidad misionera, testigo desde entonces, de la alegr\u00eda del Resucitado entre los hombres y los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si para los jud\u00edos, la fiesta de\nPentecost\u00e9s coincid\u00eda con una fiesta de primicias que los agricultores ofrec\u00edan\na Dios (Lev 23,15-19; Num. 28,27-29), nosotros los cristianos celebramos el\ngran Don que Dios nos da, su Esp\u00edritu Santo, que nos impulsa a renovar nuestras\nvidas, a dejar el miedo o el aislamiento, para lanzarnos a la misi\u00f3n. Como\naquella comunidad, entonces asustada y encerrada, recibi\u00f3 del Se\u00f1or la fuerza\npara proclamarlo con valent\u00eda, hoy nos toca a nosotros testimoniarlo m\u00e1s all\u00e1\nde las dif\u00edciles circunstancias que atravesamos. Porque el mensaje del Se\u00f1or es\nvida plena para todos, comuni\u00f3n en \u00c9l, solidaridad con los m\u00e1s pobres y\nafligidos, justicia en nuestros v\u00ednculos personales, sencillez y sobriedad para\nvivir cada d\u00eda. Cristo muerto y resucitado por amor a nosotros es el coraz\u00f3n\ndel anuncio que abre las puertas para que las bienaventuranzas sean un programa\nde vida anhelado y comunicable.<\/p>\n\n\n\n<p>El milagro de Pentecost\u00e9s, la presencia\nde oyentes de distintos pueblos y culturas en Jerusal\u00e9n, que pueden escuchar\nproclamar las maravillas de Dios en sus propias lenguas, subraya la\nuniversalidad de la llamada de Dios. Contra cualquier pretendida forma de\nnacionalismo, sectarismo o individualismo, el Esp\u00edritu Santo toca los corazones\ny las mentes de los hombres. Es una llamada generosa, potente, que abre camino\nal encuentro entre los hombres. Si la tragedia de Babel quer\u00eda explicar la\ntriste realidad de pueblos y culturas aislados como compartimentos estancos,\nincapaces de entenderse y de progresar en un destino com\u00fan, la venida del\nEsp\u00edritu Santo impulsa la comuni\u00f3n en el seguimiento del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces\nescuchamos hablar de la globalizaci\u00f3n como un fen\u00f3meno econ\u00f3mico, social y\npol\u00edtico, que acercaba a pueblos y a culturas lejanas en una confluencia\nprevalentemente de intereses econ\u00f3micos. El Papa Francisco ha llamado\nreiteradamente la atenci\u00f3n sobre las relaciones internacionales y la\nincapacidad para generar una mejor distribuci\u00f3n de bienes entre los pueblos,\nacogiendo a los migrantes y garantizando a todos los hombres la dignidad y\nplenitud, tomando distancia de toda forma de globalizaci\u00f3n de la indiferencia.\nLa crisis desatada por la pandemia del Covid19 nos acerca en una sensibilidad\ncom\u00fan con otros pa\u00edses y otras comunidades, todos atravesados por el impacto de\nla enfermedad y el miedo a lo que pueda sobrevenir. Lo hemos visto en los\nmedios de comunicaci\u00f3n. Las im\u00e1genes de dolor y muerte nos golpean con fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, hoy m\u00e1s que nunca el lenguaje de la caridad, expresado en distintas formas de empat\u00eda, solidaridad y corresponsabilidad, puede ayudar a esta Humanidad as\u00ed lacerada, a salir de esta dram\u00e1tica situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El cristianismo habla este lenguaje y\npromueve una atm\u00f3sfera de sensibilidad concreta y de generosidad eficaz ante el\nsufrimiento del hermano. En palabras del Papa Francisco, <em>\u201ce<\/em><em>s\nel soplo del Esp\u00edritu que abre horizontes, despierta la creatividad y nos renueva\nen fraternidad para decir presente ante la enorme e impostergable tarea que nos\nespera. Urge discernir y encontrar el pulso del Esp\u00edritu para impulsar junto a\notros las din\u00e1micas que puedan testimoniar y canalizar la vida nueva que el\nSe\u00f1or quiere generar en este momento concreto de la historia. Este es el tiempo\nfavorable del Se\u00f1or, que nos pide no conformarnos ni contentarnos y menos\njustificarnos con l\u00f3gicas sustitutivas o paliativas que impiden asumir el\nimpacto y las graves consecuencias de lo que estamos viviendo. \u00c9ste es el\ntiempo propicio de animarnos a una nueva imaginaci\u00f3n de lo posible con el\nrealismo que s\u00f3lo el Evangelio nos puede proporcionar. El Esp\u00edritu, que no se\ndeja encerrar ni instrumentalizar con esquemas, modalidades o estructuras fijas\no caducas, nos propone sumarnos a su movimiento capaz de \u201chacer nuevas todas\nlas cosas\u201d (Ap. 21, 5).\u201d<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n de numerosos miembros\nde nuestras comunidades en diferentes experiencias de voluntariado,\nparticularmente en C\u00e1ritas y las \u00e1reas pastorales espec\u00edficas de Migrantes, de\nla Calle, de la Salud y Carcelaria, dan testimonio de esta apertura realista a\nlas necesidades de la sociedad. Tambi\u00e9n es necesario seguir creciendo en los\nmodos de comunicaci\u00f3n en las pastorales del anuncio, principalmente en las\ndistintas catequesis para extender la proclamaci\u00f3n de la Buena Noticia a m\u00e1s\npersonas y comunidades. Y deseo alentar a los cristianos que se desempe\u00f1an en\nlas distintas profesiones, en la educaci\u00f3n, en organizaciones sociales y\npol\u00edticas, a intervenir activamente y conforme a su fe en la etapa que seguir\u00e1\nal cese de la cuarentena, con criterios \u00e9ticos y humanitarios que incorporen\nlos valores evang\u00e9licos. En suma, en la \u201cnueva normalidad\u201d que deberemos\nhabitar los creyentes, el Esp\u00edritu Santo nos estar\u00e1 impulsando a participar de\nla vida social aportando la riqueza del Evangelio del Se\u00f1or. Nadie deber\u00eda\nsentirse ajeno a los desaf\u00edos misioneros de estos nuevos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el Esp\u00edritu Santo nos ilumine para vivir con pasi\u00f3n evang\u00e9lica nuestra condici\u00f3n de creyentes. Con todo afecto, los abrazo y bendigo en el Se\u00f1or Jes\u00fas, buen Pastor. Nuestra Madre Sant\u00edsima del Rosario nos cuide y siga ayudando a hacer cuanto el Se\u00f1or nos diga.<\/p>\n\n\n\n<p>Mendoza, 27 de mayo de 2020.-<br>+Padre Obispo Marcelo Daniel Colombo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Circ. 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