Misa en honor a la Virgen de las Nieves, Patrona del agua y de la nieve

 

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Mañana, miércoles 5 de agosto, tendrá lugar una Santa Misa en honor a la Virgen de las Nieves, Patrona del agua y de la nieve. Esta advocación está además en estrecha relación con la institución del “Día del Montañero”, que también se festeja mañana.

La celebración eucarística comenzará a las 19:30hs. en la Parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás (Sarmiento 150 - Ciudad), lugar en el que se encuentra la imagen de dicha advocación mariana, de la que participarán, entre otros, empleados del Departamento de Irrigación que veneran esta advocación.

Todos cordialmente invitados.
Agradecemos la difusión.


Nuestra Señora de las Nieves en Mendoza
A principios del Siglo XX, José Catania, vecino del distrito Pedro Molina de Guaymallén, en recuerdo de su lugar de origen, Italia, construyó un oratorio donde venerar a la Virgen María con esta advocación. Luego de dicha construcción, comenzaron diversas festividades en honor a la Virgen, con fecha de celebración el 5 de agosto.

Esta Advocación Mariana es guía y luz espiritual de los montañistas. La institución del "Día del Montañero'' fue dispuesta por el Ejército Argentino en coincidencia con la festividad de Nuestra Señora de las Nieves y a especial pedido de las tropas de montaña.

Su aparición
Se remota a los años 352 y 366 tiempos del Papa Libero. En esa época vivía un patricio llamado Juan, quien no pudo tener hijos en su matrimonio. Él y su mujer pertenecían a la más alta nobleza. Fieles católicos que contaban con una acaudalada fortuna, de la que gran parte destinaban a la limosna. Los nobles esposos comenzaban ya a ser ancianos y, pensando en el mejor modo de destinar a la herencia que dejaría al morir, pidieron a la Virgen María que los iluminara. La madre de Dios respondió a sus oraciones y en sus sueños y por separados les dijo que deseaba que construyera un templo en su honor en el lugar en que Ella lo iba a indicar.

Sucedió que en la mañana del 5 de agosto, un día muy caluroso del verano romano, la cima del monte Esquilino apareció cubierta de nieve. Los esposos fueron enseguida a contar su versión al papa y resulto que este había tenido el mismo sueño. El sumo Pontífice organizó una procesión hasta el lugar en que la Virgen había señalado milagrosamente y todos quedaron maravillados al ver el terreno cubierto por la nieve fresca y blanca. De esta manera la Santísima Virgen manifestó su deseo de que allí se levantara un templo. Ochenta años más tarde, el Papa Sixto III, reconstruyó el templo que hoy es la Basílica Santa María La Mayor, la Iglesia dedicada a la Virgen más antigua del Occidente.

He aquí una de las advocaciones más bellas de la Santísima Virgen. Ella, que es la Madre de Dios, Inmaculada, Asunta al cielo, Virgen de la Salud y del Rocío, es también Nuestra Señora de las Nieves.

La nieve es blancura y frescor. Pureza y alma recién estrenada, intacta. Espíritu sin gravedad. ¡Cuán hermosamente tenemos representada aquí la pureza sin mancha de María!