Proyecto B.I.E.N.: Propuesta de la Comisión de Justicia y Paz

 

“Ingreso Básico para la Igualdad y Equidad de la Niñez”

La Comisión Nacional de Justicia y Paz ha presentado una propuesta de política pública, dada la urgente necesidad de establecer una igualdad de derechos y oportunidades para el desarrollo humano de todos los niños, sin estar condicionados por la situación de formalidad laboral o no de sus padres, como un derecho universal.

Esta propuesta se denomina Ingreso B.I.E.N. (Ingreso Básico para la Igualdad y Equidad de la Niñez), que siguiendo las indicaciones de la Comisión Ejecutiva, y tal como fue anunciado en la reciente Semana Social de Mar del Plata, fue entregada al Poder Ejecutivo y a cada uno de los Legisladores Nacionales.

La intención es colaborar con el debate parlamentario habida cuenta de los proyectos ya existentes en esa materia, y ofrecerlo a la opinión pública, de forma tal que también la sociedad civil se haga cargo de sostener este requerimiento. También constituye un modo de encarnar algunos lineamientos del documento Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad (2010-2016).

Desde la Comisión Nacional de Justicia y Paz, que asesora Mons. Jorge Casaretto, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y obispo de San Isidro, sostienen que “una asignación familiar por hijo, de carácter universal, permitirá igualar a los excluidos de este derecho y es un paso para una mayor equidad; posibilitará la disminución del riesgo de desnutrición e indigencia y beneficiará el rendimiento escolar. El Ingreso BIEN constituirá un cambio cualitativo para mejorar las causas estructurales de la pobreza, si bien no la eliminará. Deberá ser complementada con otras políticas sociales y con el apoyo de la sociedad civil ya que, como sabemos, la pobreza no es sólo un problema de ingresos. Esto es un primer paso para establecer un régimen de seguridad social integral para los que hoy no reciben nada.”

Objetivos y principales desafíos

¿Qué propone el Ingreso BIEN?
El objetivo es quebrar la segmentación entre los que tienen derecho a la seguridad social y los que dependen del asistencialismo. Para lograr esto es necesario equiparar el derecho a la asignación familiar entre todos los niños independientemente de la condición económica, social o laboral de los padres. Alcanzaría, estimativamente a unos 6 millones de menores de 18 años.

¿Resolverá todos los problemas de la pobreza?
Es un primer paso para mitigar la indigencia. Esta propuesta debe converger con otras políticas complementarias (educativas, de salud, habitacionales, laborales, etc.) que doten de protección y mayor equidad aún. Define un piso básico de ingreso para el grupo familiar independientemente de la situación económica y de las desigualdades de origen.

¿Quién lo va a recibir?
Niños, niñas, adolescentes y madres embarazadas que aún hoy no son alcanzados por la asignación familiar (hijos de desocupados, trabajadores informales, sectores vulnerables). Ya lo reciben los hijos de padres con trabajo formal a través del régimen de asignación familiar o deducción de ganancias.

¿Cómo se implementaría?
A través del ANSES, ante quien la madre acreditaría a sus hijos y/o embarazo; recibiría una tarjeta de Seguridad Social (con las características de una tarjeta de débito). La suma de la asignación sería de $ 180.- por hijo y variaría de acuerdo a los aumentos de la asignación familiar por hijo.

¿Se presenta un proyecto de ley o una solución técnica?
Se trata de una propuesta con lineamientos concretos, no de un proyecto de ley, que se espera sea encarado por los legisladores en búsqueda de un consenso superador de los intereses políticos de cada sector. Tiene como referencia: “Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016).