Comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina

 

La Iglesia llama a alejarnos tanto de la impunidad como del rencor

Conocido el fallo del Tribunal Oral Federal nº 1 de La Plata, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, emitió un comunicado en el que manifiesta que la Iglesia en la Argentina está conmovida por el dolor que causa la participación de un sacerdote en delitos gravísimos, según la sentencia de dicho tribunal.

COMUNICADO DE LA COMISIÓN EJECUTIVA

En estos días la Iglesia en la Argentina está conmovida por el dolor que nos causa la participación de un sacerdote en delitos gravísimos, según la sentencia del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata.

Creemos que los pasos que la justicia da en el esclarecimiento de estos hechos deben servir para renovar los esfuerzos de todos los ciudadanos en el camino de la reconciliación y son un llamado a alejarnos, tanto de la impunidad como del odio o el rencor.

Reiteramos, una vez más, lo que expresamos los Obispos argentinos: “Si algún miembro de la Iglesia, cualquiera fuera su condición, hubiera avalado con su recomendación o complicidad alguno de esos hechos (la represión violenta), habría actuado bajo su responsabilidad personal, errando o pecando gravemente contra Dios, la humanidad y su conciencia” (1). Y también recordamos el pedido de perdón realizado por la Iglesia en el acto de apertura del Encuentro Eucarístico Nacional (Córdoba, 8 de septiembre de 2000).

Pedimos a Jesús Misericordioso y a nuestra Señora de Luján que nos acompañen en este doloroso camino hacia la reconciliación de todos los argentinos.

Jorge Card. Bergoglio
Arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

Mons. Luís Héctor Villalba
Arzobispo de Tucumán y Vicepresidente 1º de la Conferencia Episcopal Argentina.

Mons. Agustín Radrizzani
Obispo de Lomas de Zamora y Vicepresidente 2º de la Conferencia Episcopal Argentina.

Mons. Sergio Fenoy
Obispo de San Miguel y Secretario General de la Conferencia Episcopal Argentina.

Simultáneamente con el Episcopado, la Comisión Nacional de Justicia y paz dio a conocer el siguiente:

Comunicado de la Comisión Nacional de Justicia y Paz

Buenos Aires, 9 de octubre de 2007

Ante el fallo del tribunal que juzgó al sacerdote Von Wernich, la Comisión Nacional de Justicia y Paz quiere manifestar su dolor y su pesar por todas aquellas acciones directas, en colaboración o complicidad, que algunos integrantes de la Iglesia Católica pudieron llevar a cabo y que posibilitaron el secuestro, la tortura y la desaparición de personas durante la ultima dictadura militar en el país.

Queremos expresar nuestra solidaridad con todas las víctimas de ese período de nuestra historia, y esperamos que el accionar de la justicia pueda actuar como reparación y consuelo para los sobrevivientes, sus familiares y la de los desaparecidos.

En nuestro compromiso con el presente y de cara al futuro por afianzar un espacio de amistad y dialogo entre los argentinos, que permita convertirnos "de habitantes a ciudadanos", queremos afirmar que la violencia, en cualquiera de sus expresiones, no es cristiana ni evangélica y mucho menos, si no respeta a los seres humanos y a sus derechos elementales.

Que frente al imperativo de que la justicia busque la verdad sobre el pasado, el desafió de proyectar una nación sin excluidos nos ayude a encontrar los caminos de encuentro y reconciliación que hagan posible en la justicia y en la paz, la construcción de una patria de hermanos.

Comisión Nacional de Justicia y Paz

Comunicado del Obispo de Nueve de Julio

Ha concluido el juicio penal contra el sacerdote Christian von Wernich, y el Tribunal lo ha considerado culpable de gravísimos delitos, condenándolo a la pena de reclusión perpetua. El Obispo de Nueve de Julio, cuyo presbiterio integra el mencionado sacerdote, expresa, en nombre de la comunidad eclesial, la convicción de que el Evangelio de Jesucristo nos impone a los que queremos ser sus discípulos una conducta que muestre el respeto cabal por nuestros hermanos, condición de una vida social en paz y justicia.

Lamentamos que haya habido en nuestra Patria tanta división y tanto odio, que como Iglesia no supimos prevenir ni sanar. Que un sacerdote, por acción o por omisión, estuviera tan lejos de las exigencias de la misión que le fue confiada, nos lleva a pedir perdón, con arrepentimiento sincero, mientras rogamos a Dios Nuestro Señor que nos ilumine para poder cumplir nuestra vocación de unidad y de servicio.

Oportunamente se habrá de resolver, conforme a las disposiciones del Derecho Canónico, acerca de la situación de Christian von Wernich.

Rezamos por él, para que Dios lo asista y le otorgue la gracia que necesita para comprender y reparar el daño ocasionado.

Esperamos que nuestra sociedad encuentre el camino de la ansiada reconciliación, la cual requiere la verdad y la justicia, el arrepentimiento y el perdón.

Mons. Martín de Elizalde OSB, Obispo de Nueve de Julio

Nueve de Julio, 10 de octubre de 2007