Mons. Arancibia en la Vª Conferencia.

 

Mons. José María Arancibia, quién participará en la Vª Conferencia como miembro de la delegación de obispos argentinos, viajará a Brasil el 11 de mayo.

Previo a su viaje, el obispo llamó a rezar por los frutos de este importante encuentro, y en el siguiente mensaje se refiere a la visita del Santo Padre a Brasil y al espíritu que acompaña a todos los obispos argentinos participantes.

Benedicxto XVI en América Latina y el Caribe

El Papa Benedicto XVI ya está en Brasil. Punto culminante de este viaje pastoral será la inauguración de la Vª Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe, el próximo domingo 13 de mayo, en el santuario de Nuestra Señora de Aparecida.

Su visita a nuestro continente ha despertado muchas expectativas. Es lógico que así sea. Las presencias de Pablo VI en Medellín (Colombia 1968), y de Juan Pablo II en Puebla (México 1979) y Santo Domingo (1992), para ocasiones similares marcaron fuertemente el camino de la Iglesia católica en estas tierras.

Los obispos argentinos que participamos en la Conferencia de Aparecida tenemos también muchas expectativas e inquietudes.

Hemos coincidido en tres grandes preocupaciones:

1. La transmisión de la fe católica en un proceso cultural complejo.

2. La inclusión social ante la persistente inequidad que pesa sobre la vida y futuro de tantos latinoamericanos.

3. La fragmentación de los vínculos que afecta, ante todo, a la familia, pero que también se proyecta sobre la entera sociedad.

Llevamos estas preocupaciones -entre otras- para conversarlas con los obispos de América, en torno al tema definido: los cristianos como discípulos y misioneros, al servicio del Evangelio de la vida.

Mi anhelo principal es vivir estos días en la búsqueda de una Iglesia que sea fiel a la identidad y misión recibida de Jesucristo, para prestar un servicio pastoral a los habitantes del continente, “para que nuestros pueblos tengan, en Él, vida plena”.

Jesucristo es la fuente de la vida, porque Él comunica la riqueza de la gracia que nos reconcilia con el Padre y, desde allí, nos invita a una vida digna y feliz en todos los aspectos personales y sociales.

La visita del Papa, como también la misma Conferencia deben ser mirados en toda su amplitud como acontecimientos eclesiales.

Nuestro desafío principal es renovarnos en la fidelidad a Jesucristo y a la misión que Él nos ha confiado. Queremos anunciarlo a todos con renovado ardor, para que los frutos de su presencia sean compartidos y gozados en plenitud.

José María Arancibia
Arzobispo de Mendoza