SEGUNDA EDICIÓN DE LA MISIÓN EFFETÁ EN SAN MARTÍN Y JUNÍN

 

Por Laura Pedra Bobillo

Del 6 al 12 de julio se realizó la misión organizada por la Pastoral Universitaria de Mendoza. Las sedes fueron las localidades de Chivilcoy, Alto Salvador y La Colonia en los departamentos de San Martín y Junín. En las tres zonas se dividieron un total de 130 jóvenes estudiantes. Bajo el lema “Permaneciendo en el amor, salgamos al encuentro” e impulsados por el espíritu misionero recorrieron las casas, compartieron charlas, mates, comidas, pasajes del Evangelio y alguna oración. También bendijeron hogares y compartieron la Eucaristía con la comunidad.

El domingo 6 de julio los misioneros se reunieron en la explanada del templo de la Compañía de Jesús y desde allí partieron hacia las zonas asignadas a cada comunidad. Una vez instalados en sus destinos, cumplieron la tarea de difundir las actividades que se realizarían durante la semana. En La Colonia (Junín) se realizaron talleres sobre evangelización, mandamientos y diferentes juegos para los niños, mientras que para los adultos se llevó a cabo un divertido bingo y un momento de oración. En Chivilcoy (San Martín) el taller de adolescentes abordó el tema de la vida como un camino de búsqueda para crecer en los valores y como discípulos de Cristo. En este caso, las actividades para niños fueron en grupo para dar importancia al trabajo en equipo fomentando los lazos comunitarios. El taller de adultos, por su parte, versó sobre el acompañamiento de los hijos en la infancia y adolescencia. En Alto Salvador (San Martín) para los niños se proyectó una película y luego realizaron juegos. Los adultos, por otra parte, realizaron una mateada y un bingo, en tanto que los adolescentes afrontaron el tema de la educación universitaria y el cambio luego de finalizar la etapa escolar.

Además de estas actividades, los misioneros participaron todos los días un espacio de formación y un espacio de espiritualidad. El momento de formación giró en torno a definir y caracterizar lo que es un Agente de Pastoral Universitaria, para ello se comenzó recordando el primer encuentro con Jesús, para después descubrir qué es ser discípulo misionero inmerso en la cultura universitaria. Finalmente se presentó a la PUM como herramienta para permanecer en el Amor de Cristo, siendo agentes de pastoral, para poder salir al encuentro con nuestro prójimo.
En el momento de espiritualidad se buscó “volver a la fuente”, recargar energías y encontrarse con Dios, porque así como los misioneros llevan a Dios, también presentan a Dios los hogares visitados con diferentes reflexiones, momentos de oración o Adoración Eucarística.
En todas las zonas de misión, además, se vivió el espíritu mundialista y los misioneros compartieron junto a la comunidad el partido por semifinales de Argentina-Holanda.
Para concluir esta semana de actividades, se realizaron peñas en las diversas zonas, con la participación de la comunidad. La misa de clausura fue presidida por Monseñor Carlos Franzini, Arzobispo de Mendoza, la misma reunió a los 130 misioneros y familiares, dando gracias a Dios por los frutos de esta Misión.

Testimonio
Mi nombre es Camila Ravazzani, tengo 20 años y soy estudiante de segundo año de Trabajo Social. Esta misión fue mi primera misión pastoral y para decirlo en serio no me lo esperaba ya que en oportunidades anteriores había tenido la intención de ir a la misión y al manos pero no me habían dejado. Esta vez me entusiasme como siempre, pero con otra postura, estaba resignada, segura de que otra vez iban a decirme que no, pero Dios me sorprendió con el sí que había buscado desde hace un año.
Como te imaginarás, no tenía nada preparado, pero Él lo tenía todo listo. Hasta último momento tenía miedo de que se retracten y me digan no, pero no fue así gracias a Dios. Desde que salí de mi casa era todo de no creer, pero era!

La misión, hablar de la misión parecía ser algo muy natural en mí, uno cree que cuando va a misionar termina siendo misionado y así lo es, solo que la misión effeta tiene un toque extra. Primero que nada comienzas a conocer personas que están en la misma que vos, estudian y son católicos pero no es tan solo eso, sino que te vas dando cuenta del porqué de estar ahí tratando de misionar, y ese porque es tan simple y tan natural para todos que en lo cotidiano, en la rutina diaria, a veces lo solemos olvidar o pasar por alto…Hablo de ese amor que nos une, EL AMOR en mayúsculas que nos mueve!

Esto no queda acá, esto es solo el comienzo. Si hay algo de especial en la misión effeta es la división de la misión entre interna y externa, que en realidad se complementan porque la misión interna es un ir completándose a poquito, en lo sencillo y cotidiano para poder salir al encuentro (misión externa) de Jesús en cada persona, pero esta parte no es solo con los vecinos de la comunidad sino con cada uno de los chicos de la pastoral, para que al final del día podamos silenciarnos y encontrarnos con ÉL en la eucaristía, compartir todo lo vivido del día en la adoración, descansar en ÉL como nos decían los chicos de Formación y Espiritualidad.

Entre tantas cosas que produjo en mí la misión, una de ellas fue recordar, volver a pasar por el corazón aquel primer encuentro con el Señor, recordar cada detalle de ese día, de ese momento fue volver a ese primer amor y querer vivirlo siempre y nunca olvidarlo. EL poder encontrar a Jesús en cada persona que nos abría su puerta, que nos compartía su vida y todo lo que tenía era un gesto de este amor, de salir y anunciar, de este amor tan grande tan grande que uno no se lo puede guardar para sí mismo.

Por momentos me desesperaba tratando de llegar a todas las casas, pero me di cuenta que no importaba si visitábamos una o diez casas lo importante era hacerlo, era ponerle ese amor que llevábamos y recibir todo ese amor que la persona te daba, poder hacer de ese encuentro, un encuentro con Jesús. En ese momento se me venía a la cabeza la cita en que Jesús deja a todas sus ovejas por buscar a una perdida, a solo una de ellas, entonces yo me preguntaba ¿Si Jesús dejaba a todas solo por encontrar a una, porque yo no dejaba todo por solo encontrarme con una persona? Por eso no me preocupaba por misionar más y más casas sino por el encuentro, por el verdadero encuentro.

Hoy puedo decir que la misión recién ha comenzado, la misión más cojuda y pulenta empezó cuando volví con el corazón pachoncito de tanto amor que he recibido. Lo bueno es que no estamos solos, además de los compañeros-hermanos de misión, Dios está siempre aunque la cosa se ponga difícil ahí va a estar, solo tenemos que recordar (volver a pasar por el corazón) aquel primer encuentro para saber porque estamos haciendo lo que hacemos y no dejar de confiar en ÉL que nos cuida siempre.

Si te vas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba… Confía en Él y Él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en Él. Eclesiástico 2, 1-6

Algunas fotos de la Misión EFFETA:
Foto 1
Foto 2
Foto 3
Foto 4
Foto 5
Foto 6
Foto 7
Foto 8
Foto 9

Fuente: Pastoral Universitaria de Mendoza
http://pumendoza.org/blog/segunda-edicion-de-effeta-en-san-martin-y-junin/