El próximo 8 de mayo, Solemnidad de N. S. de Luján, por primera vez se designará como Basílica a un templo diocesano

 

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El día 8 de mayo, Solemnidad de la Patrona de la Argentina, Nuestra Señora de Luján, el Arzobispo de Mendoza Mons. Carlos María Franzini, celebrará a las 19hs. la Santa Misa en la cual se designará como [n[Basílica Nuestra Señora de Luján de Cuyo al templo parroquial en donde se venera esta advocación. La designación fue realizada por la Sede Apostólica en diciembre de 2014.

En la Arquidiócesis de Mendoza solamente hay dos basílicas: el Templo de Santo Domingo, en el que se encuentra la imagen de la patrona de nuestra diócesis, Nuestra Señora del Rosario; y el Templo de San Francisco que alberga la imagen de Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, patrona del Ejército de Los Andes. Ahora, por designación del Papa Francisco, el Templo parroquial de Nuestra Señora de Luján de Cuyo quedará designado también Basílica Menor, siendo la primera de origen diocesano.


Algunos datos para tener en cuenta

La palabra Basílica proviene del latín y que a su vez deriva del griego (basiliké) que quiere decir “casa regia o imperial”. Una basílica era en las antiguas Grecia y Roma un edificio grande y noble utilizado como tribunal, mercado y culto. Más adelante en el siglo IV, los cristianos aprovecharon la forma basilical para utilizarlos como templos.

En arquitectura, se entiende por basílica cristiana propiamente dicha toda iglesia de planta rectangular con uno o más ábsides en el testero y con naves a lo largo determinadas por columnas, sobre las cuales se apoyan sus correspondientes arcos de tipo romano. Las referidas naves (tres por lo común) terminan en el ábside. En el ábside se coloca el altar y en torno a él se disponen los oficiantes. Delante, en el presbiterio, se sitúan los presbíteros, mientras que los fieles ocupan el resto de la nave o naves.

Una iglesia puede titularse “Basílica” por prerrogativa del Romano Pontífice. Son basílicas aquellas iglesias que, por su importancia, por sus circunstancias históricas, o por aspecto de cierto relieve, obtengan ese privilegio papal. Se distinguen las basílicas mayores (sólo son cuatro: San Juan de Letrán, San Pedro del Vaticano, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros) y las basílicas menores (que en el mundo hay más de 1.600 y entre las cuales, unas 45 están en Argentina). En todos los casos la palabra basílica es más bien un adjetivo del edificio del templo, no de la jurisdicción, que normalmente es la de “parroquia”.


Condiciones para obtener el título de Basílica Menor

1- La iglesia, para la cual se solicita el título de Basílica Menor, debe estar consagrada a Dios con rito litúrgico y debe ser centro en la diócesis de actividad litúrgica y pastoral, sobre todo por las celebraciones de la Santa Eucaristía, de la Penitencia y los demás sacramentos, que sean ejemplos para otros, en cuanto a la preparación y ejecución en la fiel observancia de las normas litúrgicas, y con una activa participación del Pueblo de Dios.

2- Para que sea posible llevar a cabo celebraciones dignas y ejemplares, la iglesia debe ser suficientemente grande y contar con los elementos que se requieren para la celebración litúrgica, según las exigencias del Misal Romano, instrucción general N° 253-280.

3- La iglesia debe gozar de cierta celebridad en la diócesis, por lo histórico, o porque se venera una imagen sagrada particular.


Tareas y deberes propios de una Basílica

1- En la Basílica Menor se debe promover la instrucción litúrgica de los fieles, cursos de formación, divulgación de los documentos emanados de los Sumos Pontífices y de la Santa Sede.

2- Se dará especial importancia a la preparación y al desarrollo de las celebraciones del año litúrgico, en particular el tiempo del Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua.

3- La Palabra de Dios debe ser diligentemente anunciada, y debe promover la viva participación de los fieles en las celebraciones eucarísticas, Liturgia de las Horas, especialmente Laudes y Vísperas.

4- Para hacer patente el particular vínculo que une a la Basílica Menor con la cátedra romana de Pedro, cada año se celebrará con especial dedicación: la fiesta de la Cátedra de San Pedro (22 de febrero), la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo (29 de junio) y el aniversario de la elección o inicio del supremo ministerio pastoral del Sumo Pontífice.


Concesiones anexas al título de Basílica Menor

1- El día en que se anuncia públicamente la concesión del título de Basílica Menor a una iglesia, debe ser preparado de manera festiva.

2- Los fieles que devotamente visiten la Basílica y que en ella participen de cualquier rito sagrado o bien recen el Padrenuestro y el Credo, bajo las acostumbradas condiciones (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) pueden alcanzar las indulgencias: a) el día del aniversario de la dedicación de la misma Basílica (8 de mayo); b) el día de la celebración de la Fiesta Patronal; c) en la solemnidad de los Santos Apóstoles pedro y Pablo, d) una vez al año; en un día cuando el obispo diocesano lo determine.

3- El signo pontificio, es decir, las “llaves cruzadas”, pueden exibirse en estandartes, mobiliario y en el sello de la Basílica.

4- El signo también es, el “canopeo”, o “umbela basilical”, u “ombrellone” con los colores rojo y amarillo, y su astil y remate con esfera y cruz. Cuando está presente el obispo se debe abrir, y en el resto de las celebraciones debe mantenerse cerrada o medio abierta.

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OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS:

- Decreto de designación “Basílica de Nuestra Señora de Luján de Cuyo”

- Programa completo Fiesta Patronal y Designación de la Basílica

- Invitación a la Designación de la nueva Basílica

- Cartilla sobre la Basílica 1 - Cartilla sobre la Basílica 2