El 20 DE AGOSTO LA PUM CELEBRA SU FIESTA PATRONAL

 

El miércoles 20 de agosto, a las 18hs., Monseñor Franzini celebrará la Santa Eucaristía en la Capilla Nuestra Señora de la Misericordia con motivo de la Fiesta de San Alberto Hurtado, patrono de la Pastoral Universitaria de Mendoza (PUM). Las actividades patronales comenzarán el miércoles 13 de agosto con una semana preparatoria propuesta a todos los Agentes de Pastoral Universitaria.

El lunes 18 de agosto se conmemora a San Alberto Hurtado. Dicha memoria reviste para la comunidad de la Pastoral Universitaria de Mendoza carácter de solemnidad por ser la fiesta patronal. Por ese motivo la celebración será trasladada al miércoles 20 de agosto, día en que, como todos los miércoles, los universitarios se reúnen en la Capilla Nuestra Señora de la Misericordia para celebrar la Eucaristía.

Las actividades patronales comenzarán el miércoles 13, ese día la adoración eucarística que precede a la misa cada miércoles invitará a entrar en la presencia de Jesús en compañía de Alberto. Durante los 6 días siguientes se propondrá un itinerario de oración junto al padre Hurtado con material que estará disponible en la página web de la PUM. Finalmente, el miércoles 20, se realizará adoración eucarística en la capilla desde las 14.30hs. y a las 18hs. celebraremos la Santa Misa, la cual será presidida por Monseñor Carlos María Franzini, Arzobispo de Mendoza. La jornada finalizará con un pequeño brindis en el salón de usos múltiples ubicado detrás de la capilla.

La semana de preparación

A fin de llegar con el corazón bien dispuesto para la Fiesta Patronal se propondrá un itinerario de oración que constará de seis momentos, a rezarse todos los días comprendidos entre el 13 y el 20 de agosto. Los miércoles 13 y 20 se realizará adoración eucarística en la capilla desde las 14.30hs. y hasta las 18hs. Los días intermedios serán animados por oraciones en formato audio, de una duración aproximada de 15 minutos, los cuales podrán descargarse del sitio web de la Pastoral (pumendoza.org), a fin de que cada uno pueda hacerse espacio en medio de sus actividades cotidianas para rezar en compañía de San Alberto.

Dado el objetivo que la PUM sea fijado para este año (reforzar el diálogo fe–cultura), el marco del taller de Agentes de Pastoral Universitaria realizado a principio de año y la formación de la Misión Effetá 2014, el itinerario de oración girará en torno a los siguientes temas: Lo que debe ser una Universidad, El deber de la Universidad, Lo que la Universidad debe despertar en los alumnos, Estudiar en función de los problemas sociales, La liberación del hombre, Testigos de Fe.

¿Quién fue San Alberto Hurtado? *

Alberto Hurtado Cruchaga quiso imitar a Jesús en las cosas sencillas que le ocurrían cada día. Su fortaleza, tesón y las ganas de servir a Dios marcaron su vida.

Su historia comienza el 22 de enero de 1901, cuando llega e este mundo bajo el alero de una familia cristiana. Sus padres, Alberto Hurtado y Ana Cruchaga vivían en un campo cercano a la localidad de Casablanca. En el fundo Los Perales de Tapihue, Alberto pasó sus primeros años de vida. Pero cuando tenía cuatro años, su padre falleció.

Su madre quedó sola, a cargo de Alberto y de su hermano Miguel. La venta del fundo se hizo necesaria junto con el traslado a Santiago.

Acogidos por sus familiares, Alberto, Miguel y doña Ana, iniciaron una nueva etapa de sus vidas en la capital.

En 1909 ingresó al Colegio San Ignacio, en donde destacó por ser buen compañero, entusiasta y alegre. Fue en este lugar donde comenzó a manifestarse su vocación, esas ganas de ayudar a los otros estando al servicio de Cristo.

Sin embargo, aunque sabía que por sobre todas las cosas quería ser sacerdote, la difícil situación económica de su madre le hacía imposible cumplir su sueño de entrar a la Compañía de Jesús. Por eso, una vez finalizado el colegio entró a estudiar Leyes en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Para ayudar a su familia trabajaba en las tardes y en las pocas horas que le quedaban libres se lo dedicaba a la Parroquia Virgen de Andacollo.

Su vocación sacerdotal seguía presente, aunque los años pasaban, él no perdía la esperanza. Finalmente sus rezos fueron escuchados y en 1923 pudo cumplir su sueño e ingresar al noviciado. Luego de varios años de estudios, fue ordenado sacerdote en Bélgica, en 1933.
Volvió a Chile en 1936. De inmediato se puso a trabajar como profesor del Colegio San Ignacio, aquí niños y jóvenes buscaban su compañía y orientación. Su inmenso arrastre entre los jóvenes sobrepaso los límites del colegio. Fue llamado entonces como asesor de la Acción Católica Juvenil. Con sus jóvenes colaboradores recorrió la patria inflamando los corazones juveniles con el deseo de luchar por la gloria de Cristo.

Jesús lo llamaba. En cada lugar el Padre Alberto Hurtado veía la cara de Cristo en los pobres. Había tantos que necesitaban techo, abrigo y comida. Para ellos fundó el Hogar de Cristo en 1944.

Sin tiempo para desfallecer siempre tenía un nuevo proyecto entre sus manos. Una nueva casa de acogida para los niños, talleres de enseñanza, más camas para las hospederías, eran algunas de las miles de ideas que rondaban en su cabeza. Pese a la incomprensión de muchos, siempre encontraba la fuerza para seguir sirviendo a Cristo.
Su obra se multiplicó con su trabajo en la Ación Católica, en la Acción Sindical de Chile y en la Revista Mensaje. Pese a la cantidad de tareas impuestas, nunca dejó de realizar Dirección Espiritual. Con su mejor sonrisa recibía y escuchaba a sus "patroncitos".

Tenía 51 años cuando le diagnosticaron cáncer. Pese a los fuertes dolores de su enfermedad, siguió trabajando por Cristo desde su pieza en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. Hasta el final se mantuvo alegre y contento, siempre dando una palabra de esperanza y apoyo a quien lo visitaba.

El 18 de agosto de 1952 el Padre Alberto Hurtado Cruchaga dejó este mundo, partiendo al encuentro con Cristo. Su esfuerzo, su lucha, su alegría y su intenso amor por Jesús dieron frutos. El 16 de octubre de 1994, Su Santidad Juan Pablo II beatificó al Padre Hurtado. Fue canonizado el 23 de octubre de 2005 por el Papa Benedicto XVI.

En la mención dedicada a la vida del padre Hurtado durante la Misa de canonización de cinco nuevos santos, el Papa hizo notar como “el programa de vida de San Alberto Hurtado” fue la síntesis de: “Amarás a Dios con todo tu corazón… y a tu prójimo como a ti mismo”.

*Fuente de la biografía: ACI Prensa.