FIESTA DE SAN CHARBEL: OTRO JUBILOSO FESTEJO

 

Más resplandeciente que nunca, la parroquia San Juan Marón celebró, el domingo 20 de julio, la fiesta anual de san Chárbel, el santo maronita que cuenta con fervientes y numerosos devotos por su milagrosa intercesión. El Párroco, Pedro Chwah, convocó a la feligresía maronita y a todos los fieles de la iglesia mendocina a compartir esta celebración, a la que se sumó la entronización de reliquias de dos de los santos fuertes y grandes de la Iglesia, una de san Chárbel y otra de san Juan Pablo II, a quienes se honró en esta oportunidad. En una fiesta que ahondó en el corazón de todos los presentes, se pudo reconocer las maravillas que realiza Dios a través de sus santos.

Fue admirable ver engalanado el exterior del templo con láminas gigantes de los santos y las banderas recibiendo a los asistentes con su libre flamear al cielo.

La delicada ornamentación en todo el templo y la presencia de fieles de todos lugares dieron el marco de solemnidad a la entrada de las banderas oficiales, los estandartes de las parroquias y cofradías, y al Arzobispo y los concelebrantes.

Un templo colmado de fieles homenajeó a los dos países, Líbano y Argentina, con el canto de los himnos patrios. El arzobispo de Mendoza Mons. Carlos María Franzini presidió la santa Misa. En su cálida bienvenida, el padre Pedro expresó su gozo al celebrar otra fiesta que nos colma de júbilo después de festejar el primer centenario de nuestra misión libanesa en 2011 y la visita de nuestro patriarca en 2013. Hoy es el día de santidad. Que uniendo la reliquia de san Juan Pablo II y la de san Chárbel está uniendo a los descendientes de libaneses, con los descendientes de otras partes, todos nacidos en esta tierra bendita y que forman juntos esta comunidad de Mendoza.

En su homilía Mons. Franzini destacó la importancia de las iglesias orientales, y expresó que “la Iglesia Católica, es decir universal, respira con sus dos pulmones, el de las iglesias orientales y el de la iglesia occidental”, y en este templo se dio el testimonio de esas palabras, porque fieles de toda la provincia pertenecientes a diversas parroquias compartieron junto a los maronitas una experiencia de fe inolvidable.

El templo estaba ornamentado con plantas, flores y luces con exquisito buen gusto, y sobresalían los colores de la bandera del Líbano, blanco, rojo y verde; además de la bandera Papal, de la Patriarcal y de la Argentina.

La solemne ceremonia, el perfume del incienso, la entronización de las Reliquias, la bendición del aceite curativo y la renovación del compromiso de los cofrades, permitieron que gozáramos del Poder de la Gracia.

Con acentuado y vivo respeto participamos de la comunión y la veneración de las reliquias. Los vítores a san Chárbel y a san Juan Pablo II fluían intensamente de nuestros labios y de nuestros corazones.

Todos los días 23, de todos los meses del año, se celebra la Misa en honor de san Chárbel quien cada día suma más devotos a su ya reconocida preferencia, en todo el mundo. Nuestra Parroquia ve crecer, mes a mes, el número de personas que han descubierto en san Chárbel un ejemplo de santidad que convoca a seguirlo, por eso se hacen presentes para venerarlo en su día, para agradecerle y para solicitarle su generosa intercesión ante Dios Nuestro Señor.

Al finalizar el acto religioso, el Consejo Pastoral de la parroquia agasajó a todos los presentes con un generoso brindis en el patio y en el salón parroquial, donde los asistentes pudieron manifestar su alegría y compartir con sus amigos no solo la exquisita torta sino, además, celebrar el Día del Amigo.

Participaron autoridades civiles y eclesiásticas y fieles de toda la provincia especialmente representantes de las parroquias vecinas del decanato de Godoy Cruz. Las reliquias son de primer grado, es decir, de sangre de los santos, una proveniente del Líbano y la otra del Vaticano gracias al esfuerzo del obispo maronita Mons. Juan Habib Chamieh. El decano padre Juan Castaño llevó en procesión la reliquia de Juan Pablo II, mientras el grupo Scout de Mendoza lo seguía con su imagen. El padre Pedro entró con la reliquia de san Chárbel y los jóvenes de la parroquia con su imagen. Las voces del coro del colegio san Francisco Javier acompañaron con júbilo conmovedor.

Durante la ceremonia fue homenajeado el padre Rubén Laporte a quien siempre recordaremos con cariño y agradecimiento. El padre Pedro compartió con los asistentes el 22 aniversario de su sacerdocio. La municipalidad de Godoy Cruz declaró el evento de interés municipal. Un merecido y público agradecimiento al Sr. José Jottar y al Consejo Pastoral por el exitoso ágape.

Este 20 de julio fue un día de júbilo para la Iglesia Católica y para todos los asistentes. Al 21 de abril de 2013 la Gobernación lo declaró el día libanés de Mendoza, al 20 de julio de 2014 nosotros lo declaramos el día mendocino en la Misión Libanesa.


Algunas fotos de la celebración y festejo:

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