Fiestas Patronales Virgen de la Asunción

 

El próximo sábado, 15 de agosto, la Iglesia celebra la Solemnidad de la Asunción de Santa María Virgen. Varias comunidades de nuestra arquidiócesis, que están bajo esta advocación, celebrarán su Fiesta patronal.

Con este motivo, Mons. José María Arancibia, presidirá la procesión y Santa Misa, en la localidad de Lavalle, a las 15:30 horas.

En la parroquia Asunción de la Virgen, Dorrego 1592, de Guaymallén, la celebración comenzará con la procesión, que partirá desde el templo parroquial, a las 19:30 horas, seguida de la liturgia Eucarística, a las 20:00 horas.

La Asunción de María

La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.

Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado.


El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950.

La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida.

Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.

Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien supo Ella corresponder a éstas! Por eso, por su vivencia de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se coronó por estas virtudes.

María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios.

En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.