Misión Joven Mendoza 2017 – Ciclo de testimonios II

 

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En marco de la Solemnidad de Pentecostés, más específicamente del 2 al 4 de junio, la Arquidiócesis de Mendoza vivió con efusividad la segunda edición de la Misión Joven (MJM), que se desarrolló bajo el lema: "Pone Tu Huella".

Más de 1000 jóvenes de diversas parroquias, movimientos y colegios dijeron presente y pusieron su huella. Inspirados por las palabras del Papa Francisco, los jóvenes contagiaron la alegría de Cristo en los hospitales, las cárceles, en el Parque, las plazas, asilos, en la Alameda, a través de diferentes proyectos.

Hoy nos comparten sus testimonios Vanesa Aballay (Referente de Jóvenes de la R.C.C.), Micaela Díaz (Pquia. Inmaculada Concepción, La Consulta), y Noelia Valdez (de Maipú)

Ciclo de testimonios de los participantes de la MJM 2017

Es para mí toda una alegría poder compartir todo lo vivido en estos días.
En la misión anterior participe siendo servidora de uno de los colegios y esta vez pude colaborar desde la parte Organizadora.
Cuando uno trabaja desde adentro empieza a comprender el motor que mueve el Soñar, el Pensar y el Trabajar por algo tan Grande. Se mueve el accionar de tantas personas que ponen su Granito de Arena por esto y ponen de su tiempo, de su propia vocación y llamado en esto.
Por esto tuve la oportunidad de aprender a Caminar desde la Unidad de ser parte del Trabajo Diocesano por los Jóvenes, algo que puede parecer lejano pero si entendemos que luchamos por lo mismo entonces las cosas cambian. Todo se aprende del Maestro que reunió a sus Discípulos que eran muy diferentes entre sí pero que estaban llamados a Seguirlo, así nos debemos sentir llamados Sembrando la palabra del Señor en el caminar.
Y para dar un poco más de detalle puedo contar que estuve participando dentro de la Comisión de Formación durante la previa y en la MJM fui la referente de la misma en el Colegio Nadino donde se alojaban los chicos de Cárceles y los chicos de Deportes. El trabajo ahí fue parejo y no solo eso sino que podíamos aprovechar de alguna de las Modalidades. Fue sorprende el poder escuchar los Testimonios de aquellos que trabajan pastoralmente en la Cárcel tanto así que cambió mi pensamiento o mi mala predisposición para trabajar con aquellos que están recluidos, alejados de la sociedad, que se sienten marginados y a los cuales yo también margine alejándolos de mi camino. Cuando escuchaba me pregunte y por qué no llevarles a Jesús? y descubrí que en ellos esta Cristo vivo también.
Doy gracias a Dios por haber sido llamada a esta Tarea, por las bellas personas con las que trabajamos, por la alegría de cada Joven, por sus propias experiencias y por ultimo por PONER MI HUELLA SOBRE LA DE JESÚS GUIADOS POR EL ESPÍRITU SANTO.


Vanesa Aballay, Referente de Jóvenes de la R.C.C. - Descargar


Cuando me pidieron dar un testimonio de la misión joven Mendoza fue muy fuerte porque inmediatamente traje a mi memoria los días que desde hace un año atrás comenzábamos a planificar lo que sería la misión.
Participe en la comisión de espiritualidad de la organización de la misión. Allí pude conocer a personas llenas de Dios, ver en rostros presentes el camino a la santidad y oración. Al ponernos en marcha teníamos muy claro que todo se lograría como gracia de la oración y fue así que comenzamos un camino tan incierto, en ocasiones, pero tan valioso a la vez. Vivir la preparación fue vivir un Adviento de varios meses, siempre felices y con la mirada en el Señor.
Cuando llegó la hora de la misión fue empezar a nostalgiar, creer que todo llegaba a su fin, hasta que descubrí entre tantos abrazos que es solo el principio de una nueva etapa donde el Señor me llevará según su voluntad.
Cuando veía a los misioneros y compartía con ellos realmente vi una iglesia joven, inquieta, alegre, llena de espíritu, caminando a la santidad con los brazos abiertos a Cristo. Una iglesia que muchos queremos, en la cual no importe de que comunidad seas sino que como hijos de un mismo Dios nos tomamos de las manos y caminamos a evangelizar. Seguramente con errores pero desde nuestra pequeñez podemos ver su luz y compartir con los demás.
Aprendí mucho, reafirme la grandeza del Señor y me entregue a sus brazos. TE ASEGURO AMIGO QUE ÉL ME SOSTUVO!!!!!
Y como muchas veces repetí lo vuelvo a decir NO HAY ACCIÓN SIN ORACIÓN!!!
Abrazos en CRISTO.


Noelia Valdez, Maipú - Descargar


Hola, este año participamos con alrededor de 50 jóvenes de esta comunidad, (que para nosotros es un número importante). Llegamos tarde, y nos apuraban para que dejemos las cosas y vayamos a acomodarnos para la misa, que ya había empezado. Se empezaba a sentir la misión joven, en esa noche fría, se sentía alegría y paz en el ambiente, las palmas en las canciones mostraban que se venía un gran y fin de semana cargado de energía.
En la cena se podía ver que había jóvenes de todas las edades; me llamo la atención un nene bastante chiquito al cuál le pregunte sus años y me dice 13, pero soy un voluntario, todavía tengo su cara grabada porque aunque la edad no le alcanzaba para participar lo mismo quería ser parte de esto, además la alegría era totalmente reflejada en sus ojos y su sonrisa.
Que corta fue la noche y que largo día que nos esperaba. Terminado el desayuno y las charlas ya estábamos listos para salir y caminar unas largaaaaas laaargas cuadras!!! Éramos tantos chicos que para cruzar las calles había que hacer esperar los autos donde algunos se impresionaban por la cantidad y a otros no les gradaba mucho esperar, pero pacientemente nos respetaban. Nos separamos en grupos por referentes para hablar con la gente y pedirles una intención. La primera mujer que encontramos se asustó y nos preguntó con cara de pocos amigos a qué religión pertenecemos, le contestamos que a la católica y cambió la cara, nos dijo que esto era un regalo de Dios, porque ella había pertenecido a una congregación de hermanas, ya que su novio había muerto, ella estaba desesperada y perdida, su único consuelo en ese momento fue Jesús, por cuestiones de salud de su madre decidió volverse y no regresó al convento, conoció a un hombre, se casó y ahora está divorciada; esto me hace pensar cuanto estamos necesitados de Dios, que nos haya contado esto a un par de desconocidas, nos haya abierto su corazón en 5 minutos y nos agradezca que ese día hayamos pasado por su vida.
Caminamos un poco más y una señora, que nos encontramos de frente con una sonrisa de oreja a oreja nos decía que lo que hacíamos estaba bien, que no dejemos de hacerlo porque estos son los jóvenes que se necesitan, los que están haciendo estas cosas. Otra mujer se acercó para saber lo que estábamos haciendo, y otra vez vuelvo a pensar que estamos sedientos de Dios.
Nuestra presencia se sentía, por la cantidad y que a cada momento en alguna que otra cuadrada se sentía a algún grupo haciendo lío, con un par de chicas buscamos un par de afiches y fibrones para hacer carteles. En una de las esquinas, que era el punto en común se armó una revolución de risas, cánticos, saltos, felicidad, los autos que estaban parados en el semáforo tocaban bocina, aplaudían y reían contentos por lo que veían.
La concentración en la plaza Italia y la caminata hacia el colegio Bonetti me hizo ver una marea de gente, éramos muchos, se puede hablar de cierta cantidad de números pero VER toda esa unidad es otra cosa totalmente distinta, que la gente salga porque escucha ruidos pero que se encuentre con una cantidad de jóvenes sorprende, y mucho.
Esta misión me deja la sorpresa de sentirse amados todo el tiempo, alegría que cuando se contagia se multiplica, que Dios nos llama de una u otra manera para dejar huellas que pueden ser consuelo, luz o simplemente un rayito de esperanza, que somos la juventud del Papa que sigue caminando a pesar de las caídas, que los reencuentros tienen abrazos fuertes y cargados de alegría, que el Espíritu Santo cuando sopla, sopla su grandeza.


Micaela Díaz, Pquia. Inmaculada Concepción - La Consulta - Descargar


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Web: Misión Joven Mendoza