OBISPO ELECTO DE SAN FRANCISCO: “QUIERO SERVIR A ESTE PUEBLO”

 

Lunes 10 Jun 2013
Buenos Aires (AICA)
: El obispo electo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió algunas impresiones sobre su elección al frente de esta diócesis de la provincia de Córdoba que asumirá el domingo 25 de agosto. Aseguró que quiere servir al pueblo, relató cómo vivió su nombramiento y cómo se prepara para asumir esta misión pastoral, y destacó las enseñanzas que el papa Francisco viene desarrollando.


El obispo electo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió algunas impresiones sobre su elección al frente de esta diócesis de la provincia de Córdoba que asumirá el domingo 25 de agosto. El prelado aseguro: “Quiero servir a este pueblo”.

En diálogo telefónico con el programa El Santo Padre, testigo de Cristo, que emite FM Parroquial (101.5 Mhz), el hasta hace poco obispo auxiliar de la arquidiócesis de Mendoza, oriundo de esas tierras cuyanas, relató cómo se enteró de su elección para esta jurisdicción eclesiástica, que desde 2011 permanecía sin obispo, debido al traslado de monseñor Carlos José Tissera a la diócesis de Quilmes.

“El nuncio comienza a hacer consultas a los obispos, a sacerdotes, a personas de las diócesis y compone una lista de tres nombres que envía a Roma a la Congregación de Obispos –explicó-. Cada sábado el Papa recibe al cardenal encargado de esta importante tarea, que le presenta los nombramientos de la semana. Aunque ahora, al tener un Papa argentino, que conoce a los obispos, imagino que habrá tenido alguna otra intervención”.

Asimismo, monseñor Buenanueva contó que el nuncio apostólico, que es el representante de la Santa Sede en el país, lo llamó el 23 de mayo y le informó su designación. “Me dijo: el Santo Padre lo ha elegido como obispo de San Francisco”, reveló. Gran parte de la conversación transcurrió por sobre cómo se elige a un nuevo obispo. Durante la charla aclaró que cualquier obispo puede rechazar el nombramiento, aunque indicó que realmente se debe tener una razón de peso, porque se trata de una “llamada de Cristo”. Y previno toda posible confusión: “En mi caso, acepté con mucho gusto”.

Monseñor Buenanueva admitió no conocer la realidad de la diócesis de San Francisco, compuesta por una población estimada en 210.000 habitantes, de los cuales el 98 por ciento se declara católico. Sobre esto, expresó: “Es algo que me ha sorprendido. Creo que la configuración geográfica, cultural y social ayuda mucho a la pervivencia de la fe. Es un desafío muy lindo para el obispo servir a este pueblo profundamente religioso. Por otra parte, es una región con un desarrollo económico muy grande”.

El obispo también indicó que ahora le espera una “tarea de escucha y misionera”, que lo llevará “de un lado al otro” para “conocer y querer” a la gente que compone la diócesis.

También reveló que el día anterior a conocer su nombramiento rezó un poco más de lo habitual, en base a una catequesis que el Papa dio a los obispos de Italia. “Es una meditación muy hermosa, en la que Jesús pregunta a san Pedro si lo ama, y le pide que apaciente a sus ovejas. Me parece que esa es la misión de los obispos: estar en medio del pueblo”, resumió.

El prelado también contó que, antes de hacerse pública su elección, visitó a su madre y le contó que en unos meses tendría que partir. “Ella me dijo que debía ir donde Dios me mande, y aunque se le partiera el corazón, tenía que cumplir mi misión”, le dijo ella. Durante la entrevista, también se refirió a su padre, quien falleció dos años atrás y era diácono permanente de la arquidiócesis. “¿Y cómo estará viendo esto el Papá? –le dijo a su madre- Y seguro que lo debe estar gozando mucho desde el cielo”.


El camino de pastor marcado por el papa Francisco

En otro momento del diálogo, sostuvo que el Papa está dándole a la Iglesia universal el rostro que tiene en América Latina, donde es “Iglesia de misión, Iglesia pobre y para los pobres”. “Este es el aporte que le da la América Latina al mundo entero”, resolvió.

Asimismo, sostuvo que la elección del cardenal Bergoglio supuso una sorpresa que puso en evidencia que muchos no lo conocían. “Más allá de algunas apariciones, conocer otros aspectos de su vida nos permite comprender la vida del pastor –evaluó-. Esto tiene que ser una interpelación muy fuerte, en principio, para los obispos”.

También valoró su acercamiento a otras confesiones y los mensajes dirigidos a los no creyentes. “El cardenal, ahora nuestro Papa, ha tenido un entrenamiento muy grande en el encuentro. Es una interpelación a todos, tanto a los pastores como al pueblo, porque el gesto misionero o es de la Iglesia toda o no va a dar fruto”, expresó.

Finalmente, se refirió a la misión que tienen los cristianos hoy en día: “Los creyentes hemos recibido un don enorme, que no podemos guardarlo para nosotros, sino que tenemos que salir a comunicarlo, a ponerle nombre a esa realidad maravillosa que está actuando en nuestras vidas”.+