Subsidios de oración por el obispo‏ electo

 

LETANÍAS POR EL OBISPO ELECTO

La Iglesia diocesana de Mendoza ora por su obispo electo, Carlos María Franzini.

A la luz de las palabras del Papa Benedicto XVI en esta Epifanía en la que ordenó a cuatro nuevos obispos, elevemos nuestra súplica confiada al Señor por nuestro pastor.

A cada letanía respondemos orando:

Tú nos lo envías. Bendícelo, Señor

1. Para que renueve cada día la conciencia de estar al servicio de la única Iglesia de Cristo, en la pluralidad de las Iglesias particulares y bajo la guía del obispo de Roma. Oramos.

2. Para que le concedas ser siempre fiel a su misión de preceder e indicar al Pueblo de Dios el camino justo, en la peregrinación común hacia Jesucristo. Oramos.

3. Para que le concedas un corazón inquieto por Ti y por la salvación del mundo, preocupado por llegar al conocimiento de lo esencial: la verdad sobre Dios, el hombre y el mundo. Oramos.

4. Para que hagas de él un sacerdote que, orientado permanentemente a Ti, sea siempre un hombre para los demás, se interese verdaderamente por los hombres y se sienta tocado por sus vicisitudes. Oramos.

5. Para que pueda ser siempre un hombre de fe, apoderado por la inquietud de Dios, peregrino siempre en camino hacia el verdadero Rey del mundo y Su promesa de justicia, verdad y amor. Oramos.

6. Para que sea un hombre de oración, en permanente contacto con Dios, abierto a Él, que le lleve las alegrías y dificultades propias y de los demás, estableciendo un contacto entre Dios y el mundo, para que la luz de Cristo resplandezca en medio de los hombres. Oramos.

7. Para que hagas de él un sacerdote lleno del valor y la humildad de la fe, tocado interiormente por Tu gracia, buscador de la verdad en la superación de las opiniones del mundo. Oramos.

8. Para que, poseído por la humildad de la fe, viva y anuncie la fe de la Iglesia aún en medio de de las dificultades y burlas de la “inteligencia dominante de los que se atienen a lo que en apariencia es seguro”. Oramos.

9. Para que le des un corazón valiente y pacífico, convencido de que el valor no con-siste en golpear con violencia, sino en dejarse golpear, enfrentando con serenidad los crite-rios de la mentalidad dominante. Oramos.

10. Para que, como Obispo – a quien Tú se lo pides – tenga el valor de permanecer firme en la verdad, aún cuando a veces pueda sentirse como cordero en medio de lobos. Oramos.

11. Para que, como los Apóstoles, en medio de golpes y ultrajes sea capaz de estar siempre alegre por haber sido considerado digno de compartir la pasión de Jesucristo. Oramos.

12. Para que le concedas un corazón libre para Ti, liberado de las opiniones domi-nantes, para ser testigo que conquiste a otros al Evangelio. Oramos.

13. Para que hagas de él un hombre sabio de Tu sabiduría, tocado por Ti, que expe-rimentando Tu cercanía reciba el don de tu alegría para iluminar a sus hermanos. Oramos.


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LA IGLESIA DE MENDOZA ESPERA A SU NUEVO PASTOR

ORACIÓN INICIAL:

V. Dios Mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. GLORIA AL PADRE, Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO
R. COMO ERA EN EL PRINCIPIO, AHORA Y SIEMPRE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN


LA ASAMBLEA SE RECONOCE NECESITADA DE LA MISERICORDIA DE DIOS:

V. Señor, en misericordia de nosotros.
R. Porque hemos pecado contra ti.
V. Muéstranos, Señor Tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.

CREDO DE NICENO- CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible e invisible.
Creo en un Solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho.
El cual por nosotros los hombres, bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.

PEDIMOS AL SEÑOR QUE NOS ENVÍE SU ESPÍRITU PARA ORAR COMO CONVIENE.

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre:

- lo que debo pensar,
- lo que debo decir, y cómo debo decirlo,
- lo que debo callar,
- lo que debo escribir,
- cómo debo de obrar,
para procurar vuestra Gloria, el bien de las almas y mi propia santificación. Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y fortifica mi voluntad. Señor dame el balance divino en mi vida. Gloria a ti Señor.


LECTURA DEL EVANGELIO DE SAN MATEO

13 Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?».
14 Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas».
15 «Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?».
16 Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».
17 Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
18 Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
19 Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo».
Oramos en silencio por el Santo Padre, Obispo de Roma y sucesor de San Pedro.

ORAMOS POR EL OBISPO ELECTO:

SALMO 121 (120)

Antífona: TU GUARDIÁN NO DUERME

Levanto mis ojos a las montañas:
¿de dónde me vendrá la ayuda?
2 La ayuda me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

3 El no dejará que resbale tu pie:
¡tu guardián no duerme!
4 No, no duerme ni dormita
el guardián de Israel.

5 El Señor es tu guardián,
es la sombra protectora a tu derecha:
6 de día, no te dañará el sol,
ni la luna de noche.

7 El Señor te protegerá de todo mal
y cuidará tu vida.
8 El te protegerá en la partida y el regreso,
ahora y para siempre.


Antífona: TU GUARDIÁN NO DUERME

ORACIÓN COMUNITARIA

A cada intención respondemos orando:

Padre Nuestro, aumenta nuestra fe

- Te pedimos por el Santo Padre y el Colegio Episcopal, para que sean testimonio de la comunión de los santos, OREMOS

- Te pedimos por la Iglesia de Mendoza, para que el arzobispo electo, sucesor de los apóstoles, trasmita con fidelidad las enseñas del Magisterio eclesial;

- Te pedimos por Mons. José María Arancibia y por su ministerio realizado en esta Iglesia, para que reciba tus consuelos divinos;

- Te pedimos por todos los sacerdotes, diáconos, seminaristas y consagrados, para que en este tiempo de gracia renueven su SI al llamado que el Señor les ha hecho;

- Te pedimos por el pueblo que peregrina en Mendoza, para que en el nuevo Arzobispo, reconozca al Señor Jesús, único Pastor de su Pueblo.


ORACIÓN FINAL

Oración de la Iglesia que espera a su Obispo

Señor Jesús:
Tú eres el pastor y obispo de nuestras vidas.
Te damos gracias por tu servidor José María Arancibia,
por su persona y su ministerio entre nosotros.
Te pedimos por el obispo Carlos María Franzini,
que nos envías como servidor y testigo de tu Evangelio.
Hazlo firme en la fe, alegre en la esperanza y ferviente en la caridad.
De la mano de María y del Apóstol Santiago,
como Iglesia diocesana,
peregrina y misionera,
te suplicamos:

¡Creemos, Señor, aumenta nuestra fe!

Amén.