CARTA DEL ARZOBISPO MONS. CARLOS MARÍA FRANZINI

 

El pasado viernes 28 de junio, víspera de la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo y un día antes de recibir de manos del Papa Francisco el Palio (que simboliza la misión que éste recibe, de cargar sobre sus hombros, como el Buen Pastor, a las ovejas que se le han confiado), el Arzobispo de Mendoza, Mons. Carlos María Franzini envió una carta a toda la Iglesia de Mendoza, que compartimos a continuación. Rogamos a todos aquellos sacerdotes que aún no la hayan compartido con sus fieles, leerla en las misas del próximo fin de semana.

Mis queridos hermanos:

Desde Roma les escribo estas breves líneas para agradecerles la oración y las muchas muestras de afecto y cercanía que me están haciendo llegar en estos días, al acercarse la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en cuya celebración eucarística el Santo Padre Francisco nos impondrá el Palio a los nuevos Arzobispos.

Este sencillo ornamento, tejido con lana de ovejas, es signo elocuente de la misión que cada uno de nosotros ha recibido del Buen Pastor: cargar sobre los hombros a las ovejas, de manera especial a las más alejadas, las más pobres, las más débiles, las enfermas… Por eso quiero pedirles que recen con mucha insistencia para que pueda responder con creciente fidelidad a esta hermosa misión que el mismo Señor me ha encomendado en favor de ustedes y de toda la Iglesia. Es decir, quiero “cargarlos” a ustedes con la responsabilidad de sostenerme con la oración. Así, todos nos ayudaremos para responder a la común misión de anunciar el Evangelio a los hermanos.

Ante la tumba de San Pedro, junto al Papa Francisco, renovaré mi profesión de fe y mi deseo ardiente de servir al Señor en el ministerio episcopal. Y en este gesto estarán de manera particular cada uno de ustedes, mis queridos hermanos de la Iglesia de Mendoza. Pediré para todos una profunda renovación de la fe en este año de gracia que estamos transitando, para que así podamos vivir nuestro bautismo con mayor coherencia y experimentar cotidianamente con más hondura la “dulce y confortadora alegría de evangelizar” (EN 80).

Los bendigo con afecto y pido a nuestra Madre del Rosario que los siga cuidando,

+ Carlos María Franzini
Arzobispo de Mendoza
Roma, 28 de junio de 2013
Año de la Fe