MISIÓN TUNUYÁN 2013, organizada por la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y el Seminario de Mendoza

 

«Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?».
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».
(Mt 16, 15-16)


El mes de enero se tiñe de espíritu misionero en nuestra diócesis y en muchos lugares más. Son muchos los grupos que durante este mes realizan diversas misiones a lo largo nuestro territorio diocesano; es una época de mucha gracia que el Señor nos regala. En este marco, la Parroquia de Tunuyán “Nuestra Señora del Carmen” y el Seminario de Mendoza, organizaron dos propuestas de trabajo en el territorio parroquial: Barrio 26 de Enero y Los Sauces.

A unos pocos kilómetros al sur de la ciudad de Tunuyán se ubica el B° 26 de Enero, el cual es misionado desde hace un tiempo por un grupo de laicos de la parroquia. Es en ese lugar, donde el Padre Federico Kahr (Párroco) junto al P. Ernesto Fiocchetto y el P. Federico Lucca, vieron necesario fortalecer la acción misionera en esa zona. Para lo cual se organizó la misión de enero, conformada por laicos de la comunidad y un grupo de seminaristas (Teología).

Al mismo tiempo, por tercer año consecutivo, el grupo misionero Kerigma (Tunuyán) realizó su misión en la zona de Los Sauces. Junto a los jóvenes, fueron invitados otro grupo de seminaristas (Filosofía) con los que realizaron el último año de misión en esa localidad.

En ambos casos se pudo constatar un común denominador que prevaleció en los testimonios de todos los misioneros: “demos gracias a Dios, porque fue un tiempo de Gracia”, así lo expresó el seminarista Claudio Casorati al evaluar la misión del barrio sureño de Tunuyán. Fueron muchas las actividades que se realizaron en los diferentes centros de misión, desde encuentros para niños, la visita de los reyes magos, reuniones con jóvenes, talleres, catequesis prebautismales y bautismos, etc.

Una de las actividades más fuerte, fue la visita a las casas de los vecinos de las dos zonas. En ellas, se pretendió acercar la Buena Noticia del Señor, compartir momentos de oración junto a la Palabra y se realizaron también bendiciones. Cabe destacar la calidez y hospitalidad con que se recibió a los misioneros en cada hogar.

Para ambos lados, laicos de la Parroquia y seminaristas, ha sido un tiempo de compartir testimonios, conocimientos, proyectos y preocupaciones pero fundamentalmente de una hermosa experiencia de fraternidad y comunión; esto se pudo observar ya sea en los talleres de formación o incluso en las largas caminatas hacia la zona de misión. Fue también una gran riqueza la permanente presencia de los sacerdotes de la comunidad, como la de los formadores del seminario: Padre Diego Resentera y Padre Santiago Nahaman.

Este fue el inicio de un caminar en comunión para llevar la Palabra del Señor, para transmitir a nuestros hermanos de Tunuyán, la gran alegría de Jesucristo “el Hijo de Dios vivo”. Unamos nuestras oraciones por esta gran tarea que ha comenzado en la comunidad que está bajo la protección de la dulce y tierna Virgen del Carmen.