Mons. Arancibia crea una nueva parroquia: Nuestra Señora de Guadalupe y san Juan Diego

 

Con María de Guadalupe alegres servidores del Señor como san Juan Diego

El próximo viernes 12 de diciembre, a las 21:00 horas, Monseñor José María Arancibia, presidirá la santa Misa, donde creará una nueva parroquia, Nuestra Señora de Guadalupe y san Juan Diego, en la calle Salvador Civit 2250, Bº Foecyt, Godoy Cruz, antes capilla de Guadalupe.

Esta comunidad queda así definitivamente desmembrada de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Para este gozoso acontecimiento todos se han estado preparando con auténtico entusiasmo cristiano, y con el lema: "Con María de Guadalupe alegres servidores del Señor como san Juan Diego" han caminado hacia su fiesta patronal y transformación en parroquia.

Animados por el Espíritu de la unidad, por el ejemplo de la Virgen, la Señora de Guadalupe y de San Juan Diego, desean imitar su amor por los más pequeños y necesitados de su comunidad, y a san Juan Diego como modelo de amor y fidelidad a la virgen; de perseverancia; pero sobre todo al peregrino que lleva en su corazón el mensaje de la madre, y que es el evangelizador constante lleno de fe y confianza.

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y san Juan Diego, con 48.000 habitantes aproximadamente, se encuentra comprendida entre los siguientes límites:

• Al este: desde el corredor del oeste

• Al oeste: hasta los cerros que forman el limite departamental de Godoy Cruz

• Al norte: desde el canal Maure

• Al sur: hasta el límite departamental entre Godoy Cruz y Luján.

Nuestra Señora de Guadalupe

La Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y madre nuestra, en el año 1531, a los pocos días del mes de diciembre, se presenta al indio Juan Diego y es ella quien revela su verdadero nombre, dice: “Soy la siempre Virgen María, Madre del Verdadero Dios por quien se vive”, su presencia en México trajo paz y fundamentalmente unidad entre dos culturas. Su culto se propagó rápidamente e influyó mucho para la difusión de la fe entre los indíos. Ella presenta rasgos indígenas, es la “virgen morenita” y a través de muchos signos y símbolos que se encuentran plasmados en su vestido anunció a Cristo su Hijo, y su Buena Noticia a los habitantes naturales de las tierras mexicanas. Su presencia maternal unió dos culturas, hermanó a los hombres.

En 1910 el Papa Pío X la proclamó patrona de América Latina, y en 1945 el Papa Pío XII, Emperatriz de América.

La veneración a la Virgen de Guadalupe despierta en el pueblo una gran confianza filial hacia ella, ya que se presenta solícita para dar auxilio y defensa en las tribulaciones; es además un impulso hacia la práctica de la caridad cristiana, al mostrar la predilección de María por los humildes y necesitados y la predisposición por remediar sus angustias.

San Juan Diego

Juan Diego fue un indígena nacido en Cuautitlán, México, en 1474 y cuyo nombre antes de ser bautizado era “Cuauhtlatoatzin”, significa “Águila que habla. Él, junto con su pueblo vivió los grandes y profundos cambios que acompañaron la llegada y conquista de los españoles.

Aceptó he hizo suya la fe cristiana traída por los misioneros, él y su esposa fueron bautizados. En el año 1529 muere su compañera y Juan Diego se va a vivir junto con su tío Juan Bernardino, se dedica a las labores cotidianas y asiste asiduamente a la enseñanza de la doctrina cristiana en Tlatelolco. Una mañana cuando se dirigía a la doctrina (catequesis) la Madre de nuestro Señor le salió al encuentro y le encomendó una misión: “que en el Cerro del Tepeyac” se construyera una Iglesia en su honor.

El signo que confirma el pedido de la virgen ante el obispo, Fray Juan de Zumárraga, sacerdote de san Francisco, fueron las rosas de castilla que llevaba en su tilma (poncho) y ellas plasmaron sobre la tela la imagen que hoy se venera de nuestra Madre de Guadalupe.

Fue canonizado (declarado santo) por el Papa Juan Pablo II, el día 31 de julio del año 2002, en México. Su fiesta se celebra el 9 de diciembre.