Carta por el Día del Catequista de parte de Mons. Franzini y Mons. Braida

 

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Ofrecemos a continuación la carta por el Día del Catequista que envían el Arzobispo, Mons. Carlos María Franzini y el Obispo Auxiliar, Mons. Dante Braida, dirigida a todos los catequistas de la Arquidiócesis de Mendoza.

Agradecemos que la compartan con los catequistas de sus comunidades.


Queridos hermanos y hermanas catequistas:

El 21 de agosto, la Iglesia recuerda a San Pio X, modelo y patrono de los catequistas. Por ello en esta fecha solemos celebrar el “día del catequista”. En este día queremos, una vez más, llegar hasta ustedes para expresarles nuestra gratitud y la de toda la Arquidiócesis por el valioso servicio que ofrecen a sus comunidades. Como primeros responsables de la animación pastoral de la Iglesia Arquidiocesana no podemos dejar de reconocer lo mucho que todos debemos al servicio generoso, escondido y fecundo que tantos catequistas ofrecen cotidianamente en nuestra amplia geografía. Como el sembrador de la parábola, también ustedes van sembrando la semilla de la Palabra con constancia y empeño, entregándola más allá de las disposiciones y de las respuestas. El Señor,
“que ve en lo escondido” aprecia mucho este servicio y Él mismo sabrá recompensarlo mejor que estas pobres palabras.

En este Año de la Misericordia queremos recordarles que también ustedes con su servicio están respondiendo a la invitación del Papa Francisco a “redescubrir” las obras de misericordia espirituales que incluyen, entre otras,
dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra (MV 15). Se trata de actitudes permanentes en toda catequesis seriamente vivida, más aún en una Iglesia que quiere ser pobre y servidora de los pobres, como nos pide el Papa. Por eso también nos enseñaba en Evangelii Gaudium que “…la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria…” (nº 200). El Año de la Misericordia está siendo una nueva oportunidad para volver a redescubrir la importancia y la centralidad del servicio de los y las catequistas de nuestras comunidades y la necesidad de ofrecerles a ellos espacios de formación inicial y permanente para poder vivir con alegría este servicio y cumplirlo con plena responsabilidad. La Junta Arquidiocesana de Catequesis ofrece en este sentido distintos servicios que pueden ser aprovechados más aún por todos los catequistas con el apoyo de sus respectivas comunidades parroquiales y educativas. Esperamos que un fruto de este Año de Gracia sea un renovado entusiasmo y compromiso por parte de muchos en esta hermosa y necesaria vocación eclesial.

Pedimos al Señor una abundante bendición para todos los catequistas, para sus seres queridos y para quienes de un modo u otro colaboran en esta tarea. Que la Virgen del Rosario los siga cuidando y el Patrón Santiago les contagie su audacia apostólica. Con afecto fraterno y cordial,

+ Dante Gustavo Braida
Obispo Auxiliar de Mendoza

+ Carlos María Franzini
Arzobispo de Mendoza