Jubileo de Lourdes en la Parroquia Santa Bernardita

 

“Preparemos nuestros corazones para vivir como comunidad, este tiempo de gracia que Dios nos regala.”

La parroquia Santa Bernardita de nuestra ciudad celebrará el Jubileo de la Virgen de Lourdes los días 2 al 11 de febrero.

Con motivo del 150º aniversario de las apariciones de la Virgen María en Lourdes, y celebrando el año jubilar, el Papa concedió indulgencia plenaria a los fieles que estando en condiciones de recibirlas, desde el día 2 al 11
de febrereo de 2008, visiten, en cualquier templo, oratorio, gruta o lugar decoroso, la imagen bendita de la Santísima Virgen María de Lourdes
solemnemente expuesta a la veneración pública.

Durante esos días, en Santa Bernardita se celebrará el jubileo media hora antes de la misa diaria, culminado el 11 de febrero, día de Nuestra Señora de Lourdes.

Santuario de Lourdes - Francia

Tras las huellas de Bernardita


Seis millones de peregrinos recibe anualmente Lourdes. En 2008, con ocasión del aniversario, se esperan a ocho millones. Ya estén horas o días en el Santuario, a todos se les invitará a realizar el «Camino del Jubileo», dado a conocer por monseñor Perrier, obispo de Lourdes, en diciembre pasado.

Es un itinerario «para vivir intensamente» este aniversario, caminando espiritualmente desde el bautismo a la eucaristía. Los peregrinos recibirán una insignia que se irá completando en cada etapa, en forma de medalla. Será el recuerdo de esta peregrinación orientada en cuatro etapas.

La primera es en la iglesia parroquial, en el centro de la ciudad; allí se conserva la pila bautismal donde Santa Bernadette fue bautizada el 9 de enero de 1844. «Bernadette es una cristiana, antes que una vidente», apuntó el prelado francés. Esta etapa será un impulso para que cada cristiano reviva el propio bautismo.

El camino tiene su segunda etapa en la reducidísima vivienda (una antigua prisión municipal) donde la familia Soubirous vivió en 1858. De extrema humildad, el lugar -explica monseñor Perrier- evidencia el carácter paradójico de las elecciones divinas.

Un mapa -incluido en el folleto explicativo - sugiere meditar el «Magnificat», comprendiendo qué quería decir María con las palabra: «Ha derribado del trono a los poderosos, ha ensalzado a los humildes»; asimismo -dice el texto de acompañamiento- esta etapa ayuda a pensar en Jesús, quien «...no tiene un lugar donde reclinar la cabeza», y a profundizar en las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos».

La Gruta de Lourdes es la tercera etapa del «Camino del Jubileo»: es el lugar del diálogo directo entre la Virgen y Bernadette. Es allí donde la joven recibió las palabras que transmitió: «¡Penitencia! ¡Rogad a Dios por los pecadores!», «Id a la fuente y lavaos», «Decid a los sacerdotes que construyan una capilla y que vengan aquí en procesión», «Yo soy la Inmaculada Concepción».

La cuarta y última etapa es la capilla del hospicio (actualmente un hospital) donde Santa Bernadette hizo su Primera Comunión, el 3 de junio de 1858, semanas antes de la última aparición.

«El recorrido ideal del Jubileo -dice el mapa-guía- no termina en la contemplación de la Gruta: la Virgen está allí para darnos a conocer a Jesús, para llevarnos a Él. El sentido verdadero de la vida cristiana es la Eucaristía, el encuentro con Jesús, nuestro pan cotidiano».

Del 11 de febrero al 16 de julio de 1958 la Virgen María se apareció a Bernadette Soubirous dieciocho veces. Las palabras y los gestos que se intercambiaron constituyen en su conjunto el «Mensaje de Lourdes».

Como Santa Bernadette dedicó toda su vida al servicio de los demás, el obispo de Lourdes desea que el Jubileo de 2008 tenga la misma raíz, y afronta el interrogante «¿Qué servicio puede ofrecer Lourdes a la Iglesia de hoy y de mañana?».

De ahí se han identificado, con ocasión del Jubileo, doce misiones de la Iglesia en las que Lourdes puede ofrecer su contribución, así enunciadas: «La Iglesia en misión "con los voluntarios al servicio de los demás", "con María", "por los jóvenes", "por la unidad de los cristianos", "para llamar a la conversión", "por los enfermos", "por los discapacitados", "entre las naciones", "por al paz", "alimentada con la Eucaristía", "por el diálogo interreligioso", "a favor de los excluidos"».

Estas misiones dan sentido y señalan los protagonistas del nutrido calendario de iniciativas del año del Jubileo, que se integra en la perspectiva de la nueva evangelización.