Llamados, Elegidos, Enviados

 

Durante los días 26, 27 y 28 de febrero del 2007 se realizaron los cursos – talleres de profundización: “Llamados, Elegidos, Enviados”.

Asistieron unos 400 catequistas con grandes expectativas y ganas de seguir creciendo en su formación.

El primer día estuvo destinado al crecimiento espiritual y se contó con la presencia de Mons. Arancibia, quién guió, a través de las lecturas bíblicas, la reflexión sobre el ser discípulos y misioneros.

El obispo, recalcó que:

1. La iniciativa es siempre de Jesús, que escoge y llama personalmente a los suyos.

2. A veces, se vale del testimonio y la mediación de otros.

3. Él convoca con una autoridad distinta, respecto a otros maestros.

4. Su elección y llamado tiene un objetivo claro y preciso.

5. El llamado lleva consigo grandes exigencias, pero también poderes nuevos y una gran recompensa.

6. El llamado requiere una respuesta de “discípulo”, sobre todo exige la Fe, (gesto libre y don de gracia)cuya debilidad es advertida.

7. La respuesta tiene una dimensión pascual: es entrega de la propia vida.

8. A ser discípulo -se aprende-, con dolor y lágrimas.

9. Los seguidores son ovejas del Buen Pastor, que las conoce, cuida, conduce, y da la vida por ellas.

10. Los discípulos imitan con su vida al mismo Señor Jesús.

11. El llamado al discipulado está dirigido a todos, para ser vivido en vocaciones diferentes.

Luego, a través de sugerencias y preguntas motivó a reflexionar, rezar y compartir, lo que enriqueció todo lo escuchado y trabajado.

En la segunda jornada se desarrollaron dos talleres:

1. “Ser del Catequista: su tarea y misión”, destinado a los nuevos catequistas. Introducción sobre el ser, el saber y saber hacer, para todos aquellos que inician su tarea dentro de la catequesis.

2. “Los Recursos en la Catequesis”: apuntó sólo a ciertos recursos. En la ocasión, se desarrolló a los títeres.

Así también, todos aquellos recursos que no deberían faltar, por naturaleza, a todo catequista: saber escuchar, mirar, hablar, expresarse, etc.

Se buscó reflexionar en el "cómo" utilizar estas herramientas para que la tarea de catequistas sea más creativa.

En la tercera jornada se llevó a cabo el taller de “Comunicación” que brindó algunas pautas para dar respuesta a una de las dificultades que han surgido en todos los decanatos, y que además, se da en nuestra sociedad.

No se puede ignorar que en una época en que las comunicaciones avanzan a pasos agigantados, comunicarnos bien es una tarea pendiente.

El taller de “Planificación de la Catequesis” estuvo orientado, en la primera parte, a reconocer la importancia de una catequesis planificada tanto en el ámbito parroquial como en el escolar, desde los documentos de la Iglesia y la realidad.

La segunda parte, fue dirigida a ayudar a planificar las tareas, para saber proyectarse al futuro y poder programar las actividades, organizar y administrar adecuadamente los tiempos.

El conocer qué es un proyecto y cómo poder elaborarlo para la catequesis.

En una evaluación final estas jornadas fueron de intenso trabajo, donde el encuentro permitió compartir la fe, aprender unos de otros y seguir creciendo en este camino de formación permanente.