Santa Bernardita festeja sus 25 años como parroquia

 

“Agradecidos como Iglesia anunciamos con gozo, a Cristo Eucaristía”

La parroquia Santa Bernardita, del Barrio Unimev, en Guaymallén, festeja sus 25 años como parroquia con el lema: "Agradecidos como Iglesia anunciamos con gozo, a Cristo Eucaristía.”

La Novena comenzará el día jueves 29 de octubre hasta el 6 de noviembre. Las misas se celebrarán a las 20:30 horas, con excepción del día 31 de octubre, que será a las 20:00 horas. Durante la novena habrá adoración del santísimo desde las 0:00 horas. Así también, se rezará el rosario peregrino por los distintos barrios, y participan en todas las actividades las capillas san Leonardo y santa Teresita.

La Fiesta central se realizará el sábado 7 de noviembre con procesión a las 20:00 horas y la celebración de la santa Misa, presidida por Mons. José María Arancibia, a las 20:30 horas.

Finalizará con una gran Peña comunitaria a las 21:30 horas.

El Sagrario en Santa Bernardita

El pasado 17 de octubre, Mons. Sergio Buenanueva, obispo auxiliar de Mendoza, bendijo la capilla del Santísimo Sacramento de la Parroquia “Santa Bernardita”.

Su párroco Pbro. Miguel López D’Ambola, logró renovar este espacio sagrado con algunos elementos litúrgicos recibidos en donación de las Hermanas de San José.

Mons. Buenanueva expresó al respecto: “En la Misa hice una catequesis sobre la Eucaristía, el Sagrario, la oración de adoración y el sentido de lo sagrado. Tomé como punto de partida, la bella expresión de la Carta a los Hebreos: “Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno” (Hb 4,16).

La Eucaristía es la actualización sacramental del sacrificio pascual de Cristo, que entrega su vida en rescate de la multitud. Escuchamos la Palabra que Dios nos dirige y, así alimentados por ella, nos volvemos al Señor para la Acción de gracias. Este doble movimiento marca el ritmo de la vivencia eucarística: escuchar la Palabra que viene a nosotros, y unirnos al Señor que se ofrece a sí mismo al Padre en el Espíritu Santo.

El Sagrario custodia la presencia del Señor en medio de su pueblo. La liturgia manda que las especies eucarísticas sean rodeadas de un escrupuloso cuidado, signo del amor de la Iglesia esposa por el Esposo. El tabernáculo es punto de referencia para la oración de los fieles.”