Entronización de la imagen de San Alberto estudiante

 

Capilla Nuestra Señora de la Misericordia - Pastoral Universitaria

Por María Julieta Lelio, estudiante Profesorado de Letras


La vida de la Pastoral Universitaria de Mendoza está unida desde sus inicios a San Alberto Hurtado, quién nos ilumina, guía y cuida como nuestro padre protector. La vida de este santo es el sendero por el cual buscamos caminar sus pasos, aprendiendo y siguiéndolo. Su vida una entrega confiada al Padre, es un fuego que nos invita a seguir contagiando la vida en Cristo a todos los hermanos, a lograr en nuestros corazones la conversión total a Cristo, a seguir caminando por el sendero de gracia propuesto: el amor.

Con emoción y expectativa recibimos, el día miércoles 11 de noviembre de 2009 en la capilla universitaria Nuestra Señora de la Misericordia, la imagen de San Alberto estudiante. Nos acompañaron los padres de la Compañía de Jesús, Tomás y Raúl, quienes compartieron en un gesto fraterno, la misa y la bendición de la imagen y las estampas de San Alberto Hurtado.

Luego de la misa se proyectó la película Alberto, ¿quién sabe cuánto cuesta hacer un ojal?, que focaliza la trama en los últimos momentos de la vida universitaria de San Alberto. Conocimos así al joven enamorado que busca hacer de su vida una entrega confiada en la voluntad de Dios, al joven estudiante que se pone al servicio de su pueblo, al joven hijo que anhela ser bueno. Conocimos más de fondo la figura de aquél que quiso ser otro Cristo, amante y entregado por sus hermano. El amor misericordioso, la búsqueda de Dios, la fraternidad, la caridad, son realidades en la vida de San Alberto y deseos profundos que nos inundan a quienes ansiamos ser sus hijos. Conocer su vida, nos ayudó a repensar nuestra entrega, y a alegrarnos con la esperanza que se desprende de su vida, de su llamado y su legado.

La presencia de San Alberto en nuestra casa es una presencia viva de su espíritu, que nos interpela a hacer de nuestras vidas una entrega santa, una búsqueda cierta de Dios. San Alberto nos invita a seguir uniéndonos a Cristo, sus palabras son nuestra luz: “El mundo está cansado de discursos: quiere hechos, quiere obras, quiere ver Cristianos que encarnan como Cristo la verdad en su vida. ¿Queremos salvar al mundo? Comencemos por hacernos Verbo, Verbo de verdad, de pureza, Verbo de caridad, Verbo de amor a Dios y al prójimo.”