Irradiar la luz de Cristo para la vida de la Universidad

 

Nota: Pastoral Universitaria

¿Cuanta luz puede albergarse en una noche fría y nublada? ¿Cuánto fuego y ardor puede manifestarse un sábado a la noche con Jesús Resucitado? Eran las 23:30 del sábado 29 de marzo y en los portones del parque General San Martín se concentraban un grupo de jóvenes dispuestos a pasar una noche distinta, una noche con Cristo. Así fue como casi 100 jóvenes, convocados por la Pastoral Universitaria de Mendoza (PUM), se dieron cita en el predio para peregrinar durante la noche hacia el Cerro de la Gloria.

Muchos se preguntarán qué los motivó. “Volvemos a elegir siempre a Cristo y por eso creo que a nadie le pesa estar acá”, comentó acertadamente Romina Ríos, estudiante de Artes Plásticas. Y ésta fue la actitud de los estudiantes, la predisposición no sólo para caminar sino también para compartir su vida universitaria con Cristo y con sus hermanos.

Alrededor de las 00.30 se dio inicio a la procesión con el encendido de las antorchas. Éstas fueron signo de la luz de Cristo que quiere irradiarse a los demás. A partir de allí comenzó el recorrido que incluyó una parada en la antigua capilla del Hospital Emilio Civit, donde los jóvenes rezaron para que pronto el lugar pueda ser empleado para la celebración de la Eucaristía.

El camino continuó hacia la entrada de la Universidad. Aquí, los estudiantes se detuvieron para rezar por sus compañeros, sus profesores y por todo el personal universitario. Los jóvenes pudieron compartir, además, momentos de reflexión en torno al episodio de los discípulos de Emaús. Tal como comentó Gabriel Vivanco, estudiante de Agronomía, “en el camino hemos podido ir charlando con distintas personas y los momentos de reflexión han sido bastante buenos y profundos”.

El segundo momento de reflexión fue en la base del cerro. El diálogo giró en torno a la misión de cada uno en el mundo y sobre la importancia de la oración para la vida de los universitarios. Además, los estudiantes disfrutaron de un momento de recreación y de un sketch preparado por los organizadores del evento.

“Dios nos ha sorprendido por la cantidad de gente y por la predisposición de todos para trabajar. Dios se ha manifestado en todo el camino, ha sido como en el camino de Emaús”, evaluó Cecilia Orozco, estudiante de Diseño Gráfico y una de las coordinadoras del evento.

“Entró, pues, para quedarse con ellos” Lc 24, 29

Cerca de las 6 de la mañana comenzó la subida al cerro y con ella el momento más importante del recorrido. Al llegar a la cima, los estudiantes dispusieron el corazón para compartir la Eucaristía a la espera de un nuevo amanecer.

La Santa Misa fue presidida por el asesor de la Pastoral Universitaria, el Padre Matías Taricco, quien invitó a los presentes a ser esa luz que ilumine la ciudad a oscuras. “Que podamos mostrar fundamentalmente con nuestra vida, con nuestra calidez, que Jesús es esa luz que lo trasciende todo”, agregó.

A medida que el amanecer despuntaba, Jesús Eucaristía se hacía presente en el lugar. Y junto con él, la misión que la Pastoral Universitaria de Mendoza quiere llevar a cabo: expandir la luz de Cristo para la vida de la Universidad.