“Reina de la familia viva, esperanza argentina”

 

A los 75 años de la creación de la diócesis te Coronamos

Por Catalina de Michelini


El pasado 23 de agosto en el Santuario de Nuestra Señora de Schoenstatt “Nazaret del Padre, Tierra de Unidad” se convocó a las 9:30 horas, a los peregrinos que quisieran pasar el día en torno a María, Madre Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt.

Hacia las 10:30 todos los peregrinos que llegaron de diversas diócesis, como San Juan, San Rafael, y muchas parroquias de la arquidiócesis de Mendoza, nos reunimos para escuchar al matrimonio de Coco e Iris Ricciardi y a varias personas de la Campaña del Rosario que nos admiraron con sus testimonios vividos en torno a María como la Gran Misionera.

Al mediodía en el Salón Juan Pablo II nos reunimos en torno a la mesa para almorzar a la canasta, se vivió un clima de familia, de unidad, como lo clama la misión de este Santuario.

La Campaña del Rosario cumple sus 50 años y quiso asegurar sus próximos 100 años consagrando a cientos de niños como “misioneritos de la Mater” que se sumaron a las miles de imágenes que ya visitan a miles de familias de Mendoza y más allá.

Fue realmente emocionante durante la tarde ver a tantos niños, con sus risas inocentes y sus ojitos emocionados recibiendo uno a uno la pequeña imagen, con la enorme misión de hacerla llegar a las familias de sus compañeritos del colegio, a las familias de los familiares y amigos para que la Virgencita obre milagros de transformación en los corazones de quienes la reciban en sus casas.
La campaña del Rosario unirá a la Mater peregrina el tríptico que sugiere nuestra Iglesia Diocesana.

Miles de peregrinos se congregaron en el predio, al pie del cerro, donde se había dispuesto el altar para la Santa Misa. Puntualmente entraron, como es costumbre las banderas de ceremonias Argentina y Papal con los abanderados y escoltas del Centro Educativo Dios Padre, al paso de la marcha de la bandera. Se ubicaron al costado donde una gran imagen de la Virgen peregrina, parecía dar la bienvenida a la Patria y a la Iglesia, después de rezar la oración por la Patria y entonarse el Himno Nacional Argentino, hizo su entrada procesional nuestro Arzobispo Mons. José María Arancibia, acompañado por dos sacerdotes de la diócesis de Mendoza y tres seminaristas de la comunidad de los padres de Schoenstatt y se inició la Santa Misa.

Monseñor hizo mención al jubileo de la diócesis, a los 75 años de su creación, y lo unió al jubileo de la Campaña del Rosario y en su homilía completó la idea de lo importante que es el renovarnos en la fe. Terminando la misa, en la bendición final se bendijo a las nuevas imágenes que serían portadas por los pequeños misioneritos y todas las imágenes, rosarios y objetos que la gente llevara en ese momento.

A continuación Monseñor Arancibia presidió la procesión portando la corona de flores que sería entregada a la Mater en su Santuario, allá arriba en la pradera superior del monte.

La multitud iba moviéndose lentamente detrás de la corona, llegando arriba e inundando la planicie con tantas personas, imágenes y también máquinas fotográficas, pues no queríamos que este “día de gracia” quedara en el olvido, sino que el fuego de este amanecer perdurara para siempre. Después de que rezáramos la oración de coronación, el Arzobispo entró al Santuario y colocó sobre el tabernáculo la corona de flores, luego se arrodilló al pie del altar donde oró profundamente. Los niños iban entrando calladitos hasta que Monseñor emocionado saludó a los niños y salió para saludar a la gente.

Los chicos se quedaron para ofrecer a la Mater su corazoncito. Afuera en el atrio, la algarabía de la gente no podía dar por terminada la fiesta. El festejo siguió espontáneamente, bajamos al salón para compartir un té con Monseñor y muchos peregrinos, también en el parque se agrupaban las familias para seguir tomando mate y compartir la alegría de este día festivo.