La Fogata de San Pedro y San Pablo también se vivió en San Carlos

 

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Este lunes 29 de junio -y algunos durante del día de 24 de junio con ocasión del nacimiento de Juan Bautista- varias comunidades de Mendoza tuvieron la iniciativa de volver a realizar la tradicional Fogata que con ocasión de los santos Pedro y Pablo han tenido lugar en nuestras tierras.

Es cierto que en muchos lugares del hemisferio norte suele identificarse el origen de estas fogatas ligado al 21 de junio, como queriendo apurar con ansias el calor del sol. Sería interesante saber si algunos historiadores mendocinos conocen si estas “fogatas” que se han realizado por cientos de años en Mendoza, tienen éste sentido ajeno completamente al mensaje cristiano.

Al concluir la jornada de este lunes 29 de junio la dirección de Cultura de la Municipalidad de San Carlos y la Parroquia San Juan Bosco impulsaron en el distrito de Pareditas una gran fogata en honor de San Pedro y San Pablo. Los días previos fueron intensos, no solo por la determinación de un lugar seguro para tal evento, sino porque con adecuado criterio se acudió a muchos adultos mayores para que ofrecieran sus testimonios sobre el sentido y los ritos propios de este festejo.
Muchos adultos fueron motivados por la nostalgia de buenos y vivos recuerdos y por el marcado interés de hacer conocer a jóvenes y niños, aquellas lindas cosas de la historia sancarlina. Con los acordes de músicos y bailarines se recibió a una numerosa concurrencia de familias venidas de muchas partes.
Alrededor del tirante de madera los mismos vecinos se aseguraron suficiente leña y ramas secas de la zona. En la parte superior, tal como lo recomendaron los adultos mayores, se puso la figura de un hombre, al estilo de los “espantapájaros” de las huertas y fincas de la zona.

Algunas reflexiones del cura párroco antes de encender la gran fogata:

“Estamos ante una antigua tradición … y luego de haber compartido con muchos adultos mayores en estos días, les propongo estas cosas dichas con sencillez de corazón:

- Un fuego compartido

La fogata de San Pedro y San Pablo no la hace fulano de tal, sino siempre entre muchos (los miembros de una misma familia, los primos, vecinos, amigos).
Es fuego social, compartido. Es cierto que estamos acostumbrados a otros fuegos colectivos: los que hacemos muchas veces reclamando nuestros derechos o defendiendo lo que parece en riesgo.

- Un fuego nocturno

Pedro y Pablo nada se guardaron. Todo lo dieron. Nos llevaremos de esta vida no lo que hemos guardado, sino lo que en verdad dimos. Con humor el Papa Francisco dice: “nunca vi un camión de mudanza en el acompañamiento que va a un cementerio”. La entrega de Pedro y Pablo, simboliza también la entrega de tantos que cotidianamente se entregan por un futuro mejor. El final de Pedro y Pablo fue dramático, pero abrió un nuevo camino en la oscuridad. El fuego en medio de la noche quiere encender en nuestros corazones el deseo de una vida y una patria mejor.

- Un fuego purificador

El fuego transforma. En seguida tendremos buenas brasas ... El fuego en la Biblia es signo del amor de Dios que todo lo transforma. San Pablo varias veces nos invita en la Palabra de Dios a abandonar el “hombre viejo”… ese mismo que los adultos mayores quisieron subir a la punta de esta gran fogata. Pero ya sabemos que los ritos se pueden vaciar si no encuentran un eco en nuestro corazón.
Hoy al ingresar en la penumbra de este lugar nos dieron a todos, papel y lapicera. Creyentes o no, todos reconocemos que hay cosas que tenemos que dejar a un costado para ser mejores personas. Ahora cuando encendamos el gran fuego y se vaya quemando el “hombre viejo”… quemaremos también aquellas cosas que necesitamos desterrar del corazón…

- Un fuego nuevo y tres deseos

En San Carlos, capital de la tradición, queremos recuperar y cuidar las más hermosas costumbres. Estamos retomando lo de siempre con un corazón nuevo. En la vida diaria cuando cumplimos años pedimos tres deseos … también solemos hacerlo cuando estrenamos algo. Los invito en esta noche a que cada uno, en el silencio del corazón, antes de hacer arder el fuego piense tres deseos. Los que somos creyentes los presentamos a Dios, los que no son creyentes reflexionan igualmente en silencio esto que necesitan y esperan.
Yo haré públicos mis tres deseos. No son míos pero los siento propios. Son del Papa Francisco que nos alienta a sanar el planeta, sanando el corazón:

* Ofrezcamos el deseo colectivo de pasar del consumismo a la cultura del sacrificio

* Ofrezcamos el deseo de pasar de la ambición desmedida a la cultura de la solidaridad globalizada

* Ofrezcamos el deseo de pasar del desprecio a la cultura del encuentro”



La flor de la tradición (reina departamental), un grupo de niños y adultos encendieron la gran fogata que tuvo el grito espontáneo de los mayores: “¡Viva San Pedro y San Pablo!” … y al compás de chacareras, zambas y algunas cumbias, con bailes de artistas y de las mismas familias presentes, se fueron acercando al gran fuego los papeles donde estaban escritas aquellas cosas que es necesario dejar para vivir como personas nuevas.
Al terminar el encuentro, con los rostros iluminados de rojo por tantas brasas, algunos presentes decían: “el año que viene hay que traer unas papas y camotes y los ponemos al rescoldo de las brasas … ¡y hagamos una procesión con el cura antes de comenzar!”

Pbro. Gerardo Aguado
Párroco de San Juan Bosco
Eugenio Bustos - San Carlos

Algunas fotos de la Fogata

Fogata 1
Fogata 2
Fogata 3
Fogata 4
Fogata 5
Fogata 6
Fogata 7
Fogata 8
Fogata 9
Fogata 10
Fogata 11
Fogata 12
Fogata 13