Misa en memoria del R. P. Benito Sellitto

 

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El R. P. Benito Sellitto falleció, en Italia, el pasado 9 de julio. El domingo 17 de julio a las 11hs. en la Parroquia Cristo Rey se celebrará la Misa en su Memoria.

Hacemos llegar nuestra profunda acción de gracias por su ministerio entre nosotros. Y nuestro saludo fraterno a la Comunidad Religiosa del Santísimo Redentor.

A continuación compartimos una reseña que nos hicieron llegar sus hermanos de su Comunidad Religiosa en Mendoza:

Benito nació el 17 de abril de 1934, en la comuna de Mercato San Severino, ciudad donde ahora descansan sus restos en un panteón familiar.

A los 19 años hizo sus votos religiosos en la Congregación del Santísimo Redentor y fue ordenado el 30 de octubre de 1960 en la fiesta de Cristo Rey.

Después de desempeñarse como asistente en la formación de seminaristas y como secretario del provincial fue la misión la que desencadenó un proceso de entrega que lo trajo a este continente.

Fue el primer redentorista napolitano en llegar a Mendoza. Primero ayudó en Luján especialmente en Ugarteche y Agrelo; posteriormente asumió como párroco de Cristo Rey. Desplegó una significativa pastoral familiar junto a un cualificado equipo de laicos profesionales, formando el Centro de Orientacion Familiar “San Alfonso”

En octubre de 1977 el obispo le pidió una novena en el Retamo (desierto de Lavalle). Fue el comienzo de un descubrimiento que lo iría llevando una opción preferencial cada vez mayor.

Por esos años el obispo Rubiolo encomendó a los redentoristas la atención de esas capillas del secano lavallino. En 1985, el P. Benito dejó de ser párroco en Cristo Rey y se lanzó de lleno a la tarea que más define su ministerio en Mendoza: promover al pueblo Huarpe y sus derechos por medio de organización y leyes que los preserven.

Hasta el año 2013, Benito, especialmente junto al P. Federico, generaron muchas cosas buenas para la gente del campo. Mucha asistencia y solidaridad, emprendimientos, salas de salud, mejoras edilicias en las escuelas, albergues y capillas… Quizás lo más importante es haberse inclinado como buen samaritano a un pueblo que muchas veces puede quedar tirado al costado del camino, incluso de la misma Iglesia. Por eso Benito Sellitto es un digno hijo de San Alfonso, por su opción misionera en favor de los más pobres.

En 2010, en su libro, escribía: “el pobre Cristo de ayer, Jesús, clavado en la cruz, no poseía nada… elk pobre Cristo de hoy, el pueblo huarpe, está todavía crucificado y despojado de sus tierras, repartidas entre el gobierno y los civilizados”.

Su deseo era dejar los huesos en esos guadales; por eso hizo un desplazamiento aún más radical en sus últimos años, estableciéndose en la Asunción para estar cerca de sus comunidades. La enfermedad le torció el brazo y el 1° de noviembre de 2013 fue a Italia para estar en una casa de cuidado de sacerdotes ancianos. Ahí, en Pagani, un día histórico como el 9 de julio del bicentenario rindió su alma al Redentor.

Su testimonio nos deja la alegría de haber compartido la vida y misión de un enamorado de Jesucristo y de los pobres. No sólo fue un gran apóstol sino un gran hermano con actitudes de alta calidad fraterna y ternura de padre en el trato con la feligresía.

En la recta final de su vida, abrazó la cruz de la enfermedad con gran paciencia y se amansó a la voluntad del Señor, otra veta que refleja lo que San Alfonso enseña en la Conformidad con la voluntad de Dios.