Proyecto Solidario Manos a la Obra 2009

 

“Unidos en el servicio, protagonistas del bicentenario”

Nota: Pastoral Universitaria


“Permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes sino permanecen en mí.”. Jn 15, 4

Unidos a Cristo y en torno a su Palabra. Unidos a personas de diversos lugares, universidades, carreras, unos 300 estudiantes universitarios participaron de la Misión Manos a la Obra, en el departamento de Lavalle. Juntos por un mismo fin, brindaron un servicio concreto en el lugar, desde la propia vocación, desde lo que cada uno estudia.

“La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante y así sean mis discípulos”. Jn 15, 8

Manos a la Obra es la manifestación concreta del amor de Cristo en gestos de cercanía a nuestros hermanos. Manifestación pensada y diseñada junto con la comunidad e ideada como herramienta para la promoción humana de sus destinatarios.

“Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes y ese gozo sea perfecto”. Jn 15, 11

La perfección de la obra que se sabe unida a Cristo. La entrega completa a nuestros hermanos y la alegría de celebrar un nuevo bicentenario de nuestra patria, comprometiéndonos con ella. Ser protagonistas de este bicentenario, asumiendo la responsabilidad de iluminar los distintos espacios de nuestra vida cotidiana.

Este fue el espíritu que guió, del 26 al 30 de diciembre de 2009, la cuarta edición del Proyecto Solidario Manos a la Obra en el departamento de Lavalle. Con el lema “Unidos en el servicio, protagonistas del bicentenario” cientos de jóvenes de Universidades públicas y privadas de nuestra provincia brindaron servicios concretos en las comunidades de Asunción, Gustavo André, Costa de Araujo y Villa Tulumaya. Además, compartieron el proyecto y se sintieron parte del mismo, estudiantes provenientes de San Justo, Santa Fé, Rosario, San Juan, La Pampa, La Rioja y Brasil.

Junto con los proyectos de trabajo externo, Manos a la Obra se nutre de una experiencia de formación e intercambio a nivel interno, entre los distintos estudiantes. La buena predisposición de los coordinadores y de los distintos universitarios hizo que se llegara a compartir un clima de oración, fraternidad, predisposición y entrega hacia los demás, unión entre fe y vida, entre espíritu y obra a fin de iluminar la realidad que nos rodea.

Esta fue la última edición de la misión en el departamento de Lavalle, pero para el 2010, la Pastoral Universitaria de Mendoza, planea compartir la experiencia en el departamento de Tupungato. Además, las pastorales universitarias de Tandil y San Isidro ya realizan su propio proyecto Manos a la Obra en sus respectivas diócesis y en comunión con el resto de los universitarios. ¡Confiamos en que el Espíritu de Dios pueda seguir guiando los pasos de esta iniciativa!

Testimonios

Malena Tejada
Estudiante de Medicina



Manos a la Obra es para mi una forma de encontrarme con la realidad y de poner los pocos conocimientos que tengo como estudiante de medicina al servicio de mis hermanos mas necesitados. Es una oportunidad que agradezco a Dios poder tener, porque me forma como persona y como futuro profesional, mejora mi vida como cristiana y abre mis ojos a una realidad muy cercana y asimismo desconocida en magnitud...

Todos conocen lo que muchos Lavallinos viven, pero pocas veces nos preguntamos ¿Qué puedo hacer yo por ellos? Manos a la obra demuestra que aun hay jóvenes con ánimo de ayudar, de poner sus manos al servicio de sus hermanos, de sacrificar tiempo con sus familias y amigos por el bien de otros, de demostrar que somos muchos los que queremos construir un futuro diferente y que estamos dispuestos a mostrar que es posible. El Beato Santiago Alberione decía: "si las palabras mueven, los ejemplos arrastran" y en este proyecto he encontrado que los ejemplos de amor fraterno, de solidaridad, de amistad, de generosidad en cada uno de nuestros compañeros se multiplican cada año, con cada par de manos que se unen a las nuestras, en cada Manos que comienza en otros lugares de la Argentina, en cada joven que suma su fuego por amor a Cristo y a nuestros hermanos

Encontramos mucha pobreza y necesidades entre aquellos a los que acudimos a ayudar; muchos se sienten olvidados, otros no esperan ayuda ni quieren buscarla... Pero todos y cada uno de ellos nos aceptaron en sus hogares y compartieron un pedacito de sus vidas... ¡Damos tan poco, mucho menos de lo que desearíamos, y nos llevamos tanto amor, palabras de gratitud y gestos de amistad que guardamos para siempre en nuestros corazones! No hay nada que pueda reemplazar las caras de los niños cuando nos vestimos de payasos, cuando les enseñan a hacer pan o les leen un cuento; no hay nada mas grande que saber que hemos mejorado, aunque solo sea por un instante, la vida de otro, que hemos aliviado su peso por un sólo momento...porque así sabemos que, en nuestro esfuerzo, hemos triunfado.

Es en experiencias como estas en las que crecemos en lo que verdaderamente importa: en amor a Cristo y a nuestros hermanos; es en ocasiones como estas en las que aprendemos el significado de servir, para volvernos grandes... ¡Gracias Lavalle por abrirnos tu corazón! ¡Gracias a todos los chicos por poner toda el alma en los proyectos!
¡Gracias por ayudar a repetir el milagro de Manos a la Obra!

Martín Pérez Millán
Estudiante de Comercio Internacional


Si bien no pude participar durante los días de “Manos a la Obra”, estuve aportando mi granito de arena en el pre-Manos ayudando con la difusión. Verdaderamente quede sorprendido por tanto entusiasmo que cada uno de los estudiantes aportaba a la preparación de los proyectos. A pesar de que muchos estaban en épocas de exámenes, encontraban algún momentito para dedicárselo a la atención de hasta los más mínimos detalles sobre la organización de las zonas y sus actividades. Fue una experiencia muy fructífera, donde además de todo lo dicho, conocí personas que realmente tienen mucho por ofrecer, gente muy rica en amabilidad y optimismo.