{"id":3299,"date":"2020-04-10T23:08:25","date_gmt":"2020-04-11T02:08:25","guid":{"rendered":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/?p=3299"},"modified":"2020-04-13T15:17:50","modified_gmt":"2020-04-13T18:17:50","slug":"viernes-santo-francisco-presidio-la-celebracion-de-la-pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquimendoza.org.ar\/wordpress\/viernes-santo-francisco-presidio-la-celebracion-de-la-pasion\/","title":{"rendered":"Viernes Santo: Francisco presidi\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Este 10 de abril, Viernes Santo, el Papa Francisco presidi\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano, que en esta ocasi\u00f3n estuvo vac\u00eda a causa de la pandemia del coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FUENTE: ACIPRENSA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Papa solo estuvo acompa\u00f1ado del maestro de celebraciones pontificias, Mons. Guido Marini, los ac\u00f3litos, un reducido coro y algunos funcionarios del Vaticano.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Bas\u00edlica desprovista de ornamentos e iluminada tenuemente en consonancia con la sobriedad de la ceremonia en la que no se celebr\u00f3 la Eucarist\u00eda, el Santo Padre, vestido de p\u00farpura en recuerdo de la sangre de Cristo derramada en la Cruz, se postr\u00f3 en el suelo delante del altar para orar durante unos minutos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras los minutos de oraci\u00f3n silenciosa, el Pont\u00edfice se puso de nuevo de pie para la liturgia de la Palabra en la que se ley\u00f3 un pasaje del libro de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/calendario\/calendario.php?dia=10&amp;mes=4&amp;ano=2020#1\">Isa\u00edas (52,13 &#8211; 53,12)<\/a>, se recit\u00f3 el salmo 31, se ley\u00f3 la Carta a los hebreos 4:14-16, y 5: 7-9; y el Evangelio de San Juan que relata la Pasi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la oraci\u00f3n universal de los fieles, el Papa elev\u00f3 una especial petici\u00f3n por los enfermos de coronavirus: \u201cDios omnipotente y eterno, singular protector de la enfermedad humana, mira compasivo la aflicci\u00f3n de tus hijos que padecen esta epidemia; alivia el dolor de los enfermos, da fuerza a quienes los cuidan, acoge en tu paz a los que han muerto y, por todo el tiempo que dura esta tribulaci\u00f3n, haz que todos puedan encontrar alivio en tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s se realiz\u00f3 la adoraci\u00f3n de la cruz, aclamada tres veces en lat\u00edn con las palabras \u201cMirad el \u00e1rbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvaci\u00f3n del mundo. \u00a1Venid a adorarlo!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n, la adoraci\u00f3n se realiz\u00f3 con el crucifijo milagroso de San Marcelo, que ayud\u00f3 a vencer la peste hace varios siglos y ante el cual el Papa rez\u00f3 el viernes 27 de marzo por el fin de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que otros a\u00f1os, el predicador de la Casa Pontificia, P. Rainiero Cantalamessa, pronunci\u00f3 la homil\u00eda. Esta vez su pr\u00e9dica llev\u00f3 por t\u00edtulo \u201cTengo proyectos de paz, no de aflicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n el texto completo de su reflexi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tengo proyectos de paz, no de aflicci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>San Gregorio Magno dec\u00eda que la Escritura cum legentibus crescit, crece con quienes la leen. Expresa significados siempre nuevos en funci\u00f3n de las preguntas que el hombre lleva en su coraz\u00f3n al leerla. Y nosotros este a\u00f1o leemos el relato de la Pasi\u00f3n con una pregunta \u2014m\u00e1s a\u00fan, con un grito\u2014 en el coraz\u00f3n que se eleva por toda la tierra. Debemos tratar de captar la respuesta que la palabra de Dios le da.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que acabamos de escuchar es el relato del mal objetivamente m\u00e1s grande jam\u00e1s cometido en la tierra. Podemos mirarlo desde dos perspectivas diferentes: o de frente o por detr\u00e1s, es decir, o por sus causas o por sus efectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nos detenemos en las causas hist\u00f3ricas de la muerte de Cristo nos confundimos y cada uno estar\u00e1 tentado de decir como Pilato: \u00abYo soy inocente de la sangre de este hombre\u00bb (Mt 27,24). La cruz se comprende mejor por sus efectos que por sus causas. Y \u00bfcu\u00e1les han sido los efectos de la muerte de Cristo? \u00a1Justificados por la fe en \u00c9l, reconciliados y en paz con Dios, llenos de la esperanza de una vida eterna! (cf. Rom 5, 1-5).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay un efecto que la situaci\u00f3n en acto nos ayuda a captar en particular. La cruz de Cristo ha cambiado el sentido del dolor y del sufrimiento humano. De todo sufrimiento, f\u00edsico y moral. Ya no es un castigo, una maldici\u00f3n. Ha sido redimida en ra\u00edz desde que el Hijo de Dios la ha tomado sobre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la prueba m\u00e1s segura de que la bebida que alguien te ofrece no est\u00e1 envenenada? Es si \u00e9l bebe delante de ti de la misma copa. As\u00ed lo ha hecho Dios: en la cruz ha bebido, delante del mundo, el c\u00e1liz del dolor hasta las heces. As\u00ed ha mostrado que \u00e9ste no est\u00e1 envenenado, sino que hay una perla en el fondo de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no solo el dolor de quien tiene la fe, sino de todo dolor humano. \u00c9l muri\u00f3 por todos. \u00abCuando yo sea levantado sobre la tierra \u2014hab\u00eda dicho\u2014, atraer\u00e9 a todos a m\u00ed\u00bb (Jn 12,32). \u00a1Todos, no s\u00f3lo algunos! \u00abSufrir \u2014escrib\u00eda san Juan Pablo II desde su cama de hospital despu\u00e9s del atentado\u2014 significa hacerse particularmente receptivos, especialmente abiertos a la acci\u00f3n de las fuerzas salv\u00edficas de Dios ofrecidas a la humanidad en Cristo\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a la cruz de Cristo, el sufrimiento se ha convertido tambi\u00e9n, a su manera, en una especie de \u00absacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb para el g\u00e9nero humano<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la luz que todo esto arroja sobre la situaci\u00f3n dram\u00e1tica que est\u00e1 viviendo la humanidad? Tambi\u00e9n aqu\u00ed, m\u00e1s que a las causas, debemos mirar a los efectos. No s\u00f3lo los negativos, cuyo triste parte escuchamos cada d\u00eda, sino tambi\u00e9n los positivos que s\u00f3lo una observaci\u00f3n m\u00e1s atenta nos ayuda a captar.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia del Coronavirus nos ha despertado bruscamente del peligro mayor que siempre han corrido los individuos y la humanidad: el del delirio de omnipotencia. Tenemos la ocasi\u00f3n \u2014ha escrito un conocido Rabino jud\u00edo\u2014 de celebrar este a\u00f1o un especial \u00e9xodo pascual, salir \u00abdel exilio de la conciencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha bastado el m\u00e1s peque\u00f1o e informe elemento de la naturaleza, un virus, para recordarnos que somos mortales, que la potencia militar y la tecnolog\u00eda no bastan para salvarnos. \u00abEl hombre en la prosperidad no comprende \u2014dice un salmo de la Biblia\u2014, es como los animales que perecen\u00bb (Sal 49,21). \u00a1Qu\u00e9 verdad es!<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras pintaba al fresco la catedral de San Pablo en Londres, el pintor James Thornhill, en un cierto momento, se sobrecogi\u00f3 con tanto entusiasmo por su fresco que, retrocediendo para verlo mejor, no se daba cuenta de que se iba a precipitar al vac\u00edo desde los andamios. Un asistente, horrorizado, comprendi\u00f3 que un grito de llamada s\u00f3lo habr\u00eda acelerado el desastre. Sin pensarlo dos veces, moj\u00f3 un pincel en el color y lo arroj\u00f3 en medio del fresco. El maestro, estupefacto, dio un salto hacia adelante. Su obra estaba comprometida, pero \u00e9l estaba a salvo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed act\u00faa a veces Dios con nosotros: trastorna nuestros proyectos y nuestra tranquilidad, para salvarnos del abismo que no vemos. Pero atentos a no enga\u00f1arnos. No es Dios quien ha arrojado el pincel sobre el fresco de nuestra orgullosa civilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. \u00a1Dios es aliado nuestro, no del virus!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTengo proyectos de paz, no de aflicci\u00f3n\u00bb, nos dice \u00e9l mismo en la Biblia (Jer 29,11). Si estos flagelos fueran castigos de Dios, no se explicar\u00eda por qu\u00e9 se abaten igual sobre buenos y malos, y por qu\u00e9 los pobres son los que m\u00e1s sufren sus consecuencias. \u00bfSon ellos m\u00e1s pecadores que otros?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No! El que llor\u00f3 un d\u00eda por la muerte de L\u00e1zaro llora hoy por el flagelo que ha ca\u00eddo sobre la humanidad. S\u00ed, Dios \u00absufre\u00bb, como cada padre y cada madre. Cuando nos enteremos un d\u00eda, nos avergonzaremos de todas las acusaciones que hicimos contra \u00e9l en la vida. Dios participa en nuestro dolor para vencerlo. \u00abDios \u2014escribe san Agust\u00edn\u2014, siendo supremamente bueno, no permitir\u00eda jam\u00e1s que cualquier mal existiera en sus obras, si no fuera lo suficientemente poderoso y bueno, para sacar del mal mismo el bien\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAcaso Dios Padre ha querido la muerte de su Hijo, para sacar un bien de ella? No, simplemente ha permitido que la libertad humana siguiera su curso, haciendo, sin embargo, que sirviera a su plan, no al de los hombres. Esto vale tambi\u00e9n para los males naturales como los terremotos y las pestes. \u00c9l no los suscita.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l ha dado tambi\u00e9n de la naturaleza una especie de libertad, cualitativamente diferente, sin duda, de la libertad moral del hombre, pero siempre una forma de libertad. Libertad de evolucionar seg\u00fan sus leyes de desarrollo. No ha creado el mundo como un reloj programado con antelaci\u00f3n en cualquier m\u00ednimo movimiento suyo. Es lo que algunos llaman la casualidad, y que la Biblia, en cambio, llama \u00absabidur\u00eda de Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<br>El otro fruto positivo de la presente crisis sanitaria es el sentimiento de solidaridad. \u00bfCu\u00e1ndo, en la memoria humana, los pueblos de todas las naciones se sintieron tan unidos, tan iguales, tan poco litigiosos, como en este momento de dolor? Nunca como ahora hemos percibido la verdad del grito de un nuestro poeta: \u00ab\u00a1Hombres, paz! Sobre la tierra postrada demasiado es el misterio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hemos olvidado de los muros a construir. El virus no conoce fronteras. En un instante ha derribado todas las barreras y las distinciones: de raza, de religi\u00f3n, de censo, de poder. No debemos volver atr\u00e1s cuando este momento haya pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos ha exhortado el Santo Padre no debemos desaprovechar esta ocasi\u00f3n. No hagamos que tanto dolor, tantos muertos, tanto compromiso heroico por parte de los agentes sanitarios haya sido en vano. Esta es la \u00abrecesi\u00f3n\u00bb que m\u00e1s debemos temer.<\/p>\n\n\n\n<p><em>De las espadas forjar\u00e1n arados,<br>de las lanzas, podaderas.<br>No alzar\u00e1 la espada pueblo contra pueblo,<br>no se adiestrar\u00e1n para la guerra (Is 2,4).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento de realizar algo de esta profec\u00eda de Isa\u00edas cuyo cumplimiento espera desde siempre la humanidad. Digamos basta a la tr\u00e1gica carrera de armamentos. Gritadlo con todas vuestras fuerzas, j\u00f3venes, porque es sobre todo vuestro destino lo que est\u00e1 en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Destinemos los ilimitados recursos empleados para las armas para los fines cuya necesidad y urgencia vemos en estas situaciones: la salud, la higiene, la alimentaci\u00f3n, la lucha contra la pobreza, el cuidado de lo creado. Dejemos a la generaci\u00f3n que venga un mundo m\u00e1s pobre de cosas y de dinero, si es necesario, pero m\u00e1s rico en humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios nos dice qu\u00e9 es lo primero que debemos hacer en momentos como estos: gritar a Dios. Es \u00e9l mismo quien pone en labios de los hombres las palabras que hay que gritarle, a veces incluso palabras duras, de llanto y casi de acusaci\u00f3n. \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate, Se\u00f1or, ven en nuestra ayuda! \u00a1S\u00e1lvanos por tu misericordia! [\u2026] \u00a1Despierta, no nos rechaces para siempre!\u00bb (Sal 44,24.27). \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que perezcamos?\u00bb (Mc 4,38).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAcaso a Dios le gusta que se le rece para conceder sus beneficios? \u00bfAcaso nuestra oraci\u00f3n puede hacer cambiar sus planes a Dios? No, pero hay cosas que Dios ha decidido concedernos como fruto conjunto de su gracia y de nuestra oraci\u00f3n, casi para compartir con sus criaturas el m\u00e9rito del beneficio recibido [6] . Es \u00e9l quien nos impulsa a hacerlo: \u00abPedid y recibir\u00e9is, ha dicho Jes\u00fas, llamad y se os abrir\u00e1\u00bb (Mt 7,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando, en el desierto, los jud\u00edos eran mordidos por serpientes venenosas, Dios orden\u00f3 a Mois\u00e9s que levantara en un estandarte una serpiente de bronce, y quien lo miraba no mor\u00eda. Jes\u00fas se ha apropiado de este s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto \u2014le dijo a Nicodemo\u2014 as\u00ed es preciso que sea levantado el Hijo del hombre, para que todo aquel que cree en \u00e9l tenga vida eterna\u00bb (Jn 3,14-15). Tambi\u00e9n nosotros, en este momento, somos mordidos por una \u00abserpiente\u00bb venenosa invisible. Miremos a Aquel que fue \u00ablevantado\u00bb por nosotros en la cruz. Ador\u00e9moslo por nosotros y por todo el g\u00e9nero humano. Quien lo mira con fe no muere. Y si muere, ser\u00e1 para entrar en la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDespu\u00e9s de tres d\u00edas resucitar\u00e9\u00bb, predijo Jes\u00fas (cf. Mt 9, 31). Nosotros tambi\u00e9n, despu\u00e9s de estos d\u00edas que esperamos sean cortos, nos levantaremos y saldremos de las tumbas de nuestros hogares. No para volver a la vida anterior como L\u00e1zaro, sino a una vida nueva, como Jes\u00fas. Una vida m\u00e1s fraterna, m\u00e1s humana. !M\u00e1s cristiana!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 10 de abril, Viernes Santo, el Papa Francisco presidi\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano, que en esta ocasi\u00f3n estuvo vac\u00eda a causa de la pandemia del coronavirus. FUENTE: ACIPRENSA El Papa solo estuvo acompa\u00f1ado del maestro de celebraciones pontificias, Mons. 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