Pueblo de Dios: ¡renovemos el gozo de la misión!

 

Declaración de los obispos argentinos

Al término de la 92ª Asamblea Plenaria de obispos, se dio a conocer un mensaje donde los pastores animan la misión continental, valoran la experiencia de Aparecida como un acontecimiento providencial de la Iglesia, e invitan a renovar el gozo de la misión.

"Conocer a Jesucristo por la fe, dicen los obispos, es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo del Señor".

Texto del mensaje:

Los obispos de la Argentina hemos dedicado con alegría un tiempo considerable para buscar caminos adecuados, que nos ayuden a aplicar las orientaciones pastorales surgidas del gozoso encuentro eclesial de Aparecida[1]. Queremos renovar con todo el Pueblo de Dios el desafío de ser discípulos misioneros de Jesucristo, recordando que nadie puede ser apóstol y enviado si no recrea el encuentro con el Señor vivo y resucitado, y se convierte a él.

A un año de ese encuentro eclesial y próximos a celebrar la fiesta de Pentecostés, deseamos compartir con todos ustedes el aliento y estímulo que significó para nosotros esta experiencia de comunión con todos los fieles de América Latina y El Caribe. Estamos convencidos de que este acontecimiento es un mensaje providencial de la Iglesia, que confirma y amplia las líneas pastorales de la Iglesia en Argentina trazadas en “Navega mar adentro” (2003) y nos anima a seguir con mayor empeño nuestra misión. En comunión con nuestras Iglesias hermanas del Continente compartimos este nuevo impulso misionero, para que todos podamos llegar a ser hijos de Dios y tratarnos como verdaderos hermanos.

Valoramos el camino pastoral que realizan las Iglesias particulares con sus nuevos planes y proyectos. Por ello, agradecemos la entrega generosa de los sacerdotes y diáconos, nuestros principales colaboradores, de los consagrados y consagradas, de los agentes pastorales y de todas las comunidades cristianas. Con ustedes deseamos seguir abiertos al impulso del Espíritu, que nos viene de Aparecida, para renovar el entusiasmo de ser discípulos misioneros de Jesucristo. De la mano de María, fiel discípula y servidora, queremos llevar vida plena a nuestro pueblo.

Animamos a cada una de nuestras diócesis a vivir la fe y la misión con entusiasmo y pasión, en el espíritu de la misión de todo el Continente. Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo del Señor[2]. La caridad de Cristo nos urge. Somos conscientes de que ser mejores discípulos y misioneros de Jesucristo es un bien para la Iglesia y un servicio para nuestra Patria.

Pilar, 12 de abril de 2008

[1] Encuentro continental de obispos de América Latina y El Caribe, celebrado en Aparecida, Brasil, del 13 al 31 de mayo de 2007.
[2] Cf. Documento de Aparecida, 18