Misa Crismal en la Catedral de Loreto

 

Martes 30 de abril – 10:00 horas

El Martes Santo, a las 10:00 horas, el Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, celebrará junto al obispo auxiliar, Mons. Sergio Buenanueva, y a todo el presbiterio la santa Misa Crismal en la Iglesia Catedral “Nuestra Señora de Loreto”.

En ella los sacerdotes de la arquidiócesis renovarán sus promesas sacerdotales, por lo que se invita a todos los fieles a acompañar a sus párrocos en esta importante celebración, en el año sacerdotal.

Esta celebración litúrgica, en el marco solemne de la Pascua, tiene un profundo sentido cristiano y eclesial. Por esta razón, Mons. Arancibia ha expresado su deseo a todos lo fieles para que participen de esta gracia. Dice el obispo:

“En primer lugar, porque en ella bendeciré los Santos Óleos y el Crisma que usaremos en las principales celebraciones sacramentales a lo largo del año: el bautismo, la confirmación, las ordenaciones sacerdotales y la unción de los enfermos. Del costado abierto de Cristo crucificado brotó la vida nueva que los cristianos recibimos en cada sacramento. Es el mismo Señor Resucitado el que nos comunica a través de la liturgia sacramental de su Iglesia el don precioso de su Pascua.

La Iglesia recomienda que cada comunidad parroquial reciba de modo significativo y solemne estos signos de la gracia y de la fuerza de Cristo, el Jueves santo, antes de celebrar la Misa de la Cena del Señor.

En segundo lugar, la celebración de la Misa crismal presidida por el Obispo en la catedral es una de las más hermosas manifestaciones de la comunión que Cristo regala a su Iglesia y, de modo especial, a los sacerdotes y diáconos que, con el Obispo, son servidores de la unidad y del Evangelio en la Iglesia diocesana. En esta celebración todos los presbíteros, diocesanos y religiosos, ancianos y jóvenes, renuevan las promesas que hicieron el día de su ordenación sacerdotal. Es un momento muy fuerte de gracia y de renovación para los sacerdotes. Como ya hicimos el año pasado, antes de la Liturgia de la Misa estaremos reunidos para orar juntos y reflexionar sobre nuestra comunión.

Los invito sobre todo a orar por la unidad y la comunión de nuestra Iglesia, de nuestros sacerdotes, diáconos y ministros”.