Año Jubilar en San Juan de Cuyo

 

175 años de la Iglesia católica en San Juan de Cuyo – 1834 – 2009

La arquidiócesis de San Juan de Cuyo ha dado inicio a su año jubilar por los 175 años de vida como Iglesia diocesana. Mons. Alfonso Delgado, arzobispo de la vecina provincia, presidió la celebración Eucarística por este año de gracia, la cual fue concelebrada por los obispos de la Región de Cuyo y sacerdotes, con la presencia de numerosos fieles.

Mons. José María Arancibia acompañó este gozoso acontecimiento de nuestros hermanos sanjuaninos con la alegría de celebrar nuestro propio año jubilar.

Mons. Delgado destacó en la oportunidad que este tiempo celebrativo les ha permitido valorar mejor la propia historia, convertir este recuerdo en memoria agradecida a Dios por lo que Él ha sembrado y protegido a sus hijos desde la constitución de la Iglesia diocesana.

“La celebración del Jubileo, expresó, tiene un sentido y una proyección que va mucho más allá del acontecimiento cronológico. En San Juan queremos sumarnos decididamente al desafío de la Iglesia en nuestro Continente de renovar el compromiso apostólicamente misionero de anunciar y compartir con todos los hermanos el tesoro de la fe y del amor a Jesucristo. Cada época de la historia y cada generación necesitan ser evangelizadas. Además, también existen ámbitos o “periferias” de la vida de los hombres que todavía no han recibido –o quizá no hemos sabido transmitir con más fe– la Buena Noticia del amor y de la salvación de Dios”.

Así también, en su Carta pastoral por este aniversario, el arzobispo de San Juan pidió especialmente la compañía de María, “Queremos pedir la bendición del Señor y elevarle nuestra acción de gracias y nuestro renovado compromiso evangelizador. Queremos hacerlo a través de la Madre de Jesús, siempre cercana a sus hijos. Desde los inicios de la evangelización de Cuyo, Santa María –en sus diversas advocaciones– fue acompañando la vida y las vicisitudes de su pueblo. Luego del terremoto de 1944 surgió en San Juan la advocación de María bajo el nombre de Nuestra Señora del Tulúm. A ella nos encomendamos de todo corazón, para que nos proteja en todos los terremotos de la vida, nos llene de alegría. Que Dios misericordioso multiplique los frutos de la misión evangelizadora y pastoral que nos encomienda en este tiempo de gracia, caminando con Jesús y María la historia de nuestro pueblo de San Juan de Cuyo”.

En la historia desde la fe

Hace 175 años nació la Diócesis de San Juan de Cuyo. Esto ocurrió en el 1834 cuando el entonces Papa Gregorio XVI designó para los cristianos que vivían en la región de Cuyo a Fray Justo Santa María de Oro como su Obispo. El acontecimiento tuvo su importancia porque les concedía tener entre ellos a un sucesor de los Apóstoles.

La historia había comenzado mucho antes cuando ya en esas tierras habitaban hombres y mujeres que volvían la mirada hacia la cordillera y buscaban la protección y bendición de Dios.

Cuando llegaron los primeros españoles transmitieron lo que ellos creían que: Dios es Padre, que tiene un Hijo muy querido al que nos lo dio como hermano y que el Abrazo de ellos dos es el Espíritu de Amor, que late en toda la creación y en particular en el corazón del hombre.

Es así como hombres originarios y conquistadores se encontraron proclamando que Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre. Allí nació la Iglesia en Cuyo.

Muchos otros hechos fueron tejiendo la historia de la Iglesia de San Juan. Fieles laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes, obispos, fueron pasando de generación en generación la antorcha de la fe. Rostros concretos se hicieron protagonistas de la historia de la salvación.

Hoy la Iglesia en San Juan, junto a María quiere cantar las grandezas de Aquel que nos ha salvado y nos ha congregado en su Iglesia. Quiere sentirse dichosa por haber creído, alentar la memoria de los que los precedieron, y celebrar agradeciendo los dones recibidos, anunciando la Buena Noticia , movidos por el Espíritu, que Jesús es el Señor.