El Papa creó 23 nuevos cardenales, dos son argentinos

 

El papa Benedicto XVI colocó hoy el birrete sobre la cabeza a cada uno de los 23 nuevos cardenales, entre ellos los arzobispos argentinos Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y Estanislao Karlic, arzobispo emérito de Paraná, a quienes pidió que sean “testigos de la esperanza”.

El Pontífice les impuso el capelo durante el consistorio, el segundo de su pontificado, que se llevó a cabo en la Basílica de San Pedro, luego de que los nuevos purpurados hicieron su profesión y juramento de fe y obediencia.

"Reciban el birrete rojo como signo de la dignidad del cardenalato. Significa que deben estar preparados para actuar con fortaleza hasta el derramamiento de la sangre, por el crecimiento de la fe cristiana, por la paz y la tranquilidad del pueblo de Dios y por la libertad y la difusión de la Santa Romana Iglesia católica", les dijo Benedicto XVI recitando la fórmula tradicional en latín.

Previamente, Sandri se dirigió al Papa en nombre de todos los nuevos purpurados y prometió a Benedicto XVI un apoyo incondicional en defensa de la vida humana, "desde el primer inicio hasta su natural conclusión".

"Con Usted, Padre Santo, queremos servir la causa del hombre; estamos listos a seguirle cuando reitera que la persona sin Dios se pierde a sí misma; cuando, haciéndose verdadero defensor hominis, nos enseña que el matrimonio y la familia son la célula originaria de la sociedad, que la vida debe ser tutelada desde el primer inicio hasta su natural conclusión, que los derechos fundamentales de cada uno, y en particular la libertad religiosa, deber ser respetados y reivindicados; cuando defiende la dignidad de la persona humana frente a toda opresión", subrayó.

Trece europeos, entre ellos dos españoles, dos estadounidenses, cuatro latinoamericanos, dos africanos y dos asiáticos recibieron uno a uno la bula papal de "creación" y la birreta púrpura que los consagra príncipes de la Iglesia.

Entre los nuevos "ministros", que tienen un promedio de 69 años, figura el argentino Leonardo Sandri, de 63 años, actual prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el mexicano Francisco Robles Ortega, de 58 años, arzobispo de Monterrey y el brasileño Odilio Pedro Scherer, de 58 años, arzobispo de San Paulo.

El argentino Estanislao Esteban Karlic, arzobispo emérito de Paraná (Argentina), quien también fue 'creado' este sábado cardenal, no podrá participar en la elección del Papa en caso de que fallezca el actual por superar los 80 años de edad.

"Sean apóstoles de Dios que es amor y testigos de la esperanza evangélica", les pidió el Papa, quien publicará a finales de noviembre la segunda encíclica de su pontificado dedicada a la esperanza cristiana.

Tras señalarles que "ustedes han sido escogidos para formar parte de una antigua institución y para estar cerca como consejeros y colaboradores del sucesor de Pedro en la guía de la Iglesia", el Papa subrayó que la "universalidad" de la Iglesia católica se refleja en la "composición del colegio cardenalicio", una respuesta indirecta a las críticas de algunos sectores sobre el desequilibrio regional existente.

Como un gesto especial, el Papa pidió por la paz en Irak durante la ceremonia en la que proclamó también cardenal al patriarca caldeo Emmanuel III Delly, representante de la pequeña comunidad cristiana de ese país.

En total, de los 121 cardenales electores, 60 son europeos (21 italianos), según las estadísticas del Vaticano. Otros 21 son latinoamericanos, 16 norteamericanos, 13 asiáticos, nueve africanos y dos de Oceanía.

Mañana, en el curso de una misa solemne oficiada en la plaza de San Pedro con todos los cardenales, será entregado el anillo de oro cardenalicio.

Miles de personas, entre ellos 150 cardenales de todo el mundo, así como religiosos, obispos, grupos de peregrinos y delegaciones de los países de origen de los nuevos purpurados asistieron a la proclamación.

En representación de la Argentina estaba el director de Culto Católico, Luis Saguier Fonrouge, mientras que de Brasil asistió el asesor de la Presidencia de la República, Gilberto Carvalho. España estaba representada por la vicepresidenta del gobierno socialista María Teresa Fernández de la Vega.

Fuente: www.aica.org.ar