El CONSEC celebró una Misa para los Colegios Católicos de Mendoza en el marco del Año Jubilar

En un año de gran relevancia para la Diócesis de Mendoza, el Consejo de Educación Católica llevó a cabo su tradicional Misa para los colegios católicos, enmarcada en el año jubilar vocacional y misionero. Participaron destacadas personalidades del ámbito educativo, incluyendo a la Prof. Cecilia Páez, Directora de Educación Privada, autoridades de la Dirección General de Escuelas, supervisores, representantes legales, directivos y capellanes de las diversas instituciones. La ceremonia contó una animación previa de los servidores del Colegio Valentín Bonetti.

Monseñor Marcelo Colombo, presidió la Eucaristía, su homilía se basó en el evangelio que narra los acontecimientos posteriores a la Resurrección de Jesús, centrándose en la reacción de los discípulos ante la noticia. Enfatizó el significado de ser discípulo de Jesús, como un aprendizaje continuo sobre la vida y el amor, un camino hacia la felicidad que nunca concluye, que se toma como modo de vida.

Asimismo, hizo alusión al lema que caracteriza este año jubilar: «vocacional y misionero», «Este año nosotros hemos querido convocarlos precisamente con ese lema, todos llamados, todos enviados, todos celebrando, para explicar cómo en la fiesta de la vida y de la fe, en la fiesta de la Iglesia, cada uno de nosotros tiene en su corazón una llamada, una llamada a ser discípulo, una llamada a seguir a Jesús, una llamada a no tener miedo a lo que Él nos pida»

El arzobispo concluyó su intervención dirigiéndose a los estudiantes presentes, instándolos a reconocer la invitación de Jesús en sus vidas. «Ustedes han sido invitados por Jesús. La propuesta de estudiar en un colegio religioso es parte de ese amor. La propuesta de participar en algún grupo de la parroquia o en alguna actividad de voluntariado es parte de ese amor que llama, que convoca, que envía y que se celebra porque es un regalo», afirmó.

Finalmente autoridades del CONSEC realizaron la entrega de un racimo de uva a cada uno de los colegios presentes, para que puedan recrear una «vid» en cada institución, como signo del año jubilar.