Conferencia Tristán Bauer

 

Por: Verónica Solé y Oscar Ongay Ugarteche

El viernes 24 de octubre pasado, invitado por la PUM, visitó nuestra provincia el prestigioso cineasta Tristán Bauer, quien en el Centro de Congreso y Exposiciones de la ciudad, ofreció una conferencia denominada “Comunicación y Construcción de Ciudadanía”.

En el frondoso curriculum de T. Bauer, se destacan, entre otras cosas, haber sido el realizador de la película “Iluminados por el fuego”, fundador del Canal Encuentro del Ministerio de Educación de la Nación y ser actualmente Director de Medios de Comunicación del gobierno nacional y de Canal 7 Televisión Pública.

Bauer inició su discurso haciendo una retrospección contando desde el momento en que despierta su vocación por el cine, (con la película “Milagro en Milán” cuya desgarradora historia de la post guerra italiana lo hace asumir el compromiso de hacer un cine que plasme la realidad) hasta el desafió que debió afrontar cuando el entonces Ministro de Educación de la Nación, Lic. Daniel Filmus, le pide la responsabilidad de crear un canal oficial referido a la educación y la cultura punto de partida del Canal Encuentro.

A continuación reflexiona sobre el enorme compromiso social, que para él significa manejar los medios y ser un comunicador, en donde lo común es ver que la deformación ocupa el lugar de la formación, la información es dirigida hacia determinados grupos de intereses monopólicos minoritarios y que los comunicadores sociales no asumen su rol profesional. La capacidad de captar y transmitir la realidad con una cámara y al mismo tiempo teñirla de magia y veracidad, sin deformar el momento o subjetivizarlo; eso considera, es el atractivo del cine, como instrumento para sentir y pensar y ahí radica la responsabilidad de quien lo hace.

Es notable como a Bauer le ha impactado la vida y obra de José de San Martín, y la falta de biografía que existe en nuestra cultura de los medios, ya que para él, es “el hombre” según su visión, en donde debemos reforzar nuestra identidad cultural y poner de manifiesto los valores de hombre de bien y patria soberana.

Haciendo una síntesis sobre este punto, Bauer está convencido que desarrollando los ejes de una cultura propia, verdadera y aceptando la diversidad cultural, serían el camino para una etapa de mayor humanización y paz entre hermanos.

Acto seguido, explicó ciertas cuestiones tecnológicas distinguiendo entre señal analógica y señal digital, señalando como el avance en estas áreas no deja de sorprenderle. Concluye que estamos ante una nueva era de comunicación.

Tristán se muestra como un hombre sencillo, capaz, comprometido y hasta apasionado especialmente cuando enfatiza que no logra terminar de entender como a 25 años de la rehabilitación democrática en Argentina, aún sigamos teniendo una Ley de radiodifusión, producto la última dictadura militar; esto a pesar de los numerosos intentos y proyectos, que nunca han logrado tomar estado parlamentario. El estado argentino necesita ser el administrador del espacio para comunicar, debiendo estar presente, sea a través de medios propios como regulando a los privados en un intento de limitar cierta comunicación destructiva. Esta es una deuda pendiente.

Es necesario ocupar el espacio público, dice Bauer. La Argentina necesita discutir estos temas, ya que el Estado debe tener el poder de regular los medios, aún a costa de que lo tilden de intervencionista.

Los argentinos, continúa Tristán con vehemencia, debemos rediscutir el espacio público, para hacerlo un espacio abierto a las Organizaciones Sociales, a la Iglesia, a las universidades, al mundo intercultural. Es necesario abrir el espacio audiovisual que no es privativo de nadie y por el contrario es un bien común, es de todos los argentinos y no debería estar en manos de monopolios mercantilistas. Este es un camino hacia una sociedad más justa y equitativa. El expositor introduce así una reflexión que deja flotando en el auditorio “es importante democratizar la información”.

Bauer aclara que no faltan contenidos en la TV actual, están presentes y de manera muy deliberada y es claramente propositivo su mensaje de estupidez y vacío intelectual. La TV actual no es basura, ni chatarra como muchos dicen, sino que es construida con un cometido que es transformar a las personas en consumidores, y para ello desarrollan el concepto de hipnotizar y anestesiar al televidente. También analiza el poder de los medios, y el uso del leguaje que, hoy es mal intencionado de manera que “juventud” se asocia con delincuencia y “escuela” con paro y violencia; este es el mensaje de la irresponsabilidad y el latrocinio.

En otro párrafo de su alocución, Bauer, recordó a sus maestros de la escuela de Cine, cuyo apasionamiento y entereza lo introdujo en la responsabilidad que implica el manejo de una cámara. Asimismo se mira en el espejo de aquellos que como Bergman, Visconti y otros han hecho de este instrumento un verdadero arte de contemplación y belleza técnica.

En un pensamiento final Bauer destaca: “Los medios hoy transmiten una cultura, esa es la cultura que queremos cambiar, ya que no debe ser el hombre al servicio de la TV, sino la TV al servicio del hombre”