Vº Encuentro de Seminaristas Teólogos

 

Región del Nuevo Cuyo

Por Carlos Salomone - Germán Lledó


Asistimos al encuentro de seminaristas teólogos que se realizó en el seminario Nuestra Señora de Guadalupe de San Juan, los días 23 y 24 de abril de este año.

El lema del encuentro, tomado de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, fue: “Discípulos y Misioneros, para que en Él tengan vida”.

Estos encuentros surgieron a partir del diálogo entre Obispos y formadores de los seminarios de la región. Ellos vieron la necesidad de crecer en el diálogo y la participación para fomentar la unidad de la Iglesia.

En este y los otros encuentros participamos los seminaristas teólogos, que estamos ya en los últimos cuatro años de la formación. Éramos sesenta seminaristas de las diócesis de San Juan, San Rafael, San Luís, La Rioja y Mendoza.

Durante el encuentro tuvimos dos exposiciones. Una presentada por el Pbro. Lic. Alfredo Ariza Espinar de la diócesis de San Juan. El tema tratado fue: “Discípulos y Misioneros hoy”, ésta fue una reseña con los objetivos, metas y desafíos de la V Conferencia.

En ella pudimos ver cual es la realidad que los Obispos observan de América Latina y el Caribe. También pudimos confrontarlo, luego, con la realidad de nuestra región, pudiendo constatar desafíos y búsquedas comunes que nos llaman e interpelan a trabajar en comunión superando diferencias y respetando diversidades.

El otro tema fue presentado por el Lic. en Filosofía y especialista en Relaciones Internacionales Edgardo Mendoza.

El tema tratado fue: “La inserción de la región Cuyo en el proceso de la historia Eclesial de Latinoamérica”. Allí pudimos ver en el desarrollo social, cultural y económico de nuestra región como la Iglesia tuvo un papel preponderante en el crecimiento, siendo en muchos casos su causa.

Esto lo pudimos constatar por la documentación de la época que nos muestra el profundo sentido de fe del pueblo.

También junto a la historia vimos nuestro presente, intentamos descubrir cuales son los signos de esperanza de la sociedad y como la Iglesia debe estar presente en ellos desde el evangelio.

El balance del encuentro fue muy positivo. Primero hay que mencionar la atención de nuestros hermanos de San Juan que cuidaron cada uno de los detalles haciéndonos sentir en casa.

También rescatamos la fraternidad con que se desarrolló pudiendo compartir desde la propia experiencia y vivencias.

Descubrimos que son más las cosas que nos unen que aquellas que nos separan. En todo se pudo palpar que nos une Cristo y el deseo de apacentar el rebaño que nos confiará.

Este ardor evangelizador nos ha llevado a superar diferencias y a buscar los puntos en común que nos permitan llevar la buena noticia a cada rincón de nuestra sociedad.

Hacia el futuro quedaron algunas propuestas entre ellas generar un encuentro de Diáconos y Sacerdotes de la región que hayan participado de otros encuentros. También el continuar por este camino de diálogo para seguir construyendo la comunión dentro de la Iglesia.

El próximo encuentro será en Mendoza en el 2008. Allí continuaremos el camino emprendido en búsqueda de la unidad y la fraternidad en Cristo.

Sabemos que la unidad es un don que Dios otorga a aquellos que se lo piden confiadamente. Por ello los invitamos a rezar y pedir por estos encuentros y el crecimiento de las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales.