FAMILIAS DE SCHOENSTATT MISIONARON EN TUPUNGATO

 

Lunes 3 Feb 2014
Tupungato (Mendoza) (AICA):
Del 20 al 26 de enero, familias adherentes del Movimiento apostólico de Schoenstatt misionaron en la localidad de Villa Bastía, en el departamento Tupungato, provincia de Mendoza. Bajo el lema “Tu Alianza, nuestra misión”, católicos practicantes, ateos, hermanos separados y otros tantos “adormecidos” recibieron durante cuatro días consecutivos en cada casa a los jóvenes misioneros, encabezados por la Mater de Schoenstatt. El objetivo fue dejar en cada casa un “rinconcito mariano”, donde se estableciera la presencia de Jesús.


Del 20 al 26 de enero, familias adherentes del Movimiento apostólico de Schoenstatt misionaron en la localidad de Villa Bastía, en el departamento Tupungato, provincia de Mendoza. Bajo el lema “Tu Alianza, nuestra misión”, católicos practicantes, ateos, hermanos separados y otros tantos “adormecidos” recibieron durante cuatro días consecutivos en cada casa a los jóvenes misioneros, encabezados por la Mater de Schoenstatt.

Durante los encuentros con los vecinos, los misioneros compartieron ideas, catequizaron y escucharon los proyectos y necesidades de unas 240 familias. El objetivo fue dejar en cada casa un “rinconcito mariano”, donde se estableciera la presencia de Jesús con su Madre, María

El primer día de misión se entregó un recipiente con agua bendita, y se les enseñaba a los padres a bendecir a sus hijos. También se obsequiaron devocionarios y rosarios. El segundo día se les entregó una vela con una imagen de una paloma que representa al Espíritu Santo. La tercera jornada se entregó una imagen de la Santa Cruz, y por último, una imagen de la Virgen María con una pequeña oración para consagrarse a Ella.

Se realizaron actividades para jóvenes y niños del lugar y una feria de ropa con los precios populares, a fin de solventar la compra de 25 Biblias para la parroquia local y los niños de la catequesis.

Cada día se celebró una misa en alguno de los lugares misionados, ofreciéndola por alguna intención particular: enfermos, difuntos o familiares. El viernes 26, la misa se trasladó a una zona muy humilde del barrio, cercana al basural del distrito, y se rogó especialmente para que no falte el trabajo a los vecinos. Durante esa celebración se bendijo una imagen de san Cayetano y se la llevó en procesión hasta la escuela donde se alojaban los misioneros.

El último día de misión se cerró con una gran misa para todo el pueblo, en la que se bautizó a una veintena de niños y se coronó a Nuestra Señora de Schoenstatt como “Reina de las Misiones Familiares de Mendoza”, en cuya corona entre otros símbolos se recordó a cuatro personas muy importantes: el papa Francisco, el beato Juan Pablo II, don Joao Pozobón -iniciador de la campaña del Rosario del Movimiento de Schoenstatt- y Héctor “Coco” Ricciardi, misionero schoenstattiano.

El grupo misionero estuvo compuesto por aproximadamente cien adolescentes mayores de 14 años, siete matrimonios con sus hijos y algunos otros mayores. Los adolecentes se separan proporcionalmente entre los matrimonios, donde cada uno de estos últimos asumen la paternidad emocional del grupo que le corresponde y los jóvenes la respectiva filialidad a sus “padres Misioneros”. A cada familia se le asigna una determinada zona de misión, siendo por esto que se las denomina “Misiones Familiares”.

La modalidad de estas misiones es visitar durante tres años seguidos el mismo lugar. En la primera visita se establece el “rincón mariano”; en el segundo encuentro se prepara a la gente para hacer una “Alianza” con la Virgen María, y en el tercer y último año se bendicen los rincones como “santuarios del Hogar”, desde donde la Virgen derrama las gracias de el acogimiento, la transformación y el envío. Una vez finalizado el trienio, se acude al obispo para que asigne un nuevo lugar de misión.

Este ha sido el decimotercer año de misión. La consolidación permitió gestar otro grupo de misiones familiares propio del departamento de Tupungato y uno de misiones universitarias Via Iesum, conformado por jóvenes que en su momento se enamoraron de las misiones familiares y aguardan volver en un futuro como matrimonios.+