El Año de la Fe. La fe de la Iglesia. Catequesis del Papa, 6 de febrero de 2013

 

Nuestro Dios hace nacer todo de la nada, o ‘del caos’, como a veces se designa a un mundo sin orden ni armonía, desorganizado. El Creador marca al mundo con su impronta o firma,participándose -de modo diverso- en todo lo que es y existe. La culminación de la creación y clímax de la misma se dará en la aparción en el mundo del hombre y de la mujer, complementos uno del otro, micro-mundo y síntesis de todo. Sólo en ellos se da “la imagen y semejanza de Dios”. Lo que en boca del Demonio fue una tentación para nuestros primeros padres (Serán como dioses) es, en las horas de Cristo, una promesa (Serán como Dios). Algunos Padres de la Iglesia, san Agustín entre ellos, no temía expresarse así: -Seremos endiosados… En esto reside nuestra dignidad, no merecida sino recibida como don gratuito


Fr. Héctor Muñoz, op.


BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL
Sala Pablo VI

Miércoles 6 de febrero de 2013



Queridos hermanos y hermanas:


El Credo llama a Dios «Padre todopoderoso», y añade que es «Creador del cielo y de la tierra», como se dice al inicio de la Escritura: «Al principio creó Dios el cielo y la tierra». Dios es Padre en cuanto origen de la vida y, al crear, muestra su omnipotencia. Dios pone orden, armonía y belleza en todas las cosas, y no deja de su mano a sus criaturas. Así, el mundo creado muestra vestigios de la acción divina, bondadosa y cercana, que permiten vislumbrar la profunda verdad de la creación y el amor de que está impregnada, más allá de un examen meramente fáctico. Por la revelación, el creyente puede leer en el gran libro de la naturaleza quién es Dios como Creador y Padre. La cumbre de la creación es el hombre y la mujer, el ser humano: un ser pequeño respecto a la inmensidad del universo, pero el único que ha sido hecho «a imagen de Dios», capaz de entender la sabiduría de su obra, reconociendo y alabando a través de ella al Creador. Por eso goza de la especial protección de Dios, que fundamenta la inviolabilidad de la dignidad humana, frente a la tentación de ver en las personas simples objetos inanimados para la propia utilidad.


Saludo en español

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular al grupo y a la Delegación de la Guardia Civil, con el Arzobispo castrense, el Señor Ministro del Interior y el Director General de ese Cuerpo, que ruega a la Virgen del Pilar la fuerza espiritual necesaria para su importante servicio a la sociedad española. Y saludo igualmente a los peregrinos venidos de España, Chile, México y otros países latinoamericanos. Que la fe en Dios, Padre y Creador, sea para todos fuente de serenidad y esperanza.

Muchas gracias.